lunes, marzo 31, 2014

Blue Jeans aterriza el jueves 3 de abril en Escritores en su tinta para deleitar a los lectores juveniles




El exitoso autor Blue Jeans, seudónimo de Francisco de Paula Fernández, es el siguiente invitado al ciclo Escritores en su tinta el próximo jueves 3 de abril que, como cada edición, reserva un día para que un autor se encuentre en exclusiva con el público más joven de la localidad.

 En este caso, Blue Jeans, mantendrá el encuentro con los alumnos de la ESO en el Instituto Los Olivos (13,00h Avda Cronista Carlos Valcárcel Mavor, s/n. Carretera de Fortuna, Molina de Segura) Francisco de Paula, o Blue Jeans, nació en Carmona (Sevilla), y es uno de los autores españoles con más seguidores en las redes sociales. Licenciado en Periodismo, comenzó su singladura literaria con un blog que arrasó en visitas en pocos meses. Su trilogía sobre El club de los incomprendidos, formada por los libros "Buenos días, princesa", "No sonrías, que me enamoro" y que cierra con "¿Puedo soñar contigo?", se ha convertido en el mayor fenómeno editorial español de literatura juvenil romántica. 

Traducidas a varios idiomas, sus novelas cuentan ya con más de medio millón de seguidores y próximamente veremos la adaptación cinematográfica de alguna de ellas. Su trayectoria ha sido reconocida con el prestigioso Premio Cervantes Chico 2013. Actualmente, regresa de realizar una exitosa gira por algunos países de latinoamérica, incluido México. 

Escritores en su tinta es un ciclo organizado por el Ayuntamiento de Molina de Segura y coordinado y presentado por la periodista y escritora Lola Gracia. Se celebra desde hace más de ocho años y han pasado por él los más insignes nombres del la literatura y periodismo que escriben y publican en lengua castellana como Ana María Matute, Eduardo Mendoza, Javier Cercas, Enrique Vila-Matas, Bryce Echenique, Ian Gibson, Eslava Galán, Carmen Posadas, María Dueñas, Rosa Montero, Maruja Torres, Javier Reverte, Nativel Preciado o Zoé Valdés, entre otros muchos. 

El próximo autor visitante es el controvertido escritor francés y premio Goncourt, Michel Houellebecq

domingo, marzo 30, 2014

Amor low cost





España adora a los muertos. Sólo hay que ver el ejemplo del querido Adolfo Suárez. Estamos en un país que desconfía de los intangibles, apenas tiene fe en los conceptos, desvaloriza, copia y prostituye las ideas y, sin embargo, no hay como morirse -- es decir, convertirse en nada-- para que todo el mundo vuelva su rostro hacia alguien a quien la sociedad había abandonado a la soledad de esta enfermedad terrible, que te obliga a contemplar como se desvanece ese alguien a quien amas, como se desintegra, se convierte en una imagen borrosa de sí mismo. Damos algo de asco, esa es la verdad.

España nunca me ha gustado pero es que vamos a peor. Antes teníamos un punto de solidaridad ahora, al igual que ocurre en el resto del planeta, hemos convertido los afectos, las amistades y el amor en algo low cost. Es decir, en una mierda.

Estoy harta de personas que te confiesan lealtad, pasión, cariño y deseo eternos hasta el momento en el que necesitas algo de eso.  Apenas una pizca. Palabras huecas: "eres mágica" --me han dicho-- "eres de porcelana", "no me cansaré jamás de ti". No os voy aburrir con las cursiladas y tontás que una tiene que leer con casi 10.000 seguidores en las redes sociales. Y sí, algunas de esas personas pueden aparecer como agarradero en el momento del naufragio pero, como decía Truman Capote, yo no tengo amigos. Y si tengo alguno, caben en los dedos de una mano y me sobran dedos. ¿Donde quiero llegar con esto? En que vivimos en una farsa continua. Los homenajes a Suárez estos últimos días me han provocado naúseas. Un vértigo de mentiras y falsedades ¿Quién se acordó de apoyar a su familia los días difíciles? Damos mucho asco.

