jueves, junio 29, 2017
La lista de Katy Perry
Comprar boletos para tu entierro
domingo, diciembre 13, 2015
El sexo de nuestros padres
Siempre digo que si las parejas se guardasen un día en semana completo para ellas no habría crisis, ni divorcios ni terapias. Quizá muchos sexólogos se quedarían de brazos cruzados. O no. Quizá serían un estímulo más en sus vidas. Porque el sexo ha de ser otro ingrediente más de la pareja y cuanto más variado y diferente, mejor. Imagine que le gustan mucho las ostras. Pero imagine que le ponen ostras para comer, merendar, desayunar y cenar. La cosa cambia si se las cocina de un modo distinto. Esto, que es una obviedad, se nos olvida en muchas ocasiones. Nuestros padres creo que lo tenían todo más claro. Vale que muchos vivieron en una moral sexual castrante pero una cosa era fundamental: la pareja era lo primero, lo segundo, lo tercero. Los hijos, una consecuencia. Un precioso fruto, por supuesto, pero en ningún caso podría sustituir el germen, el amor primero por el que llegaron a este mundo. Entiendo que vivimos en un entorno estresante, competitivo, complicado. Sacar tiempo para cuidar nuestras relaciones personales se nos puede antojar un exceso en determinado momento, pero nunca lo es. Ese tiempo es ganado. Los hay que prefieren pagar los servicios de una prostituta/o una vez al mes, a tener una relación. O descargarse un amante por internet, salvando tediosos encuentros y frustraciones. Lo que sea por un polvo rápido. Una pena. Me gustaban las mujeres de los años 30, las reinas de la era Pre-Code, esa doña poderosa, independiente, que disfrutaba de su sexualidad, e incluso su bisexualidad o lesbianismo sin ningún miedo. Si se fijan, siempre hay políticas o órdenes morales que tienden a reprimir estos movimientos. En el caso del cine americano fue el Código Hays. En España, la Guerra irrumpió y paralizó las investigaciones que a principios de los 30 se desarrollaron en nuestro país. Arrancadas de caballo y paradas de burro. De tal forma, que desde los 80 hasta la actualidad no hay grandes mejorías. Nuestro país pasó del destape a la medicalización de la sexualidad. Volvemos al XIX donde los únicos tratados que existían sobre este género se referían únicamente a la parte higiénica del asunto "Higiene del matrimonio o libro de los casados" (Monlau, 1853) o "Los peligros del amor, de la lujuria del libertinaje en el hombre y la mujer" (Peratoner, 1873) y una larga lista donde el sexo sólo se estudiaba desde el punto de vista del frikismo, la rareza, la verruga, la enfermedad ¡y el pecado!. Seguimos casi igual. El sexo es un objeto de consumo de primera necesidad y hay un marketing increíble que casi nos obliga a perseguir orgasmos como posesos con los rudimentos que sean menester. En otros ámbitos, la cosa empeora: el sexo vuelve a ser el causante de enfermedades, de embarazos no deseados y, en algunos casos, de complicaciones vitales. Muchas veces nos negamos nuestra propia naturaleza; nuestro deseo genuino e intransferible para encajar en el puzzle de la sociedad. Nos recortamos a nosotros mismos y nos engañamos y engañamos al resto. Somos, por así decirlo, piezas falsas. Polizontes en un cuadro que no nos corresponde pero en el que nos empeñamos en permanecer, incluso si eso nos cuesta la propia salud psíquica. Se nos olvida la importancia fundamental del sexo en la esencia de la pareja. Su papel capital en nuestra conformación como seres humanos y no sólo como seres sociales y familiares. Veamos el sexo como lo que es; nuestro aliado, una parte irrenunciable de nuestra vida y que nos acerca a los demás con momentos imborrables, perfectos e inolvidables. La más sana de todas las "enfermedades".
miércoles, enero 25, 2012
Sonría, por favor (Los milagros existen)
Somos lo que sentimos, lo que anhelamos, lo que vivimos. Incluso somos según caminamos o gesticulamos. Todo, absolutamente todo, influye en el binomio mente-cuerpo. El médico especialista en cirugía general y en funcionamiento del aparato digestivo, Mario Alonso Puig, explica que la ira dispara los niveles de cortisol en el organismo humano. Las vísceras también padecen nuestra ansiedad, nuestros miedos; son trolls que hemos de combatir sin contemplaciones. Mantengamos bajo las cuerdas a la furia y los rencores. Sobre todo, si estamos luchando contra una enfermedad.
