Con un par. Hu Ziwei se enteró de que su marido le ponía los cuernos, se plantó en la rueda de prensa de presentación del canal olímpico chino, presidida por su honorable pariente y, ahí, delante de las cámaras le dijo que era un impresentable ¡Hala! A chincharse. Que lo sepa toda la familia y el resto de la China Popular, como diría Josep Lluis. Sí, que China queda lejos, pero aprendamos todos de Hu, esa guerrera samurai, y denunciemos públicamente los incumplimientos y retrasos que perpetran los políticos, que esto es común a toda la susodicha clase. Para empezar, las ruedas de prensa iban a ser más divertidas. Es más, incluyamos en esta campaña a los fabricantes de adelgazantes milagro, clínicas de estética, o firmas de telefonía, que no hay manera de aclararse con las tarifas. Hu, aprovecha el tirón y crea un movimiento ciudadano para que media humanidad deje de tomar el pelo a la otra media. Así, el responsable de turno se lo pensará dos veces antes de recomendar contención salarial ante una subida de precios. Hu, eres mi héroe.
lunes, enero 07, 2008
El ejemplo de Hu
viernes, enero 04, 2008
Mujer de mundo
miércoles, enero 02, 2008
Autobombo literario II
Una buena forma de empezar el año es alimentar la autoestima, para compensar otras partes de nuestro ser que estos días empanzinamos sin control comiendo a lo tragopavo. Eso sí, sin pasarse, que no me ocurra como a Norman Mailer de quien se dice que su ego no cabía en los USA.
Hace poco el colega y amigo Mariano Pérez tuvo a bien sacar una crítica de mi, hasta ahora, único libro "Mujer de mundo", en el periódico "El Faro", así que la voy a subir a instancias suyas...Que dice que no me dé verguenza. Que me da, porque Mariano no es generoso, no. Es de un espléndido que tira de espaldas. Para contrastar también subiré la crítica que hizo en su día el insigne crítico, profesor de Literatura y amigo, José Belmonte Serrano, en el periódico "La Verdad".
Y como no, el burrico delante, pa que no se espante. La foto de la "moi", una foto que hizo el también amigo Oscar Martínez (Blog senda de la luz). Tengo una pinta de perdonavidas que pa qué. No me gusto nada...pero qué se le va hacer. Todo sea por Óscar.
Ahí van sendas críticas
"Relatos que definen a una escritora de categoría"
Ahora que llegan las fechas navideñas, no está de más el recuperar (ya sea para regalo o consumo propio) algunos de esos títulos obra de magníficos escritores murcianos que, por desconocimiento del gran público o por la falta de una adecuada promoción a cargo de sus editoriales, no cosechan el éxito que se merecen por derecho propio. ‘Mujer de mundo’, atractiva compilación de 20 relatos que engancha ya desde su título, es uno de ellos.
Su autora, la polifacética Lola Gracia, es una experta periodista y escritora que desempeña con demostrada solvencia sus tareas como columnista de prensa, presentadora de televisión o responsable de comunicación de una gran empresa constructora nacional. Y, por si fuera poco, nos brinda cada día jirones de su talento literario en ese espléndido blog que responde al sugestivo nombre de ‘Vivir en el filo’, donde no pocos disfrutamos de sus contenidos con auténtica adicción.
‘Mujer de mundo’ abre plaza con el cuento homónimo, en donde una aristócrata de vida licenciosa, en la que es posible reconocer muchos de los rasgos que definen a nuestros famosos más ‘tomateros’, hace balance de su vacía y artificial existencia; pura fachada que termina postrándola en una fría camilla de hospital, donde espera resignada (e incluso aliviada) su muerte. Un personaje inolvidable esta Marcela Castaño de los Reales, que resume perfectamente su pensamiento vital en una de sus (más acertadas) reflexiones: “Esas pobres que consienten la infidelidad, la tiranía y la grosería del macho no tienen la menor idea del poder que guarda una fémina. No todo se reduce al sexo, pero casi todo…”. Un relato que, junto a otros como ‘Nueva York, 1958’ o esa preciosa historia de amor intemporal que es ‘Nosseck’, sitúan por momentos a Lola Gracia a la misma altura de la mediática Candace Bushnell, la deslenguada inspiradora de la popular serie de televisión ‘Sexo en Nueva York’.
En este libro hay también otras piezas tan breves que apenas llegan a la media página, como ‘El candidato’, ‘Anochecer’ o ‘Belleza y muerte’,verdaderos prodigios de síntesis, en los que Lola nos ilustra con la inclusión de términos tan poco habituales como ‘tráfago’ (conjunto de negocios, ocupaciones o faenas que ocasionan mucha fatiga o molestia, ahí queda eso). El aroma de lo navideño, tan característico de estas fechas, lo aportan otros dos relatos, ‘Navidad’, y el más desesperanzador ‘Navidad en Medellín’.