Si en "Edad de la inocencia" Edith Warton denuncia una sociedad vacía repleta de normas y sobreentendidos. Nuestra farsa tiene otro color. Es la farsa del buenismo, de frases pomposas como "aportar valor "pero todo está lleno de vende-motos que serían incapaces de dar su vida, ni un minuto de su tiempo por ayudar de verdad a alguien que los necesita. Todo lo solidario va asociado a una marca.  Pues miren, yo creo en la solidaridad anónima y espontánea. Es la única que me vale.

Estamos solos. El selfie es su máxima expresión. Una gran mayoría de personas le tienen auténtico terror a la interacción humana y real. El whasapp les protege del mundo.
Houellecq tiene razón "nos hemos vuelto fríos, racionales, extremadamente conscientes de nuestra existencia individual; ante todo, queremos evitar la alienación y la dependencia".

Hoy se folla poco y mal. Y lo más importante, casi nadie folla con auténtico amor. Como dice H: "Es imposible hacer el amor sin una cierto abandono, sin la aceptación de un cierto estado de dependencia y debilidad. La exaltación sentimental y la obsesión sexual tienen el mismo origen, proceden del olvido parcial de uno mismo".

Pero señores, hoy nadie se olvida de sí mismo.  La muerte de Suárez nos pone ante los ojos lo llenos que estamos de nosotros mismos. No dejamos sitio para nadie ni para nada más en nuestro corazón. Eso sí, tenemos un amplio abanico de frases biensonantes para quedar bien.

Odio el yoísmo pero, a veces, la vida te muestra que eso es lo que tienes. Lo que tenemos. En el fondo, detrás de tantas buenas palabras, en el fondo no le importamos un carajo a nadie. El low cost se ha impuesto, los hombres valientes se mueren y nuestra sociedad está abocada a una verborrea estéril y estúpida. Qué asco damos.



martes, marzo 25, 2014

El boom de las publicaciones independientes en Murcia





Javier Nieto, Sylvana LM, servidora, Natalia Torres y el autor del selfie, Julián Vigara




Esta semana #TerritorioG ha estado dedicado al boom de publicaciones independientes que tenemos en la Región de Murcia. Aire fresco, iniciativas más que interesantes que aportan valor, dinamizan y ofrecen perspectivas nuevas del panorama cultural, generacional, fashionista y social. Por el espacio con la periodista Lola Gracia ha pasado Silvana LM de Generación Fénix; Natalia Torres una de las cabezas pensantes del glamouroso Shopper Magazine y el innovador Javier Nieto de Revista Magma.

Mucho talento concentrado en poquicos minutos. Chicos, ha sido un placer estar con vosotros.

Territorio G cada martes a las 13.40 hrs en Onda Cero Murcia con el patrocinado de Clínica Doctor Fructuoso.

EL PODCAST, PINCHANDO AQUÍ 



domingo, marzo 23, 2014

Índices de Follabilidad.



Dejémonos de índice Nikei, del índice de precios al consumo, incluso del índice de masa corporal.  Aquí y ahora el único índice que interesa es el índice de follabilidad. Mis amigas y yo lo hemos bautizado como IFM (Índice de Follabilidad Maculina) e IFF (Índice de Follabilidad Femenina). Ríete tú del FMI. Menuda cara se le iba a poner a Christine Lagarde en las ruedas de prensa. Creo que se desapergaminaría de golpe y sólo daría buenas noticias. Porque las hay. Nos consta que las hay, en algún lugar perdido, en alguna coordenada espacio-tiempo de la microeconomía se esconde el buen rollo, la alegría.

El otro día, después de una noche de risas y cospiraciones varias con Doña Fuen (que nos reunió) Isabel Franco, Belén Unzu y Elo, concluimos que, con la que está cayendo, lo menos que le podemos pedir al político futuro es que tenga un índice de follabilidad aceptable. Dicho lo cual comenzamos nuestro repaso,  calibrando índices de esos ejemplares que pululan por la vida, por las redes sociales, incluso por los despachos oficiales. Vamos, que ni Chimo Bayo. Este sí, este no. Este tal vez. El otro me encanta. Dos favores; tres, ni de coña.