A la mayoría de nosotros nos resulta casi imposible vivir sin ese papel pautado que nos impuso la sociedad en su día, unos esquemas en los que nos sentimos cómodos, como un boxeador en su ring. Quizá tengamos un ojo morado, las costillas fracturadas, pero nos da terror saber qué encontraremos si bajamos al tendido. Los riesgos de quedarnos en el cuadrilátero son evidentes. Limitamos nuestra vida. Elegimos la pobreza.
sábado, enero 14, 2012
Sexo en el ascensor
domingo, noviembre 20, 2011
Julia Otero, not for sale
Julia es muy grande, sólo ella ha conseguido más de medio millón de oyentes en la tarde y dos millones en la tele y, a un tiempo, es muy cercana. Al menos para mi siempre lo ha sido. Los seis meses que estuve en Puerto Rico apenas extrañé España, salvo por el programa de Julia (allí yo realizaba mi propio programita y en el viejo San Juan abría la boca y todos me decían "Ah, tu ereh la ehpañola de Radio Universidad"). Ya existía radio por Internet pero no tenía computadora, sólo una vieja y eléctrica máquina de escribir que pesaba una tonelada.
Recuerdo aquel fatídico día que sus más de 500 mil oyentes nos quedamos huérfanos. Lo que le hicieron a Julia, a nosotros, fue una canallada. Todos sabemos de donde salió. Los nombres de Aznar y César Alierta se unieron para hacer esto tan vil, tan feo. Lo recuerdo como si fuera ayer. En la radio estaba aquel tipo que sólo habla de música.
Hubo una época de silencio. Ella siguió haciendo tele en Cataluña. Pude ver algunas "Columnas", pudimos leer algunas columnas, de las otras, en El País. Julia, aparte de su oralidad magnífica también escribe muy bien. Es casi perfecta en todo la muy puñetera, qué se le va hacer; llegó la época de Punto Radio, volvió
a la tele con "Las cerezas" y por fin regresó a Onda Cero.
El hecho de reecontrarme con ella por Twitter ha sido una de las pocas alegrías de este 2011, de grandes ilusiones, de preciosos momentos, pero tan duro, por dios. A veces nos escribimos. A veces nos hacemos guiños. Qué honor. Porque ella es honorable. Una mujer admirable, supertrabajadora. Siempre al pie del cañón, en la trinchera. Abierta a los comentarios de sus oyentes a quienes quiere y respeta. Diría incluso que tiene una historia de amor con ellos, con todos nosotros, que es recíproca. Que nadie me la critique porque puedo asestarle una descomunal colleja. Tiene todo el derecho del mundo a ser parcial, a mostrar sus opiniones. Todos los comunicadores lo hacen de un modo u otro pero ella va de frente, es irremediablemente directa y eso todavía no lo digieren determinados sectores de esta nuestra sociedad democrática. Y menos en una mujer. Mujer tenías que ser, Julia Otero. Pero no una, sino muchas, como cantaba Chaka Khan en esa canción que tanto te gusta "I'm every woman".
La única pega que tengo contigo, Julia, es que te admiro tanto que me impones una barbaridad. Cuando alguna vez participé en tus programas (en aquello de las tribus) me sentía algo estúpida. Me pasa siempre cuando conozco a alguien que he admirado tanto y tan largo. Me cuesta romper la barrera del fan,en el fondo, una fan muy tímida aunque parezca que me como el mundo.
