sábado, noviembre 03, 2012

El espejo




Asomaba su rostro al espejo. Los ojos oscuros como boca de lobo. El reflejo mostraba sus ojeras violáceas, un cuello con rastro rojo de muerte y el dibujo de una soga trepando por su piel. No, no podía salir a la calle con semejante aspecto. Ya no sabía qué hacer para ocultar los orificios que su amado había ido perforando un día y otro, y otro. Las hormigas podrían crear un universo en su interior. Los dientes, esos dientes que adoraba como cada palmo de su cuerpo, habían hecho un gran trabajo. Menuda tuneladora. Parecía simple. Tumbarse en un lugar alejado. Un prado, un bosque. Dejarse morir. Que las hormigas se apiadasen de su cuerpo mortal, que se colasen por entre las huellas de su amor. Tan maltrecho. Que se la comieran en vida. Formar parte de la cadena alimenticia, convertirse en abono del mundo.
El reflejo era demoledor. Conforme pasaban los segundos, su sistema venoso convertía su cuerpo en un mapa de ríos. Como cuando era niña: el Miño, el Duero, el Tajo. Toda ella convertida en una osamenta transparente y carnosa. Ahora sobresalía del espejo su masa muscular. ¡Vaya! Era cierto. El esternocleidomastoideo era muy largo. Tan largo como el infierno en el que se encontraba atrapada. Si fuera como ellos, no habría reflejo. Por eso no entendía las visiones.
No habrá maquillaje capaz de ocultar este desastre, pensaba. Si fuera como ellos, gozaría con la sangre. Pero la detestaba. El mero olor la hacía vomitar. Todos ellos eran repulsivos. Parásitos de la vida.  Permanecía en aquella tribu por amor. Llevaba más de un año con aquella doble vida porque no sabía no hacerlo. Tendría que salir al exterior. Otra vez. Pero si el espejo se empeñaba en devolverle esa imagen de pesadilla no tendría el valor.
“Ven aquí, Kyra” le ordenaba autoritario cuando apenas conspiraba con llegar a la puerta, asomar su maltrecho ser a la calle.
--Lo siento, Samuel. Hoy voy a salir. Voy a escaparme de este tugurio. Os detesto a todos. A ti, también. Ya no te amo.
--No es verdad. Habla el miedo, Kyra. Pero ya no hay miedo.

Las escenas del cautiverio se reflejaban en el blanco de sus ojos. Ese espejo quería decirle algo. Nada le importaba. Ser monstruosa, ser bella, ser un despojo. Hoy saldría afuera. Vería el cielo, respiraría la polución de aquel universo contaminado tras la hecatombe nuclear. “No tengo miedo”.

Abrió la puerta. Al otro lado encontró el páramo de los vivos ¿Pero dónde estaban? A sus pies, un precipicio. ¿Ves lo que te dije? Samuel se carcajeó de un modo despiadado. “Sólo nos tienes a nosotros porque sólo existimos nosotros”. Era un cabrón vengativo y un mentiroso. Y un manipulador. No creía sus palabras. No creía la imaen que tenía ante sí. La enorme meseta, cuyo horizonte se perdía en lontananza. El ulular del viento, la lluvia ácida, el gris plomizo de las nubes, de la tierra, de todo.
Volvió a su espejo. Hizo su toilette como siempre, como si nada ocurriera. Volvió a la puerta. Abrió y cerró esa puerta cientos de veces. Volvió a su espejo cientos de veces. Como si nada ocurriera. Volvió a su imagen terrorífica. Al fantasma de su osamenta que se desintegraba y se regeneraba minuto a minuto. Un bucle demoníaco de su reflejo al vacío. Del vacío al terror de saberse sola.
Un último intento, se dijo. Cerró los ojos, concentrada,  y abrió la puerta de la calle. Sabes que esto no está pasando. Es el engaño de Samuel. Es su afán por poseerte cada noche, cada día, hasta el final de los tiempos.
Como por arte de magia, tras la puerta encontró su calle. La de siempre. El kiosko de en frente. La cafetería de la esquina. El olor algo salobre del tráfico cercano al mar. Se tropezó con André, aquel vecino francés tan sofisticado: Bonjour! Le mostró la mejor de sus sonrisas. Pero no obtuvo respuesta. Entró a la cafetería. Comería algo normal para variar. Pero nadie atendía a su llamada. Bajó a la gran ciudad y repitió esta operación en cientos de lugares, con cientos de personas sin obtener respuesta. Llegó al metro, se metió en un vagón y allí estaba él. Su padre ¿`Pero qué coño es esto? ¿Su padre? Su padre estaba muerto. Hacía casi 15 años de aquellos. La miró. Abandonó su asiento y se dirigió a ella que esperaba de pie que se abriese la puerta. En la siguiente estación.  Kyra, Kyra ¿Qué haces aquí, cielo? ¿Y tan pronto? Eras una buena chica ¿Que te ha pasado?
Contestó sin pensar. Con la certeza brutal de que hizo algo horrible. Como su padre. Que se quitó la vida. Fue un día de viento. En el bosque. Se colgó de un árbol. Y se la comieron las hormigas.
Imagen de Gernán Saez

jueves, noviembre 01, 2012

Alocados y hambrientos hasta la tumba



Cuando Steve Jobs dijo aquello de “permaneced alocados y hambrientos” se refería a nosotros. A los hijos del Baby Boom. Él no lo sabía pero, aquel día que inauguró el curso en la Universidad de Stanford, tuvo una visión. Se le apareció, sin percatarse, este país en crisis. Y nos contempló, entre asombrado y deleitado, a todos nosotros, alocados y hambrientos hasta el final de nuestras vidas. 

 Steve que estás en los cielos, podías habernos deseado otra cosa ¿No? “Permaneced millonetis y sexualmente satisfechos”, por ejemplo. Habría sido un detalle por tu parte. Al permanecer alocada y hambrienta no me puedo permitir el Iphone5 ni el Ipad mini. Aunque a ti que más te dará. Estarás en tu cielo tecnológico, aséptico, blanco, lleno de manzanitas mordidas, de Evas cachondas y Adanes apolíneos.


 “Lo siento por tu chica, la vida es frágil” Dicen que le contestó a un anónimo de los cientos de miles de e-mails que leía y respondía a pesar de ser un genio en la cumbre. La chica acababa de morir de cáncer. Así que, sin quererlo, también fue premonitorio consigo mismo con esta sencilla y contundente frase. Seguro que usted ha pensado y verbalizado eso mismo: “la vida es frágil”. Y por eso hemos de permanecer incandescentes, llenos de luz, de esa energía adolescente de la sorpresa y el entusiasmo. Porque la vida es hoy. Lo sé, una perogrullada; pero ¡cuántas veces lo olvidamos! 