Ya sabemos que todo es broma, que todo son risas pero después de pasarnos la vida bajo el escrutinio masculino y el de nuestras madres --que también es masculino porque las de nuestra quinta teníamos que tener todo lo necesario para ser una mujer de menester -- ya nos toca a nosotras escrutar y evaluar. Sin perdón, como la peli de Clint Eastwood.

¿Cuántas veces harán esto los caballeros? (no digo que todos, no digo que siempre, nosotras también tenemos cosas más importantes que hacer que ponernos a repasar los cromos de ejemplares masculinos que pueblan nuestro universo cercano). ¿Pero cuántas veces la cosa se reduce una puntuación, como si fuésemos concursantes de una vulgar competición de mises o de talentos desconocidos?
Queridas -les dije a modo de conclusión final- creo que todas desprendemos follabilidad y el que no sepa verlo, peor para él.

¿Por qué escribo esto hoy? Porque algo está cambiando. Porque ellos y ellas están más comunicativos que de costumbre. Porque estamos en primavera y hay días tan intensos, conversaciones tan intensas, chats tan plagados de reflexiones y romanticismo que he acabado la semana sencillamente exhausta. Una ya no puede con tanta emoción, con tanta hormona revolucionada. Con tantas confidencias que le hacen amigos con un índice de follabilidad más que aceptable y que te dedican una canción de Sting. Y piensas. No, mira, no. Que aunque parezca que estoy de atar, Freud debió pensar en mi para crear el Súperyo, esa instancia moral, enjuiciadora que nos graba a fuego las normas, reglas y prohibiciones parentales.  Vamos, que soy responsable hasta la naúsea.


Pero, por otra parte, he de añadir algo fundamental ¿No es bonito dejarse querer y sentirse querido por los demás? Ni Freud, ni la madre que lo parió me va a negar esa delicia. Es adorable que nos digan cosas bonitas, que nos las digamos los unos a los otros. Como decía mi querido colega y ex becario, Roberto Fuentes, en esta vida estamos para dar y recibir placer; para dar y recibir cariño. Qué sabio es para ser tan joven. Para llegar a esa conclusión yo tuve que ver morir a mi mejor amigo y entonces supe con claridad que lo único que importa en este mundo es el amor que das y recibes.  Todo lo demás, sobra. Ah, y el índice de follabilidad. No lo olvidemos. Y menos en primavera.

PD. Nos faltó hacernos un selfie, así que he puesto la foto de Hugh Jackman que para mi tiene un índice de follabilidad nada desdeñable, ejem





miércoles, marzo 19, 2014

Los nombres del sexo esta semana en TerritorioG



Esta semana hemos un TerritorioG muy divertido, dedicado a las acepciones que usamos para referirnos al aparato sexual masculino y femenino: las privadas, las personales, las sublimes, las obscenas, las técnicas. 

Vergamente, he de deciros que ha sido un espacio repleto de pussylaridad

Hemos contado con la colaboración del amigo y profesor de Historia del Arte Contemporáneo de la UMU, escritor de éxito, pianista y otras variopintas ocupaciones Miguel Ángel Hernández, con mi querido Julián Vigara y me gustaría que escuchéis el podcast, que tiene músicas insospechadas.
Para escucharlo, pinchad aquí

domingo, marzo 16, 2014

Amarás América en #TerritorioG


Con Manuel Madrid y Julián Vigara

Esta semana recibimos en el estudio de Onda Cero Murcia  a Manuel Madrid, que nos habló de su apasionante libro "Amarás América", fruto de su experiencia como cooperante en este continente apasionante en los países de México, Bolivia y Brasil.
¿Sabes a qué huele Río de Janeiro? ¿Y lo que significa challar? ¿Y la pachamama? Escucha el último podcast de #TerritorioG  pinchando aquí

El deseo y su laberinto


Dicen que Freud se torturaba en su lecho de muerte preguntándose por el deseo femenino "¿Pero qué anhelan las mujeres?". Tras esa pregunta sin respuesta, murió.  Como escribía el otro día la genial twittera @arcitecta "si no me entiendo ni yo, me vas a entender tú, que encima eres tonto".

