sábado, febrero 03, 2007

INGENUIDAD, COMO ANTES


Dice Carrie, la protagonista de "Sexo en Nueva York" que llega un momento en la vida que es imposible vivir sin una cierta dosis de pesimismo y no puedo estar más de acuerdo. Hay seres en el mundo que tienen una perpetua ilusión por vivir y aventurarse. Personalmente, nunca me han dado miedo los cambios, los nuevos proyectos, pero, a medida que crezco, se hace más hondo en mí un pequeño socavón donde perviven todos los sinsabores y las tantas, tantísimas ilusiones truncadas, sobre todo en el terreno profesional. Ahora, cada vez que surge una oportunidad, el miedo la acompaña como una sombra alargada que sólo me aporta una media sonrisa. No un salto, no una exclamación.
No sé a vosotros...pero ese pequeño socavón se ilumina en ocasiones como una bombilla roja que me alerte de un peligro.
Quizá, de un tiempo a esta parte, una se lleva menos chascos y, si llegan, ya tiene el parachoques preparado y no duele. No como antes. Pero igual ocurre en el caso de los triunfos. Tampoco son como antes.
Foto de Aleeka Salaam's

10 comentarios:

Sintagma in Blue dijo...

Jo, no me digas eso...

Besitos

eSadElBlOg dijo...

Entiendo perfectamente lo que dices, solo que a veces el socavón se hace demasíado grande...¿será que a veces me paso con la dosis de pesimismo?

eSadElBlOg dijo...

Entiendo perfectamente lo que dices, solo que a veces el socavón se hace demasíado grande...¿será que a veces me paso con la dosis de pesimismo?

nancicomansi dijo...

Jo chica, que familiar me resulta esa sensación...un poco la confortable tibieza, optada por puro recelo...qizás las decepciones pesen más en la balanza que el sabor de los triunfos y a uno/a no le dé la gana de "morder más el polvo"...¿madurez=cobardía? Chi lo sa...

JOHNNY INGLE dijo...

Yo creo que la explicación está clara:

Es prácticamenge seguro que 3 de cada 10 británicos no folle nunca, o lo haga sólo una vez cada seis meses, o lo haga sólo con gallinas o melones.

Ese tres por ciento es el que contestó que prefiere el millón de libras.

LOLA GRACIA dijo...

Sintagma...son sensaciones. Envíame uno de tus ángeles, el ángel de la ingenuidad perdida

esadelblog ..reconozco que me he vuelto un poco pesimista y desconfío de mi misma hasta límites insospechados.

Nanci..Si yo siempre me tiro al río de las nuevas oportunidades, pero antes me tiraba con alegría..ahora llevo el salvavidas

Johny no sé que decirte, no creo que el pesimismo tenga nada que ver con follar a no ser que llevemos la ingenuidad al terreno de las relaciones, que es lo que le ocurre a Carrie de "S EN NY". Si ella hace el esfuerzo pero mucho se teme que la mayor parte del tiempo este no sirva para nada, o sólo le compense unas horas. Aun así, merecela pena no?

Landahlauts dijo...

Es práctico tener coraza, pero a veces se echa de menos la ingenuidad perdida. Sobre todo cuando la ves en otros.

Alba y Alvaro dijo...

La edad tiene esas cosas. Quizás no nos damos cuenta de lo mucho que tenemos, hasta que inconscientemente no lo queremos poner en peligro. Cuando no se ha conseguido nada todavía, y no tienes nada que aportar, en fácl saltar, pero todo tiene sus ventajas porque cuando saltas, sueles hacerlo de manera más segura.

Besos desde el agua.

Muchas gracias, Lola.

atenea crisoelefantina dijo...

uffff no soporto a las petardas de sexo en nueva york! tan tópicas que resultan ser machistas...

George Hazard dijo...

Es que uno se va poco a poco templando, y como decía madonna, How can life be what you want it to be?
Adoro sexo en Nueva York, la habré visto tres veces.
Besos!