viernes, mayo 04, 2007

Víctima y Verdugo


Víctima
que haces daño.
Verdugo
sometido.
Ambos jugamos un
mismo papel.
El que consiente.
El consentido.
Un veneno
encadenado.
Luna mortal de
los sentidos.
Círculo
vicioso,
adictivo.
Que no rompe.
Que se torna
espiral
y cuerpo
de hombre.
Eterno vaivén
de las salivas.
Corsé nefasto
de Sibilas.
La eternidad
deconstruida.
Y un infinito teje
deseos.
Y deseos. Y deseos.
Y un infinito.

http://www.flickr.com/photos/leone_tango/

8 comentarios:

Sintagma in Blue dijo...

círculos de deseo...

Javier Luján dijo...

Un verdadero tira y afloja de ambos, una espiral de lucha de personalidades en las que los dos buscan una ficticia hegemonía.
Bueno, a veces hasta resulta divertido.
Un beso, Lola.

El detective amaestrado dijo...

Un tango, por ejemplo, si no nos ponemos dramáticos...

Corpi dijo...

Infinito vaivén de las salivas: magnífica metáfora.

Adulter dijo...

Cuando no toca cambiar de papeles...

Anónimo dijo...

que cosa bonita esto.. me gusta como escribes!
javi
http://controlaltsuprimir.blogia.com

Gregorio Verdugo González-Serna dijo...

Un veneno encadenado, Lola, es demasiado veneno, lo demás es el desencadenamiento del deseo contenido, que siempre es tendente a eternizarse.
Un beso.

Mariano dijo...

Me enganché en el eterno vaivén de las salivas, y de ahí no hay quien me saque Lola