 El deseo es algo muy complejo. Es un fractal de interminables ramificaciones . Leyendo a Nabokov descubres que a él le obsesionaba la pubertad porque un gran amor le dejó herido para el resto de sus días. Pero el deseo cambia. ¿Cuántas veces encuadras a determinado tipo de hombre en ese arquetipo de lo deseable y de pronto aparece ante ti lo inesperado y te sorprende? Entonces tus anhelos se transforman. El arquetipo se desdibuja.

Por ejemplo, siempre me han fascinado las personas con un talento especial: para cocinar, para prosperar, para escribir pero sobre todo para hacer música. Yo nunca envidié el pene, envidié al que supo crear música dibujando notas en un pentagrama. Mis primeros recuerdos sentimentales, mi primera figura paterna, no fue mi padre (que siempre estaba metido en sus fogones) fue mi tio Antoñín que me descubrió a Morricone, a Leonard Bernstein. Los domingos por las mañanas tocaba sesión de tocadiscos. Mi tio murió trágicamente en un accidente cuando yo apenas tenía cinco años (cuentan que andaba triste por una ruptura amorosa). Ahí empezó mi relación con la muerte. Todos tenemos una. Y el deseo siempre está vinculado a nuestra experiencia de la muerte. Los griegos acuñaron el eterno eros y tánatos. Y por eso, deseé al primer novio que cantaba como Josep Carreras y viajaba en Vespa, como mi tío, con el que no tenía nada en común. 
A partir de ahí, el deseo se fue desdibujando pero siempre lo vinculo con la ausencia y la muerte. Es terrible, lo sé. Porque el deseo se multiplica exponencialmente en función de lo efímero, de lo precario. El deseo se esconde tras una vitrina de Tiffany's, en un fotograma de La ley del silencio, en la imagen de alguien que nos hace tilín en las redes sociales y al que, probablemente, nunca conoceremos.

Alguien me confesó hace poco que le gustaba aquello de sentir asfixia en el momento del coito. Esa sensación cercana a la muerte y al éxtasis. Aquí lo tenemos otra vez. El abismo que nos libera. La petite morte que nos deja suspendidos en el espacio-tiempo por unos segundos: sin las presiones de la vida diaria, sin las metas que ansiamos, sin la tortura de lo que debemos y el trabajo que nos resta por hacer en este mundo para dejar algo sembrado en los demás, en nuestros hijos, en nuestro entorno. La muerte y el deseo son la misma liberación.

Los griegos lo tenían muy claro. Incluso, en ocasiones, el deseo nos guía. Es el puro instinto que sabe más de nosotros que nosotros mismos. Cuantas relaciones han empezado en la cama, como una tontería, un desfogue, un morbo perseguido y han acabado en esa tórrida historia de amor que nos espanta --porque el amor siempre da miedo-- y que nos vinculará a esa persona por el resto de nuestros días. Incluso cuando esa persona ya no está. El deseo ha dejado esa cicatriz de la muerte, la memoria del instinto en el mapa de nuestra piel. Que ya nunca más será la misma piel a partir de ese momento.


Por supuesto, esto no ocurrirá siempre, nos volveríamos locos. Pero quizá esta mínima reflexión nos muestre un atisbo apenas del misterio que se esconde tras el deseo. Ese intrincado laberinto --personalísimo--de suspiros, caricias, placer y dolor.




domingo, marzo 09, 2014

Upskirting, mirones y misterio







Las piernas de Kim Bassinger con un vestido de YSL

Una ya no puede estar tranquila ni dentro de sus bragas. Los smartphone y las redes sociales se alían para que echar un vistazo por encima del escote o por debajo de una falda, se convierta en un acto público. Total, que tú estás tan tranquila subiendo unas escaleras automáticas y algún listo te coloca, por arte de las tecnologías digitales, ante un auditorio de 5.000 personas (el límite de amigos en Facebook) .Y tú sin enterarte. Hasta que te reconoces. O hasta que te reconocen. Hombre, no. Esto está feo. Entiendo que se os vayan los ojos en algún momento. A mi también me ocurre pero ¿No es más bonito que todo quede en un acto privado de regocijo y satisfacción?

