domingo, febrero 09, 2014

El sexting ya no es cool



La historia es sencilla.  Cuando uno se enamora hace tonterías. Empieza con un "cuéntame qué me harás cuando nos veamos" y termina con el primer plano de unos genitales. La cosa tiene ya poco de novedoso  cuando las starletts del momento se despiden de sus seguidores en Twitter con un buenas noches y autofoto de ellas medio en pelotas para demostrarnos, imagino, lo buenas que están o para conseguir 140.000 likes de golpe.

Creo que el sexting está empezando a perder gracia; que dejó de ser cool hace unos cuantos meses y vistos los problemas posteriores que acarrea, buscaría otros métodos de acercamiento erótico-amorosos más prácticos. El término comenzó a popularizarse nada menos que en 2005 en los países anglosajones y en 2008 una encuesta norteamericana (The national campaing to prevent teen and unplanned pregnancy) reveló que el 20% de jóvenes entre 13 y 19 años reconocía haber enviado y colgado fotos en las que aparecían semidesnudos. Otra encuesta posterior revelaba que de forma habitual estas fotos se enviaban a conocidos pero un 11% confesaba haberlas mandado a personas que jamás habían visto. La temeridad adolescente,supongo.

El profesor de  Criminología y Derecho Penal de la Universidad Internacional de Cataluña, José R. Agustina explica que legalmente se reacciona ante el sexting en un doble sentido: por un lado, para evitar la producción de pornografía infantil por cauces que no son los habituales, en los que la iniciativa del menor no se ve afectada por los adultos y, por otro, para proteger la deficiente autodeterminación sexual de los menores. Hay que subrayar que la mayoría de los países éstos carecen de ella. Es decir, el menor no tiene libertad sexual. Sin embargo, en España más del 68% de los jóvenes entre 10 y 15 años sí tiene un móvil. Qué difícil poner puertas al campo cuando hay tantas vías de intercambio de imágenes y palabras.

La aplicación de moda entre los jóvenes es el snapchat, el equivalente a "este mensaje se autodestruirá". Intercambio de contenidos de alto voltaje que no dejan huella. Salvo que alguien sea lo bastante rápido para hacer una captura de pantalla. El chatroulette te permite tener sexo virtual con personas de todo el mundo. Es explícito a más no poder. Hay otras aplicaciones como el Tinder, muy similar y myLol, una red social de ligue para teenagers.

El sexting abre la puerta al ciberbullying. O sea, al acoso teléfonico, pero lo peor de todo es que es la propia víctima quien propicia este acoso enviando fotos explícitas. Lo que viene después es previsible: "rompes conmigo y toda la escuela verá tus tetas". Los adultos también se dejan llevar por estas deleznables conductas (la venganza del reenvío masivo de imágenes íntimas), incluso se valen de las redes para acceder a los más jóvenes (grooming).

Las consecuencias del sexting han sido terribles en algunos casos. Vanessa Hudgens es una joven a la que sus padres compran un móvil, ella envía fotos explícitas a su novio y meses después rompe con él. Ahí comienza la pesadilla, llegando al absurdo de que Vanessa no sólo sufrió la vergüenza de ser la comidilla de su escuela, sino que acabó siendo condenada por  producir, distribuir y poseer pornografía infantil. El caso de Jesse Logan terminó con su suicidio (Cincinnati, 2009).


La tontería de hacernos fotos a cada rato está llegando demasiado lejos. Me aburre. El sexting, que también practican muchos adultos (más del 50% son mayores de 18 años, según Mac Afee) tiene sentido si tu pareja está lejos, o para reavivar la llama. El resto es un perder el tiempo peligroso porque nunca, nunca sabes donde acabará tu selfie. 

7 comentarios:

jordim dijo...

Publicar en las redes sociales fotos insinuantes de uno mimso o una misma, yo creo que es producto de dos cosas, primero narcismo barato, segundo: no tienes nada más que compartir.

Tomas Zamora dijo...

Muy buen articulo. En pocas palabras das una visión de la dimesión de los riesgos de estas prácticas y muchos mas cuando afecta a menores. Congratulations!. A mi me ha gustado.

LOLA GRACIA dijo...

Muchas gracias por vuestras opiniones. Esto es así, un peligro. Para los que tenemos hijos en edad pre o adolescente una preocupación más. Hay gente muy retorcida por ahí. Y sí, el pecado del narcisismo es un pecadillo comparado con otros. Yo misma me confieso algo narcisista pero, cierto que me canso ya de eso de hacernos fotos todo el tiempo y por cualquier tontería.

LOLA GRACIA dijo...

Muchas gracias por vuestras opiniones. Esto es así, un peligro. Para los que tenemos hijos en edad pre o adolescente una preocupación más. Hay gente muy retorcida por ahí. Y sí, el pecado del narcisismo es un pecadillo comparado con otros. Yo misma me confieso algo narcisista pero, cierto que me canso ya de eso de hacernos fotos todo el tiempo y por cualquier tontería.

Anónimo dijo...

De donde sacas lo de la condena a Vanessa Hudgens?

Fundación Alia2 dijo...

La "tontería", la provocación o el desconocimiento puede hacer que nos veamos inmersos en una situación muy desagradable, difícil de parar que termina en el camino de la denuncia y del sufrimiento spicológico.
@fundacion_alia2

LOLA GRACIA dijo...

Hola Anónimo, lo he sacado de un extenso ensayo del profesor José R. Agustina