viernes, noviembre 10, 2006

JUEGO, según Vargas Llosa


"Como la novela, como el teatro, el juego es una forma de ficción, un orden artificial impuesto sobre el mundo, una representación de algo ilusorio, que reemplaza a la vida. Sirve al hombre para distraerse, olvidarse de la verdadera realidad y de sí mismo, viviendo, mientras dura aquella sustitución, una vida aparte, de reglas creads por él. Distracción, divertimento, fabulación, el juego es también un recurso mágico pra conjurar el miedo atávico del ser humano a la anarquía secreta del mundo, al enigma de su origen, condición y destino"
Extraído de su último libro: "Diccionario del amante de América Latina"

INSPIRACIÓN


"Pálido ámbar,
volátil zureo,
dedos anhelantes.
Santuario de
corcheas confusas.
Acurrucada
en la sinfonía
non finita
de núbil ternura,
el ardor interminable
es mi consuelo
y mi tortura"

jueves, noviembre 09, 2006

No sé que tiene este chaval


Cai, me huele a sal. Y Sanz me huele a chavalote que no termina de crecer. Pero ahí lo tienes, hecho un figurón de la música y triunfando con su estilo peculiar por el que las discográficas no daban un duro en sus comienzos. No puedo hablar con ecuanimidad de Alejandro porque como la buena lluvia a mí me ha ido calando poco a poco. Hasta los huesos. No diré que me apasionan todos sus temas pero algunos los firmaría palabra por palabra. Siento que me describen y esto creo que ocurre con las grandes canciones…En ellas nos podemos asomar y echar un ratito y mirarnos como en un estanque apartado de la realidad. Me alegro que se haya quitado el pelo a lo pollito Piolín y que el tema Jaidy no monopolice sus entrevistas, aunque claro, eso en este país es del todo imposible.
Seguro que tiene muchísima suerte con su nuevo disco porque desde que decidió creer en él, nadie le hace sombra. Y encima es un tío normal. Al menos así lo parece cuando lo entrevistan. Me lo imagino en su estudio de Miami, componiendo a las tantas de la madrugada, con su guitarra y un pinche dolor de dedos de aporrearla tanto rato.
“Cuando nadie me ve…puedo ser o no ser. Cuando nadie me ve, no me limita la piel (...)
Y es que hay veces soy tuyo, y a veces del viento”.
A sus 38, es más joven que nunca.

OJOS SECOS.Capítulo II

Esta otra habilidad, y el hecho de que el niño estuviese dotado de una gran capacidad para la lengua y la ortografía muy precozmente, hizo que fuese requerido en las reuniones de la comunidad, donde obraba de amanuense. Los estipendios los recogía Sora, que atesoraba con satisfacción para el futuro del muchacho.
La aparición de Vincent como secretario de los importantes cónclaves de la comunidad propició que todos se guardasen de hablar con propiedad, de prometer tan sólo lo que se pudiese cumplir y utilizar toda clase de formalidades lingüísticas, para pasar a la posteridad como buenos oradores.
Todos ellos eran conscientes de que Vincent funcionaba como una auténtica máquina y nada escaparía de su hábil y rápida pluma.
El niño de las extrañas habilidades cambió con su “don” el estilo de las reuniones, donde se acabaron los gritos, las discusiones en espiral que no llegaban a ningún sitio y las disertaciones fuera de lugar, puesto que el infante cobraba por horas y no estaban las arcas para dilapidar los fondos en debates vacíos.
Con el tiempo, Vincent, aprendió a controlar sus brazos y manos, aprovechando su energía para cuando ésta fuese realmente necesaria: para sus tareas en el colegio, su oficio como escribano y como artista decorador de los muebles que hacía su padre.
Llegó la adolescencia y Vincent recuperó sus ahorros de muchos años para emplearlos en ver mundos. Así se lo explicó a su familia: “Quiero ver mundos”, consciente de que Tokin era en sí mismo un planeta, un lugar único y sus habitantes seres peculiares, diferentes incluso del poblado más cercano de los Savones.
En aquellos momentos era un joven hermoso, alto, de ojos claros, expresión vivaracha y sonrisa despampanante. Con ese optimismo en su corazón, tomó el viejo vapor y tras mil transbordos, trenes con rutas equivocadas, algunas acertadas y la gran confusión del viajero inexperto llegó finalmente a Victoria Station. Un lugar que provocó en el joven una gran impresión. Los techos infinitos, la multitud corriendo de un lado a otro, la variedad de viandantes... desde señoras de la alta sociedad con sombrerería de plumajes extravagantes, acompañadas de varios mozos que arrastraban equipajes y maletas confeccionadas con pieles nobles de aroma aristocrático, hasta desarrapados, tirados en una esquina amarrados a una botella de whisky barato.
Vincent pintó durante toda su trayectoria pero apenas le quedaba una hora para poder controlar ese brazo hiperactivo que amenazaba con ponerse en frenético movimiento. Decidió sacar sus cuartillas en aquel lugar de actividad incesante. Un auténtico filón de siluetas y formas variadas para emplear sus antebrazos y pinceles.
De aquel lugar dejó estampado el gran reloj que avisaba de la partida de los trenes, la podredumbre en los suelos y la forma de la cúpula que cubría un espacio por donde circulaban también caballeros con bombín y pilluelos que correteaban por el recinto, hurtando pequeñas golosinas de los kioskos que ofrecían frutas, caramelos y bocadillos a los viajeros.
Uno de ellos no pudo evitar fijarse en la industrial actividad de Vincent. Lo miraba desde una esquina sin parar de murmurar palabras en voz baja. Cuando vio que el joven hacía un descanso decidió acercarse.
En ese momento Vincent leía en el periódico que un niño de 4 años—Djambulat Khotokhov, con 56 kilos de peso y 1,18 de altura— había ganado un concurso de lucha grecorromana.
Terrys se presentó espontáneamente. Le contó que procedía de Arkansas y que tenía un hijo de 19 años, Amber, que le recordaba mucho a él. Wallys encontró tan buen auditorio en el joven Vincent—que en realidad se sentía sorprendido, casi abrumado por la charla interminable y veloz del americano—
que acabó por contarle su propia historia: Wallys había permanecido en coma casi 10 años. Terry no utilizó en realidad un término tan científico, simplemente le soltó con su acento tejano: “¿Sabes muchacho?. Éste que tienes aquí delante ha regresado de la muerte. Así, como lo oyes. Por tanto, somos los dos un poco bichos raros: tú no puedes parar de pintar y yo apenas puedo dejar de hablar ni un solo instante, ni tan siquiera cuando duermo. Mi esposa se volvió loca a los tres meses de tenerme en casa. Mi hijo Amber se sentía avergonzado de mí y ya no me quedó más remedio que unirme a una compañía ambulante de fenómenos extraños. Ya sabes, muchacho; gente rara: siameses, mujeres barbudas, hombres con más de diez dedos en los pies o enanos saltimbanquis. No me puedo quejar, me he divertido bastante todo este tiempo pero quisiera establecerme. Quizá me convierta en comerciante. He aprendido esas técnicas que utilizan muchos para captar el interés de los humanos. Muchacho, éste que tienes delante fue capaz de meterse en el bolsillo al mismísimo Rockefeller. Así que....sólo me queda decirte esto último: ¿Por qué no me dejas esos lienzos tuyos tan singulares y ganamos entre ambos unas buenas libras?.”
No le pareció mala idea, y le dio todo su trabajo de la estación. Quedaron para verse una semana después en el mismo sitio y a la misma hora.
Vincent consiguió alojamiento cerca de Greenwich en una casa de huéspedes donde la limpieza brillaba por su ausencia. La comida tampoco era buena, acostumbrado como estaba a los sabrosos guisos de su madre confeccionados con los productos frescos de sus huertos y las carnes de la granja. Pronto se habituó sin dramatismos a los “fish and chips” y al tren, que cada día tomaba desde su residencia para recorrer la ciudad en busca de quienes se interesasen por sus pinturas.
En un principio, no tuvo un gran éxito pero una empresa de textiles lo contrató para diseñar estampados. El dueño quedó anonadado por la rapidez e inventiva de Vincent. Pronto los lacayos de las casas señoriales encargaban telas a aquella cochambrosa tienda del Covent Garden. En tan sólo dos meses el mercader había duplicado sus beneficios y como Vincent detectó cierta avaricia en el viejo, reacio a compartir su buena fortuna con el auténtico promotor de la misma, aceptó otro empleo en una fábrica que trabajaba exclusivamente para las casas reales de toda Europa, por lo que no es extraño encontrar, todavía hoy día, ricas cortinas y brocados, diseñados por el joven de las manos imparables.
Mientras tanto, se seguía viendo con Terry cada semana, quien le pasaba unas buenas libras por sus trabajos. Vincent le entregaba material espontáneo Terry le proponía además retratos por encargo u otro tipo de paisajes e imágenes. Vincent no tuvo inconveniente y, de pronto, sintió que su personalidad se convertía en un armario divido en dos. Por un lado los textiles ricos para la gente de la aristocracia, por otro, su actividad como genio vanguardista de la pintura.
Terry resultó en realidad ser el mejor vendedor que podía imaginarse, tanto, que la actividad más lúdica de Vincent se convirtió en la más lucrativa. Un día brumoso, justo cuando se encontraba frente a la Torre de Londres y le pareció ver el fantasma de Anna Bolena haciéndole carantoñas desde una ventana, decidió dedicarse por completo a su tarea de artista.