 En vísperas de “los muertos”, me siento como Pe (Raimunda) en “Volver”. Acudo, alocada y hambrienta, con mi madre, a limpiar la tumba del Marchena, mi padre. Regreso siempre al infausto recuerdo de aquella tarde en que le dijimos adiós para siempre. Al principio odiaba todo este ritual de cubos de agua, lejía y claveles pero he ido entrando en la serenidad que proporciona la costumbre. En el orden de las cosas, en la sinfonía de los actos: con sus silencios, sus blancas y negras. Con sus fugas. Y veo mucho amor en las mujeres que van con ropa humilde a fregotear el mármol. Mandiles y trapos. Sacar brillo para retar a la muerte. Un paso natural en el equilibrio precario, en ese alambre sobre el que paseamos tan inconscientemente. 

A veces, me siento poseída por esas palabras de Jobs, y al llegar a este punto del año, ya no me indigno porque muchas veces adoramos a los muertos y maltratamos a los vivos. No repito chistes sobre epitafios, ni pienso en los gusanos que me comerán, que harán polvo de este cuerpo mortal. Pienso, inevitablemente, en el regalo del presente y en provocar la felicidad a cada paso. En otras palabras, a permanecer alocada y hambrienta, a pelear con uñas y dientes por los que quiero y por lo que quiero. Porque Jobs tuvo la visión, sin él saberlo, de una generación despojada de futuro pero llena de un hoy intenso, orgulloso, valiente, tenaz. Un hoy fabricado con el perfume de los sueños.

(escena de la película “Volver” de Pedro Almodóvar. Raimunda su hermana y su hija limpian la tumba de su madre)

martes, octubre 30, 2012

El bucle insoportable de los cuentos de hadas



A veces, uno se empeña en buscar en otros algo que no existe. Algo que ha creado sólo su imaginación calenturienta, su espíritu novelero. Mientras tanto, pasa la vida y todo sigue igual. Rapunzel encerrada en lo más alto de la más alta torre. Blancanieves, lívida, en un féretro de cristal; Cenicienta emparejada con un príncipe fetichista, amante de los zapatos de cristal y Caperucita buscando lobos para ajustarles las cuentas. A veces, ser mujer es insufrible. Menudo panorama, chicas.

domingo, octubre 28, 2012

La Filmoteca Regional rinde tributo a West Side Story




La Filmoteca Regional de Murcia  rinde homenaje a la gran película West Side Story --que en este  2012 cumple 50 años del estreno en nuestro país--  los días 9, 10 y 14 de noviembre . 

Dirigida por Robert Wise en 1961, el film acaparó nada menos que 10 Oscars. Esta grandiosa producción de impresionante música, interpretaciones naturales y escenas inolvidables que permanecen para siempre en nuestra retina, ha traspasado la barrera del tiempo y la vemos fresca, juvenil, actual, moderna. El technicolor nos sigue fascinando, Rita Moreno es espectacular en el baile del gimnasio, Natalie Wood dulce como nunca; Las notas de Bernstein se graban a fuego en las escenas, en nuestro imaginario cinéfilo y la coreografía de Jerome Robins es tan protagonista como la propia partitura.



El 9 de noviembre la Filmoteca celebra este primer reencuentro del público murciano con el visionado en pantalla grande de una peli que los de nuestra generación siempre vimos en la tele. Pero no sólo eso, veremos a los Jets y a los Sharks interpretar en directo el "Cool". Los alumnos de musical de la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD), serán los encargados de darnos la bienvenida al cine y lugares aledaños. (20.00 horas, entrada 2,5 euros)



Por su parte, la Sinfónica de la Región de Murcia ofrecerá el sábado 10 de noviembre (20,00 horas, entrada 15 euros) un concierto de carácter extraordinario incluido en el ciclo dedicado a La Edad de Oro del Musical Americano.  La  OSRM acometerá la interpretación de una banda sonora que supuso todo un hito en la historia del cine musical.
Es una ocasión irrepetible de escuchar la partitura de Bernstein en directo con 78 músicos. No te lo puedes perder.




La partitura de West Side Story fue creada y orquestada por el propio Bernstein, con la ayuda de Sid Ramin e Irwin Kostal. El número de músicos requerido para una interpretación apropiada de la pieza está entre los más altos del repertorio de teatro musical. La partitura necesita de cinco instrumentistas de viento-madera (cada uno encargado de varios instrumentos), siete metales, cinco percusionistas, un teclista, un guitarrista y doce instrumentistas de cuerda. En total, son necesarios 30 músicos para interpretar la partitura tal cual fue escrita por el compositor.


La Sinfónica también interpretará en la primera parte del concierto la Suite de danzas sinfónicas adaptada por el propio Leonard Bernstein. Continuarán con una selección de bandas sonoras que incluirá composiciones de cine tan conocidas como ‘El Padrino’, de Nino Rota y Carmine Coppola; ‘Parque Jurásico’ y ‘Superman’, de John Williams; ‘Frankestein’, de Patrick Doyle; ‘Memorias de África’, de John Barry y ‘Lo que el viento se llevó’, de Max Steiner. 



El espectáculo contará con la desgutación de un cava tras el concierto, por gentileza de Vinos y Cavas Maset del Lleó (Delegación de Murcia).

El 14 de noviembre, la Filmoteca volverá proyectar West Side Story para todos aquellos que no tuvieron la posibilidad de verla el día 9 de noviembre.

NOTA: las entradas pueden adquirirse de manera anticipada en horario de taquilla (En la Filmoteca de 19.00 a 22,30 horas), Más información en http://www.filmotecamurcia.es/ y en los teléfonos 968 902201 y 609515733

sábado, octubre 27, 2012

La moda es sueño (y algo más)