Una foto tomada sin consentimiento de la lencería de una chica --quizás él se sentó frente a ella en el autobús, quizá se colocó un dispositivo móvil en la muñeca y mientras discutía con su jefa, grababa lo que tenía entre las piernas--- puede recorrer el mundo y dar la vuelta a la red.  Qué os voy a contar que no sepáis.

Como siga así la cosa, nos obligaréis a ir con cuello vuelto y pantalones en pleno mes de agosto. Estos días se habla del upskirting (fisgonear sin permiso por debajo de la pelvis) porque hay una propuesta de ley en Massachusets que prohibirá explícitamente este tipo de invasiones de la intimidad (también podemos encontrar el downblouse, o sea, mirar por encima del escote y aprovechar ese botón traidor que muestra parte de nuestro casto sujetador). En dicho Estado se condenó a dos años de cárcel a Michael Robertson por realizar este tipo de fotografías sin el consentimiento, obviamente, de sus protagonistas. La Cámara está estudiando ajustar los avances tecnológicos a estas prácticas depredadoras y humillantes para sus víctimas.

Lo que me pregunto es ¿Qué tiene de especial para algunos hombres mirar por "La raja de tu falda" como cantaba Estopa? ¿Por qué es tan excitante? En 1767 Jean Honoré de Fragonard pintó el cuadro titulado "El columpio" cuyo protagonista se deleita en las enaguas de la muchacha. El Moulin Rouge se hizo popular porque las chicas mostraban el can-can, ponían el culo en pompa y lo hacía con una inconmensurable alegría ¿Qué me decís de Marilyn y su famoso revuelo de falda en "La tentación vive arriba"?

Ay, el misterio es lo que nos vuelve locos a más de uno. Ya sea, intentando encontrar el final de la media bajo la mini. Ya sea, averiguar cómo será en la cama esa persona que tanto nos atrae.

Los mirones por definición no me gustan. Esos seres pasivos que nada hacen, que son absolutamente parásitos de existencias ajenas. Y se podría aplicar a todos los ámbitos de la vida.
Prefiero, sinceramente, a los exhibicionistas. Yo soy algo exhibicionista, para qué lo voy a negar. Me encantan los escotes, las faldas cortas, soltar lo que pienso con absoluta franqueza pero no incomodar a nadie y, por supuesto, no se me ocurrirá perseguir al guapo de turno hasta un callejón oscuro y quedarme en pelotas bajo una gabardina.

Valérie Tasso cuenta en su "Paris la nuit" que la práctica del voyeurismo y el exhibicionismo se da en el Bois de Boulogne y en muchos locales nocturnos pero con absoluto consentimiento de las partes.


Volvemos a lo fundamental. El respeto al otro.  Cada uno es libre de ir como quiera sin ser criticado o agredido por un objetivo indiscreto y colocado en el candelero público sin permiso . Porque de ahí, a decir que la minifalda incita a la violación hay un paso. 


viernes, marzo 07, 2014

30 Fantasías. Fantasía 1





Le esperaba desde hacía rato. Aburrida, se quitó toda la lencería con la que quería sorprenderle. Se encontraba como una princesa en aquella espaciosa suite. El sol de media tarde se colaba tras los visillos, rebotaba en los cristales, iluminaba su pelo. Era primavera y todo allí olía a éxtasis, a naturaleza audaz. Ella misma se sentía la hembra más fecunda del planeta. 

Sin ropa pero sin bajarse de los tacones, descorchó el vino blanco que se enfriaba, o se calentaba, desde hacía más de una hora. Se contempló en el espejo de la entrada: sus pechos de niña que tanto le gustaban a su antiguo amor. Su sexo aparecía entre sus piernas como por accidente "yo pasaba por aquí", camuflado, escondido,  a la espera de florecer por el deseo que tanto la impacientaba.

