martes, julio 31, 2012
"El café en el cine" en Cuatro
Hola amigos, el pasado sábado, 21 de julio, Los informativos de Cuatro emitieron un estupendo reportaje realizado por Patricia Corral sobre mi libro "El café en el cine" que publicó "Cafés Salzillo".
Mi amigo Ramón Ramon Climent se tomó la molestia de grabarlo y no podía dejar de subirlo a este blog, que ha cumplido nada menos que seis años (creo). Agradezco vuestros anteriores comentarios y que de vez en cuando os toméis la molestia de pasar por aquí.
Creo que el documento es precioso. Agradezco también a Patricia su esmerado trabajo y a Cuatro por fijarse en este humilde pero apasionado repaso de grandes pelis. También se hizo eco en su día Julia Otero en su programa Julia en la Onda, JELO, en Onda Cero. Así que, gracias de nuevo a todos. El repor empieza en el minuto 3.06
domingo, julio 08, 2012
Nuestros miedos
La otra noche un amiguito de mi hijo tuvo una pesadilla. Como mi sueño es saltimbanqui oí su grito con nitidez. Brinqué del sofá, que me acoge muy a menudo, y le susurré alguna palabra de tranquilidad. Como quiera que ni en el sofá ni en la cama me reconciliaba con Morfeo me bajé a leer a la cocina. Un vaso de leche de soja tibio, dos galletas y ese libro que está tan de moda. A los dos minutos aparece el otro insomne. De pronto me encontré en un cuadro típico de la serie "Con ocho basta" Un adulto y un infante filosofando sobre la vida con sendos vasitos de leche. Saqué las magdalenas y la artillería pesada "¿De qué iba tu pesadilla". Ahí me tienes psicoanalizando a las cinco de la mañana. No lo puedo evitar. Llevo una Lowenstein dentro. No violaré el secreto "profesional" contándoles los terrores de Jesús pero, qué duda cabe, que todos tenemos los nuestros: las alturas, los insectos, las máscaras, las ataduras, el abandono, la soledad. Reflexionando sobre los miedos he de decir sin ídem que he perdido gran parte de mis terrores. No sé cómo ha sido. Uno a uno se han ido cayendo. Sólo me entristece sobremanera la enfermedad, la impotencia ante el dolor ajeno, ante la injusticia pero, yo misma, os diré que en algún lugar remoto de mis horas abandoné el tan presente miedo a la muerte, a la soledad, a los descalabros. Vivir es esto: un continuo descalabrar, un continuo desapego, una muerte diaria. Nacemos para morir y más vale así que convertirnos en fantasmas como los de la serie American Horror Story (que les recomiendo fervientemente, con una Jessica Lange incomensurable en su interpretación y extraña y perversa belleza) en la que cohabitan los buenos con los malos, los vivos con los muertos, entre rencores, paz y desesperación.
sábado, diciembre 17, 2011
Fortyone
viernes, noviembre 25, 2011
Casi
domingo, noviembre 20, 2011
Julia Otero, not for sale
Julia es muy grande, sólo ella ha conseguido más de medio millón de oyentes en la tarde y dos millones en la tele y, a un tiempo, es muy cercana. Al menos para mi siempre lo ha sido. Los seis meses que estuve en Puerto Rico apenas extrañé España, salvo por el programa de Julia (allí yo realizaba mi propio programita y en el viejo San Juan abría la boca y todos me decían "Ah, tu ereh la ehpañola de Radio Universidad"). Ya existía radio por Internet pero no tenía computadora, sólo una vieja y eléctrica máquina de escribir que pesaba una tonelada.
Recuerdo aquel fatídico día que sus más de 500 mil oyentes nos quedamos huérfanos. Lo que le hicieron a Julia, a nosotros, fue una canallada. Todos sabemos de donde salió. Los nombres de Aznar y César Alierta se unieron para hacer esto tan vil, tan feo. Lo recuerdo como si fuera ayer. En la radio estaba aquel tipo que sólo habla de música.
Hubo una época de silencio. Ella siguió haciendo tele en Cataluña. Pude ver algunas "Columnas", pudimos leer algunas columnas, de las otras, en El País. Julia, aparte de su oralidad magnífica también escribe muy bien. Es casi perfecta en todo la muy puñetera, qué se le va hacer; llegó la época de Punto Radio, volvió
a la tele con "Las cerezas" y por fin regresó a Onda Cero.