"La moda es sueño" es una exposición que no debes perderte si pasas por Madrid. Participa muy activamente en ella Marie Claire, con motivo de su 25 aniversario, y la Asociación de Creadores de Moda de España, ACM. Los diseños que se exponen han sido cedidos por el Museo del Traje y por coleccionistas privados en una muestra que  reúne 70 creaciones de nombres míticos como los maestros Balenciaga y Pertegaz, incluso encontramos un elegante y sofisticado traje de cota de malla de Paco Rabanne.
El marco de la exposición es hermoso. Cinco años viviendo en Madrid y nunca había visitado el Museo Cerralbo. Os lo recomiendo. Es un palacete de la familia del mismo nombre absolutamente exquisito en cada uno de sus rincones. Los comisarios han hecho un buen trabajo. Todo queda perfectamente integrado. La cota de malla de Rabanne, por ejemplo, en la sala dedicada a las armaduras.
Purificación García, Modesto Lomba, Ágatha Ruiz de la Prada, Aníbal Laguna, Amaya Arzuaga o Juanjo Oliva estuvieron por allí. Los vi;  saludé a Aníbal que conocí hace un par de años en la Cámara de Comercio de Murcia y que me recomendó el azul ese para los ojos, que sólo venden en Francia (me traje  un cargamento de París pero ya no queda). Sus trajes también estaban, claro. Me encantó un vestido cortísimo rosa chicle de Ágatha. Tiene la virtud de no dejar indiferente a nadie. Las batas de Sybilla, un sueño de los años 20; Las sobriedad y elegancia de Amaya y Aníbal.
Pero, para mi, lo mejor de la exposición fue reencontrarme con Joana Bonet, a la que no veía desde la presentación de "Tanto amor" en Madrid. Su abrazo tan sincero; conocer a su hermana, a su hija Lola. Esos mini-momentos de charla compartidos enmedio de la muchedumbre (porque hay que decir que había muchísima gente allí) son esos instantes que uno guarda en el bolsillo para no olvidar. Todo era cool y divertido: mi entrañable amigo Juan perseguía el jamón, como suele ser habitual --vestido con una gabardina tres tallas menor-- los azafatos te acompañaban a la entrada con un paraguas para que no te mojases; los camareros te sujetaban el cava para que pudieses sacar algo del bolso; los invitados muy elegantes. 
Lo peor fueron mis tacones. He pensar seriamente retirar cierto calzado con el que no puedo aguantar más de una hora de pie. Fuera, llovía, Juan me tuvo que sujetar del brazo mientras paseábamos por Gran Vía, camino del Museo. Matarse es fácil desde los diez centímetros con plataformas. Lo mejor: los amigos y tanta belleza. El encanto de Joana, a la que admiro y quiero; que me demuestra constantemente que la única anti-ego es ella. 
Debo confesar que Madrid me abruma. Me siento tan provinciana en esos lugares que necesitaría unos meses de adaptación. Me ocurrió igual en la rueda de prensa de Ken Follet (tanta prensa, por Dios) y Ken tan normal. Tan sincero. "Yo escribo para los lectores. Siempre quiero más. Me encanta mi trabajo, me lo paso bien. Me gusta emocionar a la gente con las historias"
No hay nada como salir un poco para que se sucedan las anécdotas una tras otra. El taxista ukraninao que me recogió y me habló de una ex que leía mucha prensa todos los días. Tan locuaz como podría ser un taxista en Cádiz. La peluquería de chinos que visité donde te echan el champú directamente sobre la cabeza y van añadiendo el agua poquito a poco, con una botella, para enjabonarte; la pensión Flat 5, pequeña pero coqueta, limpia, eficaz y muy económica, céntrica y la desvirtualización de dos amigos de Twitter. Pero, insisto, estas cosas ocurren desde mi perspectiva provinciana...o quizá desde las perspectiva de alguien que se niega a la rutina; a alguien que siempre encontrará luces nuevas en una ciudad que ya conoce como la palma de su mano. O casi.
La imagen de la expo es de Alfonso Ohnmur para Marie Claire. La otra la hizo mi amigo Juan con mi peo de móvil.


domingo, octubre 21, 2012

Teoríoa de las catástrofes. En un mundo sin referencias todo es posible



Hace algunos años, no tantos, existía un mercado laboral próspero. Uno trabajaba y recibía en contrapartida dinero en metálico. Con ese dinero uno podía solventar los gastos de intendencia del hogar, darse algún capricho, hacer una inversión e incluso ahorrar. Hoy día, el afortunado de contar con unos ingresos estables sabe que con ese cash apenas le llegará para repostar gasolina, llenar el estómago y pagar algunas facturas. Nada de antojos. Hay casos peores. Personas que agotaron su paro y trabajan de estraperlo por cantidades ínfimas o a cambio de otros bienes. Volvemos al trueque. Un servicio a cambio de otro. Ya no existe curva de la oferta y la demanda. Existe tan sólo la posibilidad de hacer algo o no hacerlo. No hay límites, no hay referencias, no hay precios, salvo los del súpermecado. Estamos en nuevo orden. Mucha gente parece no percatarse.

Casi sin darnos cuenta, los ahorros del Estado se han esfumado. No sólo eso, debemos muchísimo dinero. Si a principios del 2008, cuando se vislumbraba este tajo en el que estamos sumergidos, se hubiesen tomado los correctivos adecuados probablemente habríamos capeado tan lamentable situación. Pero no. Con la burbuja inmobiliaria desinflándose como un globo caótico, el Estado y las CCAA siguieron gastando como si no existiese el mañana. En 2009 se declaró oficialmente la crisis. Pero, cuidado, que esto iba a ser cosa de dos años, como la II Guerra Mundial, que al final fue cosa de seis. O cómo nuestra Guerra Civil, que se resolvería en cuestión de semanas y acabó torturando a nuestro país del 36 al 39.

De 2009 a 2011 vivieron muy bien los que mantuvieron su nivel de ingresos porque los precios bajaron. Los que estaban seguros se atrincheraron en su comodidad. Miraron para otro lado. Mientras tanto, el nivel de la deuda española se fue incrementando y el valor económico de la tan traída marca España descendía como el agua que se evapora de los pantanos. Hoy el pozo está seco y nos afecta a todos. Los que siguen cobrando un sueldo a final de mes trabajan indefectiblemente más horas (tanto en la privada como en la pública) por un dinero que no cunde. Hoy todos estamos en el mercado. Tal es la inseguridad que vivimos. Por ello, invertimos mucho tiempo en formarnos, en mejorar, en vendernos en las redes sociales.

 Lo único bueno de ver refrendada esta Teoría de las Catástrofes, que en su día esgrimiera el matemático francés René Thom, es que en este sistema sin referencias todo es posible. Al igual que una sóla brizna de paja, sumada a un millar, logra derrumbar al dromedario que las carga, unos acumulan rencor, odio, incompetencia. Otros, esperanza, afán de lucha, ilusiones, creatividad, trabajo tenaz. Igual que las deudas, una a una, propiciaron esta debacle, los humildes sueños, uno a uno, los proyectos, uno a uno, conseguirán que las cosas funcionen en este nuevo estado de las cosas. Y, un día, se derramará el vaso con la última gota de agua de todo este esfuerzo. Y daremos ese gran salto que romperá los propios límites como ha hecho Baumgartner. Y, casi sin darnos cuenta, habremos salido de esta.

La imagen es de Germán Saez

Nacho Vidal lava más blanco



Lo confieso. He visto videos porno de Nacho Vidal. Lo mejor del tipo no es su po..der, sus nalgas prietas, su bestialidad al embestir. Lo mejor es que tiene gracia el payo. Lo demás, qué queréis que os diga. Os pondré un ejemplo. Una peli de Nacho Vidal trata de lo siguiente: vemos al cuerpazo conducir un coche pijo por Los Ángeles: “voy a recoger a zutanita al aeropuerto que viene a verme. Me han dicho que está buenísima”. La siguiente escena transcurre en un enorme loft luminoso, en la zona de las colinas. Presumiblemente en el Hollywood del porno, San Fernando Valley. Vidal luce un short y nada más. Lo típico cuando uno recibe a las visitas. Ella, milagro, ya está en bikini o en cojunto lencero y posa para él que le hace fotos sin parar mientras exclama: “Así, qué guapa, qué rica estás, preciosa; me encanta ese culo, qué tetas”. A todo esto, el cámara no pierde detalle y hace primerísimos planos de todo. En el siguiente acto ya están en acción. Por delante, por detrás. Ella encima de un taburete; él exhibe su poderío de pie en tan difícil postura. Sentados en una chaiselong y mucho plano, contraplano, plano, contraplano, plano, contraplano. Zas, zas, zas, zas; catacrack, “uy”, “ay”; “que me voy”; vamos, ahora al suelo, subimos otra vez al taburete. “Abre las piernas mi amor”, encima de la barra de la cocina americana. Un poco más de por delante y un poco más de por detrás. Ella grita. Probablemente está hasta el co...xis de tanto traqueteo con semejante empuñadura. Yo lo estaría, yo le daría una patada a Vidal en las narices porque, qué coño, una no es una muñeca de plástico. Pero ellas, ellas juegan a que sí. De pronto, la imagen se detiene. La “magia”, las sutilezas del guionista son abortadas por un mensaje: “para ver el video completo, abónate” (o algo así).