Algo habrá que hacer ¿verdad? Quizá, algún día, nos tomemos una caña en algún sitio o nos vayamos de fiesta, a bailar (nada de entregas de premios ni cosas por el estilo) una fiesta sin metas. Después de tanto correr, corredora de fondo como eres, algo de juerga no te vendría mal. Así, sin objetivos. No me da pudor el escribirlo y el decirlo: que te quiero mucho, Julia; que eres muy grande como comunicadora. Como persona, aún más y que tenía que escribir esto en mi blog.Te escucho.
miércoles, noviembre 09, 2011
El mejor/peor de los tiempos
domingo, julio 31, 2011
¡Eres periodista!
No soy un oráculo, pero como si lo fuera. Desde jefes, familia, amigos --santo incluido-cuando tienen una duda, inquietud o curiosidad que les carcome las entrañas se dirigen hacia ti, como si una fuese Google ¡Cáscaras! ¡Que no! Que no sabemos de todo los periodistas; Algunos no sabemos casi de nada. No somos súper héroes ni poderosos. El poder lo ostenta la empresa que te paga y que te deja publicar esto o aquello. Tampoco somos conseguidores. Un jefe me llegó a pedir un balón firmado por los jugadores de un equipo para su hijo. El colmo. Los periodistas pecamos de defender mucho a los demás y nada a nosotros mismos. De denunciar calamidades y no decir ni mu ante la precariedad, los bajos sueldos, las condiciones de trabajo. Que no importa que lleves 20 años en esto. Nadie respeta al periodista. Los políticos los utilizan, aunque en ocasiones el interés es mutuo. La gente de la calle confunde a gran parte de la profesión con las cacatúas que aparecen en los programas del corazón. Incluso para tu propia familia eres a veces como una guía de las Páginas Amarillas: “Deberías saberlo, eres periodista”. Válgame el cielo. Nadie se libra. Ni mi madre.
viernes, mayo 27, 2011
Señores del movimiento ¡Indignaos! Tomen ejemplo de estas señoras
Este movimiento sí que nace del pueblo, sí que ha demostrado civismo, fuerza, coraje, tesón.
¡¡VIVAN LAS MADRES DE LA PLAZA DE MAYO!!
Nadie les devolverá a sus hijos pero no cesan en su empeño.
NO HAY QUE RESIGNARSE. MÁS VALE MAÑA QUE FUERZA. SEÑORES DE "DEMOCRACIA REAL" SI USTEDES QUIEREN UN CAMBIO CONSTITUCIONAL, DEN LOS PASOS ADECUADOS, CON LA LEGALIDAD, CON LA DEMOCRACIA QUE TANTO HA COSTADO CONSEGUIR EN TANTOS LUGARES DEL MUNDO.
ADMITAN QUE EL MOVIMIENTO SE LES HA IDO DE LAS MANOS Y PARA LA PRÓXIMA PROTESTA UN POCO MENOS DE CORAZÓN Y UN POCO MÁS DE RAZÓN Y LÓGICA.
domingo, mayo 08, 2011
Scarlett de mentira, Scarlett de verdad
A la gente de la moda se le ha ido definitivamente la pinza. Es más voy a montar un partido político para promulgar el derecho de las mujeres a ser normales y reales. Normales para mi son de la 40 (antes 38) en adelante. Mujer adulta, mayor de 25 años que calze una 34, al pozo. Porque estas mujeres, ñoras y ñores, se podrían vestir en la sección de niños de El Corte Inglés y, lo siento, pero yo entiendo que debe haber fronteras razonables y saludables para todos.
A ver, mirad esas foticos. Aquí tenemos a la hermosa Scarlett vestida por Mango y adelgazada unos 10 kilos por Photoshop. Vale, puede que sean siete pero, yo me pregunto ¿Por qué? No entiendo que Mango se gaste una pasta en contratar a esta niña para luego hacerla parecer lo que no es: es decir, andróniga y puntiaguda. Scarlett es suave y por eso gusta al mundo.
Definitivamente, los directores de estilo, o lo que sea, de esta marca tienen un problema muy serio con el tema de la delgadez. Sus catálogos parecen anunciar campos de concentración en lugar de moda. No lo entiendo. De verdad. Yo, de momento, les he vetado en mi tarjeta de crédito. No compro nada de Mango a partir de ahora. Lo siento. Y lo del partido político lo digo en serio. Señores, somos mujeres. Las hormonas nos impiden, por lo menos a mi, ser de otra manera. Y deberíamos boicotear a todos estos diseñadores y estilistas que niegan nuestra condición y se forran haciendo moda para mujeres, a las que, desde luego y obviamente odian (a lo mejor porque no son como nosotras). He dicho.