El hecho de reecontrarme con ella por Twitter ha sido una de las pocas alegrías de este 2011, de grandes ilusiones, de preciosos momentos, pero tan duro, por dios. A veces nos escribimos. A veces nos hacemos guiños. Qué honor. Porque ella es honorable. Una mujer admirable, supertrabajadora. Siempre al pie del cañón, en la trinchera. Abierta a los comentarios de sus oyentes a quienes quiere y respeta. Diría incluso que tiene una historia de amor con ellos, con todos nosotros, que es recíproca. Que nadie me la critique porque puedo asestarle una descomunal colleja. Tiene todo el derecho del mundo a ser parcial, a mostrar sus opiniones. Todos los comunicadores lo hacen de un modo u otro pero ella va de frente, es irremediablemente directa y eso todavía no lo digieren determinados sectores de esta nuestra sociedad democrática. Y menos en una mujer. Mujer tenías que ser, Julia Otero. Pero no una, sino muchas, como cantaba Chaka Khan en esa canción que tanto te gusta "I'm every woman".
La única pega que tengo contigo, Julia, es que te admiro tanto que me impones una barbaridad. Cuando alguna vez participé en tus programas (en aquello de las tribus) me sentía algo estúpida. Me pasa siempre cuando conozco a alguien que he admirado tanto y tan largo. Me cuesta romper la barrera del fan,en el fondo, una fan muy tímida aunque parezca que me como el mundo.
Algo habrá que hacer ¿verdad? Quizá, algún día, nos tomemos una caña en algún sitio o nos vayamos de fiesta, a bailar (nada de entregas de premios ni cosas por el estilo) una fiesta sin metas. Después de tanto correr, corredora de fondo como eres, algo de juerga no te vendría mal. Así, sin objetivos. No me da pudor el escribirlo y el decirlo: que te quiero mucho, Julia; que eres muy grande como comunicadora. Como persona, aún más y que tenía que escribir esto en mi blog.Te escucho.
lunes, noviembre 14, 2011
María Dueñas, reina tsunami
María es sobria, elegante. Vende un millón de libros en España con su primera novela y ni se despeina. Ella es así. Prefiere pasar desapercibida, prefiere su casa, sus amigos de siempre. Su orden. Es meticulosa, su vida baila en un pentagrama exacto, preciso, muy, muy bonito. Lo tiene todo bajo control y así es. Después se escapa, se escapa siempre y me pregunto desde cuando María se aficionó a la ficción y a dejar de ser ella para transformarse en otros muchos personajes.
A la María racional y protectora es imposible no quererla. Esa amiga que coge las llaves de tu coche y te lleva a su casa a dormir para que no te mates porque estás que te caes. Esa amiga que busca un hueco para las citas que ella considera importantes, las cercanas, las auténticas. Esa María, madraza por encima de todo.
A María no le gustan las tonterías. Lo sé. Ya se ha acostumbrado a escuchar tantas loas que por un oído le entran y por otro le salen, salvo cuando sabe, y ella lo sabe, que alguien le confiesa su admiración con sinceridad.
María hace café a sus amigas de urbanización. Café y tostadas. Esa María es la que quiero tanto. Me enternece verla con su maleta de acá para allá. Me hace feliz verla recibir premios, todos merecidos, porque no hay una coma mal puesta en "El tiempo entre costuras". María que escucha, que es prudente, afectuosa con los que quiere, que es sabia y que, sin despeinarse, sabe siempre estar en su sitio. María para mi es una reina, y no porque haya vendido un millón de libros y porque su novela está ya en los escaparates de Manhattan, sino porque siempre fue así y el gran éxito no la ha cambiado.
Estoy segura que cuando salga su segundo trabajo, volverá a triunfar. Sin despeinarse, sin aspavientos. No los necesita aunque bajo esa calma ¿Quien sabe lo que se esconde? Ya sabes lo que pensaba Hichtcock de las frías rubias. Tú eres morena y cálida, elegante y sobria en la superficie. Un tsunami con tacto de seda, me digo. María, mira que eres misteriosa. Cualquier día de estos, te convierto en personaje.
domingo, octubre 23, 2011
Nativel Preciado "Nadie pudo con ellos"
Hay imágenes entrañables en "Nadie pudo con ellos" como la de Josefina Samper levantándose a las tres de la mañana para preparar una olla de comida para los presos de Franco en Carabanchel. Entre esos presos, por supuesto, estaba su marido, el insobornable y valeroso Marcelino Camacho. Se le han hecho tantos homenajes a políticos de la transición, a "personajes" que lo merecían mucho menos que él y que, bajo mi punto de vista, ingenuo y desconocedor de la absoluta verdad de aquellos años, no contaron con su valor, su capacidad de sacrificio y su humildad que ya era hora ¿verdad Nativel?. Mientras otros se marchaban al exilio él se quedó y luchó por los derechos de los trabajadores y de los españoles oprimidos.
