domingo, marzo 22, 2015

Rupturas







Es un jirón en el corazón. Algo se rompe. La confianza, la esperanza, la ilusión. Ya no hay mañana. Hay rupturas que son como una mortaja. El sepulturero te envuelve con primor pero te quiere lanzar al mar, y que te coman las alimañas. Y habrá muy buenas palabras, pero son para que los dejes en paz. Para que su conciencia de tíos mierdas y sin escrúpulos se sientan más aliviadas. Cierto. Ese comportamiento: el de usar y tirar no es propio de ellos. Ni siquiera corresponde con su autoimagen, pero es lo que hacen llegado el momento. Ya no me convienes, ahora me estorbas y no hay más solución que quitarte de en medio.

Lo realmente coherente en esos casos es un tiro entre los ojos. Así se acabó el sufrimiento de una vez. Pero para pegarte un tiro en los ojos hacen falta huevos, como los del protagonista de Macht Point.  Y en este caso no los hay. De ninguna clase.

No hay cojones, no hay vergüenza torera y lo único que cuenta es mantener el status quo al precio que sea. La mentira es la reina de estas situaciones. Ellos se mienten a sí mismos, mira qué bien lo he  hecho, mira qué honrado he sido, mira qué legal. Les mienten a ellas: sólo fue un pasatiempo y, lo peor, se  vuelven a mentir a sí mismos. Luego llorarán escuchando “Me cuesta tanto olvidarte” pero recompondrán el rostro, volverán a su hipocresía social y a seguir sembrando el mundo de embustes que no satisfacen a nadie.

Por supuesto, todas las promesas que te hicieron quedarán reducidas a escombros: “si necesitas algo de mi, llámame”. Olvídate, nunca es un buen momento. Pero nada. Quizá sientan algún pequeño ataque de cuernos cuando te vean paseando por la calle con otro, o en una foto donde sonríes (cómo ¿Tiene derecho a sonreír, después de tanto como me ha querido?) o incluso si consigues algún pequeño éxito profesional en un mundo del que ellos ya están excluidos.  Y eso sí que les duele algo en el fondo. Es la eterna y pomposa vanidad masculina.

Y el egoísmo masculino. Ellos que buscan tu paz, tu sosiego, tus ternezas, tu carne, tu sexo y tu amor, lo olvidarán todo. Olvidarán todo cuanto hiciste por ellos. Olvidarán todo el amor que entregaste a cambio del precio gratis total.
Ellos cambian el chip, vuelven su burguesa vida de siempre. A su vida de mierda de zona de confort. Una ciénaga pantanosa y hedionda donde nada cambia, sólo unas mentiras por otras, sólo unas amantes por otras y se sentirán tan satisfechos de sí mismos.

Cierto, no hay ruptura inocua; pero hay formas de anestesiar el dolor sin más engaños y más mentiras.
Cada día tengo más claro que vivimos una sociedad donde la verdad está mal vista y es perseguida. La verdad auténtica. Las palabras ciertas y rotundas como amor y deseo; ese amor y deseo tan insustituibles de unas personas a otras.

Cada día tengo más claro que esta sociedad española enferma, no avanza hacia ninguna parte porque está podrida de mentiras. Porque nos hemos vuelto perezosos, vagos, ineptos y pasotas hasta para eso tan imposible de encontrar a veces que es el amor. Y lo despreciamos porque da mucho trabajo, porque me saca mucho de quicio. Porque me deja exhausto y bastante tengo con llegar a casa, abrirme una cerveza y ver un partido.
Así, lo que venga, lo que haga falta.


