lunes, febrero 20, 2012
Es el miedo, idiota, el miedo
Lo veo en sus caras. Me miran como si fuera la suicida, la que no se calla nunca. Algunos me dicen: como sigas así te echarán de la región. Medio en broma, medio en serio. La crisis calla las bocas, calla las ansias y crea una legión de muertos vivientes que acuden al trabajo y apechugan con todo, sea justo o injusto. Y no levantemos la voz que ahí está the wicked witch al acecho. Con las manos verdes del desahucio, las uñas largas de los números rojos. Calla, camina o revienta. A mi no me estallará un bomba en las vísceras ni se atreverá el cáncer de páncreas porque lo suelto todo. En ocasiones sin el menor pudor, de una forma temeraria incluso y otras, me calzo unas mallas, unos calentadores y salto y bailo hasta que me falta el aliento. Y así, agotada; empleando la rabia para crear belleza, mantengo la calma, no me hago el harakiri.
En otras ocasiones me dicen: vaya unos huevos que tienes. Porque señores, yo no tengo el futuro asegurdo como Pérez Reverte, por ejemplo. Yo todavía no he podido comprar mi libertad. Porque de eso se trata, de comprar nuestra libertad. Apenas tengo unos céntimos en mis bolsillos pero vivo como si la libertad -- ese regalo envuelto en papel azul Tyffanys-- fuera efectivamente mía. No me sale ser de otra manera. No es ningún mérito, no es ninguna temeridad. O vivo de esta manera o fallezco en vida. Ya estuve unos años así y me niego a repetir la pesadilla. Quizá muera a los 50 como mi pobre padre. Quizá el destino de su primogénita sea imitarlo hasta la oscuridad de la sinrazón. No me importa ¿Quien quiere vivir para siempre? Yo no. Bajo ninguna circunstancia. Quiero que cada minuto de mi vida sea hermoso, brillante, luminoso, intenso. Un chute de alegría, o de tristeza pero nada de medianías en mi camino. Ni un sólo día baldío. Odio a los miedosos. Los alejo de mi vida porque su miedo no les mata sólo a ellos. Nos matan a todos un poco cada hora. Y a todos aquellos que estos días bajan la cabeza porque no les queda más remedio, porque tienen que pagar una hipoteca (como yo, por cierto), porque tienen niños que mantener (como yo) les digo...no, no es el camino. Jamás llegarán los Happy Days, jamás. El miedo conduce al odio y el odio al lado oscuro, decía el maestro Joda. Yo he ido soltando la rabia. En ocasiones la descubro agazapada. La vida ha sido injusta conmigo, me digo a veces. La vida es una mierda, me digo otras. Pero cuando analizo la realidad con calma veo que los injustos penarán por el daño causado; que soy libre, que no tengo miedo... QUE NO TENGO MIEDO. Ese ogro polvoriento, viscoso, maloliente, mediocre, absurdo ya no me alcanzará. Y sí, cantaremos Happy Days y Roosevelt nos aplaudirá desde un despacho oval sin paredes.
domingo, febrero 19, 2012
Adiós, Whitney
Con tan sólo 48 años Whitney había vivido tanto que se agotó a sí misma. Y se fue. Sin hacer ruido. Sola, en una habitación de hotel en el suntuoso, verde y solitario Beverly Hills. En aquel lugar hay un silencio roto por aspersores y un aroma a hierba mojada saludable, hermoso, brillante. ¿Cómo es posible tanto drama en el paraíso? Pues es posible: adicciones, suicidios, muertes inoportunas son el pan de cada día ¿Cómo es posible que una criatura con el talento, la belleza de Houston se haya marchado así? ¿Aislada del mundo, impotente, consumida por el veneno de la droga?. No sólo es posible; es más habitual de lo que parece. Aquí nos llegan los ecos de las grandes leyendas; pero hay otras leyendas en Los Ángeles que han terminado igual: abogados, economistas, directivos.
Que te conviertan en leyenda es el camino más corto para una muerte temprana. Vive rápido, muere joven y haz un bonito cadáver, decía James Dean. Aunque quizá esto también forma parte de la leyenda. A los que hemos crecido con la voz de Whitney --en mi caso, casi coetánea-- nos parecía mentira verla tan devastada en aquellas instantáneas. Mi retina me devolvía siempre a la fresca chica de portada, a esa niña con camiseta blanca del I wanna dance with somebody, un disco que sabía de memoria, que me acompañaba cuando hacía footing, y que siguió conmigo muchos años después. Otras veces, su voz iluminaba las mañanas en las que hacía radio en aquellas emisoras cutres que todavía guardaban vinilos polvorientos. Recuerdo el disco estupendo que hizo con Annie Lennox en uno de esos periodos buenos post-Bobby Brown. La estrella volvía a brillar con Step by step, e hizo un horror de película en la que aparecía guapísima junto a Denzel Whasington: La mujer de predicador. Hubo muchos éxitos después, pero la adicción ya era su forma de vida. Su reaparición y triunfo en 2009 fue un respiro para todos, aunque poco duró. Se empeñaron en que volviese la chica de la camiseta, la preciosa estrella de El guardaespaldas – pésimo film—. Inútil: ella se había marchado en el viaje sin retorno del crack y la coca. Pero, sobre todo, en ese viaje hacia la oscuridad que emprendió con su marido. La peor de todas sus adicciones. La gira de I look to you en 2010 no funcionó, y a dos días de su próxima actuación, en una gala previa a la ceremonia de los Grammys, celebrados hace una semana, Whitney se ha apagado. Cansada de sí misma, tal vez. Frustrada ante el reto imposible de volver a ser joven y fresca, de resucitar a esa chica sonriente de camiseta blanca.
martes, febrero 14, 2012
Millás, Etxebarría, Pilar Urbano y Savater entre los “Escritores en su tinta 2012”
- El ciclo dedica como novedad un apartado a la poesía con la participación de Félix Grande y Francisca Aguirre. Eliacer Cansino, se encargará del apartado de Literatura Infantil y Juvenil
- Los autores invitados al ciclo literario serán nombrados Asteroides Honorarios de la Muy Noble y Leal Orden del Gran Meteorito de Molina de Segura
La concejala de Educación, Cultura y Festejos de Molina de Segura, Mariola Martínez Robles, asegura que el ciclo cumple seis años en un saludable estado, gracias a los miles de lectores que se acercan a la Biblioteca Salvador García Aguilar para escuchar a sus autores favoritos hablar acerca de su obra. Por su parte, la coordinadora del ciclo, Lola Gracia ha explicado que cada vez resulta más fácil contar con autores de renombre en este evento cultural, gracias a la buena fama del mismo en el ámbito literario y editorial, debido a la buena gestión de los técnicos de la Concejalía de Cultura del ayuntamiento molinense y gracias a la inquietud del público que convierte cada encuentro en una actividad viva y entusiasta, que sorprende gratamente a los autores.
Autores del Meteorito
Desde unos meses el gran número de vocaciones literarias nacidas en Molina de Segura cuenta con cierta entidad y con su propia leyenda. En la Nochebuena de 1858 cayó sobre la entonces villa un gigantesco meteorito, que hoy se encuentra en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Desde entonces, el cráter emite una misteriosa radiación que ha hecho germinar, 150 años después, una generación de escritores como nunca antes se había visto en la comarca.
El año pasado, Molina inauguró su paseo de las letras donde algunos de Autores del Meteorito cuentan con una placa conmemorativa, al igual que los grandes astros del cine y de la música, tienen su estrella en el Paseo de las estrellas de Hollywood.
Los Autores del Meteorito son, hasta el momento, Lola López Mondéjar, Marta Zarfrilla, Rubén Castillo, Lorena Moreno, Jerónimo Tristante, Paco López Mengual, Pablo de Aguilar González, Elías Meana y el fallecido Salvador García Aguilar (Premio Nadal 1983 por Regocijo del hombre).