Nativel ha hecho justicia con este libro, consigue lo que muy pocos grandes literatos logran: escuchamos las voces de los protagonistas, sin dejar de escuchar su voz propia, prístina, diáfana. Recuerdo que me contó lo que dijo un día Iñaki Gabilondo de su estilo: escribe sobre el cristal (más o menos, escribo de memoria). No podría definirlo mejor.
Tengo la teoría de que los escritores narran según la cara que tienen. Lo sé, es una idea alocada, quizá absurda. Pero no, la experiencia me lo demuestra una y otra vez. Nativel es así, como este libro. Tiene la humildad necesaria para eliminar con limpieza de cirujano todos los efectos especiales posibles que cabrían en un relato como este: no hay nostalgia, no hay sentimentalismo, no hay metáforas baratas. Hay una realidad que palpita. Hay dolor, hay repulsa contra las injusticias cometidas y hay una gran generosidad hacia sus lectores.
Pero no se engañen, detrás de la generosidad y bondad de Nativel, se esconde una gran, gran seductora. A su manera, con su suavidad indiscutible, se encuentra una periodista de raza, una escritora de raza que te agarra por la solapas en cuanto te descuidas y te "obliga" a leerte sus libros de tirón. A mi me ha pasado con todos y cada uno de ellos. Recuerdo esa sobrecogedora experiencia la primera vez que cayó en mis manos "El egoísta", finalista del premio Planeta.
Nativel consigue que parezca sencillo escribir como ella lo hace. Y no lo es. En absoluto. Consigue lo que sólo logran los virtuosos: tocan, bailan pintan como si respirasen. Ella escribe como si respirase, sin esfuerzo (aparentemente) con una brutal naturalidad.
Nativel ha conseguido el objetivo marcado en su prólogo: "Hagamos memoria, a ser posible, sin manipulaciones interesadas o recuerdos alterados por el paso del tiempo". Lo ha conseguido.
jueves, octubre 20, 2011
Dionisia García "Amigas"
Dionisia presentó ayer un nuevo libro. No pude estar en persona, pero estuve con el corazón. Dionisia es poeta, es escritora, es madre, es valiente. Bajo su apariencia dulce, y es dulce y generosa y comprensiva, se esconde una personalidad fuerte, de ideas claras, de fidelidades inquebrantables. A Dionisia yo sólo puedo quererla. En momentos duros de mi vida me dio ánimos. Cuando nadie valoraba mi trabajo literario ella lo hizo y cuando no me atreví a pedir por mi (siempre acostumbrada a pedir por los demás) ella me convenció. El lunes estuvimos juntas en ese pequeño homenaje que nos hicieron la ASOCIACIÓN DE AMAS DE CASA DE SAN ANTOLÍN. Estaba Belén Pardo también, a la que conozco muchos años y por la que siento también mucho cariño.
Que las mujeres de tu barrio de consideren digna de un homenaje, al lado de estas dos mujeres de tan larga experiencia, sólo puede ser cosa de Mª Dolores Bolarín (estupenda de verdad) y he de reconocer que yo, que años atrás había renegado de la solidaridad femenina (es más, llegué a pensar que no existía, sólo puñales volando entre nosotras) he de confesar que en estos últimos años que han sido muy, muy duros, las amigas han sido las que han venido siempre en mi rescate. Amigas de siempre, como Merce e Isa, amigas de hace unos año como Ana María Tomás o Pura Salceda. Amigas lejanas pero presentes como Nativel Preciado o Joana Bonet. Amigas muy recientes como María Dueñas o reinventadas como Sylvia de Béjar. Mi amiga Mª Antonia, con la que tantas cosas he compartido o mi querida Encarna Talavera, resucitada nuestra amistad después de años en el silencio.Elena Fuentes, que incluso colaboró en el Black Coffee o Irene Gea, compartimos cafés y confidencias...
Siempre he sido chica de tener muchos, muchos amigos, y los sigo teniendo. Me siento a gusto entre hombres no sé por qué...pero a la hora de la verdad, sólo muy pocos aguantan un ataque de lágrimas o de pánico.
Chicas de San Antolín...De corazón lo digo, no creo que merezca tanto cariño, así que, a partir de ahora, haré lo que esté en mi mano por corresponderos. Chicas, queridas mías que sois todo para mi: madres, consejeras, inyecciones de moral (Ana Mari, tú sí que eres la oggtia, perdona eh??) ese brazo fuerte en el que apoyarse ¡¡Gracias!!