Hasta para romper relaciones y familias hace falta estilo y clase en este mundo. Pero el mundo está lleno de gañanes.

domingo, marzo 15, 2015

El selfie más íntimo







Esto del sexo virtual se está sofisticando tanto que no sé dónde vamos a llegar. Imagino que lo próximo será ponerte un cohete en el culo y salir despedido por los aires, mientras un amigo de confianza te graba con el móvil. Pero, claro, para eso necesitas un amigo de confianza y estamos abocados a un mundo de solitarios donde falta precisamente eso, los amigos de confianza. Y por eso es que existe el mundo virtual, para erradicar la intimidad de las relaciones humanas. Y no me refiero sólo al sexo, sino a ese otro componente tan rico, tan especial de los amigos, de los amantes, cuya complicidad puede excluir hasta las palabras. Con una mirada todo está dicho. O con lo que yo llamo, contraseñas de tribu, de clan, o de pareja.





Yo lo que os quería contar es que se han inventado un vibrador con cámara para hacerte selfies de tus partes más internas. Es como un gusiluz diabólico que muestra toda la casquería que se esconde bajo nuestra piel.

Casi, casi como esos videos que ponía el padre de un colega de clase que era cirujano. Lo malo es que te los colocaba a la hora de la comida. Imaginaos el espectáculo de una operación a corazón abierto mientras tú intentabas comerte un bistec. Pero sigo, que me disperso.
El artefacto, pensado sobre todo para el público gay, es un vibrador con cámara que se llama Gaga, imagino que en honor a la gran musa cantante.

Entiendo que las partes íntimas son eso, íntimas, únicas e intransferibles. Hay vaginas bonitas y otras horrendas. Hay anos que da gusto verlos y otros llenos de pelos. Y aquí quiero llegar a parar ¿No tenemos bastante con cuidar hasta la extenuación nuestro cuerpo físico externo? ¿No les basta a los cíber amantes con una fotillo del órgano en cuestión? Pues no, hay que retransmitirle al partenaire el orgasmo completo: todas entradas y salidas del vibrador hacia la cavidad susodicha y todas las contracciones del momento.

El vibrador tiene cámara y luz y es compatible con Facetime. Lo puedes retransmitir en vivo y en directo o puedes subir las fotos a Instangram, como gustes. El bicho se llama  Total, nada.

Yo soy partidaria de todos los avances, que conste, pero esto de la casquería tan pormenorizada no me pone nada de nada. Prefiero la piel con piel, el sudor, el licor de los fluidos en conjunción, las lenguas, las bocas y otras cosas ya me podéis comprender— pero, de verdad, no me pongo yo en situación con un vibrador con cámara. Que sí, que el otro puede ser mi objeto de deseo y que esté,  qué te digo yo, en Tombuctú, pero esto del vibrador con cámara me deja más fría que un polito de limón. En todo caso, para las distancias ya se inventó el sex-phone, que, personalmente lo prefiero. No hay nada como un buen jadeo, el desparramarse del otro para entrar en un éxtasis común.

No me veo retransmitiendo los pormenores de mi vulva. Quizá, vosotros, con ese punto morboso que os da mirarlo todo lo encontráis de lo más cool, pero este gusiluz que se lo meta otro por el culo, porque yo paso.


lunes, marzo 09, 2015

La otra







Por fortuna, nunca me he sentido la otra. Y esto es algo muy agradable y sacrificado al mismo tiempo. Convertirte en el centro de la vida de un hombre es complicado. Ya sabemos como son ellos: polígamos por naturaleza, de moral distraída, susceptibles a los encantos femeninos con esa genética innata que les lleva a esparcir su esperma por toda la tierra. Los acepto como son, pero sin tocar mucho los ovarios.


Da igual que una sea oficial o no. Eso carece de importancia. Lo fundamental es esto: “nena, me han ofrecido tal trabajo ¿Qué crees que debo pedir?; o “Querida, me han invitado a un programa de televisión ¿me pongo la chaqueta negra o la gris oscuro?”. Tú eres la principal; Da igual tu estado en cuestión con el susodicho: casada, divorciada, amante y siempre amada. Ellos recurren a ti en primer lugar. Ante las alegrías y las desgracias. Ante las dudas existenciales. Ante las pérdidas inevitables de la vida. Ellos te contarán sus miedos, se mostrarán vulnerables, esconderán su cabeza bajo tus hombros para que les consueles y luego se erguirán como el macho conquistador y poderoso pero que no es nadie sin ella. Ella, la que cantaba Alejandro Sanz. Esas ellas con rostros y nombres diferentes

