jueves, septiembre 11, 2014

Bricolaje




Entre tornillos, brocas y sudores, me cuentas el menú del día. Martillo, sonrisas. Escoba, escalera, agua. Secretos de bricolaje, llaves maestras y besos. Botín se ha muerto. Como para no enterarse. Me corté el pelo. Es bonito ese cuadro. El agua es insuficiente, el calor horrible. Creo que el chico de la Coca-Cola se ha colado en mi casa para hacerme los arreglos. Te veo subido en la escalera, espalda mojada de mi cuarto. Demasiado bonito para ser verdad, pienso a veces.

El tiempo de mirar a los ojos, de mirar adentro se transforma en partículas de arena que se deslizan
-- capciosas, descreídas, locas-- en la espiral fugaz de la vida. 
Y así pasa otro día.