Dionisia siempre me trajo suerte. Siempre me dijo: escribes bien, debes publicar. Sin alharacas, sin pamemas, con una autoridad inquebrantable. Así que, como ella lo dijo un día, me lo creí. Y como ella dijo que pelease por determinado asunto, peleé....Y lo conseguí (ella sabe a que me refiero)
La vida es más llevadera con vosotras cerca, amigas, y aquí estoy también para lo que necesitéis.
martes, septiembre 20, 2011
Breakfast at Tiffany's
Nunca tuve un diamante pero adoro esa película titulada "Desayuno con Diamantes". En realidad, adoro a Truman Capote. Me enamora su prosa, su desafío constante a la vida, su terrible chispa y odio que se muriera tan joven. Me sucede igual con Terenci Moix. Tengo cierto apego a escritores que en su día se salieron de la norma. Ser gay en la actualidad incluso es cool, pero no en el tiempo en que estos dos grandes crecieron y se desarrollaron. Fueron seres humanos increíbles, por encima de su condición de artistas y escritores.
Decía Holly Goligtly que le encantaba Tiffany. Era el lugar de la perfección. Visitarlo le proporcionaba cierta sensación de seguridad y me identifico con ella en que necesito lugares donde refugiarme en los momentos negros, en esos días raros.
Algunos los llaman Islas. Incluso lo llaman Ítaca. Yo soy más prosaica. A veces, Tiffany bien pudiera ser la sección de cosmética de El Corte Inglés (no me preguntéis porqué, no lo sé); o sus ascensores que me retrotraen a la niñez cuando visitaba estos almacenes en compañía de alguna de mis tías, o de mi madre. Tiffany es Sephora (sí, sí no me miréis así, seguro que hasta para algunos chicos también lo es); incluso algún templo, un paisaje. Tiffany es Sinatra y Jobim. En L.A. un día que me sentí terriblemente sola escuché "You go to my head" unas 80 veces. No os exagero. Un hotel de súper lujo no siempre te da seguridad y te reconforta. La voz de Sinatra, siempre. Ni me quiero imaginar cómo sería en la cama.
Los abrazos de un hombre que te quiere, por supuesto también son como Tiffany.
En muchas ocasiones Tiffany es la Streisand y ¿Qué me pasa doctor? o El príncipe de las mareas (que me la sé de memoria y es terrible, lo sé, no me miréis así) pero muchas, muchas veces, Tiffany es Breakfast at Tiffany's. Con los deslumbrantes trajes Givenchy, con nuestro José Luis de Vilallonga (al que entrevisté en su casa con 20 años); con la música de Mancini y ese NY limpio en Technicolor. El señor Yunioshi (M Rooney) el guaperas de George Peppard y esa dulzura irrepetible de Audrey Hepburn.
Ahora, Paramount relanza Breatfast at Tiffany's en Blue Ray y ahora, esta que suscribe, se deja 13 horas de curre inmisericorde en este escritorio (con sudores, con desesperación, con la aridez propia del trabajo solitario) y se va a ese refugio de la pantalla. Nunca tuve un Diamante pero, para mis días negros, siempre tengo a mano "Desayuno con diamantes".
viernes, septiembre 09, 2011
Volver
Ya no existe eso que denominamos Rentré. Las nuevas tecnologías, la situación de inestabilidad provoca que el que haya dejado las tareas para descansar habrá dormido con un ojo abierto. Hoy comienza el cole y esta es, para mi, la vuelta a la normalidad porque, personalmente, no he dejado de trabajar ni un sólo día. Quizá unas horas, pero eso de las vacaciones es un lujo que no me puedo permitir y tocaré madera para que el cuerpo aguante. En cualquier caso, siempre agradezco el regreso a la rutina. La rutina no es aburrimiento. Nada de eso. La rutina es un pentagrama y alrededor de él nosotros pintamos un sí bemol, un do sostenido, un re natural. En nuestro pentagrama dibujamos glissandos y codas. Cada día, cada tres horas, cada dos. It depends. De nosotros depende que la rutina nos sepulte o convertir nuestros días en una bonita canción. En una sinfonía con carácter, con pasión llena de matices. Aquí piano, aquí forte, forttíssimo. Un staccato que acompañe la lluvia otoñal. Cierto. No somos libres. Cierto, está todo muy mal pero también es cierto que sólo nosotros, todos y cada uno de nosotros puede cambiar las cosas. Siempre, siempre existe un pequeño espacio para maniobrar. Así que, como cantaba Frank Sinatra: I'ts up to you. Con todas las restricciones y nuestras limitaciones de humanos frágiles,complicados pero enormes también cuando toca. Volver no es tan malo. Bendito regreso a mi partitura. Ahora, con la música a otra parte a ver si damos una campaná buena, de una vez por todas
domingo, julio 03, 2011
Lola G Comunicación Creativa
Esta es mi carta de presentación. Un logo espectacular parido por Pepe Aguilar, alma máter de Pantumaka. Pepe es una de esas amistades que uno hace por el Facebook y que sólo te traen cosas buenas. En este post diré que Pepe ha sido generoso y estupendo conmigo. Me ha demostrado su gran capacidad creativa y de trabajo. Lo suyo es un no parar y estoy muy orgullosa de tenerle como amiga. Tiene oficina nueva, va cumpliendo metas y nos empuja a los incrédulos a creer. A pesar de la crisis, se puede.