“La otra” es esa que uno llama para un rato y … adiós muy buenas. Quizá ese rato es cada quince días; o una vez a la semana en momentos muy puntuales del tiempo. La dueña de su corazón es esa que sabe casi lo que desayuna, a qué horas mea, lo bien o mal que duerme y la que se lleva los quebraderos de cabeza —los suyos— también a su almohada…aunque no la compartan.

Y le distrae de sus preocupaciones con un chiste fácil, y le arranca una sonrisa. Y posan juntos en una foto y en esa foto no frunce el ceño. No muestra agarrotamiento. Está relajado;  es él, él mismo. El que se desliza y se atropella y vuelve a caer en ella porque con ella se siente natural, tal como es. Sin poses.

Ser la dueña es complicado por muchos motivos. Lo fácil es mirar hacia otro lado cuando él pierde el sueño. Lo fácil es esconder la cabeza cuando él piensa en otra; Lo fácil es dar por sentado que están juntos porque sí y que no hay nada por lo que luchar, porque el monte ya está conquistado. Y un rábano.

Ser la dueña, o ser la Doña, como yo digo, es un trabajo diario; minuto a minuto, segundo a segundo y hay que tener los cojones para ponerlos sobre la mesa cuando corresponda e ir ganando terreno en el egoísmo masculino que siempre campa a sus anchas. Hasta que llegará un día, ese día, en el que él no pueda pasar sin llamarte; sin escuchar tu voz. Porque te has implicado gratis total y eso ya no lo hace nadie en este mundo. Ese día en el que le falte la caricia, el beso, la palmadita y, por qué no, ese orgasmo increíble que nunca podrá otorgar “la otra”. Ese orgasmo que va repleto de alma, corazón y vida. De entrega, piel con piel y cerebro con cerebro. Ese punto de explosión al que se llega por la vía intelectual; domeñando los bajos instintos hasta convertirlos en instrumentos del placer. Un placer al servicio del Don y la Doña, dueños de la química increíble cuando el amor es el capitán de las relaciones. El amor es ese milagro que los llena de fuego en dos minutos y les libera para siempre jamás.


domingo, marzo 01, 2015

Segundas oportunidades




“Amaneció y ella ya no era ella. Tras años apegada a su mochila, creía que su perfil se desdibujaría en el aire tras abandonar esa bolsa llena de la supuesta seguridad, de la supuesta suficiencia, de la supuesta felicidad. Pero soltó lastre y se sintió liberada.
Ya no estaba maldita. Ya no estaba obligada a recorrer el itinerario marcado por sus antepasados, por sus prejuicios, por toda aquella tribu que la crió con amor pero con unas leyes que la convirtieron en alguien que se contradecía con su esencia. Hoy era el primer día de su segunda vida.  Ella misma se dio la oportunidad de perdonarse los errores, de admitir que las cosas no siempre salen como uno quiere, que es humana, frágil, mortal y que sólo tiene una existencia”.

Todos tenemos derecho a cambiar. A superar las enseñanzas de la Biblia: “Que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda “¿Pero qué estupidez es esta? ¿No será mejor llegar a un consenso con tus manos que recurrir al autoengaño?  

Estamos intoxicados por supuestos saberes que nos hieren de muerte, traspasados de padres a hijos con la mejor intención. Una herencia envenenada. En algunos casos, hay personas lastradas por deudas, inversiones equivocadas, por seguir la corriente de la burbuja. Maldita burbuja que los marginó al ghetto del todo black, a ser ciudadanos ectoplasmáticos que apenas pueden aparecer en papeles oficiales. También ellos creían que los bancos les aconsejaban con la mejor intención.