miércoles, noviembre 08, 2006

OJOS SECOS. Capítulo I

Para los días que no tengo tiempo y energías de postear, os voy a ir colgando un relato titulado "Ojos secos" ("Mujer de Mundo" Editora Regional de Murcia, Murcia 2004). No lo he revisado desde su publicación.
La abuela Fatih era una mujer arrugada, tal como si fuera el pergamino estrujado por las expertas manos de un bebé. Sus ojos, vivarachos e intensamente azules, destacaban entre esa masa descolgada, amorfa, amable y pizpireta que constituía su rostro. Fatih vivía desde la última década sentada en su silla de anea y esposada a prendas de ganchillo que confeccionaba sin parar. Todo el pueblo de Tokin poseía algún delicado tapete, cubre botellas, o prenda realizadas por la anciana.
La más espectacular, una camisa en fino hilo confeccionada para su hija, la joven Sora. La llevó el día que conoció a su amado, cuando el pueblo la nombró la más bella del año y, un tiempo después, también la lució cuando matrimonió con uno de los mozos más apuestos del lugar.
El joven novio había conseguido regresar sano y salvo de una guerra fratricida entre volvos y savones. Peleaban, como siempre, por una pequeña porción de tierra que finalmente acabó devastada por la acción de la propia batalla. Tras los enfrentamientos quedó yerma como kilómetros de alambrada de espinos. Finalmente, ni unos ni otros la quisieron para sí. Los contrincantes comprendieron la inutilidad de su lucha, hicieron las paces y vivieron como una única tribu.
Para celebrarlo, Melko se casó con la joven que había sido la más bella durante un año. Sora seguía siendo hermosa, el pueblo vivía en paz aunque el joven quedó con una pierna maltrecha por el absurdo de la lucha. Enlazaron sus vidas en un matrimonio para toda la vida. Aquella ceremonia fue también la fiesta de la concordia entre dos pueblos que siempre habían sido hermanos y volvían de nuevo a unir sus fuerzas.
Fatih estuvo presente en esa ocasión y también durante el nacimiento de su nieto Vincent. Explicaba a todo el que la quería escuchar que el niño era presa de un extraño encantamiento. Antes de que llegase al mundo soñaba una y otra vez que tenía una vida intrauterina inaudita, puesto que sus manos y brazitos no cesaban en movimientos. Vincent dibujaba en el aire espirales, elipses, infinitos e incluso otras formas más complejas. Algo que Sora confirmaba dados los continuos movimientos que sentía en su interior.
Con apenas pocos meses de vida, sus manecitas persistían en una actividad casi furiosa, incluso dormido, los brazos de Vincent seguían pintando el aire. Los dedos recorrían un espacio imaginario ininterrumpidamente.
Este hecho provocó cierta preocupación en sus progenitores. Melko no daba crédito a semejantes vaivenes cuando volvía al hogar tras generar millones de virutas de madera en su taller de carpintero. Consultaron con el médico del pueblecito de Tokin, con los chamanes de aldeas lejanas, pero nadie parecía encontrar señales extrañas en un hábito tan infrecuente en un bebé de sus meses. Ni era bueno, ni era malo—le aclaraban a la consternada familia—no había motivo de preocupación.
Pronto se corrió la voz y esta cualidad se convirtió en objeto de curiosos, expertos en parapsicología, telekinesia, diversas mancias, cronistas de historias fabulosas, videntes, brujos y curanderos, nigromantes, extranjeros, chamanes, místicos y exorcistas. Las teorías concluyentes de semejante equipo de “sesudos” de la mente y el alma humanos eran divergentes: desde que Vincent obedecía a un ente superior que le dictaba constantemente los trazos que debía dibujar, ya que éstos eran señales inequívocas del futuro del pueblo, hasta que estaba poseído por una vieja hilandera que todavía andaba perdida en las tinieblas, ajena a su nuevo estadio espiritual.
Los médicos ortodoxos también tomaron interés por el bebé pero siempre guardándose las conclusiones para después: “Sin la observación continua de su evolución no se puede llegar a ningún sitio”, sentenciaban.
La familia no dió mayor importancia al suceso. Cuando Vincent cumplió 2 años, Melko decidió no desaprovechar el curioso “don” de su hijo y colocó unos pinceles entre sus deditos para que decoraran curiosa y primorosamente arcones de madera donde las jóvenes casaderas atesoraban los juegos de sábanas y toallas que comprendían su dote, entre otros ricos materiales.
El pueblo de Tokin, pese a vivir de la agricultura, adoraba la belleza, los objetos delicados y artesanos. Ahorraban todo lo que podían para, un buen día, poder rodearse de objetos hermosos, un hogar confortable donde llevar una vida familiar pura y armoniosa.
“Lo bello vale tanto como lo útil” repetía la abuela Fatih a todos aquellos que la atacaban por malgastar su poca vista en confeccionar algunas prendas totalmente prescindibles de la vida rústica y campesina. Los ciudadanos de Tokin vivían en pleno siglo XIX ajenos a muchos de los inventos modernos que iniciaban su aparición en las grandes ciudades.
Un viejo tren de vapor que una vez al año tomaba el farmacéutico del pueblo era lo más vanguardista que tenían en sus vidas, pero apenas si le prestaban atención imbuidos como estaban en unas jornadas repletas de laboreo y de cultura nocturna. En ocasiones se juntaban en casa de Fatih, Melko, Sora y Vincent para escuchar fragmentos de la Odisea, o la poesía de Dante, o algunas obritas cortas de un autor inglés llamado Shakespeare.
En la aldea también vivía una niña, Belotte, que tocaba piezas de Bach en un viejo violín. Con el tiempo, a Belotte se unieron sus otras cuatro hermanas: Atalía, Betsabé, Débora y Lilith. El violín se acompañaba entonces de viola, violón, violonchelo y piano. Con el paso del tiempo, consiguieron tocar casi todos los instrumentos que aparecían en la partitura. Durante una navidad, todo el pueblo cumplió la meta de hacer realidad la Cantata 147 de Johannes Sebastian, quien, por alguna extraña razón era el compositor favorito de la aldea.
Los pocos extranjeros que acertaban a pasar por el lugar no podían creer que esas auténticas virtuosas se pasasen las mañanas dando de comer a los “marranos”, gallinas y conejos, llevándose a pastar un rebaño de ovejas o preparando grandes ollas de jabón fabricado a base de las grasas sobrantes de las carnes que se cocinaban.
Vincent fue creciendo y pasaba tantas horas entretenido en decorar las piezas de madera de su padre que llegaba agotado al colegio. A pesar de ello, le era inevitable seguir utilizando sus manos para realizar óvalos, círculos, líneas rectas, cóncavas y convexas. Llenaba cuadernos a diario apuntando todas y cada una de las cosas que les contaba la maestra. Estos documentos también contenían todos los comentarios ajenos a la explicación en sí misma y no faltaban las riñas a los niños que estudiaban poco, o las propias alusiones a Vincent para que dejara, por favor, de anotarlo todo: “Vincent ¿es que no puedes parar por una vez? Todo esto no puede ser más que obra del diablo”. Hasta las toses de la educadora quedaban registradas.
La imagen de ilustración procede de:
www.r-gonzalezfernandez.com/PRINTS_1989.htm

martes, noviembre 07, 2006

Ni cojo, ni mojo


A ver, mozalbetes ¿Qué clase de expresión es ésta? Es que ayer, paseando por la Universidad unos tipos me han soltado esto a modo de piropo (?) Reconozco que me he quedado muy desfasada en las expresiones de nuestra pujante y talentosa juventud…Pero me sorprende esa mezcla de argentino y español. La verdad es que me he reído e ipso-facto me he acordado de una frase de mi infancia: “Si me mojo, encojo” Alguna se puede escandalizar y preguntarle al maromo de turno: “¿Aún más mi, vida?”. En fin, es una bordería para navegantes y sin ánimo de ofender, sólo de reírnos un poco.

Chicas, tenemos un problema


Tacones de aguja y aceras. Binomio imposible. ¡A ver cómo diántres solucionas este problema, Manolo (Blahnik)!. Porque culpa tuya es que se hayan impuesto los stilettos y nosotras andemos todo el día como la gallina Caponata, intentando no darnos el batacazo. No porque no sepamos movernos en los high heels, sino porque éstos se clavan en las juntas separadas de las aceras o en los desagües de las alcantarillas. Una va, con ese porte de mujer hecha a sí misma y realizada y ¡Zaca! Te quedas con el pie desnudo en el aire y el tacón hincado entre esas maravillosas juntas que te hacen polvo los zapatos, por no hablar de la moral. A ver, chatas, a ver quién nos ahorra la vergüenza de tener que volver sobre nuestros pasos a la pata coja a rescatar los chapines.
Así que, Manolo (Blahnik), desde aquí te lo digo (plagiando descaradamente a Elvira Lindo) ¡Una solución quiero! ¡Que no puede ser hombre! Que te dejas 80 euros en los zapatos y a la semana tienen más arañazos que la niña de "El Exorcista." 80 euros, por que me niego a comprarme unos Manolos, que de los 300 no bajan.

domingo, noviembre 05, 2006

PERDIDOS

Me perdí entre los huertos para escuchar el grito agradecido de los palmerales y limoneros ante la lluvia que, por fin, decidía descargar sus gotas sobre el desierto de Sureste murciano. Decidí abandonar el atasco previo de acceso a la autovía y discurrí por la breve huerta que aún permanece entre espantosas moles de concreto, entre los modernísimos edificios de oficinas. Oí como suspiraban aliviadas las palmas que crecen junto a las acequias y me reconforté con ellas en el plácido torrente del agua, contaminada tras pasar a la capa de la atmósfera. Imbebile en estos tiempos donde reina el CO2 .No existen sendas en la huerta en las que perderse. Se acabó. Nos quedamos sin el paisaje de la infancia. Lo sustituye un frío armazón de pésimo gusto y discutible utilidad. Aún así, aspiro el olor a tierra mojada, porque algo de ella queda entre tanto asfalto, y me siento miserable por todo lo arrebatado. Los caminos de barro y agrillos, las vecinas con sus cánticos junto a la pila de la ropa y el olor a jabón casero. Los niños felices sumergidos en la corriente del riachuelo, lleno de sanguijuelas; los higos recién cogidos y los desayunos debajo de la higuera. Y la cara coloradota de mi abuela Micaela y de mi abuelo, Pepe el Gordo, con su Parkinson y su gayá.
Se acabó. Ya no hay huerta y sus antiguos pobladores vagan como fantasmas por los nuevos centros comerciales preguntándose qué extraño puente habrán cruzado para llegar al infierno. Y nosotros, acudiremos contentos a ver el último estreno y a gastar nuestro dinero en lo que, quizá, antiguamente, eran un bancal de habas.

jueves, noviembre 02, 2006

El éxito, según Victor Hugo



“El éxito es una cosa bastante fea. Su falso parecido con el mérito engaña a los hombres. Para la multitud, el triunfo tienen casi el mismo rostro que la supremacía. El triunfo, este sosia del talento, tiene una víctima a quien engaña: la Historia. Juvenal y Tácito son los únicos que de él murmuran. En nuestros días, ha entrado de sirviente en casa del éxito una filosofía casi oficial, que lleva la librea de su amo y hace oficios de lacayo en la antecámara. Tened éxito: tal es la teoría. Prosperidad supone capacidad. Ganad a la lotería y sois un hombre hábil. Quien triunfa es venerado. Naced de pie, todo consiste en esto. Tened suerte y tendréis el resto; sed felices y os creerán grandes. Aparte de cinco o seis excepciones inmensas, que son la luz del siglo, la admiración contemporánea no es sino una miopía. Se toma lo dorado por oro. No importa ser advenedizo, si se llega primero. El vulgo es un viejo Narciso que se adora a sí mismo, y que aplaude todo lo que es vulgar. Esa facultad enorme, por la cual un hombre es Moisés, Esquilo, Dante, Miguel Ángel o Napoleón. La multitud la concede por aclamación a quien alcanza su fin, sea quien fuere. Que un notario se transforme en diputado; que un falso Corneill haga el Tiridate; que un eunuco llegue a poseer un harén; que un militar adocenado gane por casualidad la batalla decisiva de una época; que un boticario invente las suelas de cartón para el ejército del Sambre-et-Meuse y acumule, con el cartón vendido por cuero, una fortuna de cuatrocientos mil francos; que un buhonero se case con la usura, y que tenga de ella por hijos siete u ocho millones de los cuales él es el padre y ella la madre; que un predicador llegue, con su gangueo, a ser obispo; que un intendente de buena casa al salir del servicio sea tan rico que se le haga ministro de Hacienda; no importa: los hombres llaman Genio a esto, los mismo que llaman Belleza ala figura de Mousqueton, y Majestad a la tiesura de Claudio. Confunden con las constelaciones del abismo las huellas estrelladas que dejan en el cieno blando de un lodazal las patas de gansos.
Víctor Hugo "Los Miserables"

SOLEDAD


En los días que olvido respirar,
vuelvo a tí.
En estos días de anuncios bastardos
de felicidad comprada,
vuelvo a tí.
Agarrado a mis tripas,
te sospecho agazapado
con siete brazos,
atrapando mi vientre,
mientras el tuyo se
tambalea.
Pretendes hacer
la nada de este cuerpo.
No he de olvidarte.
Me lo dicen mis pechos.
No he de negarte,
subraya el silencio.
En los días de muerte
y vísceras,
me enfrento a tu olor.
A mis verdades,
a mis vacíos.