Él fue el artífice del microblog de "Tanto amor" y es capaz de mover Roma con Santiago cuando, de verdad, cree en algo. Yo creo en él. En lo bien que trabaja...en su talento innato e indiscutible y en que llegará muy lejos. Espero que colaboremos en muchos proyectos. Espero que la gente comience a ver la comunicación como lo que es: una herramienta eficaz para conseguir muchas cosas; desde captar clientes, hasta convencer al mundo de que hemos de variar un poco la perspectiva y la actitud porque estamos inmersos en una época de profunda transformación.
Lola.G tiene su gracia. Un amigo querido habla con su familia, habitualmente de cosas que le producen "G". G es nuestro punto G femenino, pero también es la "G" de gusto, de ganar, de Gracia, mi apellido. Pero sería injusto negar, que la idea de Lola .G (Lola punto "G") se le ocurrió a Pepe.
Por otra parte, apuesto por la Comunicación Cretiva porque me considero algo más que una transmisora de datos y de información. Porque considero que mis futuros "clientes" necesitan algo más para llegar al gran público. O a ese sector tan especial, tan diferente, tan específico que ellos necesitan. Ese algo más es la creación. Campañas hay cientos de miles. Piensen cuántas de verdad recuerda usted. Esas son las que tuvieron alma desde un principio.
Esas nacieron con el afán de aportar, quisieron mejorar, quisieron transformar.
Esa es la implicación y mi compromiso con todo lo que hago en esta vida. Al menos, lo intento. No es fácil. Muchos pueden mirarte como un bicho raro pero prefiero ser rara, especial, diferente, a ser como el resto. Claro, tiene su coste...pero también enormes ventajas. Ventajas como la de hacer amigos para siempre en esto del mundo de los medios. Ventajas de conocer a gente como Pepe Aguilar; Ventajas como trabajar codo con codo con todos los compañeros que se implican en las labores creativas que tienen que ver con este mundo de la comunicación.
Ese trabajar codo con codo significa "unos días por ti, otros por mi". No hay escalones de superioridad sino un ágora común de intercambio, de serendipia, incluso de armonía.
Lola G soy yo. Llevo más de 20 años en esto de los medios. He pasado por todo: corresponsalías, agencias de noticias, radios, televisiones (algunas cutres, otra mejores), gabinetes de prensa, artículos de viajes, colaboradora ocasional remunerada y sin remunerar y aquí seguimos...Con toda la ilusión del mundo. Podemos transformar la realidad; entre todos podemos hacer que el mundo sea un lugar mejor. Y, por suerte, contamos con una herramienta poderosa. La más poderosa: la comunicación.
Recuerden, primero fue la palabra. Después todo lo demás. De nosotros depende que nuestra creación (de la clase que sea, desde un pastel a una columna) sea algo significativo. Yo empiezo preguntándome por qué hago las cosas que hago. Por qué las hago de un modo y no de otro. Ese por qué, nos dará las claves de nuestros aciertos y también de nuestros errores.
¡¡Gracias a todos por creer en la Comunicación!!