Este año, la concejalía se ha marcado una serie de eventos promocionales del talento local, entre ellos es nombrar a los “Escritores en su tinta” visitantes en Asteroides Honorarios de la Muy Noble y Leal Orden del Gran Meteorito de Molina de Segura
Biografías de los Escritores en su tinta 2012
Juan José Millás (Valencia, 1946)
Millás es el creador de un género literario personal, el articuento. Antes de llegar ahí pasó por una caja de ahorros y estuvo como administrativo en Iberia pero lo abandonó, al igual que su carrera de Filosofía y letras para consagrarse por entero a la literatura. Su segunda novela “Cerbero son la sombras” obtuvo el premio Sésamo. Fichó por
Alfaguara y después escribió Papel mojado, considerada su novela más popular. Los seguidores de sus columnas en El País son legión, al igual que aquellos que le escuchan en La Ventana de la SER. Oyentes a los que también anima a escribir pequeños relatos sobre palabras del diccionario. Con estos relatos está construyendo un glosario. Sus obras han sido traducidas a 23 idiomas, ha sido doctor honoris causa por la Universidad de Turín (2006) y de Oviedo (2007); Premio Planeta por su novela biográfica “El Mundo” y ocho galardones más. Ha escrito 15 novelas y otros muchos trabajos de carácter periodístico. Su imaginación y su compromiso social son más necesarios que nunca.
Eliacer Cansino (Sevilla, 1954)
Eliacer es profesor de filosofía en el Instituto Mateo Alemán de Sevilla y compagina esta labor con la de escritor. En 1997 recibió el Premio Lazarillo por” El Misterio Velázquez”; En 1992 fue Premio Internacional Infanta Elena por “Yo, Robisón Sánchez”; también ha sido Premio Anaya por “Una habitación en Babel” y por la misma obra recibió en 2010 el “Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil”. De esta obra explicó: “Babel es un símbolo de la confusión. En la novela hay conflictos entre los propios adolescentes. Son conflictos de celos y de integración en el grupo. Y luego están los conflictos sociales provocados por la pobreza, la incomunicación y la delincuencia, que es probablemente el grado más alto de la marginación"
Lucía Etxebarría
(Valencia, 1966)
Filóloga y periodista, abandonó los gabinetes de prensa poco antes de que saliera a la luz su primera obra, una biografía novelada de Kurt Cobain y Courtney Love. Beatriz y los cuerpos celestes fue Premio Nadal en 1997. Hará incursiones como guionista en la exitosa película “Sobreviviré”, además de I love you, baby, en colaboración con Menkes y Albacete y “La mujer de mi vida”. En 2000 es nombrada doctor Honoris Causa por la Universidad de Aberdeen (Escocia) y un año después gana el Premio Primavera de novela con “De todo lo visible e invisible”. En 2004 se hace con el Planeta por “Un milagro en equilibrio”. Hasta el momento ha publicado un total de 10 novelas. La última se titula “El contenido del silencio”.
Etxebarría colabora con diferentes publicaciones periódicos y es miembro del gabinete del programa de radio Julia en la Onda en Onda Cero. Asimismo, es una activa usuaria de las redes sociales. El pasado diciembre anunció su retirada indefinida del mundo literario como forma de protesta contra la piratería.
Pilar Urbano (Valencia, 1940)
Pilar comenzó estudios de Filosofía y Letras pero pronto descubrió su auténtica pasión: el periodismo. Fue número uno de su promoción en la Escuela Oficial de Periodismo y desde muy joven ha trabajado como comentarista política y columnista en medios de tanta raigambre como ABC, el periódico YA, Época y actualmente en el periódico El Mundo. También ha sido colaboradora de Onda Cero, Cope, Telecinco y Antena 3, en la dorada época de Jesús Hermida. Especializada en la publicación de libros de actualidad ha cosechado un éxito muy reciente con “La Reina muy de cerca” (2008), la biografía autorizada del juez Baltasar Garzón dio mucho que hablar. Este año le tocaba el turno a SM Don Juan Carlos con “El precio del trono”. También escribió sobre el 23 F un suceso que vivió en primera persona: “tuve una metralleta a un palmo de mi cintura. No me tiré al suelo. Aquella tarde y aquella noche supe de un modo definitivo que la libertad vale más que la vida”.
Francisca Aguirre (Alicante, 1930)
Tuvo que llegar a los 42 años para que viese la luz el primer poemario de Francisca Aguirre, titulado Ítaca que le valió el premio Leopoldo Panero en 1971. Pero a partir de ahí, el camino de la rapsoda ha estado lleno de luces. Acaba de ganar el Premio Nacional de Poesía en el pasado 2011 por su “Historia de una anatomía”, un trabajo que también recibió el premio Miguel Hernández 2010. Se siente perteneciente a la generación del 98 “paciente, sin prisas” y hace suya la frase de Machado: “el arte es largo y además no importa, porque lo único importa es la vida”. Para Aguirre “la poesía es una herramienta del conocimiento que sirve para sacar lo que llevamos dentro”, también cuenta con dos obras en prosa como “Que planche Rosa Luxemburgo”, premio Galiana en 1994.
Félix Grande (Mérida, 1973)
Se le considera uno de los grandes renovadores de la poesía española de los 60, su vocación artística fue musical antes que literaria, pues era guitarrista flamenco. Aunque cambió las cuerdas por las letras, su labor como flamencólogo no es nada desdeñable con estudios sobre Paco de Lucía y Camarón o el propio García Lorca. De inspiración machadiana inicial, su obra evolucionó hacia una profundización mayor sobre las letras y el erotismo. Su obra Las piedras fue premio Adonais 1963; también es Premio Nacional de Poesía en 1978 por Las rubáiyatas de Horacio Martín; Premio Gabriel Miró (1966); Barcarola (1989); Premio Nacional de Las Letras Españolas (2004) y medalla de oro de Castilla-La Mancha. Ha dirigido durante largo tiempo la revista Cuadernos Hispanoamericanos y se confiesa influido por Machado, Luis Rosales, de quien fue discípulo y amigo y César Vallejo, entre otros
Fernando Savater (San Sebastián 1947)
Filósofo, activista por la paz, novelista y autor dramático. Lector voraz desde su infancia de carácter ilustrado y vitalista, Fernando Savater es conocido para el gran público por su archiconocido título “Ética para Amador”. Fue profesor en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, donde fue apartado por sus ideas políticas (1971), profesor de Ética y Sociología de la UNED y catedrático de Ética de la Universidad del País Vasco durante más de una década. Ha formado parte de varias agrupaciones comprometidas por la paz en Euskadi y pertenece al partido político UPyD. Asimismo, es colaborador habitual del diario “El País” y co director de la revista Claves para la razón práctica. Ha sido premio Anagrama de ensayo por “Invitación a la ética”; premio de ensayo “Mundo”; Premio Francisco Cerecedo de Periodismo, además de finalista y ganador del Planeta con “El jardín de las dudas” (un trabajo sobre Voltaire, uno de sus autores preferidos) y con “La hermandad de la buena suerte”, respectivamente. Acercar la filosofía a los jóvenes, así como el tema de la educación le han preocupado continuamente, como demuestra su libro “El valor de Educar”. Autor de un sinnúmero de artículos periodísticos y medio centenar de libros, sus estilo es agudo, incisivo e irónico, algo que se aprecia sobre todo en sus columnas, género por el que siente predilección.
domingo, febrero 12, 2012
Ana Mari, no seas Ana coreta
Aquí la tenéis, con su sonrisa deslumbrante. A ella la veréis siempre así, aunque por dentro no todo sea un camino de rosas. Ana María Tomás, mi amiga, es generosa hasta ese extremo. Cuando pasa por mi mente una queja me acuerdo de ella e intento ser generosa con mis congéneres y no aburrir con problemas. Total, los problemas de los unos y de los otros ¡son tan semejantes!; el ser humano es tan parecido en lo esencial, que todo sonará a repetido. El otro día me encontré con Ana Mari por la calle y nos fuimos a comprar sujetadores al Corte Inglés. Recuperé el placer de enfrentarme a unas cuantas gangas y eso de la mitad de precio. Pero si no es por esas ocasiones casuales, apenas nos vemos, aunque hablemos bastante por teléfono. El otro día me reconoció: "es que no tengo ganas de salir a ninguna parte". Entiendo que a veces esa tentación es muy poderosa porque, con este frío y con la carga que tenemos las mujeres de ir arreglás aunque sea a la vuelta de la esquina, entiendo, que a veces es una pesadez. Yo mismo siento esa tentación, por muy prometedor que sea el plan. Recuerdo un día en la Expo de Zaragoza que, harta del mundo exterior me fui a mi hotel, y eso que Diana Krall tocaba esa noche allí. Y no te haces una idea los discos que tengo de la rubia esa.
