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jueves, junio 05, 2008

Benítez Reyes





Las ciudades sin ti no las recuerdo
Son las flores cerradas del mundo
Las ciudades sin ti no tienen nombre
Las ciudades sin ti no las recuerdo
La noche solitaria que parece
Tan sólo una tiniebla vagabunda
La noche en que no estás tiembla mi noche
Si el vacío me mira con tus ojos
Vale más el vacío que la vida
Si me mira el vacío con tus ojos
La noche en soledad corrompe sueños
La noche en que no estás tiembla mi noche

De «El equipaje abierto»
Fotografía "El País"


Felipe Benítez Reyes. Escritores en su tinta

viernes, abril 04, 2008

Hoy, Calderón



Fuimos amantes,
jamás amor.
Lo nuestro fue contacto,
fascinación
Tan sólo cuerpo,
tan sólo olor.
Lógicamente,
se acabó
Fuimos amantes,
llegó el adiós.
Hay cosas que se olvidan,
tu cuerpo no.
Pero en el fondo,
nada pasó
Si sólo fue gozar,
Si solo fue pasión,
Si solo fue jugar,
a amarnos, sin amor
¿Por qué tengo que amarte?
Dímelo
si nunca hemos usado el corazón,
si nunca me quisiste,
pienso yo,
¿Por qué tengo que amarte?
Dímelo

PD. Nota de la blogger. "Tómame o déjame", "La incondicional", "O tú, o ninguna", "Tengo todo excepto a ti". Clase, alma, jazz, arte. Sagaz observador, infatigable luchador. Todo eso es Calderón.
Juan Carlos Calderón participa en la mesa redonda
Ciclo"El amor"
Día 9 de abril (20,00 horas)
Biblioteca Regional de Murcia

miércoles, abril 02, 2008

Hoy, Pura


Amo la pared
Que besa la palma de mis manos
Y cobija mi frente
Mientras tu voz delata tu mirada en mi espalda
Cuando tus dedos pasean, clandestinos, cada rincón de mi cuerpo.
Aspa del éxtasis que lleva el viento,
La tarde se va
Sumergida en el aroma de un me entrego

Nota de la blogger: Pura, lo tuyo es muy fuerte, nena. Una bomba de relojería. No me extraña que medio ciberespacio esté enamorado de ti. El otro aún no te conoce.




Pura Salceda participará en la mesa redonda
del ciclo "El Amor"
Día 9 de abril
20,00 horas
Biblioteca Regional de Murcia

Hoy, Ana María


No quiero relojes de bolsillo, de pared, o campanario,
quiero un reloj sin agujas
que mida el tiempo que estoy contigo.
Quiero, sin prisas, guiar tu sexo
hacia el calor profundo de mi nido.
No quiero ventanas en la estancia
donde la luz denuncie mi próxima partida.
Quiero apretar mis muslos a los tuyos,
y que abras senderos en mi bosque
como triunfal auriga.
No quiero un sueño que me aleje
de los sueños de tenerte entre mis brazos.
Quiero cabalgar, ardiente, en tu regazo
sin patria y sin Dios...
como una hereje.
No quiero prisas, ni locuras.
Quiero un ritmo lento y calculado.
Quiero estremecerte poco a poco,
saborear tu desnudez, sentir la tentación,
caer en el pecado.
No quiero lo absurdo de las normas,
quiero jugar a que estoy jugando.
Quiero que te derrames y me empapes
como empapa la tierra el torrente sereno y artesano.
Quiero esconder tu cuerpo bajo el mío.
Quiero desterrar el tiempo que me aleja de tus brazos.
Quiero una eternidad para estar contigo.


PD. Nota de la blogger: "Ahí queda eso". Ana Mari, como diría Melany, te quiero una jartá.
Qué suerte ser tu amiga.


Ana María Tomás participará en la mesa redonda
del ciclo "El Amor"
Día 9 de abril
20,00 horas
Biblioteca Regional de Murcia

jueves, octubre 18, 2007

JAVIER


Murcia tiene muchos y grandes poetas; alrededor de 300 contando con los dedos. En realidad, buenos, buenos, no tantos. Entre las malas, malas se cuenta servidora que hace versos por no darse de mamporros con la vida. Entre los buenos está Javier Marín Ceballos. Su poesía es fresca, de hoy, recién salida de la nevera. Nada de grandes odas. Javier es puro feeling. Sentir es complejo. Contarlo así, como el que deambula sin prisa por una calleja húmeda, lo saben hacer muy pocos.
Javier, va por ti.
PD: El de la foto no es Javier, que jamás, jamás, usa brillo de labios. Pero, oye, me gustó. La he sacado del blog titulado "hombreconfuso"
EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL CORREO ELECTRÓNICO
Estimada Señora:

Como soy un cobarde,
adjunto le remito mi corazón,
que recibirá comprimido por correo electrónico aparte.

Desde que la conocí he repartido mi vida en dos carpetas:
antes de usted
y sin usted.
El tiempo que hemos pasado juntos
no es una parte, es el todo,
el directorio raíz.
Se ha archivado aquí y allá
infectando toda mi memoria,
como un virus.

No borraré ni un solo fichero que tenga que ver con usted.
Olvidaré el olor a pólvora de la tristeza
e incluso la alegría inconsciente
de los pocos momentos de mi vida en que he sido feliz.
Pero nunca, que he podido amarla siempre
con sólo cerrar los ojos y descansar.

sábado, septiembre 22, 2007

Mis razones



De casualidad encontré este poema, escrito, o lo que sea, de Paul Auster.