La extensa variedad temática de los cuentos no hace sino confirmar el amplio bagaje cultural y las múltiples influencias que atesora la autora, que van desde Víctor Hugo (‘Ojos secos’) o dos películas tan aterradoras como ‘La semilla del Diablo’ o ‘El Exorcista’ (desasosegante ‘All of them’) hasta la leyenda fantástica de corte becqueriano que es ‘Flame, oh flame!’. En todos ellos, del primero al último, subyace de alguna manera la presencia, en cualquiera de sus formas, del amor, “esas cuatro letras absurdas, Roma al revés…” como asegura en ‘Inútil’. Tampoco es desdeñable ‘El mariachi’, el de mayor extensión y que presenta la conocida ranchera ‘El rey’ a modo de una peculiar banda sonora que el lector intuye al fondo.
Lamentablemente, estamos ante un título que hay que solicitar prácticamente por encargo a las librerías, pero la espera bien merece la pena. ‘Mujer de mundo’ constituye, pues, la mejor evidencia de que aún existen muchos libros de escritores murcianos que merecen una mejor suerte a nivel comercial, a los que es preciso rescatar y poner en valor, y más si nos facilitan el descubrir a una autora de la magnitud de Lola Gracia.
Por Mariano Pérez Ródenas
Su autora, la polifacética Lola Gracia, es una experta periodista y escritora que desempeña con demostrada solvencia sus tareas como columnista de prensa, presentadora de televisión o responsable de comunicación de una gran empresa constructora nacional. Y, por si fuera poco, nos brinda cada día jirones de su talento literario en ese espléndido blog que responde al sugestivo nombre de ‘Vivir en el filo’, donde no pocos disfrutamos de sus contenidos con auténtica adicción.
‘Mujer de mundo’ abre plaza con el cuento homónimo, en donde una aristócrata de vida licenciosa, en la que es posible reconocer muchos de los rasgos que definen a nuestros famosos más ‘tomateros’, hace balance de su vacía y artificial existencia; pura fachada que termina postrándola en una fría camilla de hospital, donde espera resignada (e incluso aliviada) su muerte. Un personaje inolvidable esta Marcela Castaño de los Reales, que resume perfectamente su pensamiento vital en una de sus (más acertadas) reflexiones: “Esas pobres que consienten la infidelidad, la tiranía y la grosería del macho no tienen la menor idea del poder que guarda una fémina. No todo se reduce al sexo, pero casi todo…”. Un relato que, junto a otros como ‘Nueva York, 1958’ o esa preciosa historia de amor intemporal que es ‘Nosseck’, sitúan por momentos a Lola Gracia a la misma altura de la mediática Candace Bushnell, la deslenguada inspiradora de la popular serie de televisión ‘Sexo en Nueva York’.
En este libro hay también otras piezas tan breves que apenas llegan a la media página, como ‘El candidato’, ‘Anochecer’ o ‘Belleza y muerte’,verdaderos prodigios de síntesis, en los que Lola nos ilustra con la inclusión de términos tan poco habituales como ‘tráfago’ (conjunto de negocios, ocupaciones o faenas que ocasionan mucha fatiga o molestia, ahí queda eso). El aroma de lo navideño, tan característico de estas fechas, lo aportan otros dos relatos, ‘Navidad’, y el más desesperanzador ‘Navidad en Medellín’.
La extensa variedad temática de los cuentos no hace sino confirmar el amplio bagaje cultural y las múltiples influencias que atesora la autora, que van desde Víctor Hugo (‘Ojos secos’) o dos películas tan aterradoras como ‘La semilla del Diablo’ o ‘El Exorcista’ (desasosegante ‘All of them’) hasta la leyenda fantástica de corte becqueriano que es ‘Flame, oh flame!’. En todos ellos, del primero al último, subyace de alguna manera la presencia, en cualquiera de sus formas, del amor, “esas cuatro letras absurdas, Roma al revés…” como asegura en ‘Inútil’. Tampoco es desdeñable ‘El mariachi’, el de mayor extensión y que presenta la conocida ranchera ‘El rey’ a modo de una peculiar banda sonora que el lector intuye al fondo.
Lamentablemente, estamos ante un título que hay que solicitar prácticamente por encargo a las librerías, pero la espera bien merece la pena. ‘Mujer de mundo’ constituye, pues, la mejor evidencia de que aún existen muchos libros de escritores murcianos que merecen una mejor suerte a nivel comercial, a los que es preciso rescatar y poner en valor, y más si nos facilitan el descubrir a una autora de la magnitud de Lola Gracia.