La siguiente peli de Nacho Vidal es lo mismo, sólo que cambian de chica ¿Por qué? Porque es una serie que trata sobre eso. Mari Pili se estrena con Nacho. No te pierdas la primera vez de Jessica del Río con NachoVidal. Nacho p’aquí, Nacho p’allá. ¿Cuántas pelis de esas puede rodar en un día? Imagínate. Yo creo que mínimo tres ¿Cuánto le pagarán por cada una esas primorosas recreaciones del sexo más bruto? Imagínate, todo se lo ha tenido que lavar Gao Ping, que, según parece, es el chino que lava más blanco en nuestro país ¿Cuántas lavadoras habrá puesto en el último lustro de esplendor? Vaya usted a saber. Al final la avaricia rompe el saco. Me hace gracia que en este tinglado estén implicados también dos polis y un concejal y así hasta . Poder, Política y Po…derío sexual. Un triunvirato de lujo. Yo creo que Nacho Vidal, ahí donde lo véis, tiene poca confianza en sí mismo, porque con la gracia que gasta el tipo se podría asegurar la vida haciendo multitud de cosas, no sólo esa por la que es mundialmente famoso. Entiendo que la vida del actor porno está sujeta a muchos vaivenes y hay que asegurarse el futuro ¿Pero había necesidad de lavar tan descaradamente? Por cierto, los que gastáis chistes con que Vidal irá a la cárcel y que si pastillas de jabón y que si escenitas en las duchas estáis muy equivocados. Probablemente, Nacho no pisará chirona y aunque os parezca algo inaudito, es muy posible que esté hasta los huevos, con perdón, de tanto mete-saca. Que lo que para vosotros es diversión, para él es curre. Que le gustará, claro que sí, pero curre al fin y al cabo. Por eso mismo, las chicas del porno, hartas de tantas po…sibilidades, se emparejan unas con otras. Prefieren comer otras cosas a un pirulí, ya me entendéis. Yo no lo comparto pero las puedo comprender porque el porno de hoy es muy salvaje, nada de hacer el amor, son penetraciones brutales y ellas son gimnastas acróbatas que pueden partir almendras con los esfínteres. Ahora que lo pienso, todo esto se aleja mucho de mi idea del erotismo. Nacho, devuelve la pasta, chico, y pásate al Club de la Comedia. Yo te veo futuro, te lo digo con el co…razón.

Con peinetas y a lo loco




El tema de las manolas siempre me ha resultado controvertido. Por un lado, hay un retrato de mi madre de tal guisa que siempre ha presidido el pasillo de la casa familiar. Un pedazo de cuadro. Enorme. Mi madre estaba guapísima, todo hay que decirlo. Por suerte, no le asoma la teja, elemento al que le veo un punto alienigena, como una antena de la vieja’l visillo. Allí donde no llegan los tímpanos alcanza ese artilugio de carey. Por otro, las manolas me dan miedo. Es algo infantil, lo sé, pero siento que de un momento a otro me van a dar una colleja con esos brazos llenos de pulseras, me atizarán con el devocionario, me clavarán la peineta y me llamarán “fresca, más que fresca”.

Bonica me caía Cospedal. Al verla el otro día con tres pisos de teja, me dije: “mátame camión”. La quintaesencia de la señorita Rottenmeier. Si a ella le gusta ¿Quién soy yo para impedírselo? Pero que no vaya en representación nuestra ¿No quedábamos en que España es un estado aconfesional? 

No estoy de acuerdo con Julia Otero que las compara con otras mujeres de religiones monoteístas enlutadas de cabeza a los pies. No, Julia, una manola es otra cosa. Las musulmanas llevan un saco. Las manolas visten faldas de tubo, medias de rejilla, tacón de aguja de diez centímetros y  labios rojo pasión. Un ex novio tenía fantasías con las manolas. No digo más. Luego me salió gay. Ya me lo imagino de niño, con los tacones de su madre y la mantilla. Qué ciego es el amor. Me consta, en cualquier caso, que para muchos hetereosexuales constituyen un poderoso fetichismo.

En un principio, vestirse de manola era un modo de que ellas pudieran participar en las procesiones pero el atuendo es, a las claras, un vestigio de una época pasada donde las señoras iban con velo a la iglesia y cuarto y mitad de sumisión. Esa toca para ir a misa es el origen del traje de manola. En el atuendo de tarde-calle de nuestras antepasadas no faltaba el encaje sobre la cabeza. Esto sí que me recuerda a otras culturas deplorables que han de “proteger” a la mujer de la contemplación humana.

El negro puede ser sexy pero el negro “manola” se acerca a la visión que tenía Hitchcock de los pájaros. Es una oscuridad rota por el brillo de pocas o muchas joyas. Algunas van repletas de perlas como “la collares; desfilan con gesto adusto, con su vela, su rosario, encumbradas sus salones. Muy puestas y alcanforadas.

No me gusta que nuestras políticas se vistan de manolas por mucho que lo marque el protocolo.Un traje chaqueta, creo, es más representativo de toda la sociedad. La manola, la mantilla son símbolos del pasado. Dicha prenda se popularizó en la infausta época de Isabel II, así que, si las protestas callejeras dan mala imagen, también el ver a dos representantes del gobierno de la Nación ataviadas como en tiempos de Mari Castaña. 

domingo, octubre 07, 2012

A MIS AMIGOS




Hace falta mucha paciencia para aguantarme. Lo de quererme es de matrícula de honor. Así que necesitaría media tonelada de medallas para poner en los excelsos cuellos de mis amigos.

A los que les debo tanto.
A los que considero mi familia.

 Algunos se marcharon para siempre pero hay otros que llegaron y se quedaron un día y otro. En las duras, en las maduras. Que no me fallan (alguno falló, sí, se hizo pasar por amigo y resultó cuervo pero el error es mio por no saber distinguir).

 Sé a ciencia cierta que sin ellos sería la mitad de lo que soy. O no sería. Cuántas veces sus palabras han sido el viento que sopla mis velas. Y he podido navegar. Cruzar el océano. Sobrevivir a la tormenta. Nunca se han quejado. Me han devuelto las llamadas, los mails. Han acudido rápidos cuando lanzaba el S.O.S.