martes, junio 14, 2011
Pelotear
Antes de jugar al pádel, deporte del que desconozco todas sus reglas, hay que pelotear. Calentarse, vaya. El otro día un chavalín y yo estuvimos peloteando. Él intentaba colarme mates. A todas luces, era un alumno más aventajado que yo pero me resultó revelador que tras el peloteo, que tuvo hasta sus momentos de emoción, volvió con sus papis sin palabras. Me resultó revelador porque esto nos pasa cientos de veces en la vida. Cuántas veces compartimos momentos intensos con alguien --Por lo que sea, por trabajo, por casualidad, por azar, porque uno los busca, porque sí--y después del "peloteo", volvemos a una nada de palabras y de olvido absoluto de lo sucedido. Esta cosa de "jugar" y el olvidar tiene su clara connotación sexual y me da la impresión que esto del "juego" para algunos representa algún tipo de implicación emocional, pero para otros muchos es un pasar, divertirse y olvidar. No lo censuro pero ¿De verdad no creen que están perdiéndose algo? ¿Conocer de verdad a la otra persona? Y conocer a otra persona: con sus manías, sus sueños, sus ilusiones, su pasado, su futuro, a mi, personalmente, siempre me parece algo apasionante. Casi como un viaje. Esto debe parecerle muy raro a la mayoría. ¿Conocer gente "de verdad"? Qué pereza. Para mí es mejor que abrir un libro nuevo. Mejor que empezar a ver una peli de la que nunca oí hablar...Cierto que da pereza, pero esta predisposición, personalmente, me ha proporcionado momentos deliciosos en mi vida. Esos por los que merece la pena vivir. ¿Por qué hay gente que sólo aspira a pelotear? ¿Por qué da tanto miedo la intimidad? ¿Somos más vulnerables de lo que aparentamos? ¿Sómos más insustaciales de lo que nos creemos? ¿Por qué nos importa tanto la opinión de los demás y por qué nos da tanto terror abrirnos "de veras" al otro?
domingo, junio 12, 2011
Jobim y Frankie; mis salvavidas.
Hay días que estos dos figuras cantando bossa es lo único que me salva del absurdo de la vida.
jueves, mayo 26, 2011
Mujeres con mil caras
Un micro post dedicado a todas mis amigas. Maravillosas todas: madres, empresarias, luchadoras, listas como el hambre, talentosas, artistas, alocadas, valientes. La chicas somos así: somos una mujer y todas las mujeres y las mujeres que nos antecedieron. Sexis y marujas; intelectuales y sentimentales; racionales y pasionales.
¡¡Esto va por nosotras!! Porque lo valemos
Una versión especial de Chaka Khan muy bien acompañada
martes, mayo 24, 2011
Héroes, villanos y dignidad
Long time ago tuve una asignatura extraña en la carrera que estudié: Periodismo.Esa asignatura se denominaba "Libertades Públicas". Tuve muchos sobresalientes. La única matrícula fue por esta materia que, sencillamente, me apasionó. Tenemos derecho a manifestarnos. A protestar. Cierto que yo he defendido en ocasiones que en nuestro país no existe Libertad de Expresión. Al menos, no del todo. Hay demasiados complejos. Demasiados intereses. Estoy convencida de que por ejercer mi LIBERTAD DE EXPRESIÓN me han cerrado las puertas en muchos sitios. Pero no importa. Mis profes de MARKETING, ÁNGEL Y NÉSTOR, de la empresa TARGET, me han enseñado que quejarse no es bueno. Y tienen razón. Desde hace una semana --gracias a ellos, y gracias a Concha, la gran coach de la empresa TAO-- soy una persona diferente.
La libertad de expresión ha costado vidas humanas. El derecho al voto, también. Y luego llegan cuatro brutos y lo pisotean todo. Se cagan, con perdón, en todos aquellos que lucharon, de verdad, por conseguir unos derechos.
De acuerdo, estamos de acuerdo LA GENTE TIENE TODO EL DERECHO DEL MUNDO A EXPRESAR SU OPINIÓN. Si en este país fuéramos más SINCEROS, más ASERTIVOS y tuviésemos la LIBERTAD siempre de expresar nuestra opinión sin miedo a las represalias, estos ataques de ira no sucederían. O sí. En cualquier caso, estoy convencida que esto de la acampada es una campaña orquestada y el tiempo lo demostrará.
Señores...¿Por qué no podemos pensar diferente y trabajar con igual eficacia en un sitio o en otro? ¿Por qué no podemos expresar nuestra opinión con claridad?
Cierto que las redes sociales están cambiando mucho esto. Pero expresarse no es lapidar. Opinar no es vapulear. Cierto que la contención es sana. Que hay palabras muy mal sonantes...pero no es menos cierto que hay mucho meapilismo, mucha falsedad, mucho palabrerío de lo políticamente correcto.
Defiendo tanto la autenticidad que, en ocasiones, sé que obro de una manera que a algunos les parecerá suicida...pero admiro tanto a la gente COHERENTE, que puedo estar de acuerdo con los chavales que acampan porque sí, porque no ven claro el futuro y es su forma de protestar, pero que no hacen daño a nadie, ni agitan, ni agreden. Y también puedo estar de acuerdo con aquellos que censuran esta manifestación orquestada, justo antes de unas elecciones (fíjate tú, qué casualidad) Yo, la primera.
No nos rasguemos las vestiduras. Hay palabras muy duras, sí. Pero no aceptar unos resultados obtenidos democráticamente; Saltarse a la torera las normas, nos lleva de cabeza o al fascismo, o a "La cosa nostra".