Por Mariano Pérez Ródenas
Fluye como el agua
Lola Gracia (Murcia, 1970) es nueva en el terreno literario. Publica, pues, su primera obra, plasmada en una colección de cuentos, o, acaso, de vivencias transformadas en material creativo. Su aportación no pasa inadvertida. Hay de lo que tiene que haber (una prosa cuidada, unos personajes creíbles, un ritmo preciso en cada una de sus narraciones) y algo más. Como, por ejemplo, una frescura y un dinamismo que el lector sabe apreciar desde la primera hasta la última página. Y, además, una filosofía implícita que, no por cotidiana, resulta menos verdadera. «La vida -escribe en el último de sus relatos- es una onda que fluye como el agua.
Por José Belmonte Serrano
lunes, diciembre 31, 2007
Felicidad

2008 es el año del pareado fácil. No diré más. Que el título es significativo. Circula por la red un concurso literario en el que uno debe escribir como ha transcurrido su año y ser votado por los lectores del blog. Ya llego tarde. Como a casi todo. Escribo el texto sin afán de concurso, con el objetivo de felicitar a los lectores de "Vivir en el filo", a los amigos que nunca me leen, a los que sí lo hacen y, sobre todo, a la fantástica comunidad virtual que se va gestando entre diferentes bitácoras, incluida ésta.
Como a todos, el 2007 nos ha dejado cosas buenas y no tan buenas. Momentos brillantes: el compartido con Ana Mª Matute, Zoé Valdés, Rojas Marcos o Pura Salceda. Momentos de abatimiento, con el dolor de gentes cercanas, la propia incomprensión ante hechos que acontecen; la respuesta sosa ante el fervor de uno con la tarea, o el desconcierto ante las injusticias; las propias, las ajenas, las sociales, las que cometemos a veces nosotros mismos; sin querer, queriendo, a los que más queremos. Instantes cálidos como el nacimiento de mi sobrina Martina, las cosquillas de Gonzalo, las carreras por la playa, por el monte. El apoyo de un hombre que se da entero a su familia.
Seguro que me dejo mucho. Tengo muy mala memoria. Para lo malo, sobre todo. No soy vengantiva, pero es que encima, las fechorías se me olvidan. ¿Mejor no?
Os deseo que el 2008 venga con horas de amor, entusiasmo, sorpresas agradables y ese estado, a veces desconocido, por instantes fugaces vivido; casi siempre indescriptible y nombrado hasta con escepticismo: la felicidad.
La foto es de Diego Sevilla en Flickr.
miércoles, diciembre 26, 2007
OBAMA CONTRA HILLARY
Con estos videos me pregunto --muy seriamente, no creáis-- si en Estados Unidos no hay votantes femeninas. Son los videos de defensa (?) de las candidaturas de Barack Obama y Hillary Clinton. En cualquier caso, no me hagáis mucho caso porque no las tengo todas conmigo. De verdad, no me puedo creer que estos vídeos impliquen apoyo a un candidato. Y, en cualquier caso ¿Cómo se supone que se conquista a las votantes femeninas? Si hay algún experto en política estadounidense en la sala, que me lo explique...Que a lo mejor yo estoy equivodada y que el video de Obama va en serio y el de Hillary es de coña...O que los dos son una parida, que todo puede ser. Vamos, que creo que van por ahí los tiros. Que son gamberradas de las teles gringas. En cualquier caso, como curiosidad de fin de año no está mal.
viernes, diciembre 21, 2007
Navidad de abastos

La navidad es la Plaza de Abastos en la nochebuena. Una gitana que merca medias de rejilla: “Nena, te llevas la calidad”; el embriagante olor a especias de un puesto con azafrán de pelo. Las mujeronas de los encurtidos que colocan al niño una oliva en cada dedo. Conejos, cómo no, conejos en carne viva oscilando bajo una luz de tubo fluorescente. Mandiles blancos, estampados con la sangre del cordero. El tendero barítono que canta la mercancía. Caruso de la verdura. Ese mercado de San Antolín con su puesto de flores en el hueco de la escalera, con el suelo encharcado en la zona de congelados, el inasequible marisco. La Navidad es una herida abierta, más roja, más sangrante cuando toda la familia se sienta ante la chuleta. El que nos falta. Un espumillón de decepciones. Una Visa tiritando. Y también los abrazos. Abrazos sinceros, besos de reconciliación. Aunque, a veces, la navidad es un polvorín de polvorón que estalla por los aires. Pero nos queda la salud; una plaza de vida, la metáfora del mundo que se repite cada año.
magen: http://vicente-vicens.blogspot.
El carnicerdo del amigo y fotógrafo Vicente Vicens que tiene muchos amigos en la Plaza de San Antolín
miércoles, diciembre 19, 2007
Entretanto

Recuentas logros al fin. Es tiempo de ajustar los debes y haberes y, entretanto, has estado junto a ella. Ahora resulta que nada de eso vale. No te cuadran las cifras, ella ya no es ella. Sólo alguien que pasaba; Como el producto se desajusta de lo exactamente anhelado, ella es nada. Una pizca de sal. Una persona al otro lado. Entretanto, te enamoraste y la perdiste. Pero te niegas, como un capullo niega al gusano.