Las fotos estaban aquí
domingo, marzo 13, 2011
Europa y España, el paso que falta.
sábado, marzo 05, 2011
La Felicidad
Arcadia, nirvana...diferentes culturas tratan de definir la felicidad. El diseñador Stephen Sagmeister se hace una lista ¿Qué cosas me hacen feliz? Estar en la cola de un supermercado y que de pronto otra cajera te diga que te pases a su terminal. Por ejemplo. Una buena comida con una amiga. Las risas. Esa risa que te provoca dolor de tripas. Encontrar aparcamiento a la primera, que alguien te llame y te diga: me gusta tu libro; una conversación sobre arte y literatura. Un libro de Varguitas.
La felicidad. Entiendo que son momentos durísimos para la mayoría de nosotros. Que, incluso, los que miraban para otro lado han dejado de hacerlo. Ya no pueden. Esta crisis salpica a todo el mundo. Nos cuesta mucho creer en la luz al final del túnel. Personalmente, tengo otras razones personales, inquinas personales que me obstaculizan el paso en el mundo laboral. Y, personalmente, no deseo a esos inquisidores nada malo, salvo que se vean como yo. Con una hipoteca a pagar y sin posibilidad de abrirse camino por el capricho de unas personas concretas. Es terrible, sí. Muchas veces he sentido vergüenza en mostrarme vulnerable. Pero ya no. No soy incólume, los ataques y las envidias sufridos a lo largo de mi vida profesional me tocan. No importa que tenga excelentes compañeros, que me sienta valorada y protegida por otros muchos. No importa. La injusticia me pone enferma, proceda de donde proceda y la sufra quien la sufra. Y ahora, queridos, he de confesaros que la sufro yo. Y la he sufrido yo. Hay gente que me considera arrogante, hay profesionales acostumbrados a una corte de aduladores a su lado, hay profesionales que no soportan la crítica, con lo cual la autocrítica es algo inexistente en sus vidas. Para todos ellos, supongo, soy un grano en el culo. Soy molesta...por más que haya aprendido a callarme la boca. Ya no les parece suficiente, al parecer.
Os hablo de injusticia en un artículo sobre la felicidad Y ¿Por qué? porque encontrarme con la sonrisa de mi hijo por las mañanas, sus persecuciones por la casa para contarme chistes, o el rato de leer tebeos de Mortadelo y Filemón, no restañan las heridas, pero suman en esa operación matemática de la vida. De lo bueno y de lo malo. Porque esta maldita crisis me está demostrando que hay mucho más bueno que malo. Pero infinitamente más. Lo que sucede es que lo malo es punzante, desgarra, provoca el dolor. Lo bueno es suave y por eso a lo bueno nos acostumbramos tan fácilmente.
En estos momentos, en los que imagino que todos los que se encuentran apartados del mundo laboral, por la razón que sea, se sienten impotentes, se siente ajusticiados amargamente por la vida, sólo puedo decirles que nos recostemos en ese sofá mullido y confortable de lo bueno. Que no nos acostumbremos a "lo bueno" como lo normal. Que nos alegremos sinceramente cuando nos encontramos por la calle con un amigo que hacía tiempo no veíamos. Que paladeemos esa copa de buen vino, que nos regodeemos en un buen libro, en una buena película. En nuestros amigos. Que nos enseñoreemos en aquello tan singular y maravilloso de nuestras vidas. Aquello que es tan hermoso, tan único. Incluso, puede que aquello sean tan sólo los recuerdos, pero yo les digo que no, que abran los ojos. La vida es un regalo y los trolls siempre estarán ahí para recordarnos que hay mezquindad y maldad gratuita, que hay pestilencia y absurdo y que, por esa misma razón, hemos de sentirnos felices de no pertenecer a ese lado oscuro y agradecidos por tantas maravillas que nos acompañan cada día: el café de la mañana, la cháchara con los compañeros de curso, esa serie que nos gusta, la sonrisa de quienes nos quieren, la alegría y felicidad de quienes queremos y amamos.