 Creo en el capital humano. Es lo único que nos salvará. Creo en personas que han estado conmigo desde la infancia. En otras que, aunque lejanas, están muy presentes. Aquellos amigos en los que en ocasiones volqué mi angustia y dolor tienen ganado el cielo. Una parte del cielo al menos. Ya han pasado por el purgatorio que soy yo en uno de esos días  terribles de los que hablaba Audrey Hepburn en “Desayuno con diamantes”. Yo no tengo a Tiffany’s. Los tengo a ellos.

 En los últimos años trabajo sola, desde casa. Paso muchas horas en compañía de nadie. Pero ellos siempre están. Sus abrazos son sinceros. Sus críticas, sus felicitaciones, su no fallarme en las citas importantes; sus consejos como miguitas de pan en el bosque de la vida. No existe la palabra traición en sus corazones…tan habitual en otras personas.

 Algunos de esos amigos los veo apenas un par de veces al año. O estuvieron en épocas casi remotas. Su figura se perdió en la línea del horizonte. Pero, al final,  siempre regresan. Siempre los encuentro en el puerto de mi vida y hoy escribo esto porque, en estos momentos, siento que emergo de una enorme montaña de agua que ha estado aplastándome años. Sin saber por qué. Cierto, soy fuerte. Más de lo que creo, más de lo que creen algunos de mis enemigos que se disgustan: “Hay que ver, no pierdes la ilusión”. Pero esa montaña de agua, ay, casi invisible, casi hermosa, casi inmortal, ha sucumbido. Por fin. 
Nunca lo habría conseguido sin la ayuda de mis amigos. Os quiero una" jartá".

sábado, septiembre 29, 2012

La riá

Esto es un mero desahogo después de seis horas pegada a twitter leyendo sobre las riadas, algo tan antiguo como imperecedero, aquí, en esta tierra. O como decía mi abuela Micaela, la riá.
En ese mundo mítico de la infancia, siempre exisitió la riá. Todos los otoños se temía  el agua. Como un Dios justiciero, llegaba para arruinar un poco más la vida a la pobre gente de la huerta.
Quería enfadarme otra vez con  los políticos que rentabilizan las desgracias con esas fotos absurdas que no sirven para nada (a las pruebas me remito); Quería solidarizarme otra vez con mis compañeros de 7RM que podían estar ofreciendo información casi al segundo y tienen que tuitear lo que oyen por Onda Regional, lo que ven en los diarios digitales desde casa. Podría escribir de lo cohesionada que está una población ante el dolor. Como, incluso sin tele autonómica, incluso sin tener tantos testimonios como sería deseable, los periodistas, la gente de a pie, han ayudado a conformar el mapa de un día triste para la región. Lo hemos visto en las redes sociales, en esa estructura horizontal a la que todavía no se acostumbran muchos. “Toc, toc ¡Estamos aquí, hoy todos informamos!”.

¿Saben qué? He pensado incluso que es narcisista y algo inútil esto de poner negro sobre blanco lo que uno piensa: impactada como todos por esa imagen que envió el conductor de la empresa LVT. El puente partido en dos, abocado al abismo, construcciones como un lego endeble ante la fuerza de la naturaleza. Hoy más que nunca, un puerte partido en dos es de un simbolismo descorazonador.
No nos acordamos de Santa Bárbara hasta que truena. No nos acordamos de las ramblas hasta que llega la gota fría, pero las ramblas son con como ese novio vengativo del que te olvidas y, el día menos pensado, saca tus trapos sucios. Todos de golpe. Y como en Murcia nunca llueve no les tenemos respeto. Luego pasa lo que pasa.

Lo ocurrido en el centro no es de recibo:60 litros por metro cuadrado no fueron los 140 de Lorca: el puente de El Rollo, la moderna Avenida Juan de Borbón, más conocida como la milla de oro (tiene guasa después de verla ayer como si fuera una plantación de arroz) o el desborde de la Rambla de Espinardo. La ciudad y muchas poblaciones limítrofes convertidas otra vez en Venecia porque caen cuatro gotas, así de claro.Algo que se nos olvidará en un mes hasta que Santa Bárbara vuelva a tronar ¿No es hora replantearse las infraestructuras de a ciudad de Murcia, de sus pedanías?

Siete fallecidos . Una niña de 10 años entre ellos. 
Las palabras no sirven de nada ahora. No hay vuelta atrás. Por eso, todo esto es inútil.

Los compañeros que tienen la posibilidad de tener un micro o escribir en este periódico se felicitan por el trabajo hecho. Han echado el resto. Pues sí, igual que la gente del 112, que bomberos y policías. Igual que Luis Gestoso, que la gente de AEMET, que los políticos que viajan en su coche oficial hasta el lugar de los hechos. Todo eso está muy bien. En esta lista todos son vocacionales y por eso mismo, uno adora lo que hace y no espera compensación, porque no vendrá, porque esto es así. Sin embargo, todo este esfuerzo será en balde si no logramos, de una vez, que las cosas cambien. Que la gente de Lorca no sume más dolor a su dolor, que la ciudad no se convierta en un pantano cada vez que llueva.
La riá era un Dios justiciero para la entrañable Micaela. En los días de tormenta se rezaba a Santa Bárbara y se sacaba una cruz de Caravaca de latón a la puerta para proteger el hogar. Remedios de hace más de un siglo.
Como cantaba Mecano: desde Kunta Kinte a nuestros días, pocas mejorías.

jueves, septiembre 27, 2012

El poder del culo




Un buen pandero es capaz de mover montañas. Es la llamada de la selva. Es el origen del mundo. Sofía Vergara, más lista que el hambre, enseña el tanga en twitter. Nadie olvidará su nombre en la entrega de los últimos premios Emmy. Viggo Mortensen cae al suelo, desnudo, en una sobrecogedora escena violenta de “Promesas del Este” y  yo, ¡Ay, bendito! No puedo quitar los ojos de esas nalgas de acero, perfectas, níveas, como moldeadas por un Dios.


La culografía humana es variopinta. No hay dos culos iguales. Incluso uno mismo, en función del estado de ánimo –apagado, alerta, a la búsqueda, acomodado – se mimetiza con un trasero diferente.  Lejos de querer ocasionar un altercado público, les sugiero que aprovechen un día de paseo, uno de esos días en los que  no van con demasiada prisa, y estudien las asentaderas de los viandantes.

Personalmente, desconfío de los  huidizos. Mala señal. Poco ejercicio, dejadez y, quizá, igual que huye el culo, huye su poseedor cuando surge un problema. No olvidemos que sobre la nalga hay un tronco, sobre este unos hombros y sobre ellos la noble y testaruda cabeza. O alocada, fulera, débil, venerable, obtusa cabeza.

Hay culos jamoneros, huertanos, urbanos, lozanos, caribeños, bohemios, burgueses, serranos, generosos, tacaños, peludos, respingones, sofaleros; culos como melocotones y culos como balcones. Algunos con esa redondez lunar, con la perfección del círculo; otros, labrados al gusto apolíneo. ¿Qué me dicen de aquellos marmóreos del Clasicismo y del Renacimiento? Nunca la piedra habló tan alto y tan claro. Estoy convencida de que el síndrome de Stendhal no lo ocasionó la Santa Croce, sino un bello trasero florentino de carne y hueso.