Imagen: Art Vester
domingo, diciembre 16, 2007
37

El tiempo es un señor que nos pasa la factura. Simula sonrisas. En ocasiones, incluso son sinceras. Pero las agujas del reloj marcan su impenitente ding-dong y no hay Harold Lloyd capaz de detenerlas. Y cumples 37. Y te dices ¿A dónde fueron mis sueños? Por ahí siguen, pululando entre vísceras y corazón, entre razón y pasión, entre el Mr. Scroodge que quiere convencerte de que las ilusiones son paparruchas, que ya llegas tarde a todo y aquel encantador de serpientes que te hinca el diente para que pienses lo contrario, que nunca hay que abandonar el ardor de la vocación. Y aunque le mueven motivos absolutamente egoístas, se ha convertido en tu mejor acicate para prosperar.
Aniversario coincide con Navidad, así que el recuento de lo bueno, de lo malo, llega algo antes.
Muchas luces en este 2007. Realmente sólo puedo dar las gracias a aquellos que en persona, por teléfono, a través del blog comparten mi vida, se implican en ella. Sólo espero poder devolver algo de tanto cuanto recibo.
Y sí, creo que me faltan piezas, que no soy completa. Ni del todo escritora, ni del todo comunicadora, ni del todo experta en organizar eventos, ni siquiera del todo madre. Pero estoy en el camino. Y no estoy sola. Y Frankie, y Jobim, que están en los cielos, me acompañan en la reflexión de esta singladura de un año. Y hoy os miro con esos ojos de Frank. Los ojos de un sagitario que sí cumplió sus sueños. I hope so.
miércoles, diciembre 12, 2007
Más razón que un santo, Jack

MIEDO A LOS ROLLOS DE UNA SOLA NOCHE. El mujeriego Jack Nicholson dejó los rollos de una sola noche por miedo al sida. El actor ha admitido que se volvió más cuidadoso al buscar compañeras de cama. "En mi vida, desde la Segunda Guerra Mundial hasta ahora, hubo más y más libertad hasta que llegó el herpes y luego el sida. Fue el final". "Una vez que la idea de que puedes morir por el sexo se instaló en la cabeza de la gente, fue un arma en manos de los fascistas para suprimir la sexualidad. La sociedad se volvió más rígida y la vida social que yo conocí se terminó. Yo amaba esa época, pero se fue". Nicholson afirma que siente pena por los jóvenes, a los que les están siempre advirtiendo sobre la promiscuidad. "Todos son infecciones ahora. Nadie por debajo de los 30 ha conocido la libertad que yo tuve. Están asustados".
(Leído hoy en "El Mundo"http://www.elmundo.es/elmundo/fotos_gente/2007/12/11/index_7.html)
lunes, diciembre 10, 2007
Josefa
La señora Josefa era una distinguida dama. Esbelta, delicada, con una sempiterna sonrisa de "estoy conforme con la vida, gracias". En juventud tendría el pelo muy rizado, de una onda vigorosa y alegre, que después recogería en un moño tras la nuca, como una madeja de lana gris, sin un leve penacho fuera. Todo en su sitio. Era la joven abuela de un vecinito. Cuando la conocí no superaraba la cincuentena aunque indumentaria y peinado quisieran contradecir los datos. La recuerdo sentada en una habitación sin muebles, rodeada de chupetas de plástico que ella rellenaba con anises de colores. Así se ganaba un dinero. Para los nietos-decía-que ella no necesitaba ya nada. Josefa era viuda de toda la vida. Ningún galán la visitaba y siempre dejaba tras de sí esa sonrisa de hada buena, ese olor a anisetes que impregnaba la estancia donde trabajaba; su ropa, sus manos.Un buen día se marchó. Yo era ya grande. Demasiado grande como pare echar de menos los anisetes que a veces me regalaba, o los caramelos. Se marchó sin hacer ruido, con su dulzura y su olor. Ese, que a veces me visita para recordarme sonreir una sonrisa "de estoy conforme con la vida, gracias".
sábado, diciembre 08, 2007
Ne me quitte pas
Dale a esta alma rota un nuevo hálito. Dime que soy el vampiro del amor. Que mi egoísmo no tiene límites pero dame, dame todo lo que necesito. Haz eso por mí. Una vez más. La última vez. Recuérdame que en alguna ocasión ardió mi cuerpo junto al tuyo. Que no fue un sueño. Acaríciame muy despacio y aráñame los oídos con una letanía. Te quiero, te quiero, te deseo. No es preciso que mientas. No digas toda la verdad. Así de sencillo. No me hables de los otros, de aquellos que se llevan tus besos en habitaciones furtivas de hotel. No quiero saberlo. Déjame que me vaya tranquilo, engañado, sin mácula de aquel amor insensato que un día te abordó sin remedio. Tiembla junto a mí. Si es preciso ni hables. Si es preciso, ni sudes, ni jadees. No lo harás, porque estás fría. Porque hoy ha muerto tu cuerpo. Las coordenadas coinciden. Ahora eres un ser lleno de coherencia. Ahora sí puedo tenerte. Y después, después te abandonaré en alguna gasolinera. Dejaré tu sonrisa inerte aparcada junto a un surtidor y la policía te recogerá, te llevará a casa, celebrarán tu funeral y yo estaré ahí, agazapado en la lejanía. Amándote.
martes, diciembre 04, 2007
Llegar a viejo

La esperanza de vida planetaria se cifra a día de hoy en 120 años ¿Merece la pena vivir tanto? Pues, como todo, depende de la calidad de vida.
