lunes, mayo 19, 2008

Tardes insólitas

Un niño, su abuela y su madre corretean por las exiguas sendas de la huerta. Madre e hija recuerdan tiempos pasados. No necesariamente mejores, salvo porque todavía estaban entre nosotros Pepe "el gordo" y la abuela Micaela. Aunque ya no corre el agua por las acequias aún persisten rincones agrestes de un pasado no tan lejano y rural. Las moles de piedra que se levantan inmisericordemente frente a la montaña, deformando el paisaje, casi tapando El relojero, son un atentado brutal a la tarde fresca, tras dos días de lluvia en una huerta que se resiste a desaparecer.
Las risas se mezclan con historias que cuenta la abuelita Mª Carmen de vecinas que ponían inyecciones, de tardes de lluvia cogiendo caracoles. La madre, todavía imagina a la tía Paca pelando patatas en un rincón, arrancando ensalá para hacer la cena. Ni mejor, ni peor que hoy, pero qué duda cabe que esa infancia, con esos olores de azahar, veranos de higuera, chocolate para el desayuno, frescor de morera, campos de agrillo silvestre y gallos correteando libres por el camino, ya no volverán.
Un señor compró por cuatro duros el terreno donde vivían mis abuelos. Cortó las higueras, cortó todos los árboles, se llevó la tina, las tinajas y encima cerró las sendas por donde pasaban todos los huertanos antiguamente. Ha levantado cuatro casas que alquila y ha restaurado parte del huerto pero librándose de los nispereros, los ciruelos, el árbol de los caquis. Pues no me gusta su reforma, caballero. Le sacará mucho dinero, pero se ha cargado el rincón más encantador de San José de la Vega. Y me da igual que nos regale naranjas de las que plantó mi abuelo, tan dulces no conozco otras, no me gusta lo que ha hecho con esto. No me gusta que mis tías se empeñasen en vender aquel pedazo de tierra y no me gusta que mi madre, la abuelita Mª Carmen, no tuviese los arrestos necesarios en su momento para negarse a vender.

miércoles, mayo 14, 2008

Dios existe porque creó a Frank Sinatra...

...Hoy hace 10 años que se lo llevó. Pero ahí queda su voz para el regocijo de los pobres mortales.Frank me lleva a la luna en dos minutos de canción. Hace bailar mi corazón. Frankie era generoso y matón. Mafioso y encantador. Enamoradísimo de Ava Gadner. Celoso. Perdedor y ganador. Todo lo fue Frank. Borracho con Dean Martin en Las Vegas. Amigo de sus amigos y mujeriego como pocos. Todos sus defectos le hacían, le hacen, adorable.

lunes, mayo 12, 2008

Meapilismos

Todas las ideologías pecan. Se salvan los pensadores/as de sartén y pinzas; aquellas/os ideólogas/os que mantienen saneada su pyme o la economía familiar. Son mentes donde impera el sentido común. Salirnos de ahí es aterrizar en el fango. La derecha muy derecha se escandalizará hipócritamente por las relaciones fuera del matrimonio –las pre-matrimoniales y las adúlteras— como si al nacer nos implantasen el chip de la monogamia. Paradójicamente, es en la derecha donde ha crecido esa figura tan literaria y coplera de “la querida”. Todo lo que huela a sexo escandaliza de cara a la galería, como si no tuviésemos un poderoso órgano-mandón entre las piernas.
En la izquierda es absolutamente descabellado atacar a la inmigración, como si todos fuesen trabajadores y honrados. Pues no, que hay de todo. Algunos se les hincha la vena a la hora de defender al escarabajo pelotillero, pero no moverán un dedo por su vecino de enfrente, porque es un facha de toda la vida. Hasta los que no nos sentimos de ningún extremo pecamos de meapilismo, y etiquetamos/simplificamos a unos y a otros. Mea culpa.
Artículo de la moi publicado en 20 minutos, Murcia

sábado, mayo 10, 2008

Cosas por las que merece la pena vivir



La cara de agradecimiento de tu santo con la rodilla llena de grapas. Su estoicismo sin parangón. La tripita llena del nene, su sonrisa al descubrir un juguete nuevo. La expresión de alivio de tu madre cuando descubre que los ladrones no se llevaron tu medalla de la virgen niña. Sus macarrones con tomate en el táper. Un amigo que gana un pleito el que se jugaba su futuro. Las carcajadas con Cristina en la Taberna del Abad. La recién descubierta escultora enamorada de un vetusto nóbel --Una historia a la que agarrarse en tiempos de descreimiento-- Una nominación en el Rendibú. Los grititos de Martina, sus gorjeos encantadores de bebé. La foto del bello tras los libros en blanco y negro. Un papel que llega a tiempo. Una nómina de más de una década que me da 50 puntos. Las notas musicales que llegan por sorpresa. El candor de la primavera. Los invitados que se presentan al programa. Una buena idea para el siguiente. Los compañeros de trabajo excelentes. Un sillón relax. 995 gramos de cerebro en el Brain Nintendo. Algunas palabras tiernas. El cariño desinteresado de los bloggers.