Fotografía: Andrés Barquier Rodríguez

martes, octubre 31, 2006

LOS VIVOS


No me gusta poner flores a los muertos. Me encanta regalársela a los vivos que las pueden disfrutar. Odio las ceremonias funerarias y los homenajes póstumos y los ensalmos a fantasmas que no podrán escuchar la belleza de nuestras palabras.
No entiendo la santificación automática del muerto por el hecho de morir. La defunción no regala un halo de santidad.
No me gusta la costumbre tan fea que tenemos de esperar a que alguien se muera para darle un premio, un galardón o montarle una fundación cuando, quizá, en los últimos años de su vida estuvo triste, sólo y amargado.
Por eso, esta humilde flor para todos mis amigos vivos. Para los desconocidos bloggers que muestran una generosidad sin límites, regalando cariño, afecto a una perfecta desconocida.
Resulta triste que dos personas que se quieran, del modo que sea, se enemisten o distancien porque la naturaleza de su amor no sea semejante. La muerte en vida de la amistad, de los lazos del entendimiento y el cariño me resulta más patética que La Parca arrancando malas hierbas con sus hachazos.
Mi alma se viste de luto cuando un amor, del tipo que sea, se tira al cubo de la basura porque el deseo se mete por medio como un hierbajo que todo lo malogra.
La posesión, la dominación y el orgullo son lápidas poderosas para enterrar a los seres queridos. No hace falta que estiren la pata.
Amor para los vivos. Dulces encuentros, bellos cumplidos. Mimemos a quienes todavía tienen cerebro y corazón para recibir con entusiasmo la amistad, el cariño verdadero --ese que ni se compra ni se vende --y un abrazo chillao para todos vosotros.

viernes, octubre 27, 2006

ESPEJO


Estoy harta de mirarme en el espejo, cansada de la rutina, de las obligaciones, de no reirme, de no reirme. De no reirme. De que todos mis amigos tengan cosas más importantes que hacer, de que la vida me siga pareciendo un camino estrecho, con tediosas funciones. Una y otra. Con la pestaña puesta, el lápiz de labios en su sitio y mi alma a miles de kilómetros. Fantaseando en una pista de baile de Los Ángeles, perdida por las aceras mojadas de Brooklyn, colándome en los callejones del Covent Garden y muerta por dentro. Muerta como una flor pisoteada, arrancada con furia de un buen tiesto y tirada al estercolero de los sueños rotos, de los esfuerzos en vano, del insuficiente talento. Iracunda ante mi propia actitud, derrotada en el fondo, sabiendo que nada cambiará, que mi carne mortal se pudrirá en un futuro no muy lejano y que nada podré hacer para remediar el vacío. Mirando este espejo atestado de viejos fantasmas, de sueños que nunca se cumplirán...Y ya no puedo ser más niña. Ya se acabó la tregua, el tiempo muerto, las oportunidades. Un minuto y de nuevo a escena, a seguir representantdo el papel, a sonreír y mostrarle al mundo esa imagen prefabricada de papel cartón y angustia. Que ellos se crean las mentiras, mis embustes, y salgan de la sala con la convicción de que la miseria somos todos y hay existencias más tristes que las suyas...Aunque sea falso.

jueves, octubre 26, 2006

CREADOR

Es un dictadorzuelo en potencia. Se encierra entre cuatro paredes y compone, escribe, pinta, esculpe, cocina o diseña, con la osada intención de que el resto del mundo le preste atención.
Es ególatra y vanidoso.Tiene amigos y, sobre todo, muchos, muchos enemigos. En ocasiones, hasta fantasea con la idea de ser Dios. De crear universos y microcosmos y visiones del mundo que solicita, incluso, sean tomadas en cuenta ¡¡Y en serio!!.
Autoritario, enérgico, psicópata en ciernes, siempre neurótico y cultivando paranoias para un futuro, el creador, se sienta en su butaca, acorralado por sus miedos, por la alfeñique sociedad que se planta chulesca, poniendo límites a sus verdades. Suspira por el cariño de sus semejantes y se hunde en un alquitrán de pesares cuando realidad y deseo--su deseo-- no se ponen de acuerdo. Cuando la vida, que es una mala puta, pintarrajeada como una puerta y más falsa que Cupido, decide mostrarse tal cual es y no como este pobre ser se la imagina.

POESÍA E IMÁGENES


Mi admirado y querido poeta, David Pujante, me ha enviado un hipervínculo bello y sorprendente cuya procedencia tiene que ver con la organización de la SEMINCI de Valladolid.
Pujante es actualmente profesor de Teoría de la Literatura en la Universidad de Valladolid, precisamente. Además es un gran poeta y tiene obras muy conocidas como "La isla", "La propia vida" o "Estación marítima", aunque mi favorita es "Con el cuerpo del deseo", una "rara avis" en su poemario.
Ahí va el hipervínulo http://www.poesia-imagen.com/

martes, octubre 24, 2006

AUSTER Y LA ALEGRÍA DE CREAR



Casi me conmueve hasta las lágrimas el discurso de Paul Auster acerca de sus motivaciones inciales que le llevaron a convertirse en escritor ¿Por qué? Porque no le queda otro remedio. Y así es. Porque es como un acto reflejo, como respirar. Porque el día que no puedas crear estás muerto...O algo te pasa muchacho. Tu organismo se revela contra tu propia esencia y se acabó...

Os reproduzco abajo sus palabras, esas palabras que se mezclan y componen una receta todopoderosa para llevarnos de la mano a su universo. A sus personajes singulares, a su maestría narrativa, tan original; tan única, que te obliga a restregarte los ojos y volverlos a pasear por sus frases y paisajes. Esos que inventamos, inventa, encerrados en una habitación, o corriendo por el parque, o contemplando la vida.

AUSTER-DISCURSO ÍNTEGRO TRAS RECIBIR EL PREMIO PRÍNCIPE DE ASTURIAS

No sé por qué me dedico a esto. Si lo supiera, probablemente no tendría necesidad de hacerlo. Lo único que puedo decir, y de eso estoy completamente seguro, es que he sentido tal necesidad desde los primeros tiempos de mi adolescencia. Me refiero a escribir, y en especial a la escritura como medio para narrar historias, relatos imaginarios que nunca han sucedido en eso que denominamos mundo real. Sin duda es una extraña manera de pasarse la vida: encerrado en una habitación con la pluma en la mano, hora tras hora, día tras día, año tras año, esforzándose por llenar unas cuartillas de palabras con objeto de dar vida a lo que no existe…, salvo en la propia imaginación. ¿Y por qué se empeñaría alguien en hacer una cosa así? La única respuesta que se me ha ocurrido alguna vez es la siguiente: porque no tiene más remedio, porque no puede hacer otra cosa.
Esa necesidad de hacer, de crear, de inventar es sin duda un impulso humano fundamental. Pero ¿con qué objeto? ¿Qué sentido tiene el arte, y en particular el arte de narrar, en lo que llamamos mundo real? Ninguno que se me ocurra; al menos desde el punto de vista práctico. Un libro nunca ha alimentado el estómago de un niño hambriento. Un libro nunca ha impedido que la bala penetre en el cuerpo de la víctima. Un libro nunca ha evitado que una bomba caiga sobre civiles inocentes en el fragor de una guerra. Hay quien cree que una apreciación entusiasta del arte puede hacernos realmente mejores: más justos, más decentes, más sensibles, más comprensivos. Y quizá sea cierto; en algunos casos, raros y aislados. Pero no olvidemos que Hitler empezó siendo artista. Los tiranos y dictadores leen novelas. Los asesinos leen literatura en la cárcel. ¿Y quién puede decir que no disfrutan de los libros tanto como el que más?
En otras palabras, el arte es inútil, al menos comparado con, digamos, el trabajo de un fontanero, un médico o un maquinista. Pero ¿qué tiene de malo la inutilidad? ¿Acaso la falta de sentido práctico supone que los libros, los cuadros y los cuartetos de cuerda son una pura y simple pérdida de tiempo? Muchos lo creen. Pero yo sostengo que el valor del arte reside en su misma inutilidad; que la creación de una obra de arte es lo que nos distingue de las demás criaturas que pueblan este planeta, y lo que nos define, en lo esencial, como seres humanos. Hacer algo por puro placer, por la gracia de hacerlo. Piénsese en el esfuerzo que supone, en las largas horas de práctica y disciplina que se necesitan para ser un consumado pianista o bailarín. Todo ese trabajo y sufrimiento, los sacrificios realizados para lograr algo que es total y absolutamente… inútil.
La narrativa, sin embargo, se halla en una esfera un tanto diferente de las demás artes. Su medio es el lenguaje, y el lenguaje es algo que compartimos con los demás, común a todos nosotros. En cuanto aprendemos a hablar, empezamos a sentir avidez por los relatos. Los que seamos capaces de rememorar nuestra infancia recordaremos el ansia con que saboreábamos el cuento que nos contaban en la cama, el momento en que nuestro padre, o nuestra madre, se sentaba en la penumbra junto a nosotros con un libro y nos leía un cuento de hadas. Los que somos padres no tendremos dificultad en evocar la embelesada atención en los ojos de nuestros hijos cuando les leíamos un cuento. ¿A qué se debe ese ferviente deseo de escuchar? Los cuentos de hadas suelen ser crueles y violentos, describen decapitaciones, canibalismo, transformaciones grotescas y encantamientos maléficos. Cualquiera pensaría que esos elementos llenarían de espanto a un crío; pero lo que el niño experimenta a través de esos cuentos es precisamente un encuentro fortuito con sus propios miedos y angustias interiores, en un entorno en el que está perfectamente a salvo y protegido. Tal es la magia de los relatos: pueden transportarnos a las profundidades del infierno, pero en realidad son inofensivos.
Nos hacemos mayores, pero no cambiamos. Nos volvemos más refinados, pero en el fondo seguimos siendo como cuando éramos pequeños, criaturas que esperan ansiosamente que les cuenten otra historia, y la siguiente, y otra más. Durante años, en todos los países del mundo occidental, se han publicado numerosos artículos que lamentan el hecho de que se leen cada vez menos libros, de que hemos entrado en lo que algunos llaman la “era posliteraria”. Puede que sea cierto, pero de todos modos no ha disminuido por eso la universal avidez por el relato. Al fin y al cabo, la novela no es el único venero de historias. El cine, la televisión y hasta los tebeos producen obras de ficción en cantidades industriales, y el público continúa tragándoselas con gran pasión. Ello se debe a la necesidad de historias que tiene el ser humano. Las necesita casi tanto como el comer, y sea cual sea la forma en que se presenten –en la página impresa o en la pantalla de televisión–, resultaría imposible imaginar la vida sin ellas.
De todos modos, en lo que respecta al estado de la novela, al futuro de la novela, me siento bastante optimista. Hablar de cantidad no sirve de nada cuando nos referimos a los libros; porque no hay más que un lector, sólo un lector en todas y cada una de las veces. Lo que explica el particular influjo de la novela, y por qué, en mi opinión, nunca desaparecerá como forma literaria. La novela es una colaboración a partes iguales entre el escritor y el lector, y constituye el único lugar del mundo donde dos extraños pueden encontrarse en condiciones de absoluta intimidad. Me he pasado la vida entablando conversación con gente que nunca he visto, con personas que jamás conoceré, y así espero seguir hasta el día en que exhale mi último aliento.
Nunca he querido trabajar en otra cosa.