Que te entiendo Ana Mari, perfectamente pero no puedes privar a tus amigos de tu presencia. No nos basta con leerte, con tu arte, con saberte ahí, con tus consejos y tu sabiduría. Sí, somos unos egoístas que queremos disfrutar de ti, tenemos ese pequeño defecto, por eso el otro día te lo dije y desde aquí te lo repito: Ana Mari, no seas Ana...coreta, por el amor de dios. A ver si nos vemos pronto y nos vamos al mercadillo de los jueves, ya verás que bien.
Y que me encanta esta foto nuestra. Ha pasado algo de tiempo, unos cuatro años tal vez. Pues todavía estás más guapa hoy que ayer. A ver quien da más.
miércoles, febrero 08, 2012
La verdad de las mentiras
En el principio fue la mentira. Estamos rodeados de ellas; algunas, absolutamente imprescindibles para la supervivencia, para levantarnos cada día y seguir adelante. No hay mal que cien años dure, nos decimos. Si te esfuerzas, lograrás tus objetivos, te prometes a ti mismo.
El titular, robado con descaro de un libro de Vargas Llosa, pretende demostrar que estamos rodeados de ficciones. Los hombres no están contentos con su suerte, escribe Varguitas; y casi todos quisieran una trayectoria distinta a la que viven, por eso en el embrión de toda novela bulle la inconformidad.
Lo que funciona para la creación también ocurre en la vida real, pero de modo inverso. Las mentiras de la ficción surgen de la inconformidad. Tenemos el apetito voraz de experiencias y pasiones, pero –oh, desgracia— una sola existencia. Los autoengaños cotidianos, sin embargo, los perpetramos para conformarnos. De hecho, los medios de comunicación creamos una especie de ficción de la actualidad: cumbres, congresos, elecciones. El mundo se desmorona, y la información se encarga de teñir las horas de “normalidad”. Probablemente, sin el efecto sedante y tónico de los medios, la realidad sería tan dura que por las mañanas nos quedaríamos bajo el edredón leyendo a Flaubert o Dumas. Y que viva la vida Rita, que preferimos la ficción, esa ficción que encierra profundas verdades; los demonios y el desasosiego que procedan de un amor inconveniente, de un drama barroco. Perder el sueño por la hipoteca es algo muy vulgar.
Vamos de auténticos por la vida, y si contásemos la cantidad de mentiras que hemos de soltar al cabo del día nos faltarían dedos. Decir la verdad es, la mayoría de las veces, indecoroso, engorroso, incluso cruel. Cuando me preguntan, con cortesía, “cómo estás”, ¿debo responder la verdad? Me ha costado años y muchos disgustos descubrir que mentir es muy cómodo.
¿Quién soy yo para desengañar, refutar, descubrir, desilusionar? ¿Qué es verdad y qué es mentira?, se preguntaba Calderón. ¿Y si todo es un sueño? ¿Y si la auténtica verdad sólo la encontramos adornada de ficciones en películas, libros y canciones? Al igual que sucedía en "Blade Runner", quizá ni siquiera yo soy yo, sólo alguien con mi nombre y osamenta, una replicante que actúa según las expectativas ajenas y no las propias. En el principio fue la mentira. El Génesis, Adán y Eva constituyen un sabroso culebrón. Cuando el frío arrecia, enciendo el Ipod y comienzo a contarme
preciosas ficciones. La suerte que tengo es enorme porque muchas de esas mentiras se convirtieron en verdad. Así que miénteme, que algo queda.
La foto es de Germán Sáez
jueves, febrero 02, 2012
Tetas a manotazos y orejas élficas
No siento envidia por las orejas de Galadriel
En Thailanda han inventado algo que se denomina Tobnom. En murciano lo llamaríamos ponerse tetas a manotazos. Porque en eso consiste esta técnica que promete colocarte y aumentarte las mamas y el trasero a cachetazo limpio. Una clienta explicaba: duele un poco, pero merece la pena ¿Merece la pena? De verdad que cada día estamos más locas. Vale que estar mona es una trabajera: cremas, gimnasio, depilaciones, peluquerías, ropa, algún tratamiento. Hasta ahí tolero nuestro sometimiento brutal a los cánones de belleza que nos sacan las perras y, en algunos casos, hasta el saín; pero eso de pagarle hasta 1.500 euros a la señora Khemmikka de Thailandia para que me hinche a hostias –con perdón— las tetas –con perdón—, eso no. Ni hablar del peluquín. Además, que a los tres años hay que volver a pasar por semejante tortura y por caja. Casi prefiero comprarme un tarro de La Prairie, que por lo menos huele bien.
Ustedes dirán que esto es una rareza, un exotismo propio de Bangkok; pero, ¿y si les cuento que hay personas humanas que se gastan incluso 6.000 euros en hacerse una orejas élficas? La idea se le ocurrió a un cirujano búlgaro, y ha causado tanto furor que hay locales de moda en ciudades europeas donde sólo te dejan entrar si pareces un fauno. El búlgaro decía que su invento afinaba el rostro, que sólo por eso y por nada más lanzó esta nueva operación al mercado; pero ahí lo tienen: hordas de jóvenes deformando su aspecto hasta parecerse a Legolas. Ay, bendito. Casi me da risa lo escandalizada que estaba hace unos años Zoe Valdés con el ansia que tenía una amiga suya en operarse el chumino una y otra vez. Que si reconstrucción del himen, que si vaginoplastia, que si lifting del pubis; “tú estah ida, m´hija”, le recriminaba al móvil. Las operaciones de la vulvita causan furor en nuestro país. ¿Y por qué? Porque, señoras y señores, ahora la cosa va pelada, desnuda. Lo del Matto Grosso pasó a la historia. No hay nada más demodé que ver una peli de destape de los 70. Resulta hasta grotesco con la perspectiva actual.
La última moda en Nueva York es que las mamis se tatúen los nombres de sus hijos por todo el cuerpo, como hace Angelina Jolie: Visto lo visto, lo nuestro es sufrir. “Duele un poco”, dice la clienta de la doctora Khemmikka, esa púgil de los pechos. Me aterra sólo el pensarlo. Esta sociead no se contenta con pedirnos que tengamos la talla Auschwitz 34. Quieren que seamos hadas. Eso sí, con dos lolas como camiones y con el culo de Jennifer López. Y, además, quieren marcarnos cual reses. A mí que no me busquen para hacerme un tatuaje ni muerta, ni viva; que la seta me la dejen quieta (como diría mi amiga Ana María Tomás) y, sobre todo, mis tetas (de momento en su sitio). Lo de convertirme en pariente de Galadriel ni se contempla. He dicho.
miércoles, enero 25, 2012
Sonría, por favor (Los milagros existen)
En el principio fue el alma. Una esencia intangible. Después el verbo se encargó de crear con símbolos las criaturas y objetos. Seamos creyentes o no, parece que todo procede de una explosión, de un resplandor de bondad, de una expansión de luz y amor. Agnósticos y descreídos han de toparse cada día con testimonios científicos de peso suficiente para llevarnos a creer que alma y cuerpo interaccionan hasta puntos insospechados.
Lo ha explicado recientemente el cardiólogo Josep María Carals, quien habla de la memoria de los órganos, de cómo sujetos transplantados de corazón comienzan a tener vivencias y querencias típicas del donante. Uno se volvió loco por el pollo Kentucky y por vestir colores chillones. Tiene una explicación: las células envían al cerebro las memorias almacenadas mediante ondas electromagnéticas.
Somos lo que sentimos, lo que anhelamos, lo que vivimos. Incluso somos según caminamos o gesticulamos. Todo, absolutamente todo, influye en el binomio mente-cuerpo. El médico especialista en cirugía general y en funcionamiento del aparato digestivo, Mario Alonso Puig, explica que la ira dispara los niveles de cortisol en el organismo humano. Las vísceras también padecen nuestra ansiedad, nuestros miedos; son trolls que hemos de combatir sin contemplaciones. Mantengamos bajo las cuerdas a la furia y los rencores. Sobre todo, si estamos luchando contra una enfermedad.
Somos lo que sentimos, lo que anhelamos, lo que vivimos. Incluso somos según caminamos o gesticulamos. Todo, absolutamente todo, influye en el binomio mente-cuerpo. El médico especialista en cirugía general y en funcionamiento del aparato digestivo, Mario Alonso Puig, explica que la ira dispara los niveles de cortisol en el organismo humano. Las vísceras también padecen nuestra ansiedad, nuestros miedos; son trolls que hemos de combatir sin contemplaciones. Mantengamos bajo las cuerdas a la furia y los rencores. Sobre todo, si estamos luchando contra una enfermedad.
