jueves, marzo 06, 2008

Generación nocilla


¿Existen las generaciones?¿"X"? ¿Los JASP (jóvenes aunque sobradamente preparados)?¿La generación del 27? ¿O son todo inventos de los medios de comunicación, de alguna empresa de telemarketing? Personalmente, odio las etiquetas y esta manía de la sociedad actual de tener que organizar a personajes, obras literarias, cinematográficas y musicales...Qué decir de la música, de las corrientes e innumerables estilos. Me pierdo. Pero algo ocurre en este país bipolarizado. En este mundo bipolarizado. El Carrefour se llena de obras de Don Brown y libros de autoayuda. Todo lo que se salga de ahí, lo tiene jodido para entrar en las grandes superficies. El mundo se llena de demócratas y republicanos, de izquierdas y derechas. Todo lo que se salga de ahí, es una entelequia sin futuro ¿Por qué uno tiene que ser un periodista así o asá?¿Es clasificable el arte? Yo no lo creo. A mí que no me etiqueten...Me quedaré para que me coman los perros, pero me resisto a marcar y que marquen las letras, la música. Si pongo un CD de Streisand en mi I pod, me pone...easy listening ¿Por qué? Porque ha cantado de todo.
Abogo por la libertad absoluta, dentro de lo posible. No convirtamos el arte en un producto. No convirtamos al ser humano en un monigote sin derecho a cambiar, evolucionar y tener un pensamiento flexible. No permitamos que nos encasillen en unos parámetros. No lo permitamos.
Es nuestro derecho.

18 comentarios:

Más claro, agua dijo...

Yo tampoco soporto las etiquetas, sobre todo cuando se habla de literatura.

No soporto a Don Brown. Me encantó Nocilla Dream y estoy deseando leer Nocilla Experience.

¿Qué tal ayer con Mañas? ¿Nos harás pronto la crónica del acto?

Besos.

LOLA GRACIA dijo...

Más claro...lo tengo crudo para hacer crónicas...tengo muuucho trabajo..sólo direé que Mañas es un tío sencillo, buena gente y del Madrid. El acto estuvo interesante, con un público que puntualizó cosas interesantes. Y un Mañas que dejó claro que es un escritor con tesón...que su éxito no fue fruto de la casualidad.

Celestino dijo...

Sí, es nuestro derecho como tantos otros.Desgraciadamente los derechos están en contraposición directa con una sociedad comercializada.Si algo puede venderse, deberá etiquetarse,se le deberá poner un nombre adecuado y deberá ser situado en su lugar y sitio correspondiente.
Lo demás son utopías.Pero también es nuestro derecho, el derecho de queja dentro de la sumisión. y yo, sumiso de mi que también voy al Carrefú ,también me quejo.

Merce dijo...

Lola, amén...

brigate dijo...

¿Tú crees que la Generación LOGSE no existe? ¿Que ese termino no está bien acuñado? Podrían ser la generacion LOGSE o la deneración jamón (por el jamón olvidado que los descrispadores robaron en barcelona).

Albert dijo...

Corroboro lo que dices. Que manía de etiquetarlo todo, de clasificarnos, de ubicarnos con grupos, con corrientes de pensamiento. Quizás lo único que pretenden es enfrentarnos, quien sabe.

En arte es particularmente ridículo clasificar lo inclasificable.

Hay una excepción: mi generación tiene clarísimamente un nombre: chiripitifláuticos
jo jo jo

Antonio Rentero dijo...

Yo es que ya he pasado por todas las generaciones recientes: la X, la JASP, ahora toca la Nocilla (que casi no tomé de pequeño)... ya me da tó igual.

A mi que me pongan las etiquetas que quieran, mientras no me piten al salir por la puerta del Carrefúr o del Cortinglés...

eSadElBlOg dijo...

y si no se puede poner etiqueta, pués ala al todo a cien o al mundo de los frikis

eSadElBlOg dijo...

nocilla blues muy bueno, no?

Camille Stein dijo...

Estoy de acuerdo, el arte es inclasificable. Sin embargo el arte se ha convertido en producto, y por tanto evaluable económicamente. Un objeto más de consumo. Por suerte tenemos canales alternativos a la industria. Por suerte están aquellos que como yo no ganan un duro con lo que escriben... Gano otras cosas más importantes, porque la expresión es el factor predominante.

Carmen dijo...

Me sumo, si me lo permites, a tu causa.
Mi hija me vuelve loca con sus gustos musicales, y me tacha de anticuada por no conocer los estilos y las corrientes actuales. Ni te cuento si oye la música que oigo.
Las obras de arte, se han convertido en productos. Esperemos que el Arte, en sí, no se clasifique.
Nada más lejos de etiquetarte, permítime que admire tu trabajo por la multidud de ámbitos que abarca, haces que sea un orgullo para las mujeres que nos quedamos en "el intento y no puedo".
Felicidades por tu éxito.
Saludos desde Cádiz.

Luna Carmesi dijo...

Es un mal desarrollado en el anterior siglo... responde a una cuestion puramente mercantelista...
Gracioso lo del Easy listening... vamos... que sirve para escuchar de fondo en el ascensor!!

Bueno... en el Carrefour la etiqueta de Perez Reverte es como un poco-bastante amplia!!!
Buen finde!

Sombras en el corazón dijo...

Lo malo no es sólo la manía de etiquetarlo todo, es la manía de clasificar el arte según el momento; la diferencia entre ser y no ser arte es un concepto muy relativo.
Un ejemplo muy trillado: pintores, músicos que en su momento son criticados e ignorados, y un día, sin saber por qué, se decide que son autores de obras maestras (muchas veces con razón).

Intentar ser siempre uno mismo y permitirse(si se puede),el lujo de hacer lo que gusta, da muchas satisfacciones a la larga.

Un abrazo

Javier dijo...

Nunca me gustó la nocilla, pero si se trata de etiquetar no comparto la idea, pero sucede y más como bien dices cuando se ataca a las masas qué es cuando más indefenso es el ser humano, por ejemplo en Carrefour, cuando todo el mundo se mete a comprar y les comen el tarro (no a todos, ojo)

Felicidades por tu blog.

un saludo desde los madriles.

Sintagma in Blue dijo...

Cuando eres un heterodoxo no saben donde meterte.

Beauséant dijo...

calla, calla, que tuve la feliz ocurrencia de buscar algo de papa fitzgerald en el corte inglés y la dependienta me miraba como si la estuviese tomando el pelo... al final casi pido disculpas y todo ;)

LOLA GRACIA dijo...

Aynnsss...si es que eres un exquisito beauséant.

Le Mosquito dijo...

Me gustó, Lola; me gustó mucho esta manera de ver el mundo de las etiquetas.
Uno se siente acompañado cuando lee opiniones así, que se distancian de los prejuicios y nos acercan a una realidad que, a veces, podría parecer singular, pero que percibo -mirando en positivo- más común de lo que podría parecer.
Gracias.