lunes, octubre 23, 2006

MITO


Déjame recrearte a mi manera ¿Qué más da si la realidad nos contradice? Nada eres, salvo el personaje que inventé. Y cuando te me desdibujas, retorno a mi mente, a la silueta perfecta, a la palabra exiquisita, a los dedos de níquel, al alquitrán de tus ojos, al luchador sin miedo, al héroe que fabriqué en mi corazón hace muchos años. Déjame que sueñe con él, que le adore y, por favor, no permitas que un mal día rompa mi fantasía. Muérdete la lengua, que no salga de tu boca la vulgaridad ni la mentira. Eres bueno, bello, verdadero. Así eres, porque así lo ordeno ¿Qué te cuesta mantener la compostura, erguirte orgulloso, noble y sagrado? Que no manche tu torso otra saliva que la mía. Que las miradas furtivas no deformen la imagen sin mácula que he fabricado en noches insomnes de música triste. Que nada turbe tu visión, la dote de tus atributos imaginados --con la insolente pasión del creador-- verbalizados, materializados con mis ojos, que te hacen grandioso. No. Mejor, guarda silencio. Es preferible preservarte hierático y majestuoso a que la vida real te corrompa y te torne mortal.

jueves, octubre 19, 2006

GINNA LO VUELVE A INTENTAR

Aquella mozuela italiana de tetas en punta de flecha está a punto de cumplir ochenta años y anuncia que se volverá a casar antes de final de 2006 . El mancebo es un español con muy buenta pinta que tiene 45 años. Se llama Javier Rigau. Son de esas noticias que uno mira con el morro medio torcido de escepticismo ¿El mozalbete con la abuela? Pues sí. Y parece que es una historia de amor de las auténticas, puesto que llevan juntos nada menos que 22 años.
Yo me alegro. Sobre todo, porque estamos muy acostumbrados a ver la típica rubitonta de piernas largas y sonrisa profiden, agarrada de su bisabuelo, con más arrugas que un traje de Adolfo Domínguez, y a que nos parezca requetebien. Bueno, a mí no. No son prejuicios, es que no creo en el amor de Visa. En todos los demás,sí.

Tus ojos, mi casa


Tus ojos son mi casa y con eso creo que ya está todo dicho. Aunque en ocasiones no nos encontremos, aunque pasemos tantas horas al día lejos el uno del otro. Tan lejos. Pero siempre puedo regresar al espacio que me da cobijo. Al sereno caminar de nuestra vida que tú conviertes en sencilla. Porque el amor no es una epopeya, ni una rapsodia. Es una canción cristalina. Es el sonido puro y azul de tus ojos.

miércoles, octubre 18, 2006

Teatro


Ahí andábamos los dos. Entre bambalinas. Yo acariciba tu espalda o trepaban mis dedos en tu cuello mientras mirabas al mundo espectante. De repente, tras años de genialidad, el terror escénico. Temblabas. Tu sudor eran las gotas de un glaciar oscuro a punto de desmoronarse ¿Porqué hoy? ¿porqué ahora? De repente, tu propia pregunta cuando hacías proposiciones indecentes a las damas ¿Pourquoi pas?. No puedo ayudarte. Ya no me sale. Si en el escenario te comen crudo, my darling, que te den. Mis años de fidelidad, de apoyo incondicional a tu genio se fueron al garete. Te abrazo muy fuerte. Ojalá pudiera transmitirte la fuerza, el valor, la dignidad pero el muro del desamparo, de mi soledad ante tus triunfos, de la implacable ira de tus enfados, te deja sólo como un nene en pelotas. Sólo, ante ellos que, como te temes, no aplaudirán enfervorecidos, no perdonarán un "La" fuera de su sitio o tus impertinentes salidas de tono.
Intento el torniquete de un beso...Pero ya no puedo. No puedo quererte. No quiero quererte. Si te caes en el patio de butacas desmayado como una doncella anémica no seré yo quien te salve. No me mires dolorido, no busques compasión en este corazón vacío ¿Acaso le diste alguna oportunidad cuando todavía era hermoso, lleno de amor hacia tí? Si desde un palco te gritan algo así como anormal, paranóico o loco, no seré yo quien te defienda. Mis oídos están tan acostumbrados a esas palabras que ya ni me parecen insultos. Pero, bien pensado, ya nada me duele. Tú no me dueles, sólo me exasperas, tesoro, sólo me aburres como la zanahoria al burro.
Y entre bostezos desperté en una gran cama king size. Sola, con el mar en la ventana y feliz como hacía años que no me sentía.

ANA MARIA EN LA CAM CON EL CINE Y LA LITERATURA


Mi fantástica, talentuda, brillante y buena gente sin igual, Ana María Tomás ha programado un ciclo de conferencias en el Aula de Cultura de la CAM al que espero que todos los buenos aficionados al cine y a la literatura acudáis. Yo lo haré, por supuesto. Creo que la cosa tiene su interés. Os dejo a los conferenciantes y sus fechas.

Jueves 19 de octubre -Lorenzo Silva
Jueves 26 de octubre- Fernando Delgado
Jueves 2 de noviembre-Antonio Soler

En la foto, servidora, y Ana María. Siempre que voy Jumilla nos da por vestirnos a las dos igual (es pura telepatía) incluso en una ocasión fuimos las dos con el mismo traje chaqueta (que ya es difícil) Menos mal que no quedamos juntas en el centro del pueblo.

lunes, octubre 16, 2006

EL RETO DE DON SALVADOR


Hoy le he visto en el periódico y se me han puesto los vellos de punta. Hacía tiempo que no me tropezaba con él por el barrio. Creo que la última vez llevaba a mi hijo recién nacido en brazos y nos reímos ambos de una pedorreta que nos hizo. Puede que esto último me lo haya inventado en un rapto literario nada propio para un personaje con tanta carne como Don Salvador.
Fue mi profesor de quinto curso. Fue quien me bautizó como Lola. Atrás quedó para siempre aquello de "La Loli" y fue el único maestro de este mundo que me ha metido los números, sin sangre, aunque con mucha disciplina.
Su entrega era algo ejemplar. Cuando terminaba la clase, los chicos se marchaban y se quedaba conmigo hasta comprobar que hubiese terminado todos los ejercicios. Gracias a él conseguí ejecutar esas divisiones de decimales imposibles. Imposible reproducir esa proeza en mis días. Los quebrados, ¡¡las raices cuadradas!! y las conjungaciones de todos los verbos.
Sentía rabia, y hasta dolor si queréis ,cuando me secuestraba después de las cinco de la tarde pero no podéis imaginar qué satisfacción cuando salía a la pizarra y como una maga de las matemáticas hacía el ejercicio más complicado. Don Salvador me miraba con con ese puntito de soberbia y pygmalionismo que tienen los buenos profesores.
Aunque en mi época había algunos pegones, él nunca fue de esos. Eso sí, se ponía rojo como un tomate cuando le contestaba (es que yo era muy, muy contestona) y se le veía visiblemente enfadado.
Don Salvador es el profesor por excelencia. Me enseñó la lección más importante de la vida: Que en este mundo no somos torpes, ni ignorantes, ni lentos. No, si tenemos fuerza de voluntad.
Que hay que creer en que uno puede y que, con tesón, todo se logra.
Desde luego, mi querido profesor, tenía más moral que un patinador en el chinarro.
Pero todo este afán tiene una explicación. Yo era un reto.
Lola (le doy las gracias eternamente por quitarme el Loli de enmedio) se llama mi abuela y por eso él me llamaba también así. Mi abuela Lola le rogó encarecidamente que metiese en cintura a mi difunto padre, cosa que no logró a pesar de su gran obstinación. Imagino la frustración del maestro.
Creo que cuando me vio entrar en clase el primer día ya sabía quien era y que pensó para sus adentros :"esta no se me escapa".

viernes, octubre 13, 2006

SENTIR

La música es quizá el mejor invento de los humanos. No hay mal que no se cure con una buena dosis de piano jazz, con un bajo descarado e insolente y si no, démosle una oportunidad al bandonéon. Las música nos hace mejores. Más sinvergüenzas, que es lo mismo que decir más nosotros. Más sensuales y disparatados; más niños. Nos despierta el sistema límbico sin necesidad de estímulos artificiales pero, eso sí, hay que saber sentirla. Estar dispuesto; abierto a recibir un golpe de batería entre ceja y ceja. Dejarnos abatir por un sólo de saxo y abandonarnos sin miedo al deleite del placer y del sufrimiento. Las notas contienen esos llamados “menores” que nos invitan a la lágrima fácil, pero también se puede llorar de gusto.El que no sepa de estas valentías está muerto. No hay medias tintas. O sientes, o no. Eres un puto vegetal, alimentado con teleseries, mensajes vacíos de la publicidad, cifras, recetas de cocina, horarios imposibles, dietas para adelgazar, datos “importantísimos” para nuestra vida cotidiana y llega un momento en que el cerebro, y el corazón, se convierten en un erial. No hay lugar para la emoción. Muera la emoción (decía nuestra grandiosa Jurado “Muera el amor”) ¿Para qué? Nos hace sentir vulnerables, frágiles, incluso tristes ¡Con lo pasado de moda que está eso de la melancolía! ¡No, no! ¡Por nada del mundo nos hemos de dejar llevar por la emoción, que es una puñetera!. Que nos traiciona cuando uno menos se lo espera. Es mejor vivir bajo la coraza de la racionalidad, de la frialdad de la estadísticas y que otros, los sensibles —esos cursis que además se creen por encima del bien y el mal— apechuguen con los lloros, con las injusticias, con esa utopía de que el hombre es esencialmente bueno. Y un huevo. El hombre es malo, malísimo. Por eso, mejor no sentir. De esa forma no hay dolor. Pero de esa forma tampoco hay nada; vacío, hastío, cotidianidad que pesa como un fardo de plomo.Desde aquí, queridos y queridas, reivindico la posibilidad de sentir, incluso, el dolor, dejarlo que nos aguijonee como si fuera un anzuelo intoxicado de arsénico (“Arsénico por compasión”). Para que nuestro muerto resucite. Sólo doliendo se puede vivir, sólo sufriendo se puede ser feliz sin que nuestra alegría sea una copia barata de un anuncio de seguros, detergentes o coches familiares; Sólo el dolor nos hace libres para reír a nuestras anchas y sólo la música desata los cordones de la vigilia para llevarnos de la mano a la emoción en estado puro. Por eso, cuando el sensible es feliz, es envidiado por el resto de los mortales. No por su dicha, sino porque, simple y llanamente, está vivo.Hoy reivindico la emoción y el sentimiento, que no la sensiblería —de eso tenemos todos los días más de siete tazas en los mal llamados programas del corazón— y para sentir, la música. La reina de las artes.