Los traumas impregnan nuestra vida y también alteran físicamente el cerebro. Le dejan una muesca. El dolor nos esculpe por dentro. Pero tenemos una buena noticia. La relajación, la práctica continuada de la meditación produce un incremento del grosor en la corteza prefrontal izquierda, que es la que nos aporta alegría, serenidad, entusiasmo, según explica el doctor Alonso.
A la mayoría de nosotros nos resulta casi imposible vivir sin ese papel pautado que nos impuso la sociedad en su día, unos esquemas en los que nos sentimos cómodos, como un boxeador en su ring. Quizá tengamos un ojo morado, las costillas fracturadas, pero nos da terror saber qué encontraremos si bajamos al tendido. Los riesgos de quedarnos en el cuadrilátero son evidentes. Limitamos nuestra vida. Elegimos la pobreza.
A la mayoría de nosotros nos resulta casi imposible vivir sin ese papel pautado que nos impuso la sociedad en su día, unos esquemas en los que nos sentimos cómodos, como un boxeador en su ring. Quizá tengamos un ojo morado, las costillas fracturadas, pero nos da terror saber qué encontraremos si bajamos al tendido. Los riesgos de quedarnos en el cuadrilátero son evidentes. Limitamos nuestra vida. Elegimos la pobreza.
Al igual sucede con el empleo del vocabulario. Cuántos matices de la vida nos
perdemos por abandonar a las palabras en el limbo de lo simbólico. La teoría cuántica expone que “cualquier suceso, por irreal que parezca, posee una probabilidad de que acontezca”. La teoría de la relatividad convierte el pasado en maleable. No digamos el futuro. ¿De verdad se piensa quedar en el cuadrilátero esperando que el esbirro de los temores le deje K.O.? España es un país triste y dramático. Adora a las vírgenes con puñales, y se recrea en el fango. Es un cuerpo herido, incluso herido de muerte. Si continuamos la metáfora, nosotros, usted y yo, somos esas células; pero, por suerte, somos algo más que eso. Así es que, por el bien de todos, sonría, por favor. Abra su pecho, camine erguido, mire al frente porque la ciencia nos dice que no hay imposibles. Porque la ciencia nos asegura, con datos, que los milagros existen.
miércoles, enero 18, 2012
Marilyn, año cero
Imagen de Marilyn de aquí
Imagen de la habitación del Roosevelt Hotel donde Marilyn pasaba largas temporadas y que cuenta con una imagen de la actriz al fondo y un espejo sobre la cama
Nunca fui muy de Marilyn hasta que visité la ciudad de Los Ángeles. Su fantasma está en el aire. En ocasiones es un disfraz a las puertas del Chinese Theatre, en otras, un parte de defunción tras la vitrina de un casposo museo donde flota, leve, el olor a zotal.
La constatación fehaciente de que todo el mundo hizo y hace caja a costa de Marilyn me sumió en una profunda tristeza. Un tipo pagó porque lo enterrasen encima de sus delirantes huesos en el cementerio de Westwood. La minúscula lápida llena de monedas y flores es una metáfora de su “gran” vida. Marilyn estuvo sola siempre, salvo escasos momentos. Pocos se molestaron en conocerla de verdad; ni el presuntuoso Miller, ni los hermanos Kennedy, amistades peligrosas que jugaban a asfixiarla metiendo su cabeza en una bañera. Hoy, la habitación del Roosevelt Hotel que presenció orgías y mañanas de resaca y angustia, lleva su nombre. Luce un espejo en el techo, el reflejo azulado de la piscina se cuela en la estancia. La luz es fresca e inocente, quién lo diría.
Todos los sueños y juguetes rotos danzan un vals macabro en las avenidas de Los Ángeles. Norma Jean fue una niña fagocitada por la ciudad y por la industria del cine. Al final de sus días vagaba por sus calles en busca de un chute orgásmico con desconocidos. Las portadas, los flashes, los fans jamás le dieron lo que ella necesitaba. La hermosa criatura vivió rodeada de gente que se enamoró de una fotografía.
Todos los sueños y juguetes rotos danzan un vals macabro en las avenidas de Los Ángeles. Norma Jean fue una niña fagocitada por la ciudad y por la industria del cine. Al final de sus días vagaba por sus calles en busca de un chute orgásmico con desconocidos. Las portadas, los flashes, los fans jamás le dieron lo que ella necesitaba. La hermosa criatura vivió rodeada de gente que se enamoró de una fotografía.
Probablemente habría sido una persona normal si su padrastro y hermanastro no hubiesen abusado sexualmente de ella. Apenas contaba 11 años. Al igual que sucedió con grandes estrellas como Rita Hayworth (violada por su propio padre, el jefe de la troupe Cansino) fueron víctimas de su hermosura y supervivientes al horror ¿Pero quien puede sobrevivir mucho tiempo a una alienación continua de su persona? ¿Alguien quiso de verdad a la deliciosa Sugar?
Marilyn luchó sin cuartel para escapar del fantasma de la locura, heredado de su madre, esa cortadora de negativos de la RKO. Recurrió al psicoanálisis, estudió, vivió en Nueva York, todo por no embarrancar en el pantano de sus obsesiones. Al final, dejó un bonito cadáver exhibido sin respeto hasta la saciedad. Con ella, el ser humano descubrió una nueva forma de canibalismo que se ha repetido con tantos ídolos caídos y que abruma por su frialdad.
Marilyn luchó sin cuartel para escapar del fantasma de la locura, heredado de su madre, esa cortadora de negativos de la RKO. Recurrió al psicoanálisis, estudió, vivió en Nueva York, todo por no embarrancar en el pantano de sus obsesiones. Al final, dejó un bonito cadáver exhibido sin respeto hasta la saciedad. Con ella, el ser humano descubrió una nueva forma de canibalismo que se ha repetido con tantos ídolos caídos y que abruma por su frialdad.
Marilyn era el sexo pero no por su espectacular físico sino por un perpetuo juego de seducción. El sexo era una herramienta para alimentar su maltrecha autoestima. Sentirse deseada por todos espantaba el vacío al menos por unas horas. Pobre chica guapa.
El 50 aniversario de la muerte de Marilyn que se celebra este 2012 quizá sólo sea otro ardid para que su nombre dé sabrosos dividendos – memorias, libros conmemorativos, una película— o quizá sirva para que por fin el mundo la comprenda y la conozca de verdad.
Donde quiera que estés, niña perdida, descansa en paz.
Artículo publicado en La Verdad de Murcia el 18 de enero de 2012
Donde quiera que estés, niña perdida, descansa en paz.
Artículo publicado en La Verdad de Murcia el 18 de enero de 2012
sábado, enero 14, 2012
Sexo en el ascensor
Tórrida escena de ascensor de la serie Sex and the city, rodada supuestamente en el Four Seasons
Déjense de propósitos chorras para el nuevo año. Los murcianos tenemos que avivar la llama del deseo y abandonar el convencionalismo en el sexo porque quedamos a la altura del betún si nos comparamos con el resto de España.
Según un informe elaborado por C-Date, el 8 por ciento de los encuestados de la región, afirma que su sitio favorito para hacer el amor es el ascensor. Bravo por esos valientes porque el resto son/somos de lo más soso. El 79 por ciento elige la cama y el cinco restante, la cocina. Aburridicas nos tenéis.
Si la mayoría habla de la cama es que: a) no tenemos imaginación; b) no tenemos gana de contestar y c) ¿Pero qué preguntas son esas? Sólo responderé ante mi párroco.
¿Pero qué pasa con el 8 por ciento que lo hace en el ascensor? Oiga, que esto no es Manhattan, que no tenemos rascacielos, que lo más alto son esos horribles edificios de los pinchos ¿En lo que se sube y bajan 20 pisos le da a usted tiempo a algo? A nosotras no, desde luego. Se precisa mucha calentura previa y hasta aquí puedo leer. Así que ese 8 por ciento es sospechoso. Se me ocurren varias opciones: a) Se lo ha inventado el encuestador para darle algo de chispa al asunto; b) Lo vieron en las películas y c ) Lo han soñado. A no ser, claro, que le hayan preguntado a los cuatro que viven en una comunidad de vecinos donde, día sí y día también, el ascensor esté sospechosamente averiado.