Manifestarse es nuestro derecho, como votar, como opinar. Agredir al que piensa diferente a nosotros no es nuestro derecho, es robarle al otro parte de su dignidad.
Prefiero creer en Rousseau: "todo hombre es intrínsecamente bueno". Prefiero olvidar a Hobbes: "El hombre es un lobo para el hombre". Ser héroes o villanos en esta vida es nuestra personalisima elección ¿Por qué no intentar se lo mejor? ¿Por qué no respetar al contrario? No digo poner la otra mejilla, no, pero ser dignos. Ser dignos. Incluso cuando te pisotean, hay que tener el coraje de ser dignos.
jueves, mayo 19, 2011
Un clamor, una esperanza
El mundo nos necesita. Todos podemos ser héroes o villanos. Es nuestra personalísima elección.
sábado, mayo 14, 2011
So emotional
A los culturetas sigo sin soportarlos. Nunca podrán ponerse en la piel de nadie, salvo de sus cuatro frases aprendidas. Que no sentirán….porque NO….Porque SENTIR es la base del arte y la COMUNICACIÓN y esos están enterrados entre un millar de letras muy bonitas y ampulosas pero que no entienden ni entenderán. Que están vacías en su grandilocuencia. El arte para los artistas, para los que están vivos, para la gente que es capaz de arriesgarlo todo por un sueño. Para el que abandona la supuesta seguridad y anhela crear algo distinto cada vez. Un poco de hambre, un mucho de ilusión…Y nunca moriremos. Nunca. Los culturetas están muertos. No pueden hacernos daño. Les molesta el Best Seller, les molesta el éxito, les molesta la popularidad porque ellos, sencillamente, son infelices y, por supuesto, carecen del talento más importante, el talento que trueca nuestros valores en alegría. En la alegría de vivir.
jueves, mayo 12, 2011
LORCA....¡¡ESTAMOS CONTIGO!!
lunes, mayo 02, 2011
Osama, Obama, bodas y fiebre
El virus de la gripe, la fiebre, los extraños días de lluvia en un mayo que debería ser florido y hermoso me hacen vivir en una fantástica irrealidad. No digo que no me guste pero todo es raro estos días. Mis horarios de sueño, la febril actividad con la tesis (quizá estar al borde del delirio clarifica mi mente como nunca, quizá estar tan machacada físicamente me obliga a permanecer atada a la silla, a la mesa, a la cama y poder así corregir cientos de páginas) Me siento rara. Quiero comer infinidad de cosas y no me entra nada. Al primer bocado, angustia. Líquidos eso sí. Me paso el día bebe que te bebe. Al igual que aquel de la ranchera decía aquello de rodar y rodar, yo digo, sudar y sudar. Mi casa huele a menta fresca. La compré en el mercado el sábado por la mañana. Hice una locura y bajé a un curso que luego resulta que no tenía. Y me refugié en el Mercado de Abastos. Sésamo y semillas de amapola, menta fresca y cilantro. Coliflor, pasas, setas de origen diverso y coste discutible. Tomates Raf, zanahorias en manojo. Sí, compré con hambre. Cuando una se pasa el día entre batidos de fresa y kiwi, zumos y yogures desnatados, lo que tiene, básicamente, es hambre. Hasta me enamoré de un solomillo. Pero luego, luego uno quiere comer y sólo le entra la sopa con limón y tiburones. Quizá alguna palomita y el repollo hervido. Un tesoro culinario si lo aderezas con limón y aceite de oliva.
La boda real acompañó el primer día de las fiebres. Tanta pompa me emocionó. La maravillosa música, las columnas de Westminster, los trompeteros, los niños cantores. Ahora, los tocados. Uff. Esos tocados. Mejor no hablar. Tampoco hablar de los comentaristas de las cadenas de televisión. Da igual el canal. Ante esa soberbia realización y esa fantástica música, todo me sobraba. Conseguí sintonizar un canal en el que casi no hablaban y lo que hacían era traducir la ceremonia.
Cada día soporto peor la tontería, la memez absoluta que son algunos actos sociales. Pura tramoya, vacíos por dentro. Los novios sí, ellos parece que se quieren, pero todo el rollo colateral es lo que me parece. Un rollo colateral que nada tiene que ver con ellos, sean quienes sean.