EL LECHO

Algunos se lamentan de no poder dedicarle más tiempo a la almohada y otros se maldicen de pasarse las 24 horas enganchados a ella. El lecho, como reposo de las interminables jornadas de trabajo, gimnasio, ordenadores, compras y niños, se nos antoja limitado, casi cicatero. El lecho, como residencia permanente de aquellos que convalecen de una enfermedad, es la terrible cárcel blanca, la antesala del féretro o el preludio de una nueva vida para los más esperanzados.Hay lechos de espinos. Las camas vacías 4x4 de los recién divorciados, de los viudos, de los que no hallan el amor por más que lo buscan con desesperación.Hay lechos que semejan la orilla de una playa en agosto.El durmiente no se halla sólo ni mucho menos, ni tan siquiera acompañado por el cónyuge. En ocasiones, cohabitan en la misma cama otros nombres, perfumes ajenos incluso; facturas, tareas pendientes, el hijo que no llega de la salida nocturna, el amigo que no vemos hace años, la novia de la adolescencia con calcetines blancos, las frustraciones, los deseos incumplidos y el eterno fantasma del fracaso.Y, por supuesto, aunque sea por breves fracciones de segundo, en la eternidad de toda una vida, hay lechos de amor inmenso. Los amantes que se miran ensimismados, uno dentro del otro, con la eternidad instalada en sus pupilas. La madre que amamanta al niño con el futuro entre sus brazos, con la sangre compartida y la leche que los alimenta a ambos. Los ancianos que se cogen de la mano dispuestos a lanzarse al vacío del más allá. Sin miedo. Absortos en sus vidas, ya pasadas.Y el lecho del que sueña con un mundo mejor, desinteresadamente, porque ama la vida y a sus semejantes.Los hay que comparten el lecho con innumerables ritos; Todavía existen aquellos que duermen con el jarro de orinar bajo el sumier o con la candela encendida toda la noche debido a terrores nocturnos no superados. Algunos se acompañan siempre de un libro que acaba revuelto entre las sábanas, o de una tisana que hace más dulce el descanso. Los hay que se rodean de tapones para los oídos, férula para los dientes y redecilla para el pelo y muchos otros se deslizan en el sobre como Dios los trajo al mundo.Hay lechos de todos los tamaños y colores; Los de las Geishas las obligaban a dormir con la cabeza al aire, sujeta por la nuca en un estribo, para mantener los elaborados peinados.Pero nuestro lecho, el suyo y el mío, siempre es cambiante. Sin quererlo, casi parte de nuestra piel. Ya sea en la residencia habitual o durmiendo en Pekín, el lecho va enganchado a nuestro destino desde que vinimos al mundo.

martes, octubre 10, 2006

LA BOTELLICA


No sé en vuestras ciudades, países etc. Pero en Murcia, últimamente, no paro de ver chicas con esta botellica en la mano y, siempre, con pinta de haber bebido no más de un sorbo.
La explicación es sencilla: unas azafatas del Nestea reparten esta bebida que, a tenor de lo que nos cuentan en el anuncio, toman todas aquellas que no se cuidan. La verdad es que el spot tiene su gracia pero la bebida creo que no tanto. Por eso va siempre la botellica, así, con un sorbo de menos. La gente echa un trago, cierra los ojos, en plan chino mandarín, y hacen una mueca de "joder, que malo está esto". Imagino que el siguiente paso es que la botella va a la papelera, o en el peor de los casos, al suelo.
Confieso que el bebercio a mí me gusta, pero, claro, yo no soy tipo murciana medio (me gusta la mermelada de naranja amarga, el bitter, el pomelo, en fin que lo amargo me va).
Servidora se ha bebido la botellica casi de un trago pero el resto se pasean con ella medio vacía...O más bien medio llena.Vos sabés, la discusión de siempre.
PD (La foto es un efecto especial: he mezclado agua con Coca-Cola Ligth hasta encontrar el efecto deseado)

TRISTEZA


Las mareas susurran que no se engañe, que la tristeza no existe. Las mareas arrastran suspiros de un hombre que canta a la orilla, arropado con camisa blanca, acompañado por una guitarra con las formas de su amor. Que la tristeza es una quimera, una sensación de mentiras, útil para componer la más hermosa música. Unos lamentos que se quedan ellas, las olas, como amantes celosas del joven que cada tarde acompaña a la arena en su soledad invernal. La tristeza es un falso gurú pero teje tan bellos sonetos que el compositor la bendice y maldice y no aparta su pensamiento de ella. De la bella tristeza que engarza sus noches con sueños húmedos. De la bella que lo mecía no hace tanto entre amorosos cantos y piel dorada. Tristeza, que no tiene fin, reina de las musas. Tirana de la sensibilidad. Terca compañera de viaje.

lunes, octubre 09, 2006

¡¡DESCARADAS!!


Sin atisbo de pudor. Tan hermosas. Abiertas en canal, postradas ante el mundo, llenándolo de vida, color y belleza. Que serían las ciudades sin vuestra osada presencia, sin el aroma de la naturaleza viva, que nos golpea la serenidad. Te miro y me dices: Aquí estoy. Preciosa, para que me contemples. Tranquila, poderosa, tan segura de mí misma. ¡¡Flores para que os quiero!! para todo. Para celebrar la vida, el deleite, el sentimiento. Flores a dentelladas de verdad. Tan eróticas, subliminales y exhibicionistas. Flores.

MI ORDENADOR HA PEGADO UN PEO


Viernes. 20.00 horas. La Lola sube como una posesa las escaleras del dúplex para llegar al despachillo. Doy al interruptor de los enchufes, enciendo el ordenador y saltan los plomos. Me he quedado sin computer en casa...Salvo el portátil, pero en éste no hemos conseguido la conexión a internet. Así que tenía un mono de saber qué me había dejado la peña impresionante. El esclavejío ha sido el motivo de no subir nada este fin de semana ni subir vuestros comentarios. Un beso a todos... Ahora a rascarme el bolsillo...¿Y cómo rescataré todo lo que tenía en el disco duro?...En fin.

viernes, octubre 06, 2006

BEYONCÉ, CALLADITA ESTÁS MÁS GUAPA


Acabo de leer que Beyoncé dijo hace poco en unas declaraciones públicas (es lo que sucede cuando te haces famosa, que te conviertes en una mujer pública) que ella sólo hacía música para negros y, claro, las ventas de sus discos han caído un 70%.
Pero ssschicaaaa ¿qué forma de hablar es esa? Si querías dejar claro que lo tuyo es el R&B, rap y "motown reconvertido" la has fastidiado. ¡Si es que no se puede estar tan buena, y tener la lengua tan larga! Lo políticamente correcto en su caso hubiese sido "Pos vale, es que yo sólo hago música para afroamericanos".Y aún así ya te estás restringiendo.
Que tu road-manager coja una bola del mundo y te enseñe todos los sitios donde ni sospechas que vendes discos, guapica. Seguro que entonces no hablabas más. Pero como sigas por este camino, es que el cantar se va a acabar.

jueves, octubre 05, 2006

Madonna, ahora en calentadores (las fotos)



No sé que narices pasa con Blogger que, en ocasiones ,no me deja subir las fotos del post.

Madonna, ahora en calentadores (reeditado)


Veo a Madonna en una foto imposible de acróbata “Circo del sol”. La tipa roza los cincuenta, ha parido a dos niños y tiene una silueta que ya hubiese querido para sí a los veintitantos. Madonna era graciosa cuando aquello del “Holiday” pero hoy me parece, sencillamente, abrumadora. Todavía estoy patitiesa tras ver a esa estrella de showbussines, haciendo una ashana de yoga. En mis tiempos de cole, la que hacía eso era una campeona. Lo llamábamos hacer el puente, que no es lo mismo que el pino-puente (esos eran territorios acotados a las superágiles, no a las patitas gordas como servidora). Madonna es una superviviente, una maga del reinventarse. En su nueva gira “Confessions on a dance floor” la vemos emulando a las locas de las pistas de baile. No en balde, siempre se ha confesado una fan de la figura de Tony Manero. Ya saben, el chulito de pantalones blancos ajustados que salía en “Saturday nigth fever”. Madonna Louise Verónica Ciccone Fortín no para de crear un nuevo personaje cada año, o cada dos, a lo sumo. Cambia de piel más que una culebra. Es casi una transformer. Consigue llevar sin empacho aquel corsé que le fabricase Jean Paul Gaultier y publicar, también sin grandes aspavientos, un libro de fotografías muy calentitas, titulado “Sex”.

Un lustro más tarde, más o menos, aparecía en la portada del “Hola” como una amantísima rubia y virginal mamá. Yo me la creí. Incluso llegué a sospechar que “super M” había sentado cabeza. Pero no. Al poco va y aparece morena oriental y vestida de china. Luego se dejó melenón y se disfrazó de Morgana para cantar aquello de “Frozen” en el álbum “Ray of light”.La ambición rubia ha sido Evita, rostro de “Max factor”, compinche de Dick Tracy, chica “Bomb” (“Die another day”). Se ha puesto la boina del Che Guevara en la portada de “American Life”, la de Cowboy en “Music”; se vistió de ranchera para promocionar uno de sus primeros sencillos-discos “You can dance”; la hemos visto de Marilyn en "Material Girl", de Maria Antonieta... Incluso triunfó antes de que nadie le pusiera rostro, puesto que su primer sencillo, titulado “Everybody”, se lanzó sin foto y vendió 80.000 copias en Estados Unidos. La gente se llegó a pensar que era negra.
No hablemos de premios. Ya los tiene todos, incluso un Globo de Oro por “Evita” y algún Óscar por una banda sonora.Ha cantado aquello de “Vogue”, con ese baile de manos increíble. Ha protagonizado vídeos violentos, se ha morreado con Britney Spears (seguro que fue idea de ella, of course) se ha magreado con Antonio Banderas en “In the bed with Madonna”, ha bailado en una limousine, encima de una mesa de juegos y vestida de cueros dorados cantando aquello buenísimo de “Music”; ha escrito cuentos para niños y en sus comienzos trabajó en un Dunkin Donuts y en un Burger King. ¿Alguien da más?