En nuestro país esa misma esperanza se rebaja en 85 años y según el Insituto Nacional de Estadística (INE), 90.000 españoles superan dicha edad. Y no sólo eso, alrededor de 6.000 son centenarios. Con estas cifras en la mano ¿Se puede decir que España es un país de viejos? Probablemente todavía no, pero lo será.
Desde luego, estos números contrastan con la esperanza de vida de nuestro país en el año 1900, que no superaba los 35 años. Ahora si alguien supera los 77 años tiene grandes posibilidades de ser lo que se llama un longevo con éxito. Es decir, con buena calidad de vida.
"Mens sana, in corpore sano” es una máxima especialmente importante en la madurez de la vida. Entrenar el cuerpo es positivo, no sólo para sentirse ágil y fuerte, sino para evitar el deterioro cerebral.
También es importante la compañía. Se ha constatado que aquellos abuelos que viven solos, alrededor de un 20% en nuestro país, se alimentan peor; consumen más productos prefabricados –en detrimento de los frescos— lo que comporta una carencia de vitaminas A y D.
Desde diferentes foros se insiste en que cumplir años no es una enfermedad, ni mucho menos comporta ser un enfermo. Que sí, que el envejecimiento es un proceso natural y que cada cual envejece a su manera, en función de unas marcas genéticas pero que también hay gran cantidad de factores externos que condicionan estar mejor, o peor.
En otras palabras, que llegar a viejo es una asignatura que tenemos todos en nuestra mochila y para llegar en buenas condiciones hay que ir preparándose toda la vida.
Estos son los ocho hábitos para ser un madurito y madurita sanos: actividad física moderada, dieta equilibrada, aportes de calcio, prevención de lesiones y caídas, decir no al tabaco, cuidar pies y dentadura y no automedicarse. Desde aquí añadimos otros dos ingredientes básicos para no descuidarse; uno, sentirse útil y, dos, sentirse querido.
En nuestro país esa misma esperanza se rebaja en 85 años y según el Insituto Nacional de Estadística (INE), 90.000 españoles superan dicha edad. Y no sólo eso, alrededor de 6.000 son centenarios. Con estas cifras en la mano ¿Se puede decir que España es un país de viejos? Probablemente todavía no, pero lo será.
Desde luego, estos números contrastan con la esperanza de vida de nuestro país en el año 1900, que no superaba los 35 años. Ahora si alguien supera los 77 años tiene grandes posibilidades de ser lo que se llama un longevo con éxito. Es decir, con buena calidad de vida.
"Mens sana, in corpore sano” es una máxima especialmente importante en la madurez de la vida. Entrenar el cuerpo es positivo, no sólo para sentirse ágil y fuerte, sino para evitar el deterioro cerebral.
También es importante la compañía. Se ha constatado que aquellos abuelos que viven solos, alrededor de un 20% en nuestro país, se alimentan peor; consumen más productos prefabricados –en detrimento de los frescos— lo que comporta una carencia de vitaminas A y D.
Desde diferentes foros se insiste en que cumplir años no es una enfermedad, ni mucho menos comporta ser un enfermo. Que sí, que el envejecimiento es un proceso natural y que cada cual envejece a su manera, en función de unas marcas genéticas pero que también hay gran cantidad de factores externos que condicionan estar mejor, o peor.
En otras palabras, que llegar a viejo es una asignatura que tenemos todos en nuestra mochila y para llegar en buenas condiciones hay que ir preparándose toda la vida.
Estos son los ocho hábitos para ser un madurito y madurita sanos: actividad física moderada, dieta equilibrada, aportes de calcio, prevención de lesiones y caídas, decir no al tabaco, cuidar pies y dentadura y no automedicarse. Desde aquí añadimos otros dos ingredientes básicos para no descuidarse; uno, sentirse útil y, dos, sentirse querido.
viernes, noviembre 30, 2007
Cobarde

No se me ocurre un eufemismo. Si neumococo, si virus, pero su nombre, por desgracia es la envidia. A alguien le sienta mal algún comentario tuyo, cierta estela que dejas al paso, esa contestación a tiempo que cierra la boca e incendia las tripas y el resultado es la venganza. Inventan un pequeño bulo sobre ti. Dicen que dijiste esto o aquello. Que tienes fama de patatín y de patatán.
