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jueves, mayo 19, 2011

Un clamor, una esperanza

Hay un clamor. Pero hay esperanza. Señores, no olvidemos lo importante. No olvidemos al ser humano No olvidemos la unidad. La unidad ante el dolor, ante la incertidumbre, ante la ineptitud.
El mundo nos necesita. Todos podemos ser héroes o villanos. Es nuestra personalísima elección.

miércoles, mayo 11, 2011

"Prométeme que serás libre" la nueva novela de Jorge Molist se presenta mañana en Librería Escarabajal, Cartagena



● Temas de Hoy publica “Prométeme que serás libre” una historia de luchas, venganzas y amor, ambientada a inicios del Renacimiento, con todos los ingredientes del Best Sellers de ficción: aventura, personajes inolvidables e historia.

● Librería Escarabajal acoge la presentación de la nueva novela de Molist el jueves 12 a las 19.30 h, con la participación de María Dueñas y  Adela Aparicio

● El amor a los libros y la búsqueda de la libertad son los leit motiv de una novela que ya se ha colocado entre los más vendidos del mercado a las pocas semanas de su publicación


El escritor Jorge Molist visita la Región de Murcia para presentar su nueva novela “Prométeme que serás libre”, publicada por “Temas de Hoy” hace pocas semanas, con gran éxito en la pasada Feria del Libro de Barcelona.

El nuevo trabajo de Molist cuenta con una impresionante documentación histórica, que nos acerca a la vida durante el Renacimiento. Muchos de los hechos narrados y los personajes son estrictamente históricos, como el librero Antoni Ramón Corró, condenado por la inquisición, o Miquel Corella, capitán del ejército del Papa Borgia.

Asimismo, es una novela de superación, donde los libreros se convierten en héroes, rindiendo un homenaje al mundo del libro y la cultura. Cuenta con inolvidables personajes de ficción, como el protagonista, Joan que vive multitud de peripecias en Barcelona, Cerdeña, Sicila, Nápoles y Roma, o el moro Abdallah, principal maestro del protagonista, que firma las más profundas e inspiradoras frases de la novela

La presentación tendrá lugar el 12 de mayo en la Librería Escarabajal de Cartagena (Calle Mayor, 26), a las 20,00 horas y con la participación de María Dueñas y la colaboradora de Onda Cero Cartagena, Adela Aparicio.

Después del éxito de “El anillo” y “La reina oculta”, con las que superó el millón de lectores sólo en EspañaJorge Molist nos sumerge con su nueva obra en el fascinante mundo del Renacimiento a través de un documentado relato que habla de amor, pasión, venganza, miedo, valor y libros.


La historia

Una mañana de 1484, una galera pirata asalta la aldea de Llafranc. Ramón Serra muere defendiendo a su familia, pero no puede impedir que su esposa y su hija sean secuestradas. En su agonía le pide a su hijo de doce años: «Prométeme que serás libre». Al perder a su familia, Joan, junto con su hermano pequeño viaja a Barcelona. Allí trabaja como aprendiz en la librería de los Corró, a los que llega a querer como a sus nuevos padres. Son tiempos convulsos y el librero es quemado junto con su mujer en la hoguera de la Inquisición por defender, precisamente, que la lectura es libertad.

La nueva pérdida reafirma a Joan en sus tres deseos fervientes, rescatar a su familia, recuperar a su amada casada en Italia y convertirse en librero, pero, acusado de matar a un hombre, será condenado a remar en galeras a bordo de la nave del temido almirante Bernat de Vilamarí. Cerdeña, Sicilia, Nápoles, Roma y Génova serán los escenarios de su odisea. Participa como galeote y artillero en diversas batallas, conoce a personajes extraordinarios, se ve envuelto en sus intrigas, y lucha con desesperación por su amor y por cumplir su promesa.
Prométeme que serás libre es la historia de un niño que, golpeado por la tragedia, supera las dificultades y abandona su humilde condición gracias a las enseñanzas de los más insospechados maestros, a su determinación por aprender y a su arrojo.

Con una impresionante documentación, esta novela nos acerca a la vida durante el Renacimiento. Muchos de los hechos narrados y personajes son estrictamente históricos, lo cual dota al texto de un dramatismo inigualable.

Una novela donde los libreros se convierten en héroes. Un homenaje al mundo del libro y al placer de la lectura.Prométeme que serás libre tiene todos los ingredientes de los bestsellers de ficción: aventura trepidante, historia, erudición, emociones, personajes inolvidables, empatía con el lector, capacidad de sorprender con giros inesperados y mucho más.

El autor

Jorge Molist tiene un pasado antes de dedicarse por completo al mundo de la literatura. Se graduó como Ingeniero Industrial e hizo un máster en dirección de empresas. Trabajó en grandes corporaciones, donde progresó hasta ocupar puestos de responsabilidad ejecutiva en Estados Unidos y en varios países de Europa

En 2000 publicó Los muros de Jericó y en 2003 Presagio, con excelentes críticas. El anillo en 2004 y La reina oculta en 2007, Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio, alcanzaron gran éxito de público. Sus obras se han editado en más de 20 idiomas. En el año 2008, superando el temor a pasar hambre (como había pronosticado su padre cuando le dijo que quería ser escritor con 14 años), abandonó su actividad profesional en grandes multinacionales para dedicarse exclusivamente a la escritura.