El Gobierno de España quiere dar una segunda oportunidad a los empresarios que se han visto castigados por la crisis fatal de la que no terminamos de salir. Se han percatado que señalar, acusar con el dedo,  engrosar listas negras y asfixiar económicamente al ciudadano los conduce a ninguna parte. Si no tienen dinero, cómo diablos van a pagar. Un poco de aire y, quizá, con un poco de suerte, podrán generar ingresos de nuevo y respirar tranquilos.

Si hasta los políticos se han dado cuenta de que es precisa una Ley de la segunda oportunidad ¿Por qué tanta gente se la niega?
Todos tenemos derecho a subsanar errores, incluso a empezar de cero. Todos tenemos derecho a cambiar de vida sin ser juzgados. Y si nos juzgan, a que nos importe un pimiento.

El derecho a elegir y decidir es sinónimo de libertad. Y las oportunidades no son otra cosa que la esperanza de mejorar. Si la justicia escasea tanto en este mundo, al menos concedámonos la justicia poética de reconciliarnos con los que se fueron sin decir adiós; con nuestra juventud y nuestra madurez, con nuestras ilusiones; con nuestra inseguridad y nuestras dudas. Reconciliémonos con nuestros deseos y concedámonos aquello que soñamos sin esperar a un mañana que nunca llegará.

A fin de cuentas, lo único importante en este mundo es cuidar a los que queremos y que nos cuiden. Pero nos dispersamos en tonterías  y olvidamos lo que en verdad nos ata a la vida.

Quizá debamos rescatar sólo lo bueno de las tradiciones de aldea: conjuros que sanan enfermedades y esa costumbre de interesarse por el vecino, por el amigo, por esa gran familia que se va conformando con el paso de la vida, de las horas, de los días. Por todos nosotros, los supervivientes de esta guerra económica que nos ha tuneado en profesionales 360 grados, dispuestos a todo con tal de ganar algo de dinero.

Si en el inconsciente todo acaba de pasar, volvamos atrás, expulsemos el veneno y cosamos la herida de nuevo, piel con piel. Amanezcamos nuevos, sanados y casi felices, como la protagonista de esta pequeña historia.


domingo, febrero 22, 2015

La vida sin filtros






Queridos, llega la primavera. No hay remedio. Es imparable. Los enfermos bipolares tendrán que subir sus dosis de litio, los ansiosos y depresivos se pertrecharán de todos los remedios posibles para mantener a raya a la impostora naturaleza que nos acelera el ritmo cardíaco, la transpiración o nos sume en un mar de dudas y perennes lamentos. Lo ex novios y ex pretendientes rebrotan como las setas tras la lluvia. 

Es la llamada de la selva.

La primavera es terrible para suicidas y especialmente maravillosa para los enamorados porque somos más hembras y machos que nunca. Las hormonas que permanecen agazapadas en el crudo invierno, vuelven a reverdecer. Comienza el baile con la FEA (hormona encargada del amor a primera vista);  la dopamina (la hormona de la adicción al placer) y de —mi favorita— la dehidroepiandrosterona , o Dhea,  responsable de producir las feromonas y la elección de pareja. No sólo eso, la Dhea  nos mantiene jóvenes. De hecho, el cuerpo cuando llega a la edad adulta produce cada vez menos Dhea. Por eso yo la tomo en comprimidos cada mañana. Es un afrodisíaco natural, sirve base para producir estrógenos y testosterona. Tiene muchos efectos saludables para el organismo: provoca el aumento de la masa muscular y de la fuerza, mejora el sistema inmunitario, la memoria y las enfermedades derivadas del estrés, sube el estado de ánimo y recarga la energía. Vamos, que soy del club de la Dhea.

Es curioso que hombres y mujeres contemos en nuestro organismo con testosterona (la hormona encargada del deseo sexual) y estrógenos (esa es la que os da ese sueño tan agradable después del coito). Es curioso, porque se supone que la testosterona es vuestra hormona, la masculina, y los estrógenos, la nuestra, la femenina. Sin embargo, en nuestro torrente sanguíneo ambas viajan en mayor y menor medida según el género y así nos conforman.