Somos unos comodones de tomo y lomo. Piensen por un segundo en la cantidad de posibilidades que existen. En twitter me dieron algunas ideas: un despacho ajeno, por ejemplo, es una opción. La cabina del piloto de un avión es otra pero para la que se requieren ciertas influencias ¿Y qué hay del aire libre? Los andaluces confiesan que lo prefieren a la cama. Un polvo agreste o playero conforman un agradable recuerdo. Cuando pase el tiempo sólo se acordará del rumor de las olas y no la arena que se colaba por todas partes; La nostalgia le devolverá el paisaje y los aromas y no el calor y los sudores "padecidos". ¿Y qué hay de la lavadora? ¿Han comprobado si el mito del centrifugado tiene alguna base real? Me temo que servidora morirá sin descubrirlo. La mayoría de los que leen esto, también. Probadores, aseos, lugares públicos, el clásico coche para una prisa. Como dice mi amiga Sylvia de Béjar, lo bonito de probar cosas nuevas es es que miras a tu pareja con cara de culpabilidad y de satisfacción por ese arrebato loco. Esa complicidad no tiene precio, es el pilar básico de una relación y ¡Nos dará puntos para la siguiente encuesta! Como dirían los americanos I’ts up to you.
Publicado en La Verdad de Murcia el 11 de enero de 2012
domingo, enero 08, 2012
El príncipe de las mareas (La peli de mi vida)
Barbra Streisand es uno de esos modelos de mujer que me ha marcado profundamente. La primera vez que vi “Tal cómo éramos” acababa de romper con mi primer novio. Un mes duramos. Fue también la primera vez que lloré viendo una película. Podía llorar porque estaba sola en casa. Tenía quince años. La Streisand me subyugó para siempre desde aquel momento. Cuando en 1991 estrenó su tercera película como directora “El príncipe de las mareas”, yo estudiaba en Madrid y disfruté en versión original del que es sin duda su film más maduro. Antes dirigió y protagonizó “Yentl” y “Loca”, pero aquí narra con maestría, limpieza, contención y emoción una historia que acaparó en su día 7 nominaciones a los Oscar, sin conseguir ninguno, y un Globo de oro que fue a parar a Nick Nolte.
Hay muchas películas protagonizadas por Barbra Streisand; cuatro que haya dirigido explícitamente pero sólo aquí la chica de Brooklyn cogió por las solapas muchos de sus fantasmas y los enfrentó con valentía.
En “El príncipe de las mareas” se habla de las siempre conflictivas relaciones familiares. Hay patrones de conducta que reconocemos a diario en las noticias. Un padre violento, una madre ambiciosa. Unos niños atrapados en el matrimonio que se odia. Unos presos que escapan de una cárcel y cometen actos terribles; el suicidio, la rebeldía, la vida que se nos escapa en un mar de insatisfacciones imposible de abarcar y contener.
Streisand nos acerca a la infancia no feliz de la que tantas veces se olvida Hollywood. En “El príncipe de las mareas” hay abusos a menores, hay adulterio, hay cuernos, hay amor, hay recuerdo, hay sexo maduro sin complejos y, sobre todo, hay perdón.
El padre de familia, el entrenador Wingo, se enamora de la psicoanalista de la hermana. El hijo de la psicoanalista deja de ser un pijo creído, gracias al entrenador Wingo. La independiente mujer de Manhattan, esa que podría pertenecer al “one per cent", como dice Tom en determinado momento del film, rompe su coraza y se entrega a una pasión casi adolescente que la hace revivir. Lo increíble de esta cinta es que podría ser un culebrón malo de televisión y no lo es. Lo increíble de “El príncipe de las mareas” es que nos creemos la frialdad de Lila Wingo (la impecable interpretación de Kate Nelligan nos hace odiarla y compadecerla); nos creemos la frustración de Sally, la esposa de Nick, aparcada en un stand by que no entiende; Y, sobre todo, entendemos a ese hombre que aprende a llorar en los brazos de la doctora Lowenstein, pasados los 40 años.
En la corta pero perfecta filmografía de Streisand encontramos algunos temas recurrentes: la ausencia del padre (Yentl) o la omnipresencia del mismo de forma negativa mediante la violencia o los abusos (“El príncipe…; “Loca”) una madre que es más bien madrastra. Su ambición, su propia belleza está por encima de sus hijos.
Esta madre, mucho más suavizada, aparece en la muy recomendable “El amor tiene dos caras”. Y hay otro elemento que nunca falta en las películas “Streisand” la celebración del amor carnal sin complejos. La exaltación del sexo como culminación de un sentimiento desbordante que se muestra con ciertas dosis de realismo y comentarios picantes como el que le hace la doctora Lowenstein a su entrenador: "Tengo miedo porque sé que tu esposa te pedirá que vuelvas”
-¿Cómo puedes estar tan segura?
-Por que he catado la mercancía, concluye ella dándole un bocado en el pezón.
Una película con cierto sabor clásico por esos flash back continuos, por la brillantez de sus secundarios y por el gancho de sus dos protagonistas, hermosos en su madurez, bellos en su desastrosa vida emocional; grandes muy grandes, Streisand y Nolte. Todos quisieran una doctora Lowenstein en sus vidas. Todas quisiéramos a un tipo duro que se deshace en lágrimas en nuestros brazos. Nunca la Streisand ha estado más guapa, nunca Nick Nolte nos ha resultado tan tierno y fascinante. Es triste que Tom vuelva con Sally, su mujer, y con sus hijas pero ese es el auténtico Happy End al estilo clásico. Es el broche perfecto para una película que podría ser un pastelón insoportable pero que se convierte en una lección maestra de cine, vida y amor.
"The prince of tides"
(Barbra Streisand, 1991)
viernes, enero 06, 2012
Modelo Auschwitz, talla 34
En los años 40, el modelo de mujer era Rita Hayworth. En el 2000, se ha impuesto la estética Auschwitz . Desde principios del siglo XX hasta los 60 el Star System de Hollywood imponía su sello. Las mujeres aspiraban a ser como las actrices: preciosidades de piernas largas, labios carnosos y curvas. Todo cambió tras la década prodigiosa. Apareció un pajarillo desvalido, la famosa Twiggy, y revolucionó los cánones. A pesar de que en los 80 se impuso aquello del culto al cuerpo, a pesar de que las super modelos –Campbell, Evangelista, Schiffer— tenían curvas y pesaban más de 50 kilos, el espíritu aniñado, infantil y desnutrido reina hoy día en las colecciones de los modistos.
De acuerdo; la moda es una industria, pero esas púberes de 1’80, 45 kilos de peso y talla 34 (algunas incluso con su carita de porcelana) me recuerdan a The walking dead. Determinados desfiles de la Semana de la Moda de París dan más miedo que la niña de “El exorcista”; y no en todas, pero en algunas existe esa expresión, esa terrible mirada de hambre y de repetirse hipnóticamente: “estás-cumpliendo-tu-sueño-no te quejes”.
Los mismos Dolce and Gabbana se valen de la imagen de Scarlett Johanson –con todas sus mollicas, como diría mi amigo Antonio Rentero— para vender un perfume; pero vestida con la colección de Milán, Johanson parecería un tapón de balsa con esos estampados horizontales de letras gigantes. Por eso necesitan mujeres delgadas como spaguettis. Aunque, para ser justos, las modelos de los italianos no presentan el infrapeso severo, contra el que alertó en su día el manifiesto Gaudí, y firmado en 2006 por los diseñadores catalanes, que hoy es papel mojado; al igual que aquella iniciativa de Cibeles de no aceptar modelos por debajo de un índice de masa corporal saludable. El citado manifiesto tenía un punto muy interesante que jamás se cumplió: en las pasarelas se mostraría la diversidad corporal existente en nuestro país. Desde la talla 38 a la 46.