De usted depende, cada día, la felicidad.
Tema "La felicidad" de Sole Jiménez y Ana Belén. Un disco estupendo, una mujer excelente, Sole, todavía recuerdo cuando tomó a mi hijo en brazos antes de un concierto. Esta canción es una de las favoritas de mi niño Gonzalo. Ese niño indigo que no me merezco
lunes, febrero 21, 2011
Arco y Cibeles: el juego del genio
martes, noviembre 23, 2010
Reinas, medusas y tontos

martes, noviembre 16, 2010
Flamenco material
Merche es un junco
Mayte es el oráculo de Delfos. Conoce todas tus penas
Odio que a España se la identifique con el flamenco, aunque adore el flamenco. Sobre todo el baile y la guitarra flamencas. Pero es que cuando uno dice por ahí que es de España y enseguida te sueltan eso de "olé", volvemos a lo de siempre. A la pobre imagen que ha tenido siempre España fuera de España. Pobre, por lo limitada.
Lo de Patrimonio de la humanidad me parece bien pero no entiendo lo de inmaterial ¿Acaso Sara Baras no existe? ¿La guitarra de Paco de Lucía es de caramelo? ¿El flamenco como espectáculo no genera beneficios? Lo de inmaterial no me cuadra...Igual que no me parece innmaterial --sino delicioso y, en todo caso, divino-- el potaje de acelgas que hace mi madre.
Flamenco es igual a España. Pero lo triste para la gente de fuera es que Flamenco es igual a Andalucía. Como si no se cantasen bulerías en otros sitios que fuera de esta comunidad. Ergo, España es igual a Andalucía. Una generalización que no cuadra con la realidad en absoluto. Así que si eso de que el flamenco sea considerado patrimonio inmaterial de la humanidad va a servir para que el mundo perpetúe su imagen de que España es Andalucía, pues...en mala hora.
Lo cual no quiere decir que no me guste Andalucía.
Para mí el Flamenco es Mayte Martín, es Camarón, es José Mercé; Miguel Poveda; es esa grandiosa bailaora que tuve el placer de conocer un poquito, que es Merche Esmeralda, y la película de Saura y el fantástico pianista Abdón Alcaraz.Y el Mercado de La Unión. Para mí el flamenco no es inmaterial. Es, si me apuran, muy personal. Y cuanto más personal, más puro, más fiero, más hondo. El flamenco son sus artistas. Gente de carne y hueso que conecta con lo más profundo del alma humana para arrancarnos una lagrimita, o un llanto imparable, o un suspiro. Y los artistas, por muy divinos que sean, por muy tocados que estén de duende, son personas que duermen, comen, se cepillan los dientes, les duelen o huelen los pies, sufren, aman, hacen el amor, paren y mueren...y otras cosas. Y eso los hace, si cabe, más grandes.
jueves, septiembre 30, 2010
Cineastas en Murcia
¿Es posible crear una industria de lo audiovisual en Murcia? Me he preguntado esto en un futuro Black Coffee que veréis en 15 de octubre, acerca de las posibilidades de que en vez de vender tomates y lechugas vendamos talento. En este caso, en forma de cine. Una industria que nos conviene porque es global y porque sus productos no son perecederos. A ver ¿Quién no ha visto la serie "Embrujada"? ¿Y la familia Monster? Visto de esta manera, la industria del cine conviene aquí y en Sebastopol. Pero resulta que aquí hay más luz ¿Qué problema tenemos? Uno muy gordo. Por un lado, la gente de aquí se fía más de lo de fuera que del riquísimo producto interior bruto que tenemos. Brutos y brillantes, dicho sea de paso. El otro: la atomización. El eterno individualismo murciano; el pasotismo que a veces nos invade y la falta de fe en nosotros mismos. Ante esto os muestro dos iniciativas. Por un lado, la serie que acaba de empezar a rodarse, Pangea, por parte de Bravo Studios, para los que realizo labores de produccción. Una serie que, seguro, venderán en el MIB.COM a donde se va Alejandro Artés la semana que viene, de la mano de ADICREA.