Quedan por mencionar mis amigas las endorfinas. Como buena deportista, nunca me abandonan. Da igual lo saludable o aburrida que sea tu vida sexual; esta sensación de euforia no sólo procede del sexo,  sino también del baile, de los paseos por el monte, o de recorrer kilómetros en bici. Si te acostumbras a ese chute, olvídate, ya no podrás vivir sin él. Lo cual significa que harás el amor de forma habitual o, en su defecto, correrás maratones, escalarás cumbres o bailarás bachata.

Existe esa otra hormona que tantos anhelamos en esta vida de prisas e incertidumbre: la serotonina, también conocida como la hormona del amor para siempre. Esta te provoca paz, relax y sensación de seguridad. A este estado llegamos una vez transcurridos los meses de loca pasión, si es que la cosa pasa de ahí (los expertos dicen que es a partir del tercer mes cuando sucede esto).

Por eso nos gusta ver a nuestra pareja de cerca, con sus arrugas, sus redondeces, sus descolgamientos y su humanidad desnuda sin filtros ni idealismos vanos. Por eso nos enamoramos cada  más de sus defectos, inseguridades, debilidades y esos rasgos que convierten al príncipe azul por el que nos volvimos locas en un ser humano normal, cálido, cercano que camina a nuestro lado. Por eso los hombres permanecen junto a mujeres a las que ven por la mañana sin maquillar y las adoran incluso con sus patas de gallo o quizá precisamente por eso. Y no hay ojeras ni flacidez capaz de matar al auténtico amor. Porque, en el fondo, todos deseamos una vida sin filtros. Una vida donde cada cual sea como es, sin poses, sin efectos ópticos.
 


martes, febrero 17, 2015

Mazarrón acoge el jueves una mesa redonda sobre Profesión periodística y mujer en España dentro del ciclo de Liderazgo Femenino que se celebra en la localidad



  • ·      Los periodistas y responsables de comunicación Alexia Salas, Fuensanta Martínez y Alberto Aguirre participan en el debate moderado por la periodista Lola Gracia
    
  • ·        El debate se celebra en la Casa de la Cultura de Mazarrón a  las 20.00h



El ciclo de Liderazgo de Femenino que se está celebrando en Mazarrón desde el pasado mes de octubre, acoge una mesa redonda sobre "Profesión periodística y mujer" el próximo jueves 19 de febrero en la Casa de la Cultura de dicho municipio (Calle Entierro de la Sardina, 17 ) a las 20.00 horas.

En este foro participarán la periodista de La Verdad de Murcia y El Noticiero, Alexia Salas; la directora de comunicación y subdirectora del Colegio de Farmaceúticos de la Región de Murcia, Fuensanta Martínez Lozano y el director del periódico La Verdad de Murcia, Alberto Aguirre de Cárcer.

El ciclo, organizado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento mazarronero y coordinado por la periodista y escritora de Lola Gracia, analiza en este ocasión la situación de la profesión periodística en nuestro país y también la de las directivas a cargo de medios de comunicación o en otras instituciones, como responsables de comunicación.

Según el  informe Proyecto de Monitoreo Global de Medios 2010 de la organización Women in Journalism, las mujeres apenas protagonizan historias de portada en los medios de comunicación tradicionales, no se recurre a ellas como fuentes expertas y tampoco sus fotografías suelen aparecer en lugares preferentes de dichos medios.

Además, por un lado, Elsa González, presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, (FAPE) afirma que más del 60% de los estudiantes de periodismo en España son alumnas. Sin embargo, el 59% de los trabajadores son hombres. En la dirección, la desproporción es aún mayor, con solo un 20% de representación femenina. En los consejos de administración la presencia de la mujer es incluso menor: un 10%.
Por otro, Dircom, la asociación de Directivos de Comunicación, asegura que entre sus socios hay un cincuenta por ciento de hombres y de mujeres, a partes iguales.

