jueves, mayo 29, 2008

Alegría en naranja


La alegría es un viejo seiscientos inundado de niños, como sardinas en lata, camino de la playa. Un cartel de Fanta. Las burbujas chispeantes en la garganta. El azúcar y un resplandeciente verano de los 70. No recuerdo si estábamos en Balsicas, o en otro punto cercano a la costa, con plaza de iglesia y calles de tierra. Sólo recuerdo que, aquel día, todos éramos felices. Por eso, la alegría es de color naranja, de Fanta naranja.

20 comentarios:

Camille Stein dijo...

beber una Fanta... qué recuerdos

la alegría era de color naranja, y tenía burbujas que te llenaban la boca y te hacían llorar los ojos... de pura felicidad naranja

un beso

sushi de anguila dijo...

Cuando me iba a pescar con mi abuelo por aguas de Garrucha en el 'Apolo', era un crío de apenas 6 años que aún no sabía nadar y llevaba puesto un chaleco salvavidas más grande que yo, el Caudillo todavía tenía cuerda para rato, y mi abuelo y yo disfrutábamos de jornadas de más de 8 horas seguidas embarcados...

En todo ese tiempo, no parabamos de pescar, salvo durante una pausa de unos 15 minutos en la que todos los días yo tomaba siempre lo mismo (era imposible que me dieran otra cosa)...un huevo duro, una lata de sardinas con media barra de pan y una fanta de naranja que siempre, achicharrado por el inclemente sol bajo mi gigantesca gorra de capitán, me sabía a gloria bendita...así todo julio y parte de agosto...bebiendo esas fantas en grandes botellas de un cristal tan grueso como el pedernal, con unas burbujas que se te clavaban en el fondo de la garganta más aún que las de los peta-zetas, y con un sabor inconfundible e inimitable (por mucho que lo intentasen con la Mirinda y el 'Tang' en polvos)...Aquello SÍ ERAN FANTAS, y no lo de ahora...Coincido contigo...Aquellos días éramos felices, y la alegría era de color naranja. De Fanta Naranja

P. D.: Por cierto, la Fanta (diminutivo de 'Fantasie') se inventó en la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial...pero eso, como decía Kipling, ya es otra historia...

brigate dijo...

Siiiiii... jajaja.... que buenassss, nosotros ibamos en el coche loco de mi abuelo, muchísimos primos metidos, era un 2 caballos.

Luna Carmesi dijo...

¿Comias debajos de los pinos en mesita plegable?

;-)

LOLA GRACIA dijo...

Qué aportaciones tan estupendas...je,je, sí, Luna, mesitas plegables y sí, Brigate, tropecientos niños metidos en un coche sin cinturón ni nada...
Hay Sushi...qué bonito, pescar con el abuelo, las sardinas, el huevo duro...y la fanta. Qué veranos maravillosos...
Pero siempre vuelven, esos veranos de encanto, cuando uno menos se lo espera

sushi de anguila dijo...

Ojalá, Dios te oiga, Lola....De todas maneras, creo que ahora me toca desempeñar a mí con mis sobrinos el papel que antes representaban para mí mis abuelos, lades, tíos...es hora de tomarles el relevo en eso de proporcionar alegría a los peques durante las vacaciones....a veces 'envejecer' también resulta entrañable...pero insisto en que las FANTAS de ahora no son como las de antes...Un besico...Por cierto, ya tengo la copia grabada del programa, espero ofertas por la exclusiva de las imágenes...jajajaja

sushi de anguila dijo...

"Padres"...y no "lades" (broma macabra de mi teclado)

Merce dijo...

Yo recuerdo, algunos domingos, una coca-cola, repartida en tres vasos, a ras, lo que a mi, que soy la mayor, me parecía de lo más injusto...

Besos

Más claro, agua dijo...

Y ahora vendrá Santi Santamaría a destrozarte la ilusión de la infancia...

brigate dijo...

Fijate... esque me abuelo era prudente!!!! menos cintorunes, menos carnets a descerebrados.

Sintagma in Blue dijo...

Y aún creíamos en la chispa de la vida.

Antonio Rentero dijo...

Fascinantemente evocador...

nomesploraria dijo...

–Yo prefiero un cocacolapepsitrinarajusmirinda de limón.
–Oiga que eso no existe.
–Qué sí, qué sí, que lo he visto en la tele


(el chiste es de Forges)

besooooooos

Beauséant dijo...

pertenecemos a mundos muy distintos y, sin embargo, encontramos lugares comunes en estas cosas...vaya recuerdos!!

Landahlauts dijo...

Eran tiempos, al menos los míos, en que los refrescos eran cosa de fines de semana.
Nosotros eramos más de Pepsi.
Ibamos 6 a Almuñécar en un seat 850 y a la vuelta (quemados todos como salmonetes) mi tía Concha se empeñaba siempre en parar en el Azud de Vélez a coger higos chumbos.

No lo añoro. Pasó y pasó. Pero a veces gustar recordarlo.

Gracias, Niña, por refrescarme la memoria con tu Fanta.

:)

Javier Moñino dijo...

Mis viajes a la playa eran en un Ford Orion, detrás con mis tres hermanos y ochocientras plantas y bolsas. Se tardaba casi una hora y media en llegar... que había veces que parecían cinco horas...

Qué tiempos.

nitinho dijo...

Es increíble que, después de leer este post, me haya acordado de lo siguiente, y juro que es verídico: un viaje al pueblo, cuando yo tenía 9 años, en un Renault 5 con seis personas dentro; cocacola para todos, como en la canción de Mecano, y dos horas detrás de un Seat Málaga por una carretera infernal, con la vista fija en su matrícula. Pues esa matrícula era ¡C - 54599! ¡No puede ser que lo recuerde!

¡¡Han pasado 32 años!!

Qué gran post... ¡Un saludo!

armstrongfl dijo...

Lola, cuánto tiempo sin escribirnos!!
Estos días está este australiano muy ocupado.
Bonito recuerdo de la Fanta naranja!!

brigate dijo...

Lola!! que lo de mi blog... faltaba la segunda parte del video jajaja... no te desanimes, ¿donde te vas a ir?
Oye, ¿¿cuando vas a estar en la Expo??

La senda dijo...

Me trajo buenos recuerdos tu escrito y el cartel....

por supuesto, me encanta el color naranja lleno de energía y vitalidad.

Abrazos