Capítulo aparte merece su dedicación a la Cábala Hebrea, de la que se ha esgrimido como exponente internacional, ante la rasgada de vestiduras de los ortodoxos, y su prédica continua de la dieta macrobiótica y del yoga.

Madonna se reinventa, sí. Ella en sí es una gran empresa que genera sustanciosos dividendos. Quizá algunos piensen que ha conseguido todo en la vida, algunos envidiosos incluso maldecirán que demasiado. Yo opino que Madonna es un fenómeno casi milagroso para alguien que llegó a Nueva York, con 35 dólares en el bolsillo, y que pidió al taxista que “la llevara al centro de todo”.

Uno de mis primeros artículos del Blog, publicado por La Opinión de Murcia en junio pasado, creo. Se lo dedico a Landhalauts (ver Arbonaida) que sé que le encanta Madonna.

miércoles, octubre 04, 2006

FRÍO EN CHANCLETAS


Llegan los primeros fríos a esta ciudad donde ayer nos freíamos de calor. A mí me pillan en chancletas de madera de samba (pesan poco, porqué si no, a ver cómo se mueve una con semejantes coturnos) uñas pintadas de dark strawberry, pantalones pirata y escotazo. Casi me da un soponcio esta mañana.
Con estos cambios es imposible acertar. Ahora nos líamos todos a cambiar la ropa de los armarios y dentro de dos semanas estamos de nuevo en la primavera murciana...que para los que no sean de esta región hay que decir que dura casi todo el año. El verano sólo nos castiga unos seis meses con el sol infernal y las temperaturas de desierto del Sáhara.
No sé ni como seguimos vivos y encima con tantas ganas de pasarlo bien.

MURCIAWOOD


Ahora que están rodando “La carta esférica” en Águilas, basada en la novela de Arturo Pérez Reverte, hago un llamado –como en las telenovelas— a la industria cinematográfica para que se fijen en este pedacico de tierra.
Señores del cine, vénganse aquí a hacer películas. Cierto que nos falta la versión bosque espeso de los “Hermanos Grimm” pero a cambio tenemos kilómetros de pinada mediterránea y muchas playas pasarían por cualquiera de La Polinesia. Todo depende del encuadre. Spielberg, Lynch, Allen (¡que pesadito, siempre con NY!): tenemos una buena caterva de actores en ciernes dispuestos a trabajar durante todo el año como extras y no hablemos del catering ¿Qué mejor forma de tener contento al equipo de rodaje?
Luego, algún tío listo podría montar una cadena de museos cinematográficos, con menú infantil incluido, que visitarían los mitómanos, previo pago. Así, todos podríamos disfrutar a los astros de la pantalla de paseo por la Gran Vía. Ya lo veo: en letras gordas, sobre el Valle de la ciudad: MURCIAWOOD, la Región del séptimo arte.
(Publicado en 20, minutos Murcia, 18 de septiembre)

martes, octubre 03, 2006

Caridad


Dos violadores de conversación. Uno le dice al otro: Es que si la matas le ahorras un trauma, si no, le quedan secuelas de por vida.

lunes, octubre 02, 2006

Maltrechos pies

Maltrechos pies,
no aguantáis el peso
del ser.
Sudo, llueve y
sigo el camino
cuesta arriba.
Un, dos,
estoy sorda.
Un, dos,
tu espada no
me hiere.
Y llueve.
Y sudo.
Más arriba.
Soy de agua.
Soy de nadie.
Tu ira no
me tumba.
Tu miedo no
me embriaga.
Un, dos,
olvidé sentir.
Olvidé sufrir.

No tengo pies,
ni patria,
ni suelo.

Algunos que perdieron (parte) su fortuna


A ver, el greñas ya sabéis quién es. Y el otro es Randolph Hearst que amasó y perdió con la misma profusión ingentes cantidades de dinero. Pero vamos, sus herederos siguen en la brecha...

domingo, octubre 01, 2006

De cómo perder todo tu dinero

Un periodista de The New York Times, Timothy L. O'brien, escribe un agudo ensayo sobre cómo los ricos se vuelven pobres tras entrevistar a un --creo-- ex-boxeador que pasó de la riqueza a la ruina más ignominiosa y que se permite dar una serie de consejos a los millonarios de los USA para que no se piensen que los dólares crecen en los árboles.
En este ensayo, el autor expone que los ricos lo son por varios motivos: por herencia, por que se casan con alguien de posibles, roban, tienen un golpe de suerte o se labran una fortuna con el sudor de su frente.
Según él, los que heredan son quienes dilapidan con mayor facilidad el dinero porque son proclives a la gandulería. Según mi teoría, es todo lo contrario. En general los herederos se convierten en grandes tacaños quizá por la misma razón, por la gandulería. Prefieren administrar lo que tienen que ponerse a currar.
Otra categoría, según O, Brien, son los artistas "eternos inmaduros" expertos en gastos desenfrenados.
Pues no, oiga. Hay artistas cuya trayectoria vital les hace derrochar el vil metal a expuertas porque toman decisiones equivocadas en sus vidas, o por "aficiones" que les llevan a perder no sólo la hacienda, sino también el honor; Pero hay otros que han sabido gestionar sus dólares y, a pesar de incendios u otras catástrofes naturales, ahí los tienes, ricos,y, como algunos están medio jubilados, viviendo como reyes. Es el caso de la Streisand o Sinatra (ya fallecido, claro). Ambos de orígenes humildes y con sus perricas ganadas, bien administradas. Seguro que hay más ejemplos.
El periodista dice, además, que quienes labran su fortuna con esfuerzo miran más el euro, y gastan con cabeza. No digo que no, pero creo que quienes trabajan duro para conseguir su dinero, creo, saben disfrutar más de él. Asimismo, arremete contra los grandes "egos", esos que son tan seguro de sí mismos que arriesgan su capital en negocios de pacotilla, símplemente porque ellos "nunca se equivocan".
Según mi punto de vista, las relaciones del ser humano con el dinero son tan variadas como personas en el mundo existimos. Hay quienes no le dan importancia. El dinero sólo es un vehículo para conseguir cosas. Hay quienes se la dan toda: el dinero es vital para la supervivencia y la amenaza de quedarse sin blanca les impide vivir en paz.
Y luego están esos seres tan tacaños que son incapaces de darse cuenta lo mucho que se pierden por ahorrarse unas "perricas". En ocasiones, pueden perder hasta amistades, el cariño de las personas que les rodean. El avaro es el tipo más miserable de la humanidad y, lo peor de todo, es que es tan infeliz, se detesta tanto a sí mismo, que es incapaz de salir de esa espiral de autoconmiseración.
Formas de perder el dinero hay muchas. Yo, por ejemplo, me puedo gastar lo que no está escrito tan sólo con pasar media hora en Sephora o Zara. Y, aunque nadie me regala nada, ni herencias, ni regalos, ni ná, de ná...De vez en cuando hay que darse unos lujos. Porque yo lo valgo.

sábado, septiembre 30, 2006

POR LAS BARBAS DE MAHOMA

Pablo Gutiérrez Vega ha pasado esta semana uno de los momentos más humillantes de su vida. Le obligaron a bajar de un avión con destino Dortmund (Alemania) símplemente por tener pinta de musulmán. Pablo es moreno, vamos, muy moreno, y tiene una barba rizada de cabellos oscuros pero ,que yo sepa,e so no lo convierte en terrorista.
Este hombre de 35 años, profesor de Historia del Derecho de la Universidad de Sevilla fue obligado por los pasajeros a bajar del avión y a revisar su equipaje. Tres tipos altos como torres, por lo visto guardias de seguridad, le conminaron a dejar el aparato. Cuando vieron que no llevaba nada que lo inculpara como terrorista, ¡hala, pues arriba de nuevo! Sin un "Lo siento, perdónenos".
Lo vergonzoso y aterrador del caso es que a este hombre le hicieron pasar el peor trago de su vida,símplemente por su aspecto. Después, nadie se disculpó. Ni en el aire, ni cuando aterrizaron.
Todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario. La psicosis por el terrorismo puede llevarnos a convertirnos en auténticos monstruos y actuar de forma injusta con personas inocentes.
(Noticia publicada en El País, jueves 28 de septiembre, página 27)

viernes, septiembre 29, 2006

GONZALO


Me resulta imposible definir tu sonrisa. Me encantaría tener la palabra justa para describirla, pero me temo que no cabe en la gramática. Se desborda siempre.
Besitos de golosina. Por sorpresa, con restos de nube y aroma de inocencia y ternura.
Cuánto me das, pequeñín. No sé si algún día te lo podré explicar, si encontraré la frase, el adjetivo exacto, la dimensión verdadera del amor. La felicidad que me inunda cuando hay una mirada cómplice desde el columpio, cuando el sábado por la mañana celebramos el rito del despertar, desayunando en el patio, como tú pides; Escuchando el relato de Peter Pan y su sombra, que te subyuga.
Todo suscita curiosidad y me das ojos nuevos para ver el mundo con alegría. Sólo puedo agradecer al cielo semejante don y pedirle que te cuide. Lo hago por puro egoísmo, lo reconozco.
Espero que la adolescencia no nos separe más de lo estrictamente necesario. Incluso, que no nos separe en absoluto.

jueves, septiembre 28, 2006

DOS SERIES CON "M"



Mujeres
Producida por Pedro Almodóvar en la que se recogen frases como:
-Voy a hacerme un tratamiento "Porque yo lo valgo"
-Yo me visto más estilísticamente que tú
.¡Cállate absurdo!
-¡Ay! mi amol, no te rayes.
-Es que mi novio me ha dejao por un tío que le dobla la edad.

Medium
Tiene pulso narrativo y un guión ocurrente. Te llegas a creer que los muertos se paseen como Pedro por su casa por la idem de la protagonista, Allison Dubois, una mujer "corriente" con cara de no haber roto nunca un plato. En realidad, todo es creíble: el marido, las niñas, el jefe, hasta los zombies.Todo lo contrario que con CSI, que rebosa peliculería por todos los fotogramas.
PD: La tía de arriba es the real Allison Dubois. Esto sí que es para acojonarse. Está basado en hechos reales.

martes, septiembre 26, 2006

La estación más hermosa


Que venga el otoño caliente
con luz de vena en las entrañas.
Que venga como un jubón de besos,
de castañas en el asfalto,
de sirenas de policías.
Que venga la palpitante carne del amor,
con fuego de leña dormida.

Con ternura y brisa,
que venga la lluvia, el viento.
Sin miedo, barran calles, avenidas,
corazones, ilusiones mal vendidas


Que venga la estación más hermosa
De tu tiempo, de mi tiempo.

