martes, enero 06, 2009

Una nueva vida


Hoy despierta el día frente al árbol. Un sol tenue se cuela por el salón. El niño y el padre ultiman la ciudad de Spider Man. Pegatinas por docenas. Dale Carnegie da recetas para liberarse de las preocucaciones. Si no existiera la angustia sería sencillo. Parece tan sencillo. Quizá lo sea. La soledad de los otros me salpica ¿Pero qué puedo hacer yo? Intentar ser buena hija, buena esposa, amiga, buena...Intentar no sucumbir y seguir adelante con alegría, con la alegría de vivir. Pinto la nueva agenda. Los días y las horas. Hay que cerrar las listas abiertas. Hay que cerrar puertas para abrir otras. Tan sencillo. Un paso. Después otro. Anhelo la serenidad de los días normales. Siento melancolía por la huerta, los abuelos que tan poco disfrutamos. Los momentos que perdemos sin darnos cuenta. Quizá he malgastado dos años en tareas infructuosas y mi niño cumplirá cinco tan pronto. He perdido el tiempo valiosísimo. Su tiempo, ya irrecuperable para siempre. Y mi propósito de 2009 es aquí y ahora. Que no se me escapen los momentos irrecuperables y apartar de mi vida a quienes enquistan mis horas, me ponen vendas, taponan mis sentidos y me impiden gozar del aquí y del ahora. Incluso si entre esos "quienes" estoy yo misma agazapada.
Foto de Germán Saez

4 comentarios:

Sintagma in Blue dijo...

La cosa es saber distinguir lo que realmente queremos.

nomesploraria dijo...

"Que no se me escapen los momentos irrecuperables y apartar de mi vida a quienes enquistan mis horas, me ponen vendas, taponan mis sentidos y me impiden gozar del aquí y del ahora. Incluso si entre esos "quienes" estoy yo misma agazapada."

Sí.

Feliz día en esta nublada mañana de reyes

Más claro, agua dijo...

A todos nos deberían regalar una agenda que rezara en su portada un enorme "carpe diem"...

Besos ;-)

brigate dijo...

No tienes que intentar ser buena, ya lo eres.