Los participantes





María Fuensanta Martínez Lozano nació en Murcia  en el año 1969, donde cursa todos sus estudios y se licencia en la Universidad Pública en Filosofía, Psicología y CCEE, en el año 1992. Realiza formación posgraduada en Barcelona y Madrid, especializándose en Comunicación  e Imagen y compatibilizándola con su trabajo como Asesora de Comunicación en el ámbito sanitario (empresa privada y diferentes Colegios Profesionales). Colabora con algunos medios de comunicación de la Región y a partir del año 1994  se dedica exclusivamente al ámbito farmacéutico, en el que desarrolla la primera sistematización de un modelo de comunicación para farmacéutico y oficina de farmacia, sobre el cual imparte cursos por casi todas las regiones españolas e incluso es profesora de Máster de las Universidades de Murcia, Complutense de Madrid y Alcalá de Henares. Dirige o participa directamente en  varios proyectos de comunicación pioneros a nivel nacional en colaboración con la Industria Famacéutica, colegios oficiales de farmacéuticos de  diversas autonomías españolas y algunas empresas de distribución de medicamentos. Mientras tanto es Asesora del Colegio Oficial de Farmacéuticos de la Región de Murcia. En el año 97 es nombrada Jefa de Gabinete  en el Gobierno Regional de Murcia, concretamente en la Consejería de Educación y Cultura, cargo que compatibiliza con la docencia en el ámbito de comunicación farmacéutica.

En el año 2000 se incorpora como DIRCOM al  Colegio Oficial de Farmacéuticos de la Región.  Continúa impartiendo docencia en diferentes foros farmacéuticos, diseñando proyectos de comunicación y realizando diversas publicaciones.  Es responsable de la organización y difusión de algunos de los actos sociales que se han desarrollado en la Región de Murcia en los últimos tiempos, fundamentalmente de los Premios Pimientos de Oro, que ya han celebrado su  X Edición. Colaboradora con diversas ONG,s sanitarias y tertuliana habitual de la Televisión y la Radio Autonómica de la Región de Murcia. Actualmente, también ostenta el cargo de Subdirectora General del Colegio Oficial de Farmacéuticos de la Región de Murcia.






Alexia Salas García, licenciada en Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, y Máster en Igualdad de oportunidades. Periodista con 25 años de experiencia, ha publicado en medios de comunicación como 'Cinco días' y actualmente en el diario 'La Verdad' como corresponsal en el Mar Menor. Fundó el primer periódico de la Región de Murcia en tres idiomas, El Noticiero. Habitualmente escribe sobre actualidad, Turismo, Cultura y, especialmente, sobre jazz. En radio, ha informado para la Cadena Ser y para Gestiona Radio.







Alberto Aguirre de Cárcer es director de 'La Verdad' desde hace cinco años. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, comenzó su carrera profesional en ABC en 1987. Una parte importante de su trayectoria profesional como redactor estuvo vinculada a la información científica, de salud y nuevas tecnologías, una especialización que fue reconocida con diversos galardones, como los premios de periodismo del CSIC, BoehringerIngelheim y Sanofi. Alberto Aguirre fue nombrado subdirector de Información de ABC en 2006 y dos años después asumió la recién creada subdirección de fin de semana para coordinar los contenidos informativos del diario en las ediciones del sábado y domingo, incluido los suplementos D7, Empresa, ABCD de las Letras y las Artes y la guía de ocio Madrid 360.