Si los grandes artistas se han rendido ante su magnificencia por algo será. Todos los maestros dedicaron el tiempo preciso para mostrar rubicundos, oliváceos, perfectos, descarnados, sensuales traseros. Desde Rubens a Velázquez. Desde Picasso a Van Harleen. Una profesora de arte neoyorquina sostiene que la sonrisa de la Gioconda no es otra cosa que un culo. Gire la imagen noventa grados et voilà!

Las nalgas son el foco del pecado, el tam-tam, el redoble de tambor. Pulsiones desatadas a cada compás. El culo es Marilyn en Niágara, es Brando en La ley del silencio, es el Bond de las chicas Bond. Es incluso el espíritu audaz y aventurero de 007. Ya lo dijo Dalí: “A partir del culo, los mayores misterios se hacen comprensibles”

Tal y como está el patio, querido lector, para qué le voy aburrir con independentismos, bancos centrales europeos, titulares del New York Times o pactos fiscales. Con la que está cayendo, lo mejor es refugiarse en la belleza castiza, rotunda, visceral de un buen culo. Y que llegue la fin del mundo.

(La imagen es de Robert Mapplethorpe)

miércoles, septiembre 26, 2012

Es la democracia, es la duda

Sólo para que conste, voy a pegar, literal, la definición de Democracia que usted como yo puede encontrar en la WIkipedia: "Democracia es una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo (...) En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales". 


 A todo esto añadiré que: 

1) Ganar unas elecciones legitima a los políticos en su toma de decisiones pero, puesto que les pagamos nosotros. Puesto que están ahí porque los elegimos ¿No deberían escuchar a sus votantes? En pocas palabras. La ya famosa frase hecha: ganar unas elecciones no es un cheque en blanco.

 2) La credibilidad de las instituciones está dañada. La de los políticos también. Prometer y no cumplir es algo tan habitual que nadie los cree.

 3) Actuar fuera de este sistema democrático lo pone en serio riesgo. Esto no es un juego.
  
 4) La violencia, venga de donde venga, es un método deleznable para resolver conflictos. Comprendo la rabia. Existen unos punch de boxeo infalibles para descargar tensiones.

 5) El pueblo español se siente defraudado. Las manifestaciones son una muestra de ello. Pero hay mucha otra gente que no se manifiesta y su grado de decepción no es menor. Los dirigentes hacen mal en: 
                         Pretender silenciar lo que es un clamor 
                           Responder con agresividad a las quejas del pueblo

6) La libertad de expresión es un derecho inviolable, sagrado. Me asquean las frases lapidarias vengan de donde vengan. El ataque sistemático a alguien porque no dice lo que tú piensas. Los linchamientos colectivos. La absoluta cerrazón de determinados grupos, sean de derecha o de izquierda, que NUNCA dudan, nunca se cuestionan sus dogmas ni otras posibilidades que las que pueblan sus cabezas. 

7) Pensar es algo molesto. Te obliga a sujetarte los machos del instinto. Te obligan a replantearte tu rabia, a realizar el fatigoso ejercicio de la empatía, a considerar que a lo mejor tú estás equivocado y el otro pueda, quizá en parte o en su totalidad, llevar algo de razón.

8) Para el poder, venga de donde venga, sea de izquierdas o derechas, sea democrático o fascista, le es mucho  más fácil manejar una masa que repiten consignas sin pararse a PENSAR. Sin permitirse el saludable lujo de DUDAR.

Descartes decía: Pienso, luego existo. Añado: Dudo, luego existo.

lunes, septiembre 24, 2012

Niña tonta



No podía mencionar su nombre, recordar su rostro o algunas de sus palabras sin esbozar un puchero, un amago de lluvia en sus ojos. En muchas ocasiones intentó explicarse por qué alguien tenía semejante poder sobre otra persona. Por qué Bill siempre tuvo tanta influencia en  ella.
Atravesaba una enorme avenida de Madrid, probablemente Goya; O Avenida de América, tan inhóspita en los días fríos de viento, sumergida en el tráfico ensordecedor, como un océano donde le faltaba el aire, y ahí estaban sus palabras. Le recriminaban ese olvido feroz, esa distancia radical que puso entre los dos un buen día. 

Un mal día.

Los luminosos en la noche:semáforos, carteles, los frenos rojos de los coches querían advertirle algo. Ser inflexible no la haría más dichosa. No ceder a la compasión la alejaba de personas que quizá la dañaron pero la herían mortalmente. A ella más que a nadie. "Déspota de pacotilla. Evitas un gesto de compasión y te traicionas a ti misma, niña tonta.  Un día descubrirás que no eres ni tu sombra".

Un mal día.

Accedió por fin a reencontrase con él.
Por no escucharle más, niña autosuficiente. Para alejar los sentimentalismos que no hacían otra cosa que perjudicarla. Los afectos. Esos caramelos de barniz rojo y brillante por fuera y podridos por dentro.

Ya no era la niña que conoció.
"Estás muy guapa".
Ya lo sabía. Ella sabía eso, sabía lo que diría y sabía de sus reproches. A punto estuvo de dejarle con la palabra en la boca en aquella cafetería modernilla y pija cercana a Génova. Un mundo que siempre le fue tan ajeno.

"Estoy muy mal".
Cojones. 
Ya sabía también que le iba a soltar algo semejante, apelando a su sentido de la culpabilidad. Cuarto y mitad de chantaje emocional.

--No vayas por ese camino, Bill.
--Va en serio, niña tonta. Creo que me muero. Pero es mejor así. Hace ya tiempo que no tengo  ganas de vivir
--Has vivido una larga y apasionante vida. Puedes morirte tranquilo si eso es lo que quieres.
--Puedes ser muy cruel.
--Adivina quien me enseñó estas artimañas, mi amor.

Parecía una fulana barata de novelón sudamericano. No podía escucharse decir semejantes burradas sin sentirse aún peor en su fuero interno. El rencor seguía ahí, latiendo fuerte. Un motor que jamás se agotaba. 

--¿Cómo puedes ser tan hija de puta?
--Corta el rollo, Bill, dime que quieres de una vez. No tengo toda la tarde. Te recuerdo que me has hecho perder ya mucho tiempo.
--¿No me perdonarás jamás?
Tentada estuvo de mostrarle la cicatriz en carne viva. Los errores abultados que aún se escondían bajo su blanca piel. Las heridas del alma. El secuestro de su ingenuidad, las mentiras, el enfrentamiento descarnado de los deseos con sus ideales. Sus nobles ideales tirados al cubo de la basura. 
 Bill la hizo mala. Le enseñó a robar, a engañar jóvenes incautos como ella; la enseñó a tejer las redes de la dependencia con otros seres humanos. Bill la utilizaba a ella. Ella utilizaba a los demás. Una rueda vampírica de amoríos y chanchullos.