CANCIONES CON NOMBRES DE ESTACIONES O MESES DEL AÑO

Amigos bloggers y amigos en general,
Os propongo el reto del otoño: una listilla con canciones en las que aparezcan estaciones del año y meses del idem ¿Para qué? Para pasar un rato bueno y para un proyecto creativo que tengo entre manos. Si sale bien, os pondré una dedicatoria en cualquier parte del libro, o lo que sea finalmente.

Vale cualquier tipo de canción, en cualquier idioma (que podamos leer los occidentales. O sea pictogramas y cosas asín, no). No importa que no sepáis de momento compositor o intérprete,ya se buscará.

Yo ya tengo algunas en mente:
Aguas de marzo (este teclao no tiene de esa otra c, sorry)
Abril
Así se siente Abril
etc, etc

domingo, septiembre 24, 2006

MERYL ATACA DE NUEVO



Ya echaba yo de menos esos pómulos enhiestos, la sonrisa de Monna Lisa y las entrevistas donde la retratan como el modelo de mujer imposible en Hollywood: la actriz más veces nominada al óscar (13), galardonada con dos (de momento), madre de ¡cuatro hijos! y esposa desde hace 28 años. No contenta con eso, a punto de cumplir los 60, aparece lozana como una rosa, rueda al menos una película al año y, a pesar del éxito, habla con una lógica y sentido común aplastantes.
Esa es mi Meryl. Creo que cada uno tenemos una. La sensual Francesca de los "Puentes de Madison" (¿quién no recuerda la escena del coche?). La fría y al tiempo cálida duquesa de "Memorias de África"; la madre fuerte e independiente de "Kramer contra Kramer" o la increíble (sobre todo por la edad) Clara de "La Casa de los espíritus". De esta última me ahorraré comentarios porque no me terminó de convencer la versión cinematográfica de una de las grandes novelas de Isabel Allende (Ese doblaje pésimo que se perpetró a sí mismo Antonio Banderas).
Ahora vuelve a la carga con "El Diablo viste de Prada" en la que recrea la vida de la directora de Wogue América, Anne Wintour. Aunque creo que esa merece un post aparte. Se dice de ella (leído en Yo Donna) que no tolera la gordura, se levanta a las cuatro de la mañana para jugar al tenis, tiene fama de Rottenmeier y de comerse crudas a sus secretarias , luce el mismo peinado desde hace años y es muy, muy influyente. Asimismo, tiene un Edipo galopante no superado, es adicta a las gafas de sol y, claro, a Prada.
Me muero por ver la peli.

SEX FOR WORK

Sara F. está hasta las mísmisimas de trabajar horas y horas en una empresa no le paga mil euros al mes y que la mantiene en precario. Así que, ni corta ni perezosa, monta un blog para ofrecer sexo por un empleo fijo que en el que cobre un sueldo de 1.200 euros al mes. Eso sí, Sara pide a los cibernautas que no se hagan ilusiones, que se trata sólo de una noche. Ni un sobeteo más, ni un restregón de propina que ella no es una prostituta pero que, llegado el caso, a sus 30, no le queda otro remedio que esta medida desesperada para conseguir la ansiada emancipación y las bases económicas para contraer matrimonio, tener niños etc, etc.
Lo mismo Sara se pensó que echaba una lotería y que no iba a tener suerte pero hete aquí que a la llamada de ¡Sexo! los teclados comienzan a echar humo (os recomiendo un artículo en alboraida.blogspot.com en el que se explica un experimento llevado a cabo por unos sociólogos ?? en el que una tía buenísima enseñaba las cachas y se ofrecía gratis porque ya no podía más con sus calenturas).
Total, que nuestra Sara de marras en la primera semana de apertura del blog recibió 2.389 comentarios y fue visitado por 140.000 internautas. No sólo eso, le han llovido una treintena de ofertas de trabajo, una de ellas procedente del Vaticano, pa que la muchacha no vaya por los malos caminos.
Reflexiones:
-La primera y evidente. Lo que tiran dos tetas...
-La segunda: hay que ver a lo que llevan los problemas económicos
-La tercera: en este mundo existe la esperanza. ¿Quieres algo? Pues abre la boca y pídelo. Luego, ya sabes, hay que pasar por taquilla y retratarse.

jueves, septiembre 21, 2006

CIELO DE MANHATTAN


Quisiera ver el cielo gris de Manhattan.
Ahora, a tu lado,
Con una bossa nova triste.
Aquí Betania, duele,
me da un bocado.
Porque hoy el corazón
está desolado.

A tu lado,
el cielo de Manhattan
Sería poco más que
la promesa del real cielo,
del sueño dorado.

Añoro el verano, quizá,
el otoño urbano,
de coches, polución
y aliento quebrado .

“Eu sei que vou te amar...
Añoro la voz
ronca que nunca dijo adiós.
“Em cada despedida
vou te amar”

Cielo de rascacielos,
aplasta el frío,
la soledad.
Dale brillo a esta
enemiga que soy
de mí misma.
Dale encanto
a la cotidianidad.

Cielo de Manhattan
Yo, con tu camisa,
Un pitillo en los labios,
de juego puro,
pues ni fumas,
ni fumo.

Yo, sueño
¿Qué me queda pues
si no saco el Alter Ego
a pasear?
Señores del jurado,
perdónenme
por divagar.

Cielo, dame otra vida.
Dame, siete.
Es injusto sólo un destino.
Quiero más.
Siempre quiero más.
“Eu sei que vou te amar”

miércoles, septiembre 20, 2006

VITASEXUAL VERSUS CHANELES


Pobreticos míos. Debéis estar hechos un lío. Da igual, heteros o gays. Tanta Denominación de Origen os deja a la altura del betún. Debe ser cosa del neomatriarcado que se impone a machamartillo, si ninguno de vosotros lo remedia (yo no lo voy a remediar, faltaría más)
Lo novedoso en la calle es el vitasexual. Definición para señores que pasan de los 60 y tiene un calentón del 15. Vamos, que ocupan su día en la búsqueda de plan, olisqueando toda tía buena que pase por su lado, tal y como sucedía en las películas de Alfredo Landa .
Dice Ángela Vallvey que ahora se utiliza este término para llamar al viejo verde de toda la vida. Hombre, no. Un viejo verde sobrepasa el límite del vitasexual porque puede incluso engrosar las listas de los acosadores. Un vitasexual, digo yo, sabe estar. Es decir, entiende la diferencia entre “No” y “Sí” y es posible que hasta se enamore. Vamos, que no es un hombre a unos testículos pegado, que tiene cerebro, corazón. Hoy, con la Viagra, no hay historia de amor imposible. Además ¿Dónde está escrito que el deseo muere pasada determinada edad? Esto también va por nosotras.

A lo que voy, es que todos los nuevos vocablos relacionados con el hombre que pasan a engrosar nuestro vocabulario no les dejan muy bien parados. Para algunas/os el metrosexual es un coqueto extremo que se depila hasta las gónadas. El übersexual. da el tipo “mi-pene-no-conoce-barreras”...En fin, conceptos que nada dicen de otras cualidades intelectuales, artísticas, vitales del varón. Por el contrario, a las mujeres se nos califica como superwoman. Él único término despectivo aparecido recientemente relacionado con nosotras es el de “chaneles”, por la adicción de las implicadas en la trama marbellí a esta marca.
Existir, existen muchos términos que nos ponen de vuelta y media y que no pienso reproducir. Desde los comienzos de la civilización hacia acá no hemos tenido mucha suerte pero hay que reconocer que las cosas están cambiando como bien ha captado esa biólogo-socióloga llamada Ana Obregón, que ha titulado a su serie “Ellas y el sexo débil”.

martes, septiembre 19, 2006

ANOCHECER


No hay nada mejor. Lo susurraba mientras se abría paso mansamente entre las aguas termales de la piscina. Todos se habían marchado y apenas si se escuchaba otra cosa que los borbotones húmedos de un chorro eficaz para aliviar la tensión muscular. Y la brisa. La suave brisa de verano empalagosa, como algodón de azúcar, descarada y sexi, atrevida y tierna. Nada mejor.
Su soledad...En el atardecer del Mediterráneo. Su esencia misma parapetada por formaciones volcánicas, flores y alguna que otra palmera.
El aire se densificaba hasta convertirse en cuerpo y carne del agua que la empapaba. El mundo se redujo por segundos a la visión de un entorno caramelizado por el vapor y la borrachera del azahar. Párpados cerrados, paladar despierto, sentidos almenados como pistilos. Alma que vuela y se reconoce, y se mece en la naturaleza camaleónica.El cielo se enturbió al compás de su mente y el azul de la noche americana se fue derritiendo por obra y gracia de las horas. A ella se le antojaba el calor culpable de ese entorno desteñido. Ahora violáceo, después sanguinolento como el escenario de una tragedia lorquiana pero...No hay dolor. Todo es escandaloso silencio zúmbandole en los oídos. Y el agua. Y la noche.

lunes, septiembre 18, 2006

I HATE MUSIC


OS DEJO LA LETRA DE UN TEMA COMPUESTO POR LEONARD BERNSTEIN HACE LA FRIOLERA...Creo que se lo hizo especialmente para la Streisand y es una juego-canción, repleto de ironía, de rabia. Barbra lo borda a grito pelao, porque en eso consiste "I hate music"

I hate music, but I like to sing
La, la, la, la, la, la, la, laaaa!
But that's not music!
Not what I call MUSIC, no sir!
Music is a lot of men
with a lot of tails
making lots of noise
like a lot offemales.
Music is a lot of folks
in a big dark hall
where they really
don't want to beat all
with a lot of chairs
and a lot of heirs
and a lot of furs and diamonds!
Music is silly
CREO QUE LA PODÉIS ESCUCHAR AQUÍ
(Gracias Yhandros)

domingo, septiembre 17, 2006

Nosotros, los bloggers




¿No somos un poco neuróticos, maniaco-obsesivos de la informática, o de las comunicaciones? ¿Acaso no somos algo exhibicionistas en el fondo aunque muchos escondan su verdadera identidad? ¿Y porqué se esconden?¿Cuántos pasivos-agresivos hay entre nosotros? ¿Cuántos paranoícos?¿Cuántos genios? Quién sabe, seguro alguien, ahí fuera...

