miércoles, julio 26, 2006

UN MUNDO PERFECTO


Recién estrenado el día bajó al jardín y encontró los peces del estanque muertos. Todos. Como si la marea negra de los lagos artificiales hubiese hecho mella en el suyo. Tan mono, con sus lotos de rosa y verde, con los restos de vela flotantes que ardieron horas antes en la ceremonia mágica que, cada año, celebraba en su casa la noche de San Juan. Siempre las mismas velas, el mismo agua. Inexplicable.
Jorge Aguirre, supersticioso como era, sólo pudo darle un negro significado a esta innegable señal del destino. Los elementos le servían la muerte en bandeja.
Unas horas más tarde, agarró su carro, pisó el acelerador y saltó desde el final de la curva al acantilado que besaba la orilla del mar. Más que nada, por cumplir los vaticinios despiadados. Mientras volaba por el éter, directo a las toneladas de agua que lo sepultarían, pensó que el mundo era perfecto.

5 comentarios:

josejimenez dijo...

fatalista

brigate dijo...

Fatalista porque? si murió feliz!

josejimenez dijo...

yo pienso que quien escribio el mensaje utiliza el elemento fatalista para crear una atencion especial en el texto.

es mi opinion, claro.

la vida es el mas preciado don que poseemos, perder la vida aunque sea "feliz" del siglo xxi, no me vale.

la muerte debe venir tranquila y cogerte en paz.

es mi opinion, claro.

desmitificador dijo...

Es un hermoso cuentecillo. Muy a la sudamericana. Y de fatalista nada.

LOLA GRACIA dijo...

Bien...
No pretendía trasladar fatalismo sino el hecho de hasta qué punto está convencido uno de que le va a suceder algo porque se lo han pronosticado. Al final, va y pasa. Porque crees tan a pies juntillas en los horóscopos, en el tarot...etc, etc que por no contradecir esas "creencias" uno va y hace un disparate. Efectivamente. El tipo muere feliz, convencido de que es lo que tiene que hacer...pero claro. Es un personaje, casi una metáfora llevada al extremo. Yo sería incapaz de darme un piñazo así. No tengo cojones, sinceramente. Pero hay gente que sí, que toma una determinación y la lleva a cabo.
La vida es un hermoso regalo...aunque a veces un regalo envenenado.