--No era más que una huérfana idiota y tú me tuviste que meter en tu mierda de mundillo. No quería nada tuyo. Era feliz jugando a ser tu hija.  Nos iba bien al principio. Éramos amigos, éramos legales.

--Pero tuve que enamorarme de ti-- le interrumpió él.

Los fríos ojos de Bill se humedecieron ligeramente.

--Exactamente-- asintió con un gesto de hielo-- Hiciste de mi vida un infierno, querido. Estuve a punto de morir en las calles. Me metiste todo tu veneno. Tus business endemoniados, tus manías, tus adicciones. Y ahora que he conseguido remontar quieres sacarme de mi camino.
--Me muero.
--Eso ya lo has dicho
--Quiero que me ayudes a morir.
--Esto es demasiado, Bill. Siempre abusaste de mi confianza. No puedo hacer algo así. ¿No te puede ayudar un médico? Además
A ella se le quebró la voz de un modo insospechado
--Yo no quiero que te mueras. Me encanta saber que estás vivo y que vendrás de cuando en cuando a darme el coñazo, a pedirme cosas absurdas. Tú no te quieres morir, carajo.
--Que sí, niña tonta. Que estoy muy cansado.
--Vete a un balneario. Con la pasta que me sacaste a mi y a todos los incautos que engañamos tienes para vivir como un marajá.

Se hizo un silencio.

--Búscate una novia--sentenció ella
--Pero, niña, mi niña.
--Te equivocas. Ya no soy una niña y nunca fui TU niña, sólo eran negocios...Papi tonto. Cuídate. El mes que viene, en la próxima crisis pitopáusica ¿me volverás a llamar? Creo que te he perdonado un poquito.

Ella se marchó como una exalación. "Tengo hora en la estheticienne". Le pareció una palabra demodé, como él. A él le pareció que, efectivamente, ya no era una niña

Él se recreó en sus piernas y su culo mientras salía por la puerta. Ella le pilló.
--Bill
--¿Qué?
--Como te conviertas en un viejo verde, te juro que no me vuelves a ver.
--Pues lo llevo claro.

La imagen es de Germán Saez




sábado, septiembre 22, 2012

Danza de la lluvia



La lluvia en Sevilla es una pura maravilla pero en Murcia es ciencia-ficción. Ya tengo la solución--dijo Gonzalo con incontenible alegría. "Le diremos a Amor que nos enseñe la danza de la lluvia". Quién sabe, yo estoy probando con velas e inciensos de todos los colores. 
 Nos hemos pasado la semana entera esperando las precipitaciones anunciadas por el Instituto Nacional de Metereología. Las nubes han pasado de largo. En twitter había un clamor por la lluvia

 La gente se ha pertrechado los paraguas, ha recogido los toldos, ha mirado al cielo. Pero nada, ni una gota. Mi hijo me miraba con decepción el jueves por la tarde. Apenas un leve chispeo la jornada anterior, ese viento que presagia el agua pero que esta vez no trajo nada. 
 Sólo un niño en Murcia puede desear con tanto entusiasmo que llueva. En mi infancia, la lluvia era una fiesta. Saltábamos charcos como quien salta una catarata. Tenía un impermeable de charol rojo precioso. Demasiado precioso para una niña pobre. Mis tías me mimaban así, con esos detalles de niña rica. Todo estaba a mi alcance. Gracias a ellas nunca tuve conciencia de que me faltase nada. 
 La lluvia me sigue pareciendo un milagro. El delicioso olor a tierra mojada, a hierba mojada. El monte y su frondosidad después de unos días de sirimiri. Bastan unas gotas durante no más de 100 horas y el suelo se tapiza de tréboles. Y adoro empaparme bajo la lluvia. Llegar echa una sopa y cambiarme de ropa y encontrar confortable una toalla. Son placeres sencillos pero raros para los que vivimos en esta tierra. Por si acaso, no paro de cantar "Que llueva, que llueva, la virgen de la cueva" O de cantar, a secas, para que las nubes se amontonen en nuestras cabezas  y nos den una alegría.

En Los Ángeles, como en Murcia, la lluvia es siempre bienvenida. En la ciudad edificada sobre el desierto, nadie podría mostrar la incomparable alegría de encontrar el amor y las precipitaciones como Gene Kelly en "Singing in the rain".

viernes, septiembre 21, 2012

La otra España


Vivimos en el país de “las españas”.  Aparte de las 17 comunidades autónomas, tenemos dos realidades diferentes: la que se muestra de cara a la galería y la que nos callamos. Lo que sucede en las calles y aquel fragmento que deciden los medios que es noticia.

Muy mal tiene que estar nuestro país, sea la España que sea, para esta unanimidad de ofrecernos el 40 cumpleaños de Doña Letizia en todos los tabloides. Casi morimos de sobredosis principesca, casi nos ahogamos en almíbar de familia feliz. Que sí, que estupendo. De hecho, a pesar de sentirlos como algo almidonados, me los creo; me creo a las crías, me creo la unión. No sólo eso, defiendo a Letizia. Si el pueblo tiene que verse reflejado en alguien, lo hará en ella, porque ella, como Evita, vino del pueblo.

Pero mientras los medios nos meten por los ojos esas horas, tan ajenas a la gran mayoría de los ciudadanos, nosotros nos preguntamos quién nos ha robado el mes de abril. Porque esa felicidad tan plena es extraña al común de los mortales ¿Quién tiene hoy día un trabajo para toda la vida? ¿Quién no se ve amenazado por el fantasma del paro? ¿Quién no ha pasado de vivir cómodamente a contar el dinero a final de mes?  Escuche las conversaciones del “Bar Pepe”.  Nuestra situación es tan mala que una parte de españoles renienga incluso del estado de las autonomías. O sea, que menos postales.

Está muy feo desconfiar de la Constitución del 78, que es la que nos metió en este café para todos, pero muchos desconfían. Empezando por Anguita y terminando por el otro extremo ideológico. Cuando las cosas están tan jodidas a algunos les chirría esa estampa monárquica de bello atardecer, jardín con setos, todo verde, muy verde, qué verde era mi valle.

Vivimos una España llena de mentiras, en un sistema que no se sostiene pero, válgame Dios, queremos seguir creyendo estas mentiras: que los políticos serán coherentes y antes de seguir recortando derechos cortarán cabezas; que eliminarán la excesiva burocracia, palmariamente inútil,  y liberarán dineros que vendrán muy bien para restaurar el bono-libro o el bono-bus, por ejemplo.

Igual que la moneda tiene dos caras, nuestra España también. Tanto derechas como izquierdas saben a qué discurso atenerse para no desentonar entre ellos. Doctrina muerta ¿La consecuencia?: un estanque de lodo putrefacto. La realidad no es perenne como un fotograma. La vida es orgánica, flexible, con olor y sabor. Los esquemas ideológicos de cualquier ala, terminarán por sepultar lo poco que queda del genio y la furia de esta piel de toro. Sea de la España que sea.