Jamás se enfrentarán a ti de manera directa, sino que emplearán su tiempo y lengua bífida en sembrar la cizaña. Es el modo más cobarde y ruín que existe de ajustar cuentas. Se hace de espaldas, sin que el susodicho tenga la posibilidad de defenderse aunque, en ocasiones, por suerte, la tozuda realidad desmiente las tesis víricas difundidas sobre tu persona. Una persona que podemos ser todos y cada uno de nosotros. Por eso,nunca me creo lo que me cuentan de los demás. Los comentarios malignos, las historietas y enfrentamientos. Las opiniones acerca de otras personas, cuando no son en positivo, siempre conllevan algún interés.
Instalemos el beneficio de la duda en nuestro hardware diario. Y que las serpientes venenosas se intoxiquen en su propia ponzoña. En su pura cobardía.
Prefiero un grito a tiempo que esa corriente de palabras falsas, a espaldas de uno. Prefiero a los impulsivos, que a los mansos. Desgraciadamente, la honestidad es un valor que está a la baja, así que, los francotiradores lo llevamos claro.
La ilustración se la he robado a Viuda de Tantamount de su magnífico blog.
jueves, noviembre 29, 2007
Raúl

Raúl dormía. Prendas esparcidas por la habitación, colgadas como de un tendedero chalado. Aquel horrible póster de un héroe de videojuego; el olor rancio de las deportivas una vez machacado un día entero con ellas. Y así, dormido, lo contemplaba Claudia con la puerta entreabierta, vigilante, no se fuera a destapar. Y arroparlo como cuando era un bebé. Pero el nene había crecido, decía palabrotas y era absolutamente ingobernable. Claudía vivía acompañada tan sólo de su hijo hacía tanto tiempo, que el paso de los días era una madeja deslabazada. Y el niñito había heredado alguna tradición bárbara, mamada en sabe Dios qué genes endemoniados, y acudía con asiduidad al grito, la violencia. Con su propia madre (más feo que pegar a una madre se repetía Claudia cuando amenazaba el moretón). Esta semana no iba a clase. Expulsión. Obligó a una chica a hacerle una felación para que sus otros amigotes lo grabaran con el móvil.
¿Y qué hago con este cabronazo, sangre de mi sangre?
Recordaba Claudia cuando en la infancia se acurrucaba, cansado, bajo su regazo. Ella no entendía qué había hecho mal. Quizá todo. Excesiva atención, mimos y regalos inmerecidos los días que se ausentaba por el trabajo para aliviar su mala conciencia por no ser una madre millonaria y tener la obligación de ir a trabajar todos los días.
Ahí, dormido, hasta se le antojaba inofensivo, pero ella ya lo tenía todo pensado. Cambiaría la cerradura, o se marcharía a vivir a alguna pensión y que se las apañase sin mamá ¿Tendría el valor? Tal vez no, tal vez acabaría en un centro de menores, en la cárcel o haciendo desgraciada a otra mujer de por vida. Pero Claudia en ese momento decidió que no quería verlo. Cerró la puerta de la habitación de aquel Raúl adolescente y se fue a la cama. Pensaría en las opciones y por la mañana, por la mañana decidiría qué hacer.
Imagen de m(Y)cheila's photos.http://flickr.com/photos/la_ypsilon_u/
martes, noviembre 27, 2007
La pared
Érase una
blanca pared
hueca en su interior.
Una nube
de pared.
Le resbalaba
el aire, el agua,
y el sol.
Un fantasma
probó atravesarla.
Le divertía
el juego de
estar a un lado,
al otro.
La pared lo
atrapó en su hueco
sin contemplaciones.
Lamentaciones
inservibles,
La pared era sorda.
Sorda como una tapia.
Improvisado y retocado
blanca pared
hueca en su interior.
Una nube
de pared.
Le resbalaba
el aire, el agua,
y el sol.
Un fantasma
probó atravesarla.
Le divertía
el juego de
estar a un lado,
al otro.
La pared lo
atrapó en su hueco
sin contemplaciones.
Lamentaciones
inservibles,
La pared era sorda.
Sorda como una tapia.
Improvisado y retocado
lunes, noviembre 26, 2007
Más vale tarde...O no vale.

Seguro que los buenos aficionados a la literatura ya conocéis la noticia. Ana Mª Matute, Premio Nacional de las Letras. Tarde. Sí señor, bastante tarde. Imagino que habrá varios factores que han "precipitado" este galardón. Su avanzada edad, sobre todo. Lo del talento está fuera de duda pero ¿Por qué no antes?
Yo tengo una teoría. Sencillamente, porque el reino de Ana Mª Matute no es de este mundo. Porque ha vivido en "Nunca jamás" y ha rechazado significarse políticamente (sobre todo en los últimos tiempos).