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viernes, marzo 18, 2011

La época Torrente





Reconozco mi admiración por el talento y la gracia de Santiago Segura. No es su culpa que Torrente sea un fenómeno de masas. O sí. Ha sabido captar el espíritu decadente de una época y ha creado este ser casposo, de pelo mugriento, pésimos modales y todos los vicios imaginables. Torrente tiene un toque Ibáñez. Y eso le salva de ser un invento deleznable. 


Segura es un chico listo, ya lo era desde su época de "Los sabios", concursante aventajado con Isabel Gemio ¿Se acuerdan?. Y como es listo ha compuesto este personaje que representa la decadencia abismal de nuestra sociedad. Para que nos quede más claro, aparecen en sus pelis Paquirrín y Belén Esteban. Y la gente va en masa al cine. Pero en masa ¿Eh? Que el sábado pasado había unas mil personas en unos céntricos y enormes multicines de mi ciudad. 
El éxito de Torrente es su brutalidad sin meapilismos, su esperpento sin ambigüedad o posibilidad de salvación. A este personaje no lo salva ni Dios y a nuestro país tampoco.Y por eso nos representa tan bien.


 Los habitantes esta tierra pasan las tardes ante el televisor contemplando como unos loros se pelean y la llamada princesa del pueblo (me río yo, de los peces de colores) va a cobrar dos millones de euros en un país hundido en la ruina económica y moral.


No quiero parecer alarmista. No me cae mal Belén Esteban, la muchacha hace bien si le pagan. Santiago Segura me parece un monstruo, aparte de un tío listo pero no acierto a entender el porqué la intimidad de estas personas interesa tanto a la sociedad ¿No tiene cada uno sus propios problemas, sueños, aspiraciones, delirios y pecados? ¿De verdad que no? Honestamente, prefiero vivir mi vida a la de los demás. Programas como "Princesas de barrio" (La Sexta, creo) y canciones como la de Melendi, "Barbie de extrarradio" nos muestran un fenómeno  tan triste, tan desmoralizador que no entiendo como España entera no se deprime viendo esos programas. Nada más lejos, los espectadores están lobotomizados por ellos. 


Qué desgracia para algunos televidentes si mañana Belén Esteban decide no aparecer en pantalla nunca más. Pero, insisto, no lo entiendo. Debo ser tonta, pero si me quiero evadir quiero amor y lujo, ficción, o, si nos ponemos en lo cutre, Prison Break. Prefiero que me cuenten historias con imaginación y originalidad. Las cuitas de gente que dice "si la tiña existiría, cuantos tiñosos habría" me aburre, me aburre mucho. 
Ahora, eso sí, he de reconocer que en las pelis de Torrente hay algún golpe bueno, pero verlo en 3D es someter a mi delicado estado mental a una prueba demasiado dura.

martes, marzo 15, 2011

Tranquilidad y buenos alimentos

Estimados todos. Quería contaros algo de la vida real. Tan real como la Oficina del INEM donde me personé el otro día. Estaba yo consultando mi vida laboral cuando empiezo a escuchar gritos. Un tipo con camiseta naranja butano increpaba a un pobre y, me pareció, joven funcionario. A lo mejor ni siquiera era funcionario, que era contratado temporal ante la avalancha de parados que padece este país. El caso es que, fuera lo que fuera, el muchacho topó con un animal de bellota, con camiseta naranja. Poco a poco el susodicho, el melón-sandía del peticionario comenzó a elevar la voz. "Que quiero saber si voy a cobrar, sólo quiero saber eso". Total, que tras muchos dimes y diretes el funcionario le dijo que NO. Que no tenía derecho a prestación. El otro, se levantó, tiró la silla al suelo y soltó "¿Pero qué coño me estás diciendo? Vaya mierda, pero puta hostia, qué asco de sitio". El que daba asco, por cierto, era él , porque olía a león podrido. Mi interlocutor, al que ya veía yo nervioso mirando de soslayo la situación momentos antes, se levantó y le dijo que se sentase. "Tranquilízate si no quieres que llame a los guardias". Nada, que vinieron los guardias. El guardia en este caso. "¿Qué te pasa, eh?". Cómo era más alto que el vaca burra de naranja, hasta se dignó en contestarle: "Que no me van a pagar". Y mi interlocutor se fue pa él: "Y si no tienes derecho a prestación, nosotros qué quieres que hagamos".  El naranjito taimado se volvió para mi interlocutor y a voz en grito, así para que le oyera todo el mundo, le dijo: "¿Y cómo coño pago yo mis púas, eh?".
- Pues como quieras, pero aquí no vengas a buscar problemas y tranquilízate o si no llamamos a los policías--amenazó el segurata, teléfono en mano
- ¿Te calmas?- repitió
- No me da la gana de calmarme
- Muy bien.


Se puso a marcar y el cochinillo malandrín comenzó la retirada no sin antes recordarnos a toda la concurrencia que él no tenía miedo a los seguratas porque había estado ocho años en el ejército.
Desde luego, modales no aprendió y la propaganda que le hace es penosa.
Al final se fue, se fue, como cantaba Laura Pausini. El pobre funcionario, o contratado, seguía amedrentado en su asiento, del que no despegó el culo, y sólo cuando el interfecto demandante salió por la puerta respiró tranquilo. Estaba el muchacho más blanco que el papel.