En 2009 se convirtió en el primer periodista con funciones directivas de Vocento que, procedente de su cabecera nacional, pasa a dirigir una cabecera regional multimedia del mismo grupo. Con su llegada a la dirección de ‘La Verdad’, Aguirre de Cárcer puso en marcha el nuevo rediseño y relanzamiento del diario, así como el concepto de redacción única que ha situado a laverdad.es como el primer diario regional en usuarios únicos en internet, solo superado por La Vanguardia y el Periódico de Cataluña. Ha sido, además, profesor asociado en periodismo especializado de las Universidades Complutense, Carlos III e Internacional de Valencia y es autor del libro ‘Viaje a los Orígenes’, editado por el Centro de Astrobiología.

domingo, febrero 15, 2015

Eros y tanatos




La muerte no existe. Es sólo un cambio de estado. Nuestro cuerpo mortal se arruga, se deteriora. Podremos adquirir un aire matusalénico pero nuestro espíritu sigue ahí, rebosante de vida para lo que tenga que venir. Un día, quizá, la materialidad es incapaz de sostenerse, a pesar los esfuerzos del alma y la mente. 

Un día, nuestro cuerpo se convierte en un envoltorio perecedero que nada contiene y nuestro espíritu vuela libre.

En ese estado elevado de conciencia todo es posible. Las cortapisas, prejuicios y miedos que también acompañan a la deliciosa terrenalidad desaparecen. Es triste que para llegar a sentirnos tan plenos y poderosos, primero debamos abandonar nuestro cuerpo, atravesar una vida llena de altibajos y quizá padecer absurdas enfermedades que nos roban el precioso tiempo en el que pisamos el suelo con nuestros pies de carne y hueso

Presenciar de cerca la muerte de personas que quieres desde una edad temprana es un fenomenal entrenamiento paran relativizar todo lo que te pueda ocurrir en el transcurso de los años venideros. Podrás tener momentos de éxito y regocijo, pero sabrás que todo es temporal. Que un día todo eso se acaba. Podrás pasar calamidades y penurias, pero eres consciente de que son meras distracciones para tu objetivo final que no es otro que nacer para morir.

Cada segundo de dicha hay que atraparlo incluso con avaricia. Nunca dura demasiado. Nunca hay que dar por sentado que la felicidad se nos da hoy y para siempre. Por eso me parecen tan absurdos los juramentos de amor y los votos que se proclaman en las bodas. Ese “todos los días de mi vida” puede ser todo o nada. ¿Por qué establecer esa cadena envenenada si la vida es todo y es nada? ¿Si en un segundo puedes estar fuera de ella? ¿Por qué tenemos que mezclar el amor con la muerte? (“Hasta que la muerte nos separe”) ¿No os parece demencial juntar el idilio, la pasión y el romanticismo con las exequias y las pompas fúnebres? Más que escritores de liturgias lo que hay por el mundo es mucho cenizo pero…Si, como proclamo, la muerte no existe ¿Por qué nos aferramos a ella tanto como a la vida? ¿Por qué el eros y el tanatos andan juntos de la mano todo el tiempo? ¿Por qué al orgasmo se le denomina en francés “petite norte”?

Porque nunca se habla de la muerte física si no de otro tipo de muerte: el fin de la esperanza, el fin de la concordia, el fin del sufrimiento gracias a las deliciosas fuentes del placer.

La vida es un eterno infinito encadenado. Nos aburriremos de pasear nuestros dedos por este símbolo pero todo fin se encadena a un nuevo comienzo y así, hasta el infinito, valga la redundancia. La vida son círculos concéntricos que nos alejan o nos acercan a las personas, los eventos, los sucesos, el amor, el desamor. Podríamos describir cada hito de nuestra existencia gracias a esta vibración inaudible, intocable que es capaz de la transformación, la devastación, la construcción, la creación.
El ser humano y su poder transformador.

Nosotros somos el estanque. Alguien nos lanza una piedra, un desafío, una propuesta y esa vibración que genera nuestra respuesta es la que mueve el mundo. Y no lo dudéis, todo acto tiene una consecuencia. Todo principio tiene un fin (aunque no sea físico) y el amor nos encadena a todos mediante un lazo invisible y poderoso. No hay grilletes más sólidos que la energía amorosa que todos y cada uno atesoramos en nuestro interior.



Muerte y vida: dos caras de la misma moneda.