El mundo de la danza clásica impone un canon de delgadez estricto, pero está recluida en los teatros, y la moda tiene un carácter social que nos influye como consumidores no sólo de ropa. Jóvenes actrices, personajes de la realeza lucen esas firmas y copian el canon estético de las pasarelas. Kate Middleton pesa 10 kilos menos desde su boda con el príncipe Guillermo. Letizia presenta unos hombros famélicos. Nunca vi hombros así en Jackeline Onassis o Greta Garbo, mujeres esbeltas y elegantes. Esos hombros se repiten de forma preocupante en las pasarelas de moda internacionales. La realidad es que nos avergonzamos de superar la 38, el mínimo permitido. Ergo, está naciendo una nueva forma de segregación. La meta es la talla 34 a costa de lo que sea. En el “Diablo viste de Prada” una de las protagonistas afirma seguir una dieta que funciona: “No tomo nada; y cuando creo que me voy a desmayar, me como un quesito”. ¿Qué pretenden los diseñadores? ¿Vestir a sus clientas o matarlas?
miércoles, diciembre 28, 2011
2012, guerra de guerrillas
Si planea llegar a la luna quizá se quede en la estratosfera, pero ya habrá despegado del suelo
Queridos lectores, les noto compungidos, les noto faltos de imaginación. Apollardaos, que diría un antiguo colega ¿Qué es eso de no pedir nada para el 2012? ¿Qué es eso de “Virgencica que me quede como estoy”? Me niego a seguir por ese discurso derrotista y pre-apocalíptico de los últimos meses ¿Pues no dice el dueño de Mercadona que lo bueno del 2011 es que va a ser mejor que el 2012? ¿Pero esto que es? ¿Cómo puede afirmar algo semejante un tipo que ha ganado lo que no está en los escritos en los últimos tiempos? Que me perdonen sus familiares, pero es para ponerle un celo en la boca por cenizo. Lo mandaba al rincón de pensar de cabeza.
Cierto, 2011 ha sido malo. Los lectores-twitteros lo han definido con palabras como inestabilidad, fragilidad, pérdida pero, amigos, aquí todos hemos aprendido valiosas lecciones –a ver quién es el guapo que sabía algo de la prima de riesgo, de agencias de calificación o de mercados antes del verano—; hemos evolucionado, incluso, algunos hemos resucitado. ¿Cómo es posible? Según el señor Roig, el dueño de Mercadona, tendríamos que estar hundidos en la más profunda de las depresiones, lo cual sería terrible para él porque dejaríamos de ir a comprar en masa. Pero no, estos días el personal abarrota las calles, la gente se junta, brinda y sonríe a pesar del caos. Hay belleza en este desconcierto, hay dignidad, orgullo y valentía entre los escombros del viejo orden social.
“Lorca”, “terremoto”, “indignados”, el “15 m”, “Marta del Castillo”, “Undargarin”, “elecciones anticipadas”, “recortes” o “paro” serían los tags, las etiquetas de actualidad de este año que termina, pero también: “solidaridad”, “esperanza”, “resistencia”, “ambición”, “esfuerzo”, “trabajo”, “inconformismo” y “tesón”. Hoy, los pequeños empresarios, las familias, los autónomos libran su particular guerra de guerrillas y permanecen invictos, como en la batalla de las Termópilas.
Hemos vuelto al origen y nos hemos planteado cuáles eran de verdad nuestros sueños, qué es prioritario en la vida. Antonio Gala escribió que “la felicidad es darse cuenta de que nada es demasiado importante”. No poner todos los huevos en la misma cesta es un truco, el truco que aprendimos sobre la marcha para no perder la sonrisa en este 2011 que vivimos peligrosamente. En Cabaret nos cantaban aquello de “Money, makes the world go around”; el dinero da la seguridad pero, estimados míos, estamos hablando de una película del siglo pasado (1971), ambientada en el Berlín prebélico de 1931. En “Money” hay hambre, personas sin zapatos y casas sin carbón. En el siglo XX el dinero podía comprarlo todo. En el XXI, de ninguna manera.
Todos deberíamos ser ambiciosos en este 2012. Si planea llegar a la luna quizá se quede en la estratosfera, pero ya habrá despegado del suelo. Recurramos a Epícteto cuando sintamos que la tierra desaparece bajo nuestros pies: “Lo que turba al hombre no son los sucesos que le acontecen, sino lo que piensa de ellos”.
La foto es de Germán Sáez
domingo, diciembre 25, 2011
Capote, el mago
Truman Capote: genio, gay, maestro, perfeccionista, obsesivo, suicida y creador del denominado “Nuevo periodismo", entre otras cosas. Truman es el mago, es el literato del mundo que he adorado desde niña. Gracias a las películas, nunca fantaseé con la vieja Europa ni con la época medieval. Los años 30, 40 y 50 son ese reducto al que me escapo cuando quiero soñar. El florecimiento de Hollywood, los fotogramas, la cultura americana, tan joven, tan descarnada a veces, tan ingenua y positivista. Por eso, quizá, Capote sea uno esos autores con el que siento una íntima conexión. Admiro à la distance a Vargas Llosa, por ejemplo, que enamora con sus palabras, envuelve con sus historias, sorprende con su maestría narrativa; pero Truman es algo así como un viejo amigo.
Capote no puede ser considerado periodista pero hizo entrevistas inolvidables contenidas en ese libro titulado “Música para camaleones”. En realidad, el camaleón en muchos casos es él, tan protagonista como el personaje retratado, tan estrella como él. Les recomiendo el capítulo dedicado a Marilyn Monroe, donde la entrevista transcurre en la visita de ambos a un funeral.
Capote ficcionaliza la realidad. Es periodista en un sentido: hace un sesgo en ese continuo espacio-tiempo y nos ofrece el ojo de la cerradura para que contemplemos con nitidez que sucedió en aquel instante, ése que decidió congelar en preciosas palabras para mostrarlo de un modo fiel a la realidad pero no exento de su subjetivo punto de vista.
En la novela “A sangre fría”, Capote estuvo seis largos años persiguiendo un libro, atado a la celda de dos condenados a muerte y prácticamente conviviendo con ellos, para contarlo todo con pelos y señales. Dicen que, después de eso, perdió su alma, o parte de ella. El propio Capote escribió al respecto: “Desde el punto de vista técnico, la mayor dificultad que tuve al escribir “A sangre fría” fue permanecer completamente al margen de la narración. Por lo común, el periodista tiene que emplearse a sí mismo como personaje, como observador y testigo presencial, con el fin de mantener la credibilidad. Pero creí que, para el tono aparentemente distanciado de aquel libro, el autor debería estar ausente. Efectivamente, en todo el reportaje intenté mantenerme tan encubierto como me fue posible"
En la novela “A sangre fría”, Capote estuvo seis largos años persiguiendo un libro, atado a la celda de dos condenados a muerte y prácticamente conviviendo con ellos, para contarlo todo con pelos y señales. Dicen que, después de eso, perdió su alma, o parte de ella. El propio Capote escribió al respecto: “Desde el punto de vista técnico, la mayor dificultad que tuve al escribir “A sangre fría” fue permanecer completamente al margen de la narración. Por lo común, el periodista tiene que emplearse a sí mismo como personaje, como observador y testigo presencial, con el fin de mantener la credibilidad. Pero creí que, para el tono aparentemente distanciado de aquel libro, el autor debería estar ausente. Efectivamente, en todo el reportaje intenté mantenerme tan encubierto como me fue posible"
Algo similiar hace con el relato que encontramos en el mencionado “Música para camaleones“, titulado “Ataúdes tallados a mano”.
Capote también realizó su declaración de intenciones en cuanto a su método: “Me situé a mi mismo en el centro de la escena, y de un modo estricto y sobrio, reconstruí conversaciones triviales con personas corrientes: el conserje de mi casa, un masajista del gimnasio, un antiguo amigo del colegio, el dentista. Tras escribir centenares de páginas sobre esas cosas tan simples, terminé por desarrollar un estilo. Había encontrado una estructura dentro de la cual podía integrar todo lo que sabía acerca de escribir”.
Qué puedo decir de él. Cuando me muera, espero que me lleve donde esté para comadrear juntos por toda la eternidad.
Qué puedo decir de él. Cuando me muera, espero que me lleve donde esté para comadrear juntos por toda la eternidad.
viernes, diciembre 23, 2011
¿Sólo? no, con Clooney (Micros, greguerías)
¿Le pongo el café sólo? / No, con Clooney/ ¿Y yo no te valgo?
Mario la piensa. A veces hace incursiones en sus juegos, excursiones por sus senos. La recrea en fotogramas de deseo bidimensional, infinito.
Me gustas...incluso vestida.
Bailaban en lo oscuro. Muy lento. Era casi la primera vez que el juego de palabras daba paso a otra cosa. Tango, cambalache. Qué mal bailaba el jodío. Ella se paró en seco y lo separó bruscamente de su seno: "Yo pensaba que esto iba a ser otra cosa". Cogió el abrigo y se marchó.