A veces uno se tropieza de casualidad con palabras que cambian el rumbo de uno. En momentos donde todo parece que se tambalea. En momentos, donde uno está solo como en noche de lobo. En momentos que no se desean ni al peor enemigo. En momentos que uno no puede explicar el porqué de su desdicha. Donde empieza y donde acaban las motivaciones que a uno le llevan a aislarse del mundo para poder refugiarse en la nada. Y llorar. Y pensar qué se hizo mal, qué será del futuro. En momentos donde se desea con furia que el futuro desaparezca. Uno anda cabizbajo de batallar. De encontrar colmillos retorcidos en la sonrisa de la gente y uno se plantea si quiere vivir siempre la misma vida, en el mismo lugar. Entonces un niño asoma a la puerta, restregándose los ojos y uno se da cuenta que es absurdo plantearse ciertas cosas, y tiene la obligación de apretar las mandíbulas y seguir subiendo la tortuosa cuesta de la vida. Aunque a veces no quiera. Aunque a veces duela tanto, que uno se plantea si merece la pena. Si algo merece la pena. Paul me dio motivos un día...Otros días las motivaciones llegan de personas anónimas que prestan su ayuda a cambio de nada. De algunos amigos que te hacen olvidar la falsedad de esos otros que también eran tus amigos. A los que abriste la puerta de tu casa y de tu corazón y donde no les piensas dejar entrar nunca más. Pero a Paul, sí. Siempre habrá sitio para un alma herida, para cobijar al que se duele tanto como uno, aunque no tenga su talento. Mi voz quisiera enmudecer.No caminar. Encontrar la paz en el silencio. En la tierra. Pero sólo la encuentra en la sonrisa de un niño, en su delicioso despertar, en el olor del café y en la sencillez de tantas buenas personas.
Hace poco encontré este poema, o lo que sea, de Paul Auster...y respiré algo de aire limpio.

Empieza de nuevo,
a partirde la soledad:
como si ahora respirara
por última vez,
y es ahora, por tanto,
cuando respira por vez primera
más allá del abrazo de lo singular.
Vive, y no es por tanto sino
lo que se aloja en el insondable
hueco de su ojo,
y lo que ve es todo lo que no es:
una ciudad del hecho
indescifrable,y, por tanto,
un lenguaje de piedras,
pues sabe que en el total de la vida
una piedra dará paso a otra piedra
para hacer un muro y que todas esas
piedras formarán la monstruosa suma
de pormenores.

No hay nadie aquí, y el cuerpo dice:
todo lo dicho no debe ser dicho.
Pero nadie es un cuerpo igualmente,
y lo que el cuerpo dice nadie lo oye excepto tú.
Nevada y noche.
La repeticiónde un asesinato entre los árboles.
La pluma se mueve sobre la tierra:
qué ocurrirá lo ignora,
y la mano que la sostiene
ha desaparecido.
No obstante, escribe.
Escribe: en el principio,
entre los árboles,
un cuerpo vino caminando
desde la noche.
Escribe:
la blancura del cuerpo es
del color de la tierra.
Es tierra, y la tierra escribe:
todo es del color del silencio.
Ya no estoy aquí.
Nunca he dicho lo que tú dices que he dicho.
Y, con todo,
el cuerpo es un lugar donde nada muere.
Y, cada noche,
desde el silencio de los árboles,
sabes que mi voz
viene caminando hacia ti.

domingo, marzo 04, 2007

HOY


Toqué entonces el mundo: lo hice mío, fue mío.

Han pasado los años.

Ahora ya sólo soy

el que recuerda, el que vivió, el que escribe.




Eloy Sánchez Rosillo

fotografía: Stelios Tsagris
(Gracias Pura)

domingo, febrero 18, 2007

UN CLÁSICO QUE NO DEJA INDIFERENTE



“No por amor, no por tristeza,
no por la nueva soledad:
porque he olvidado ya tus ojos
hoy siento ganas de llorar.”

Antonio Gala

domingo, diciembre 03, 2006

La herida de San Juan de la Cruz

“Quien te dice que ausencia causa olvido, mal supo amar.
Porque si amar supiera ¿Qué la ausencia?
La muerte nunca hubiere las mientes de su amor adormecido.
Herido es el amor tan penetrante que llega al alma
Y la tuya fue flecha de quien la mía dichosa fue herida.
No temas, pues, en verme así distante;
Que la herida una vez hecha, siempre,
Siempre y doquiera será herida”

martes, noviembre 21, 2006

AGOSTO EN EL CUERPO


Despierto un díamás

un día menos

con la tristeza retorcida en la entrañas

aúllandome como loba negra.

Es el llanto seco,

clavos de acero en la garganta.


Hoy hay cielo limpio

Sol

brisa en los balcones,

ironía que me arrebata,

un contransentido al tiempo.


Es el cielo azul más triste del mundo.

Pájaros muertos vuelan ingrávidos,

más allá de mi infierno.


Son gaviotas sin retorno

nidos vacíos del destierro

lánguidas cruces del desamparo

en este otoño de agosto en el cuerpo


"Versos de Perra negra" de Pura Salceda ("Sintagma in blue")
Imagen de Yolanda Urrea