Un día escribiré de la significación politica de escritores y periodistas y de lo feo que me parece. Pero eso será otro día.
Tuve el honor de tratar con la Matute el pasado mes de abril, gracias a que el Ayuntamiento de Molina me encargó el ciclo "Escritores en su tinta". Tuve oportunidad de charlar mucho con ella. Esperas, esperas, esperas. De verla de cerca tratar con la gente, tratar con su wiskycito, con el taxista, con servidora. Dice Matute que escribe por que no sabe hablar. Discrepo. El pasado mes de abril con unas breves y sencillas preguntas, la Matute, Ana Mª, nos dio lecciones de vida, de literatura, de sueños.
Me quedo con su duda cuando la dejé en el ascensor del hotel : "Hemos estado bien ¿Verdad bonita?". Ella estuvo superior y los 150 allí reunidos pasamos un rato estupendo.
En la imagen La Matute; el escritor Manuel Moyano; Esther Muñoz, Mercedes de Cultura de Molina y la" moi".
viernes, noviembre 23, 2007
Diosa

Ella es aire en el aire.
Desnuda
Mil pétalos
de rosas
brotan de
su vulva.
Ella es la nada
y el todo.
Nadie y todos.
Diosa
que pierde
cuando
aparece
el mortal
que robó labios,
que incendió
pechos,
que anegó
rios.
Imagen de
m(Y)cheila's photos.
http://flickr.com/photos/la_ypsilon_u/
jueves, noviembre 22, 2007
Aparcamaridos

Queridos. Que acabo de escuchar en el telediario que en los centros comerciales se han inventado un aparcamaridos. Hay gente que llega al mall y 1) aparca el coche; 2) aparca al niño/s; 3) aparca al marido.
Se trata de un salón con tumbonas y tele con mando a distancia, como no podía ser menos.
En Murcia hay un centro que tiene algo así; pero es unisex y está en el centro de una especie de plaza donde todo quisqui te puede ver. Con que eso de meterse el dedo en la nariz, como que no.
El de la tele tenía tumbonas vibradoras y todo. Un primor.
-Chato, quédate aquí idiotizante un poquito que yo me voy a gastar el patrimonio familiar en cremas y potingues.
-Pos vale-Asegura el maromo mirando más allá de la pantalla sin fijarse si quiera en la tarjeta que va a utilizar su mujer.
La idea me parece genial. Ir con un marido de compras es llevar una mosca cojonera que bufa (¿Cuándo coño vas a terminar de probarte vestidos?); pedorrea (¿Pero no te compraste unos zapatos parecidos hace poco (3 años)? y te pica:"¡Que ni hablar del peluquín...que no te gastas 200 euros en una chaqueta!"
--¿Pero si tu americana me costó casi el doble?
--Eso es distinto, yo sólo uso una americana y la semana que viene tú estás comprándote otro trapito.
Ahora, dejad a una horda de machos ibéricos en una tienda de electrónica y ordenadores...Entonces no ponen pegas económicas para llevarse los bichos más absurdos y repetitivos (esta memoria tiene cuatro gigas de RAM; la que tenemos en casa solo dos). Pero ahí estamos nosotras como la señorita Rottenmeier, moño incluido, para mirarles con conmiseración: "La próxima vez te quedas en el aparcamaridos que me sales más baratito"
La foto es del genial Estelios Tsagris, descubierto para nuestra blogosfera por la genial Sintagma in blue.Pinchando en el enlace de abajo, más fotos.
martes, noviembre 20, 2007
Con que así estamos
Hoy quiero escribir acerca de cómo me siento. Sin subterfugios.
Un maldito virus me ha arrancado la voz. Espero que vuelva, al menos, para el programa del jueves.
Tengo muchos amigos a los que NUNCA veo. Sólo hablamos por teléfono. No sé qué coño es tan importante para que NUNCA nos podamos ver. El programa del jueves va de las adicciones. Creo que quedará bien. En la tele me veo sencillamente espantosa. De frente tengo pase pero…¿De perfil? Esa mujer a una nariz pegada, de labio inferior sobresaliente, semeja más a un grifo que a una re moza mediterránea.
El artículo del “20 minutos” no ha tenido mucho eco esta semana. Era muy personal, como este post, que es desnudo como un pollo mojado. Pero tenía que escribirlo. Tenía que sacarlo de las tripas.
Clara me ha dejado un libro precioso que acompaña estas horas en silencio impuesto. “El Amor y la literatura”, se titula (Martín Casariego es el autor). Pero hasta ahí puedo leer porque, si no se tuercen las cosas, me servirá de hilo conductor para un proyecto personal y laboral muy bonito.
En el nuevo trabajo tengo unos compañeros excelentes. Qué decir del noble Carlos. Un cielo.