Hace años tus llamadas me llenaban de mariposas el estómago. Hoy, tus gusanos comen la cabeza #pesaojoder
La luna llena sin ti es un desperdicio monumental
Este día raro y gris. Este vacío. Gritos heridos en la espesura, en el silencio verde. Viento helado preñado de presagios. Duele este día
La mosca quedó atrapada en el bloque de mantequilla -beige, frío, insolente- disfrutó hasta el colapso de sus arterias. Butterfly agónica, extasiada y feliz. Hay amores que matan.
miércoles, diciembre 21, 2011
Si yo fuera rica
Con los niños de San Idelfonso tocando a las puertas del cielo, el que más y el que menos acaricia su décimo y sueña con el Gordo. No, no hablamos de Falete. Ustedes saben muy bien de a qué me refiero.
España es un país de quijotes, de idealistas. Realicé una pequeña encuesta por las redes sociales con la pregunta ¿Qué harías si fueses rico? Y me encontré con gente emprendedora, solidaria, apenas caprichosa. Muchos comprarían tiempo para leer, para escribir, para dedicar la vida a su vocación. Alguno ayudaría a los más cercanos. Otros ampliarían su empresa, crearían cadenas de librerías, rodarían la película de sus sueños. La compañera Alexia Salas montaría una cooperativa con paradas de larga duración para poner en marcha un periódico completamente libre. Otros se darían el lujo de viajar y conocer el mundo entero; tener una casa en Roma para escaparse de cuando en cuando, mejorar las condiciones de sus empleados y muchos, muchos estarían dispuestos a ayudar. Así, sin más. ¿Somos o no somos unos soñadores?
La suerte se presenta bajo mil signos: Doña Manolita, el Gato Negro, el número 13 o combinaciones extrañas de fechas y símbolos. España es un país que se entrega a la fortuna, que cree en el milagro con una fe ciega y que sueña, sí. Soñar es crear, es innovar, es crecer. Transitamos de la nebulosa de las ideas a la realidad gracias a las palabras y España es un país de hermosas palabras: esplendor, libertad, resplandor, espíritu, alegría, amistad.
Hoy, mañana, los españoles se aferran todos en uno al mantra de esos niños que romperán la monotonía de la fría mañana como el resplandor de un relámpago, como la luz de la alegría, como el espíritu de la Navidad. Serán dos o tres momentos de euforia y qué más da si usted resulta o no agraciado; se alegrará íntimamente, auténticamente por el vecino. Sobre todo si el Gordo se va a un barrio obrero y con problemas.
El espíritu caballeresco de noble armadura nos salva cada día. Nuestra fe en los imposibles apacigua los miedos, otorga una paz cotidiana que permite cierta normalidad. Si España no fuera El Quijote, las calles se habrían convertido hace meses en trincheras insoportables. Las tensiones habrían reventado en fuego y violencia. Pero no. Hay más voluntarios que nunca, hay más solidaridad que nunca, sólo hay que fijarse en el volcarse de la ciudadanía con la ciudad de Lorca. Nos enmendamos la plana y transigimos porque nuestro caballero es humilde, su armadura está maltrecha pero orgullosa. Un Sancho y un Quijote coexisten en días como estos. La utopía por un lado y la sensatez llana por el otro. Si no toca, ya saben, tenemos salud, estamos vivos; o como escribió otro amigo en Twitter: “Tengo trabajo, con los tiempos que corren, esa es la mejor lotería”
Publicado hoy, 21 de diciembre, en el Periódico La Verdad de Murcia.
Sección Punto G.
Imagen de Germán Sáez
sábado, diciembre 17, 2011
Fortyone
¿Y si me paro aquí? ¿Y si no cumplo más? En la Edad Media probablemente ya estaría muerta, o desdentada, o echa una ruina. La juventud apenas duraba 10 primaveras y hoy la sociedad nos exige ser eternamente jóvenes. Por favor, qué trabajera. Que si se nos caen los párpados y el culo. Que si echamos un centímetro de más, que si nos amojamamos. Qué tristeza.
Me quiero quedar así...bueno, en realidad me gustaría quedarme en los 30 si del físico hablamos. Pero no hay marcha atrás. Podemos intentar frenar el paso del tiempo con una actitud positiva, con amor, con cuidados, pero el tiempo es terco como una mula. No le vamos a engañar. Llegará un día en que nos caigan todos los años de golpe y ¿Qué va a ser de nosotros entonces? Me lo pregunto a veces.
Honestamente, me da miedo envejecer. Da vértigo lo rápido que pasa todo pero, honestamente diré, que no retrocedería ni un año atrás. Mi pasado nunca fue mejor, salvo si hablamos de esos seis meses que pasé en el paraíso, en Puerto Rico...pero eso no cuenta, aquello fue como estar en Brigadoon.
Cuesta cumplir años porque aprender la vida duele y quema. Cada época tiene sus cosas buenas y no lo digo como premio de consolación. Es que es verdad. Hoy, ahora, me siento completa y feliz a pesar de los pesares y le joda a quien le joda, dicho sea de paso. He aprendido algo muy importante: no necesitar la aprobación de los demás y el cariño de los demás. He aprendido a querer un poco más sin necesidad de que me quieran. Eso de no esperar nada a cambio, pues no, hasta ahí no he llegado. Tengo el estado evolutivo de una mosca, es posible, pero necesito algo de feedback de cuando en cuando. Además, si me hago más autosuficiente, acabaré encerrándome en una vaina y eso es muy aburrido.
¿Me he vuelto algo egoísta? Sí, sin duda...pero es que un día me cansé de ser paño de lágrimas, de acarrear con los problemas ajenos. Total, no sirve para nada, tú no puedes ni debes acometer lo que a ellos les toca. Dar algo de ánimo sí...pero ¿Y cuando una los necesita, eh? ¿Donde están, eh?
Me gusta esta foto que me hizo Francisco Javier Sánchez en el estudio de Pepe de Pantumaka porque así es como me siento. He pegado cuatro gritos, no tengo rabia dentro, sólo la justa para que nada ni nadie me machaque. Algo se rompió dentro, algo eclosionó en este 2011 que está a punto de terminar. Me quiero un poquito más y hay ciertas cosas por las que me negaré a pasar. Que sí, que en el fondo sigo siendo la que soy: algo chula, testaruda, que se agarra a los amigos como un clavo ardiendo (porque ha días que lo son), luchadora, despistada y con un punto de inocencia que me niego a perder, forever and ever.
Y tengo todavía tanto por hacer, tanto por aprender, tanto que mejorar ¿Me dará tiempo?
El tiempo, ese dueño de todo, inexorable, inabarcable, intangible. Coño, tiempo, no seas así, que todavía me quedan por vivir 70 vidas más. Quien pudiera realizarse en este día y en este momento, aquí y en Londres, o en New York o en el Caribe. Todas la vidas me parecen pocas. Qué avariciosa soy. Tendré que hacer un pacto con el tiempo, no me queda otra.
La foto es de Francisco Javier Sánchez
viernes, diciembre 16, 2011
Todas somos Madonna
Más buena que ayer pero menos que mañana», este es mi eslogan del mes, poseída como estoy por el espíritu de Madonna. Qué grande es Madonna. Los tiene tan cuadrados, que ni Guy Ritchie -varón fuerte, hermoso y creativo- ha podido con esta poderosa dominatrix.
Ser Madonna no es fácil. Cuesta imitar sus coreografías, seguir su ritmo, sus transformaciones, pero a las chicas de hoy nos sobra lo fácil. Sí, qué pasa, me autodenomino chica. Con 40, pero chica. Alguien me dijo: «Tú para mi, siempre serás una chica». ¿Y quién soy yo para contradecirle? Solo una adicta a las dietas, al ejercicio físico, al estar más buena hoy pero menos que mañana, como Madonna, como muchas de las que leéis este artículo.
No lo consigo, claro. Es imposible ser Madonna. Estoy segura que en algunos de sus estadios evolutivos, un chamán indio se reencarnó entre sus piernas y por eso se la ve tan lozana pasados los 50; por eso y por esos arrestos que para sí quisieran los políticos ¿Se imaginan a Rajoy o Rubalcaba bailando el Vogue? No hay huevos.
Disciplina, eso es lo que necesita este país, y no hay gente más disciplinada que los bailarines. Imagínate que al final todo se arreglase con unos cuantos pliés y nosotros venga darle vueltas a la dichosa prima de riesgo.