Se sirvió, sumergió los ojos en el líquido cristalino, precioso, alcohólico, algo canalla. Casi como una bruja con su bola de cristal, aparecieron ante sí los fantasmas del pasado. "El sexo es la única verdad", le decían. Todo lo demás nos lo inventamos. "El amor, si es amor de verdad, tardará en cuajar" (qué pesados). "Las emociones nos engañan" (siempre, siempre, querido Mr Scrooge) . El fantasma del pasado era voyeur y seguro que la miraba, excitado, desde su trono en el cielo. O en el infierno.  
Su sexto sentido la acercó hasta la puerta. La abrió y ahí estaba él. Algo sudoroso. También impaciente. "Pensaba que nunca descorrerías ese pestillo."

Le arrebató el vaso. Apuró su contenido, lo hizo estallar contra el parquet y la arrinconó con fuerza."Ahora, te voy a follar, querida".  Ella se agarró su cuello viril. Le mordió, le tiró del pelo. Estaba algo furiosa. En segundos se topó con la hebilla, la descorrió y encontró su miembro duro. "Ahora esto es mío, querido".  Había besos más allá del abismo, había el olor a sexo descontrolado. La sobria camisa blanca reposaba en el suelo y ella le empujó hacia la cama. Se encaramó en su pene, un juguete nuevo. Un alimento diferente. Y comenzó a alimentar a aquel coñito chiquitín y matón. Tan matón y tan mojado ¿Quién necesitaba lubricantes? Ella no. Aprisionaba aquel sexo tan dispuesto con el suyo. Inventaba espasmos. Él gemía. La miraba desde abajo. Tocaba sus pechos. Agarraba su culo y le marcaba el trote para acompasar su placer. Eran puro ritmo y sintonía. Era como lo habían soñado.

Ella paró un instante. Sabía que ningún hombre aguantaba ese ritmo mucho tiempo y quería vibrar. Oh, sí,vibrar mucho más. Se acercó a sus ojos joviales y divertidos. "En realidad yo te he follado a ti". La volteó. Subió sus piernas sobre los hombros y la embistió con ternura y con fiereza por tanto tiempo que casi perdió la cuenta. Se derramó sobre su vientre. Agotados, durmieron una breve siesta.

miércoles, marzo 05, 2014

Valérie Tasso "en su tinta" mañana jueves 6 de marzo



·       La autora se encontrará con sus lectores y seguidores en la Biblioteca Salvador García Aguilar de Molina de Segura (20.00H)

·       Tasso mantendrá un encuentro con los medios en la Eroteca de Eva (12,00 h)

La autora francesa Valérie Tasso es la siguiente invitada al ciclo Escritores en su tinta, que organiza el Ayuntamiento de Molina de Segura y que se viene celebrando en la Biblioteca Salvador García Aguilar (Carretera de Chorrico s/n) de dicha localidad.
Valérie mantendrá un encuentro con sus lectores (20.00 h) que será interesante y positivo para tener una idea más aproximada de esta escritora y divulgadora de asuntos y problemáticas relativas al sexo y el erotismo, ya que aborda las mismas tanto desde el punto de vista de la ficción como del ensayo.
Previamente, la autora ofrecerá una rueda de prensa en la Eroteca de Eva (12,00h Bulevar Adarve de la C/Platería, 31,) donde se pondrá a disposición de los medios para las entrevistas y preguntas que sea preciso responder.

VALÉRIE TASSO
(Región de Champagne-Ardenne, Francia, 1969)

Revolucionó el panorama literario de nuestro país en 2003 con su Diario de una ninfómana, cuya protagonista vive por y para el sexo, lo que la lleva a experimentar situaciones tortuosas e, incluso, a ejercer la prostitución. Valérie Tasso es Licenciada en Ciencias Económicas y en Lenguas Extranjeras y, aparte de colaborar en distintos medios (Canal Sur, La 2) como experta en temas de sexo, ha escrito también Paris la nuit, El otro lado del sexo (Mondadori) y Antimanual de sexo. Su trabajo ha sido traducido a más de 15 idiomas. Su último libro se titula El método Valérie.