En casa, mi hijo se divierte escondiéndome libros, obligándome a perseguirle. Mi marido dice que le calienta un vaso de leche a esta pobre enferma pero al final se olvida. Otro santo varón. Con mala cabeza, pero no puede ser todo perfecto.
Y yo, yo me siento incompleta en todo; perfecta en nada. Lucho y lucho pero estoy cansada. Tengo que pensar qué nuevo artículo escribir. Algo que enganche, que no esté del todo visto. Tengo que pensar cómo cuadrar todos los elementos en los que puedo maniobrar( y lo que esté en mi mano) para que lo de la Expo quede, cuanto menos, digno. Nuevos programas; Navidad, fin de año.
Tengo que repensar ciclos; mover hilos, establecer contactos (el jueves—por sandiole guárdame la voz para ese día—tengo que ver a alguien importante) y agasajar a las musas para que de vez en cuando me visiten. Pero no. Que no están por la labor. Por eso os cuento esto. Porque en la pléyade de ocupaciones no hay el espacio para el arte por el arte y para la risa por la risa. Bueno, a veces sí, pero siempre, siempre, por teléfono, o tras sucumbir a alguna de las gamberradas de Gonzalo.
Un maldito virus me ha arrancado la voz. Espero que vuelva, al menos, para el programa del jueves.
Tengo muchos amigos a los que NUNCA veo. Sólo hablamos por teléfono. No sé qué coño es tan importante para que NUNCA nos podamos ver. El programa del jueves va de las adicciones. Creo que quedará bien. En la tele me veo sencillamente espantosa. De frente tengo pase pero…¿De perfil? Esa mujer a una nariz pegada, de labio inferior sobresaliente, semeja más a un grifo que a una re moza mediterránea.
El artículo del “20 minutos” no ha tenido mucho eco esta semana. Era muy personal, como este post, que es desnudo como un pollo mojado. Pero tenía que escribirlo. Tenía que sacarlo de las tripas.
Clara me ha dejado un libro precioso que acompaña estas horas en silencio impuesto. “El Amor y la literatura”, se titula (Martín Casariego es el autor). Pero hasta ahí puedo leer porque, si no se tuercen las cosas, me servirá de hilo conductor para un proyecto personal y laboral muy bonito.
En el nuevo trabajo tengo unos compañeros excelentes. Qué decir del noble Carlos. Un cielo.
En casa, mi hijo se divierte escondiéndome libros, obligándome a perseguirle. Mi marido dice que le calienta un vaso de leche a esta pobre enferma pero al final se olvida. Otro santo varón. Con mala cabeza, pero no puede ser todo perfecto.
Y yo, yo me siento incompleta en todo; perfecta en nada. Lucho y lucho pero estoy cansada. Tengo que pensar qué nuevo artículo escribir. Algo que enganche, que no esté del todo visto. Tengo que pensar cómo cuadrar todos los elementos en los que puedo maniobrar( y lo que esté en mi mano) para que lo de la Expo quede, cuanto menos, digno. Nuevos programas; Navidad, fin de año.
Tengo que repensar ciclos; mover hilos, establecer contactos (el jueves—por sandiole guárdame la voz para ese día—tengo que ver a alguien importante) y agasajar a las musas para que de vez en cuando me visiten. Pero no. Que no están por la labor. Por eso os cuento esto. Porque en la pléyade de ocupaciones no hay el espacio para el arte por el arte y para la risa por la risa. Bueno, a veces sí, pero siempre, siempre, por teléfono, o tras sucumbir a alguna de las gamberradas de Gonzalo.
lunes, noviembre 19, 2007
Alain, je t 'aime

Roberto es un amigo al que me une un viejo vicio. Ambos somos nostálgicos de épocas no vividas. Soñar con la Costa Azul, palacetes "La condesa descalza" o amoríos a lo Grace Kelly es fácil, incluso necesario para creer que hubo arcadias y atardeceres inmortales que ni el joven Roberto, ni servidora compartimos, ni compartiremos.
Roberto es muy detallista y esta mañana ha enviado a sus amigas chicas esta fabulosa foto de un Alain Delon en su mejor momento. Que no. Que ya no quedan hombres así. O tal vez, sí. El guapo Roberto bien podría ser un Alain, un pijoaparte, un Humbert Humbert. Tal es la intensidad con la que bucea en el mundo de las letras, del cine. Le aconsejo, como buena mamá, que no se olvide vivir con similar coraje la auténtica realidad. Tú que puedes, carpe diem.
Roberto es muy detallista y esta mañana ha enviado a sus amigas chicas esta fabulosa foto de un Alain Delon en su mejor momento. Que no. Que ya no quedan hombres así. O tal vez, sí. El guapo Roberto bien podría ser un Alain, un pijoaparte, un Humbert Humbert. Tal es la intensidad con la que bucea en el mundo de las letras, del cine. Le aconsejo, como buena mamá, que no se olvide vivir con similar coraje la auténtica realidad. Tú que puedes, carpe diem.
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