Por otro: Clara. El mar (http://vimeo.com/9179757). Un corto premiado en varios festivales pero no en Murcia. Dirigido por Dany Campos y producido por Horizon Media, con José Egea a la cabeza. Un tío inquieto y listo donde los haya...pero es que es demasiado talento para una tierra tan pequeña. Dany, Alejandro, Pepe y estupendos guionistas (Alfonso Pérez, Joaquín Carmona, Juana María del Baño) y creadores que tenemos la suerte de tener en nuestra tierra. Y lo que te rondaré, porque esto no acaba más que empezar y aquí no pasa como en Andalucía que hay artistas que florecen como claveles. Aquí somos un poco menos salerosos y lo que nacen a borbotones son creadores geniales de todas las artes.
Señores políticos, inviertan en la indutria cultural, o la industria del ocio, o como quieran llamarle. Señores creadores, unan sus fuerzas. Que haya tres productoras potentes y no 30, que eso sí que no va a ningún lado, y que vendamos nuestro pescao a todos los continentes posibles. Y sí, lo creo firmemente, es posible, valga la redundancia.
PD. Esta noche un recuerdo al imborrabe y maravilloso Tony Curtis. Impresionante en Con faldas y a lo loco.
martes, agosto 31, 2010
Revisión e ITV

martes, agosto 03, 2010
Shup, shup, shu bi rup
Harta de sudar y sudar, me he dicho. Si no puedes con tu enemigo, únete a él. Y me he ido con mi sobrinísima al Thalasia a darnos una sesión de Aquagym y una hora entera de vapores y agua ¡caliente! pero bien caliente. Y blub, blub lorza arriba y lorza abajo a ver si vamos dejándonos algún gramillo que por el camino. La fellicidad me ha durado hasta que se me ha secado el pelo y he empezado a sudar otra vez.
Yo me pasaría el verano, de verdad, de verdad, Pirineos arriba...pero no puede ser. Que Murcia es estupenda y eso pero en verano...da igual playa (salvo que estés en la mismísima orilla, y no siempre) da igual campo, da igual donde te metas, te cueces de calor.
Para qué lo voy a escribir de un modo más fino. Y así estamos, cocidicos como garbanzos de un cocidito madrileño o montañés.
Así que yo, lo que es yo, me voy a hacer amiga del socorrista de todos los centros termales de esta región tan volcánica, donde el verano parece que nos trae alguna que otra alegría pero también nos trae ese sol de justicia, ese asfixie inmisericorde donde parece que se concentran todos los males que nos aquejan. La crisis es más crisis con el calor. La Administración debe más dinero y paga más tarde con el calor (ya saben ustedes que cierran la persiana) y el paraíso está un poco más lejos cuando el termómetro de la calle marca los cuarentaytantos grados, las heladerías están cerradas y nuestro coche al otro lado de la ciudad.
Lo de entrar al coche a casi 52 grados centígrados ni lo voy a mencionar, sólo añadiré que me identifico mucho con San Lorenzo.
Ea, lo siento, que no me gusta el verano. Y no lo puedo de remedial.
lunes, enero 04, 2010
Diccionario animalario: el depredador, Robert Attinson
- Desde los 12 a los 90 años mujeres de medio mundo suspiran por él
Medio mundo suspira por él. Se llama Robert Pattinson y somos legión a las que no nos importaría que este magnético animal nos mordiera la yugular.
Dice Robert que se le acercan mujeres desde los 12 a los 90 años y que todas le dicen lo mismo ¡Pégame un bocao!, digo, "He atravesado océanos de tiempo para conocerte". Me gusta Robert. Me gusta que sea políticamente incorrecto, que se confiese solitario --¿Qué depredador de verdad no lo es?-- Que no tenga asesor de imagen.
Comenzó de modelo, cómo no. Ha hecho teatro y aparece en el "Caliz de fuego" de Harry Potter. Le gusta el cine alternativo y fundó una banda de rock apodada "Bad girl" (?)