Aunque hay días de grises losas. Interminables horas de transición y desconcierto. El mundo, la mayor parte del tiempo es un lugar acogedor.

martes, mayo 06, 2008

I can't smile...




Hola amigos. Siento no escribir tanto como antes. Un frío raro en este mayo caluroso se me pega a los talones. Y no puedo evitarlo. El pasado sábado vi una película muy loca en la que sonaba contínuamente esta canción. Donde la voz de Barry Manilow era la del protagonista. Una especie de Julio Iglesias de homosexualidad escondida. Una peli realmente divertida con actores magníficos y una Julie Andrews y Barry Manilow haciendo de sí mismos. Esta canción es pura miel. I know. Pero a veces la dulzura es imprescindible para afrontar momentos, no diré que difíciles, pero sí algo complicados. Y me di cuenta de una cosa. Que echo de menos a mucha gente del blog (empezando por mí misma). El desánimo se nota en las pocas entradas. El agotamiento es las casi nulas visitas a otros blogs. Así que, entono un mea culpa. Y que prometo ponerme las pilas en breve. En cuanto las recargue. Lo cual no es fácil con la multitud de ocupaciones, como os ocurrirá a todos vosotros. Y una sonrisa para todos. Una sonrisa enorme.

viernes, abril 25, 2008

Frío en la mente

En su sueño, Israel era una estepa blanca. Nieve al fondo. Grietas bajo sus pies. No cabía gran espacio para la esperanza. Miraba en derredor. Esa no era la vida que quería. Nunca la había querido ¿Qué hacer? Salir huyendo es propio de cobardes. Sentía la soledad como un peso que le oprimía el corazón. Palpitaciones, sudores fríos. La soledad inexpugnable a las puertas de la muerte le acompañaba y hacía oídos sordos a los cantos de sirena. Aquellas que dijeron amarle ¿Lo hicieron realmente? Nadie puede saberlo. Indeterminada y misteriosa es la esencia del amor.
Israel avanzaba sin miedo hacia la nieve, blanca. Era como el objetivo de toda su esperanza. La blanca nieve deslumbrante. Cegaba su mente y sus ojos. Ya no veía nada. En su sueño, Israel coronaba una cima de guijarros. Abajo, quedaba el blancor helado como un refajo de frío que enlazara la cintura de la montaña. Y ahí, contemplando la inmensa planicie recorrida, sintió que el esfuerzo había sido en balde. Seguía en medio de la nada. Inmerso en el brutal aislamiento de sus días. No había amores, ni hijos, ni hermanos, ni amigos. Nadie podía ayudarle. Algo intangible se había apagado para siempre en su interior. Tal vez era la ingenuidad. La ilusión, la alegría de saberse con poder para transformar su entorno en algo que amase de veras. En el que sentirse confortable y en casa.
Justo cuando el glacial frío se colaba en su corazón, congelando hasta la simiente de cualquier proyecto futuro, alzó el vuelo. Y acto seguido, despertó en su cama de hospital.
Le llamaban esquizofrenia. Se supone, que esa era su enfermedad.

domingo, abril 20, 2008

Nativel en su tinta, el jueves 24 de abril


"Lo sé. La guerra es un horror para todos y hay que huir de ella como de la peste. No hay duda, sin embargo, de que estoy aquí, reconstruyendo la memoria histórica con la convicción de que los ojos de las víctimas me siguen mirando. Una legión de desconocidos que no logró sobrevivir a la destrucción. Personas que quedaron en el camino, solas, derrotadas, muertas, fusiladas o desaparecidas…."

Camino de hierro
Nativel Preciado




Nativel Preciado
Invitada al ciclo "Escritores en su tinta"
24 de abril (jueves)
20.00 horas
Biblioteca Salvador García Aguilar
Molina de Segura