¿Os acordáis de Debbie, la profesora de Fama, aquella que decía «la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar»? Estoy segura que la pobre Terelu la habrá tenido en sus oraciones estos días. Yo me acuerdo de ella todas las mañanas justo cuando suena el despertador. Creo que Debbie maldijo a toda una generación, incluso a los que no buscamos la fama. A todos, menos a ella: a esa súper hembra, artista y empresaria.
Cuando mi querida amiga y maestra de baile, Amor Corbalán, nos anunció una coreografía sobre Madonna me pregunté ¿Pero cual de ellas? Las chicas, todas las chicas, sufrimos su síndrome. La todopoderosa Madonna Louise Veronica Ciccone ha jugado con su identidad, como nosotras. Ha sido ambición rubia: sexy y explosiva; ha sido Morgana gótica en 'Frozen'; domadora con cueros y geisha sometida; ha sido Evita y country-girl en 'American Pie'; la hemos visto con brillos setenteros en 'Music', con mallas ochentenas en 'Confessions on the dance floor'; ha sido rosa de Inglaterra y estrella porno. Ha sido madre amantísima que hasta escribía cuentos infantiles. ¡Madonna, para ya, por favor!
A ella, como a nosotras, se le va la pinza y, en un intento de ser todo lo que la sociedad nos demanda, se nos olvida quiénes somos en realidad. Nosotras, coroneles de acero que no nos toleramos un fallo ¿Quiénes somos? Somos Madonna: ansiamos la perfección, la belleza, nos aburre lo establecido, encontramos oro bajo las piedras, convertimos a sapos en príncipes. Es verdad, no tenemos abuela. Como cantaba Chaka Khan: 'I'm every woman' y no es imposible. Eso sí: siempre, siempre, más buenas que ayer, pero menos que mañana, faltaría más.
jueves, diciembre 15, 2011
Undargarin, el bello
¡Qué buena pareja! Cristina e Iñaki siempre me han parecido los más “reales” de la Casa Real. Don Juan Carlos ha volado siempre por libre. Sofía, sobria y elegante, no se sale ni un punto del personaje, sólido como una roca, que ha edificado con el paso de los años, tan alejada de su marido -dicho sea de paso-. A Elena y su ex nadie se los creyó nunca. Letizia y el Príncipe son dos cubitos de hielo muy bien vestidos en todas sus apariciones. Tan formales, tan correctos. Ella tan flaca, por Dios. Las demostraciones de afecto en público, definitivamente, son cosa de pasado.
Si finalmente resulta imputado, Undargarin será una gran decepción, sobre todo para nosotras, coetáneas de Cristina, que vivimos casi en carne propia esta historia de amor tan sana, tan natural que hace más inconcebible lo que está sucediendo. Iñaki encarnaba a ese príncipe azul: tan cachas, con esos ojos tan cristalinos, de tan buena familia ¡Si hasta un antepasado suyo es el patrón de Vizcaya! Corría el año 1996 y la Infanta, deportista y animadora entusiasta, conoció a Iñaki en las Olimpiadas de Atlanta. Hoy tienen cuatro hijos: Juan, Pablo, Miguel e Irene.
Las duras palabras del jefe de la Casa Real , Rafael Spottorno, hacia el yerno de su majestad lo acusan sin contemplaciones: apartado del linaje Borbón “por comportamiento poco ejemplar”. Toma castaña pilonga. Qué importa si es culpable o no. Ya está condenado con semejante frase. El poder de las palabras, no hay agrimensor capaz de calibrar sus efectos. En cualquier caso, hace tiempo que esta pareja vive en el ostracismo, en Washington, con su gelidez de capitolios y coches oficiales.
La actitud del Rey me parece, y que me perdonen los monárquicos, poco regia. Las palabras de Spottorno se cargan de un plumazo la presunción de inocencia de este hombre que, quizá movido por la presión –que nadie diga a sus hijos que papi pegó el braguetazo del siglo— se ha metido en aguas pantanosas. A la Casa Real le ha faltado añadir: si demuestras tu inocencia, Iñaki querido, volverás al hogar. Si no, ahí te pudras. Pero por si las moscas, espantemos el fantasma de la desgracia y la miseria.
Cierto, las acusaciones contra el ex jugador de balonmano son muy severas y sangrantes en los tiempos que vivimos. Más de cinco millones de euros se desviaron de fondos públicos a Noos, la empresa que presidía Undargarin, para sufragar supuestos eventos deportivos, estudios que no se realizaron y otras actividades poco justificables; dinero, en concreto, de las comunidades Balear y Valenciana, cuyos anteriores responsables autónomicos sí están imputados.
Yo no paro de pensar en Cristina, esa buena chica — con su familia, con su trabajo, con su vida tan bien resuelta como la tenía— en la sombra de la ignominia que se cierne sobre ella, y las dudas, tantas dudas que no podrá aclarar en las noches de insomnio, y en ese Iñaki, quien le dijo hace años a su recién estrenado suegro que no se preocupase, que ala Infanta no le iba a faltar de nada.
Yo no paro de pensar en Cristina, esa buena chica — con su familia, con su trabajo, con su vida tan bien resuelta como la tenía— en la sombra de la ignominia que se cierne sobre ella, y las dudas, tantas dudas que no podrá aclarar en las noches de insomnio, y en ese Iñaki, quien le dijo hace años a su recién estrenado suegro que no se preocupase, que a
Imagen del archivo de la Cadena SER
sábado, diciembre 10, 2011
Caperucita ninja mata a Blancanieves
Decía el maestro de periodistas Richard Kapuscinski, que él no tenía una vocación, que tenía una misión. Por eso cuando políticos y población civil juegan con nuestro derecho a opinar, e incluso con nuestro derecho a preguntar, me cuestiono si ésta es, de verdad de la buena, una sociedad democrática.
El otro día una tuitera criticaba a una comunicadora de gran prestigio porque emitía su opinión, al igual que hacen otros caballeros de las ondas. Pero, ah, ella no debía. Por dos razones. Primera: decía algo que no le gustaba. Segunda: era mujer y sin paranoias afirmo aquí y ahora que ser mujer y no ajustarse al estereotipo - es decir, ser independiente y no tener pelos en la lengua- se paga muy caro. Nosotras hemos de ser Blancanieves o Cenicientas, dormidas en nuestro estercolero decrépito a la espera de que un príncipe nos rescate. La que se sale del tiesto, colleja.
Hace poco una entrevistadora relamida de la ABC Channel le recriminaba a la Streisand su perfeccionismo. Ella le contestó: si fuera un hombre, sería una cualidad maravillosa, pero como no, soy un 'pain in the ass'. Dicho en machista paladino: un auténtico coñazo. En 'El color púrpura' el maltratador de la protagonista le escupía su desgracia a la cara: «Eres pobre, eres negra, eres mujer y eres fea. No eres nada». Así eran las cosas y no podemos permitir dar un paso atrás. Prefiero ser caperucita Ninja a Blancanieves -qué pava la pobre, todo el día roncando- e impedir que el poder y la ignorancia atrevida nos cierren la boca ¿Por qué no tengo derecho a opinar cuando todo el mundo lo hace? El periodista con más motivo. Está entrenado para seleccionar, cortar y pegar fragmentos de realidad. Tiene el olfato más entrenado que cualquier escritor superventas para saber qué ruge en las calles.
Esta caperucita Ninja no se callará ni bajo el agua. Ojo, opinar conlleva sus riesgos. Porque podría escribir sobre chorradas y prefiero mojarme y tocarle las pelotas a quien corresponda. Porque sepan que es así. Esto molesta pero ¿Por qué iba a ser menos chula yo que Pérez Reverte?
Manuel Vicent describió el columnismo como una mezcla de terrorismo y lirismo. El peculiar Umbral decía que el artículo «era la flecha rápida que se dispara al aire». Esto es acción, es diálogo y debate. Sin mesianismos, he de aprovechar este privilegio y que el arma de la palabra rompa los muros del sectarismo, venga de donde venga.
Prefiero ser mariposa del aire y dudar y escuchar que encerrarme en el sepulcro de las certezas. Desde mi imperfección, cumplo una regla básica para escribir esto, aquí y ahora: intento ser buena gente y el maestro de periodistas, Kapuscinski afirmaba que para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos: «Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias». En ello estamos.
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