Ahora Obama. Sus SEALS, se han cargado a Bin Laden Que ya era hora. Twitter es un hervidero. El mejor medio de comunicación del mundo. En poco menos de un cuarto de hora, conoces los detalles, hasta el photoshop falso que se habían inventado, la metedura de pata de la Fox, que tituló "Obama ben Laden". Los hay que se preguntan ¿Por qué ahora? Otros que se cuestionan todos los meses que ha estado Osama en su Palacio fortificado. Discretos ¿Para qué? Y ahora comenzarán las preguntas, las respuestas, las comparaciones. El ruido, la jungla de las palabras. Oleadas de "tópics" al son del cual nos movemos como si alguien, ahí arriba, decida cómo y cuando cambiar la partitura. Y menos mal que este estado febril me incapacita levemente, porque de proseguir con esta gripe podría escribir varias novelas. Esa va a ser la clave. Cuando uno se encuentra tan mal no hay culpabilidad que valga por abandonar el hogar, las tediosas obligaciones vacías y tontas, y por pasarse horas y horas con el culo pegado a una silla.
La imagen es de Rai Robledo
www.rairobledo.com
domingo, febrero 06, 2011
"Tanto amor", visto por Joana Bonet
En la presentación de Madrid acompañada por mujeres increíbles y maravillosas a las que admiro y quiero mucho: (De izquierda a derecha) Nativel Preciado, Joana Bonet, María Dueñas, Ana Mª Tomás y la menda. Total, ná....cuanto talento en tan poco espacio.
Una de las principales virtudes de “Tanto amor” de Lola Gracia es, en mi opinión, la interesante mezcla de realidad y fantasía, auténtico eje de coordenadas en el que se inscriben muchos de los textos que componen el libro que propone. En él lo cotidiano y lo maravilloso, como sucediera en el realismo mágico de los García Márquez, Cortázar, Onetti o Carpentier pusieran de moda allá por los años sesenta, no son sino las dos caras de una misma moneda. Y como sucediera con ellas, no se trata de un rasgo estilístico más, de una herramienta literaria, sin de una actitud ante la vida, una forma de mirar (y narrar) . Una actitud forjada con curiosidad, que cristaliza en un punto de vista muy personal. Así, a lo largo de sus páginas, establece un juego de complicidades con el lector ciertamente estimulante (que triunfa sobre el esfuerzo que este debe hacer— por encima de referencias y referentes, imaginarios y gustos particulares de los que hablaremos un poco más adelante— para entrar de lleno en el libro). Y arma fundamental para esto es la utilización de la ironía, un concepto resbaladizo que, en este caso, tiene que ver con un inteligente distanciamiento antinarciso.
Desde hace unos años se viene confundiendo, erróneamente, la intertextualidad, entendida en sentido amplio como “el conjunto de relaciones que acercan un texto determinado a otros textos de diversa procedencia: del mismo autor o, más conmúnmente, de otros; contemporáneos o de épocas anteriores; mediante una referencia explícita (literal, alusiva, o “secreta”) o la apelación de un género, a un arquetipo textual o a una fórmula anónima, con la fecunda tendencia, tan de nuestros días, del copy-paste. Nada más lejos de la realidad. “Todo texto es la absorción o transformación de otro texto”, razonaba Julia Kristeva allá por 1967, en la época en la que acuñó el concepto. Y Borges, en el mismo sentido, afirmaba en su “Libro de arena” que “ya no quedan más que citas”. La lengua es un sistema de citas”. Es cierto que la literatura se ha nutrido siempre de modelos y fuentes, pero ha sido en la posmodernidad, a la que pertenecemos tanto lectores como escritores —aunque Lipovesky haya firmado el acta de defunción de ella a favor de su hipermodernidad— en la que la intertextualidad ha alcanzado su verdadero sentido. “Tanto amor” de Lola Gracia se construye precisamente sobre ella, en un diálogo abierto con poetas, cantantes de jazz, ciudades, estrellas de cine, personajes de ficción, celebrities y un largo etcétera.
Desde la inicial –y libre— Rosa de Rilke hasta los diseñadores de moda de cabecera de “La niña Conchita”, Carolina Herrera y Óscar de la Renta, pasando por la voz de Sinatra que entona “look at me, I’m a helpless as a kitten up a tree” (mírame, estoy tan indefenso como un gatito que se ha subido a un árbol) los versos de Ungaretti, las cariátides de vacaciones o el encuentro de Sean Connery y Ursula Andress en aquella playa. Pero Lola Gracia va más allá. Si atendemos a la estructura del libro, ésta nos devuelve a la posmodernidad: novelas cortas, nouvelles, si aceptamos el galicismo; relatos breves que llegan incluso al microrrelato; versos y citas se dan la mano en un índice tan poco convencional como sugerente, dos virtudes que no abundan en nuestros días.