ORIANA


No te conocí Oriana, pero algunos de tus coetáneos me han hablado mucho de tí. Algunos célebres, otros anónimos pero todos ellos con auténcica admiración. Cuando les decía que era periodista inmeditamente me comentaban tu fuerza, tu garra, tu única y peculiar forma de ser.
No he leído nada tuyo, salvo alguna entrevista.
Lo reconozco. Me lo pongo de deberes porque alguien que suscita amor y odio a partes iguales debe merecer la pena. Nunca estuve en trincheras. Mi periodismo es doméstico, pequeño, casi ni es periodismo. Entré en este tinglado porque quería contar historias. Como los novelistas. Historias de la gente, de los artistas, de los que me fascinaban. Historias cotidianas. Así que, visto desde este ángulo, quizá me equivoqué.
Por cierto, muchos te tienen por una radical conservadora ¿Es que todos los viejos no se vuelven un poco radicales acaso? ¿Y porqué es tan malo ser conservador? ¿Acaso no hay cosas que merece la pena conservar? Quizá no todas, pero algunas sí. Oriana, quedas para la historia. Tan flacucha, con esa carita de bruja y de lista como el hambre. Me leeré alguno de tus libros. Prometido. Es mi deuda para los amigos mayores que me hicieron saber de tí; de tu fuerza, tu garra, tu única y peculiar forma de ser.

miércoles, septiembre 13, 2006

La confesión de Günter



Ahora todo el mundo se lleva las manos a la cabeza porque Günter Grass perteneció a las juventudes hitlerianas. Por lo visto, el ser un "genio" no le libró de la euforia y rabia colectivasque invadió las mentes de muchos alemanes durante doce años. Por lo visto, la supervivencia del adolescente no dejó margen a su gran mente para percatarse de las exterminaciones masivas. O, simplemente, ya entonces, quería vivir y, no sólo eso, tenía claro que quería ser un gran hombre. Y los grandes hombres suelen necesitar alianzas poderosas y bailar según el ritmo que suena, si no quieren morder el polvo antes de cumplir los cincuenta.
Conozco un caso real de aquella época. Un juez, un respetable alemán de toda la vida fue acribillado a balazos en el salón de su casa, delante de su esposa e hija, porque se negó a colaborar con Hitler, porque sus creencias en el Dios bueno y cristiano le impedían tomar parte en aquella orgía de sangre.

No creo que a Grass le diese tiempo de plantearse una disyuntiva con tanta claridad...O quizá sí ¿Alguna vecinita judía? ¿El niño con el que jugaba a las canicas? ¿Por qué esta confesión tardía? Creo que es un gesto que le honra, aunque le honraría más si lo hubiese contado fuera de la época de promoción de su nuevo libro donde, creo, ahonda en este particular. La operación de marketing, desde luego ha funcionado. Desde este punto de vista, en nada se diferencian la actitud de la Pantoja y del viejo Günter a la hora de mercar el pescao.
Lo único claro es que Grass necesitaba liberarse a toda costa de esa opresión, descargar la conciencia y repartir la culpa entre todos los que le hicieron grande. Y si así vendemos más ejemplares, mejor que mejor.

domingo, septiembre 10, 2006

SIBILA

Tendida sobre mí,
sigues el rumor de mis latidos.
Y yo, estoy loco como un crío.
Feliz, sólo feliz.

Tendida sobre mí,
dibujas una luna
en el costado.
Y yo, te digo:
¡Te amo, cuanto te amo!

Tendida sobre mí,
unida a mi piel
con la saliva tibia
de los besos,
Me digo: "debo estar soñando".

Tendida sobre mí,
aspiras el olor
de un hombre enamorado.
Eternamente, ido,
tuyo, por más que el
orgullo te muestre lo contrario.

Tendida sobre mí,
rodeas el pezón
con la uña del encanto,
más irreal que humana,
más diosa que carnal,
recreas cien batallas.

Tendida sobre mí,
lloras, dices que no.
Que no, mi amor.


No quiero escuchar,
Schhh, ¡¡Silencio!!
que las lágrimas
Aneguen el pecho marchito

Tendida sobre mí,
tu piel es luz
Y yo, sólo un mito.

Genialidad y ciudadanía


¿Es posible ser un puto genio de la pintura y buena persona al mismo tiempo? Sí, quien lo niega, pero ser irreverente, innovador, provocador y creador suele estar reñido con acatar las normas. Sé que alguno se me tirará a la yugular y volverá por sus fueros con eso de que ¡¡Vaya una manía que nos ha entrado a todos con magnificar a determinadas figuras!!
Mitomanías aparte...
¿Edgar Allan Poe habría escrito esas terroríficas historias de miedo siendo un tío tan normal? ¿Y Beethoven? ¿Por qué diablos compuso su obra más reconocida y estremecedora cuando estaba completamente sordo? No hablemos de Hitchkock y sus borderías con las rubias "congelador" (a las que amaba y odiaba con idéntica pasión)
¿Habría Sinatra traspasado la barrera del tiempo si no le ayuda la Mafia en determinado momento?
El genio no es bueno ni sociable, por norma. Aunque hay excepciones, al menos de cara a la galería, tenerlo en casita debe ser harina de otro costal. Y el genio en sí, ese que supera las barreras de la convención de su momento, del costumbrismo que le rodea, ha de ser osado, un loco. Lo malo es que, ahora, a muchos locos se los toma por genios y hay bodrios de todo tipo a los que se concede valor artístico.
Quizá no me compre unos deportivos porque sé que los fabrican niños de seis años en unas condiciones de trabajo lamentables pero no dejaré de disfrutar de una película, obra de teatro, libro o música, sólo porque el autor era un pirado, un tirano y un indeseable ¡Qué se le va hacer! Nadie es perfecto. La sensibilidad extrema, en ocasiones, produce monstruos.

sábado, septiembre 09, 2006

"VOY A SALVAR ER MUNDO Y TOO ESO"

a
Frase de una niña de cinco años esta tarde en el parque. Me ha encantado, pero me pregunto por dónde irán los tiros del "Too eso" y donde habrá escuchado lo de salvar "er mundo".
Psche, no creo que en los dibus, no me suena de las superproducciones de Pixar en los últimos tiempos (que casi me sé de memoria) pero me ha dado que pensar.
Lo que mi hijo y yo denominamos "El parque de la casita roja" era para la niña "su castillo", desde donde se esgrimía en salvadora.
Creo que esa nena es diferente. Ni mejor, ni peor. Una niña especial. Prácticamente hija única hasta hace unos meses ( he indagado, no creáis tengo una bola de cristal como la Bruja Avería) y dueña de un espacio y de su propio caballo con muelles a las puertas de Palacio.
No me la imagino de grande pero creo que tampoco quiero. Así está bien. Quizá cuando crezca un poco, con lo monísima que es, y esas ínfulas de grandeza, tal vez se transforme en...¿Qué?. De cría, tiene gracia pero ¿De mayor?
¿Y nosotros? ¿Y vosotros? ¿Teníais gracia de pequeños? ¿Y ahora de mayores?
Seguro que hay, incluso, quien vive en un permanente "Estado de gracia".

jueves, septiembre 07, 2006

RESTOS DE VERANO (Restos de Natascha)


Me imagino que el verano que termina debe ser una fecha memorable en la cabeza de la joven Natascha Kampusch. Lo que no alcanzo a especular son las reacciones "a posteriori" de una vida a la que le han arrebatado parte de la infancia, toda la adolescencia y la posibilidad de una juventud ingenua y despreocupada.
Natascha ha pasado los últimos ocho veranos de su vida alejada del mar, de la arena, del sol, de todos sus seres queridos¿Qué será de su futuro? ¿Qué quedará en la mente del secuestrador¿Y en sus entrañas? ¿Y en las de ella? ¿Cómo operarán esos sentimientos que van más allá de lo razonable?¿Que hunden sus raíces en el instinto, en el principio mismo de la existencia, de lo humano? Mucha suerte niña austriaca. Que el huracán de la locura no te tumbe, que la madeja de los miedos sea frágil, como una tela de araña, y ningún daño te dañe.
(Fotografía de Alex Abellán)

lunes, septiembre 04, 2006

JOBIM


Ahora que todos lo reivindican, tengo que decirlo. Yo lo vi primero. No hace un lustro, ni dos, sino muchos más. Apenas contaba cinco o seis años y la música del genial brasileño, que me ponía mi Tío Antoñín en un viejo tocadiscos era mi favorita. Los acordes de “La chica de Ipanema” o “Corcovado”, salían de un vinilo gastado en cuya portada aparecía el hortera de Ray Coniff con más brillos que un árbol de navidad. Incluso, en esas versiones horrorosas ya amaba a Jobim. Pasaron los años y un buen día escuché la versión que hizo Sinatra de “Desafinado” y me volvía prendar de esos acordes disonantes, de esa “saudade” tan saludable, tan elegante.
Ahora, hasta la petarda de Victoria Abril lo “usa” en esa cosa que ha grabado y que se titula “Putcheros”. La verdad es que sí, que dan ganas de llorar al escucharla. Los mejores intérpretes de jazz del mundo lo contemplan siempre en sus repertorios, hasta los cantantes superventas de nuestro país grabaron todas sus canciones en un disco titulado “Samba pa ti”, donde la mayoría eran temas del más grande compositor brasileño. También tira mucho de él esa pseudo música soporífera que se denomina Lounge Music.

A Jobim, aparte de su genio y galanura hay que reconocerle que tuvo los santos huevos de ponerse a cantar sus propios temas, incluso hizo un par de duetos con “La voz”. No era un portento canor, ni falta que hacía. Ni hace. Uno de mis discos favoritos se titula “Composer” y es Jobim cantando, reinventando sus melodías una y otra vez. Ni punto de comparación con todos los productos que están sacando las casas discográficas. Nunca me cansaré de escucharlo. Jobim son los cincuenta pero también los setenta, las películas en Technicolor y las casas decoradas con papel pintado. Jobim son palmeras, playa, Astrud Gilberto. ¿Porqué siempre tristi, Antonio Carlos?. Jobim es mi tío Antoñín, que en paz descanse, que me descubrió el maravilloso mundo de la música.

domingo, septiembre 03, 2006

ESTAMPITA ¿MURCIANA?

Situación:
Lola sube una cuesta de La Alberca haciendo running, o algo similar para bajar las lorzas de la boda de ayer. A pesar de que llevo a Michel Bublé en el disc-man (Fever, when you kiss me, fever when you hold me tight...) me he es imposible dejar de escuchar la conversación. Un tipo de unos sesentaytantos, flaquito, pelo cano y bajito como Torrebruno, le dice a la señora de casi cincuenta, con la pinta total de la habitante de pedanías de toda la vida --Es decir, batica de estar por casa abotonada delante, zapatillas ; pelo corto y rizado y trapo del polvo en mano-- ¿Te lo quieres comer?. ¡Zas! vuelvo a la cabeza. El tipo llevaba en la mano ¡¡UN PALOMO DEGOLLAO!!. Ella le contesta con cara de pocos amigos: "Yo, es que de eso no como"
Preguntas retóricas:
¿De verdad la gente se come a esos bichitos muertos? ¿Cómo lo habrá matado?¿A perdigonazos o le habrá retorcido el pescuezo? ¿El palomo es de los que volaban por Murcia city sembrando de cagarrutas nuestra preciosa Catedral y en algunas ocasiones nuestras preciosas cabezas? ¿A quién le habrá conseguío colocar el palomo? ¿Perseguía ligarse a la mari de La Alberca con semejante presente? Gracias a Dios, las maris, tienen buen criterio, culos optimistas (como el de PE en "Volver") y sentido común para dar de comer ¿a las palomas?