Robert no es rubio como la cerveza, tampoco moreno y esa cara difícil y angulosa lo convierte en un imán para nosotras, víctimas una educación que nos lleva a "adoptar" a cuanto triste y atractivo ser encontremos por el mundo. Es que somos demasiado buenas...
Robert, clónate para que podamos pedirnos uno a los Reyes Magos
Pero depredadores ha habido muchos a lo largo de los tiempos. En este post os muestro algunos ejemplos. La relación con un depredador es necesariamente excesiva y algo animal. El depredador no te suelta jamás. Una vez mordida, siempre le perteneces de algún modo (eso piensan y eso son los vampiros ¿O no?) Un depredador te ronda lo que haga falta una vez te ha echado el ojo. Y paciencia, que ya caerás. Y caes, vaya que si caes. Y si es en los brazos de Robert, para qué nos vamos a andar con lamentaciones y remordimientos.
Otros depredadores de la gran pantalla son estos
JUDE LAW
"Hey, Jude don't make it bad"
RICHARD BURTON
¿No se parece un poco a nuestro vampiro?
SEAN CONNERY
Connery, depredador antes
Connery, depredador ahora.
PAUL NEWMAN
Paul Newman, que estás en los cielos
ALAIN DELON
También los morenos cazan.
Y estos son unos humildes ejemplos. Los depredadores de fuera del celuloide los dejo para ustedes vosotras y vosotros. Y una última reflexión: el que pasa por la vida sin pasar por un amor depredador no sabe lo que se pierde ¡Y lo que se sufre!.
sábado, enero 02, 2010
Quiéretetú, Capítulo I. El Pilates

El Pilates no es ningún alias de un ex preso. Es una disciplina que mezcla el yoga, con la gimnasia sueca y el ballet. Se basa en movimientos leeeentos pero con todo en su sitio. Es decir culo apretao y tripa dentro, pero dentro, dentro como si la quisieras hacer desaparecer detrás de tu ombligo. Al ombligo le llaman el centro. “Volvemos al centro”, dice la monitora. “Pero si no me he movido de la alfombra”, le contesto yo. Le contesto a la tele, porque no soy pija, soy pobre y hago Pilates con varios DVD que tengo en casa.
Hay ejercicios famosos en la disciplina. Hay uno que se denomina “Los cien”. Consiste en ponerse boca arriba, levantar las piernas ligeramente flexionadas, despegar el cuello del suelo y mover brazos muy rápido y pegados a las costilas…como si fueras a despegar del suelo. Todo ello, con el centro “pa dentro”. Ya me entienden, ombligo pegado a las costillas si las lorzas lo permiten, que a mí, no.
Si embargo, mi ejercicio favorito es el denominado “El niño”, que consiste básicamente en imitar a los mulmanes cuando oran hacia la Meca pero estirando la espalda y ya está. No hay que hacer más nada.
Hay nombres casi poéticos en esto del Pilates: La zambullida del cisne (o de la foca monje en mi caso), natación modificada -que digo yo que se llamará así porque nadas en la esterilla, sin bañador-; Y otras denominaciones, sin embargo, tan prosaicas como “el estiramiento de una pierna” Está claro ¿No?
Pero la experiencia soberbia es hacer Pilates con máquina. Yo utilicé el Reformer, una especie de potro de la tortura con poleas donde no puedes hacer mal el movimiento porque la máquina te aprisiona, te estira como si fueras un chicle y porque no hay más tu tía…
En esta disciplina se usan también esas pelotas gigantes que botan (antes las vendían con unos cuernos o pezones de vaca a los que los chicos se sujetaban para no descalabrarse) y bandas elásticas que utiliazan para trabajar brazos y piernas.
Joseph Pilates se inventó un buen método. Es la gimnasia más eficaz que he probado. Es duro pero lo más positivo para la salud de nuestra espalda a la larga y se puede adaptar en función de las necesidades del usuario; ya sea embarazada, principante o sexagenario.
Ahora, eso sí, siempre mirando para el centro.