Bernstein





El autobús pasó a nuestro lado como un enorme animal de fuego. De noche, con el suave viento que precede a la lluvia, podía aislar ese momento. El enorme bicho, ruidoso, con luces rojas, como un dragón de El entierro de la sardina. "Un poco más y nos saca de la carretera".  Dos muchachos agradables me sacaron del pensamiento. Mi hijo: "¿Los conoces?"  

--No, hijo, la gente aquí en La Alberca es así. Hablan con las personas como si las conocieran de toda la vida.

Gonzalo me mira. Sin palabras sé que me dice “eso te pasará a ti, porque lo que es a mi”. Adoro esas calles que bajan del monte, recoletas, estrechas, todavía con el olor a pino Mediterráneo. Vengo de hablar con Silvia.  ¡Experta en tantas cosas! Es un libro abierto. Siempre aprendes con ella: cábala, civilizaciones vetustas, energías. Quiere que me lea un libro que conozco de Laura Esquivel pero que nunca contemplé. Ya tuve mucho agua y chocolate.

Pero le haré caso.  Es una edición minúscula de Grijalbo. La mañana ha sido movida, reunión en la Filmoteca, con Virgina, la nueva directora de la OSRM. Los proyectos bonitos, como el que acaricia Ángel Cruz, siempre parecen algo descabellados. Sonará Bernstein en el antiguo cine Salzillo “Y West Side Story es muy grande dice Virginia”. Toda la percusión, una batería, los timbales “Hasta el saxofón”. Leonard era un puto genio y como los grandes genios algo loco, algo excesivo. Por eso adoramos cada canción de West Side Story. Está llena de alma, de fuego, de misterio incluso.
Hablo con Antonio Cano de un par de ideas para hacer ciclos, después de enero, claro. Voy trazando los caminos para el próximo 2013 que tendrá que ser tan bueno o mejor que éste, a pesar de tanta voz y tanta monserga que nos recuerda cada hora “lo mal que están las cosas”. Vale, pero no nos paremos. No dejemos de soñar y de inventar. A veces me siento como un capitán trazando la ruta de bitácora…pero al ser de letras mis mapas son algo caóticos en la superficie con un fondo de verdad, de mansedumbre, de paz incluso, de armonía.
Mi orquesta afina, justo antes de comenzar el concierto. Gonzalo se deja seducir por un helado de Yogur con lacasitos y negociamos el próximo fin de semana. Sus juegos de ordenador, sus pequeños tics que me preocupan, que se van como vienen, sus enormes ojos, llenos de pestañas. Me perdería en ellos para siempre. Cuánto se quiere a los hijos y qué placer ver cómo crecen, su gran vocabulario su destreza para construir frases, su vida que es tan fresca, tan inocente y tan sabia.

Raquel Sastre en Casual Friday




 La actriz y monologuista Raquel Sastre asegura que aunque se hacen chistes de todos los políticos en el poder, «Rajoy se los gana a pulso» y añade que Zapatero se llevó muchísimos, incluso Hitler, justo antes de gobernar era el bufón del que se reía todo el mundo. Añade que para que alguien se convierta en personaje imitable y en el ámbito de la comunicación televisiva, es preciso ser «muñecable», un concepto que toma prestado del también humorista Juan Herrera. Hitler lo era. Sastre es la primera invitada de la nueva temporada de Casual Friday, que patrocina el concesionario de automóviles Herrero y López y que presenta y dirige Lola Gracia. La humorista comentó también su faceta como guionista de 'El Hormiguero', que cuenta con unos 15 escritores en total y de su trayectoria como cómica. «No es nada fácil para las chicas, piensan que no hacemos gracia y, en general, los humoristas estamos mal vistos, cuando yo siempre he pensado que es mucho más difícil hacer reir que hacer llorar». Asimismo, puntualiza que aunque el humor no cambia la sociedad por sí sólo, sí sirve para centrar la atención en determinados asuntos: «Lo que hacemos es criticar la realidad, meter el dedo en la llaga. A veces hacemos un chiste racista para que la gente se dé cuenta de que todavía existe el racismo». En cualquier caso, expone, hay mucha hipocresía con esto de los chistes y en concreto con el humor negro, su especialidad. Son chistes muy criticados pero que siempre se cuentan en las reuniones de amigos. La monologuista también nos habló de su faceta como bibliotecaria, antes de abandonar su empleo público para dedicarse al humor y a la escritura, así como de sus gustos literarios: «Soy muy de cómic, de novela actual, pero hay clásicos que no pasan de moda y me gustan como son Shakespeare y Julio Verne».

martes, septiembre 18, 2012

Espe



 Como tantas veces que me tocaba acompañar a mi consejero a una sectorial de Agricultura, aquel día madrugamos mucho. A las seis nos recogía Cristóbal. Primero a mi, luego al jefe. Al llegar a Madrid había un cartel de Esperanza Aguirre que me sacó de mi adormilamiento. Ella conducía un Ferrari. No recuerdo el eslogan. Me encantó aquella imagen positiva, optimista. “Sí señor, con un par”, dije en voz alta. En mi jefe vi una cara de desapobración. Yo, en mi infinita ingenuidad pensé que todos los del mismo partido político se apoyaban. Pos no. A Espe no la quería aquella parte para la que yo trabajaba. Primero, era mujer. Y mi jefe era y es muy machista. Reconocido en público y en privado. Y segundo, pues que no, que a Espe no la digerían bien determinados sectores del PP. Que no te quieran los tuyos tiene que doler.

Esperanza Aguirre siempre me ha caído bien. Me hubiese encantado trabajar con ella dos años. Estoy segura de que habría aprendido mucho aunque me sienta muy alejada ideológicamente. Espe siempre ha sido coherente y eso se paga muy caro en política. Es posible que discrepase con ella en muchas cosas pero: 1) Era mujer y yo siempre apoyo a las mujeres, salvo que vayan en mi contra. 2) Siempre ha dicho lo que pensaba, no se ha callado, ha sido honesta. 3) Era ambiciosa.

Fijaos qué decepción con Gallardón. Imaginad por un segundo todos aquellos políticos que “Donde dije digo, digo Diego” (pobre Diego, como comentaba un chico por Twitter el otro día). A veces, las palabras son muy rotundas. Allí donde otros ponen paños calientes, otros ponen palabras al rojo vivo. Y a la gente le encanta que le mientan.

Las señoras que acompañan a Rajoy en su camino al liderazgo están lejos de la sociedad civil. Ana Mato y Cospedal no me gustan. Pero nada. Soraya es la voz de su amo, así que Aguirre era la única que le podría toser un poco. Pues ya está, ya se ha librado de ella.

Esta sociedad todavía no está preparada para digerir a las mujeres con poder. Todas son un pain in the ass, un grano en el culo para sus compañeros de trabajo, para sus jefes. Ni siquiera para las mujeres que ambicionan la perfección.

Yo me quedo con la imagen de Espe conduciendo el bólido y la cara de disgusto del consejero, cada vez que le mentaba a Aguirre. Tan trabajador, honesto y disparado como ella.

Entiendo que Espe se vaya de un sitio donde no la quieren. Es muy desagradable trabajar así, a pesar de contar con el apoyo una gran parte de los madrileños durante tantos años