lunes, diciembre 31, 2007

Felicidad


2008 es el año del pareado fácil. No diré más. Que el título es significativo. Circula por la red un concurso literario en el que uno debe escribir como ha transcurrido su año y ser votado por los lectores del blog. Ya llego tarde. Como a casi todo. Escribo el texto sin afán de concurso, con el objetivo de felicitar a los lectores de "Vivir en el filo", a los amigos que nunca me leen, a los que sí lo hacen y, sobre todo, a la fantástica comunidad virtual que se va gestando entre diferentes bitácoras, incluida ésta.

Como a todos, el 2007 nos ha dejado cosas buenas y no tan buenas. Momentos brillantes: el compartido con Ana Mª Matute, Zoé Valdés, Rojas Marcos o Pura Salceda. Momentos de abatimiento, con el dolor de gentes cercanas, la propia incomprensión ante hechos que acontecen; la respuesta sosa ante el fervor de uno con la tarea, o el desconcierto ante las injusticias; las propias, las ajenas, las sociales, las que cometemos a veces nosotros mismos; sin querer, queriendo, a los que más queremos. Instantes cálidos como el nacimiento de mi sobrina Martina, las cosquillas de Gonzalo, las carreras por la playa, por el monte. El apoyo de un hombre que se da entero a su familia.

Seguro que me dejo mucho. Tengo muy mala memoria. Para lo malo, sobre todo. No soy vengantiva, pero es que encima, las fechorías se me olvidan. ¿Mejor no?

Os deseo que el 2008 venga con horas de amor, entusiasmo, sorpresas agradables y ese estado, a veces desconocido, por instantes fugaces vivido; casi siempre indescriptible y nombrado hasta con escepticismo: la felicidad.
La foto es de Diego Sevilla en Flickr.

miércoles, diciembre 26, 2007

OBAMA CONTRA HILLARY

Con estos videos me pregunto --muy seriamente, no creáis-- si en Estados Unidos no hay votantes femeninas. Son los videos de defensa (?) de las candidaturas de Barack Obama y Hillary Clinton. En cualquier caso, no me hagáis mucho caso porque no las tengo todas conmigo. De verdad, no me puedo creer que estos vídeos impliquen apoyo a un candidato. Y, en cualquier caso ¿Cómo se supone que se conquista a las votantes femeninas? Si hay algún experto en política estadounidense en la sala, que me lo explique...Que a lo mejor yo estoy equivodada y que el video de Obama va en serio y el de Hillary es de coña...O que los dos son una parida, que todo puede ser. Vamos, que creo que van por ahí los tiros. Que son gamberradas de las teles gringas. En cualquier caso, como curiosidad de fin de año no está mal.


viernes, diciembre 21, 2007

Navidad de abastos


La navidad es la Plaza de Abastos en la nochebuena. Una gitana que merca medias de rejilla: “Nena, te llevas la calidad”; el embriagante olor a especias de un puesto con azafrán de pelo. Las mujeronas de los encurtidos que colocan al niño una oliva en cada dedo. Conejos, cómo no, conejos en carne viva oscilando bajo una luz de tubo fluorescente. Mandiles blancos, estampados con la sangre del cordero. El tendero barítono que canta la mercancía. Caruso de la verdura. Ese mercado de San Antolín con su puesto de flores en el hueco de la escalera, con el suelo encharcado en la zona de congelados, el inasequible marisco. La Navidad es una herida abierta, más roja, más sangrante cuando toda la familia se sienta ante la chuleta. El que nos falta. Un espumillón de decepciones. Una Visa tiritando. Y también los abrazos. Abrazos sinceros, besos de reconciliación. Aunque, a veces, la navidad es un polvorín de polvorón que estalla por los aires. Pero nos queda la salud; una plaza de vida, la metáfora del mundo que se repite cada año.
El carnicerdo del amigo y fotógrafo Vicente Vicens que tiene muchos amigos en la Plaza de San Antolín

miércoles, diciembre 19, 2007

Entretanto


Recuentas logros al fin. Es tiempo de ajustar los debes y haberes y, entretanto, has estado junto a ella. Ahora resulta que nada de eso vale. No te cuadran las cifras, ella ya no es ella. Sólo alguien que pasaba; Como el producto se desajusta de lo exactamente anhelado, ella es nada. Una pizca de sal. Una persona al otro lado. Entretanto, te enamoraste y la perdiste. Pero te niegas, como un capullo niega al gusano.
Imagen: Art Vester

domingo, diciembre 16, 2007

37


El tiempo es un señor que nos pasa la factura. Simula sonrisas. En ocasiones, incluso son sinceras. Pero las agujas del reloj marcan su impenitente ding-dong y no hay Harold Lloyd capaz de detenerlas. Y cumples 37. Y te dices ¿A dónde fueron mis sueños? Por ahí siguen, pululando entre vísceras y corazón, entre razón y pasión, entre el Mr. Scroodge que quiere convencerte de que las ilusiones son paparruchas, que ya llegas tarde a todo y aquel encantador de serpientes que te hinca el diente para que pienses lo contrario, que nunca hay que abandonar el ardor de la vocación. Y aunque le mueven motivos absolutamente egoístas, se ha convertido en tu mejor acicate para prosperar.
Aniversario coincide con Navidad, así que el recuento de lo bueno, de lo malo, llega algo antes.
Muchas luces en este 2007. Realmente sólo puedo dar las gracias a aquellos que en persona, por teléfono, a través del blog comparten mi vida, se implican en ella. Sólo espero poder devolver algo de tanto cuanto recibo.
Y sí, creo que me faltan piezas, que no soy completa. Ni del todo escritora, ni del todo comunicadora, ni del todo experta en organizar eventos, ni siquiera del todo madre. Pero estoy en el camino. Y no estoy sola. Y Frankie, y Jobim, que están en los cielos, me acompañan en la reflexión de esta singladura de un año. Y hoy os miro con esos ojos de Frank. Los ojos de un sagitario que sí cumplió sus sueños. I hope so.

miércoles, diciembre 12, 2007

Más razón que un santo, Jack


MIEDO A LOS ROLLOS DE UNA SOLA NOCHE. El mujeriego Jack Nicholson dejó los rollos de una sola noche por miedo al sida. El actor ha admitido que se volvió más cuidadoso al buscar compañeras de cama. "En mi vida, desde la Segunda Guerra Mundial hasta ahora, hubo más y más libertad hasta que llegó el herpes y luego el sida. Fue el final". "Una vez que la idea de que puedes morir por el sexo se instaló en la cabeza de la gente, fue un arma en manos de los fascistas para suprimir la sexualidad. La sociedad se volvió más rígida y la vida social que yo conocí se terminó. Yo amaba esa época, pero se fue". Nicholson afirma que siente pena por los jóvenes, a los que les están siempre advirtiendo sobre la promiscuidad. "Todos son infecciones ahora. Nadie por debajo de los 30 ha conocido la libertad que yo tuve. Están asustados".


lunes, diciembre 10, 2007

Josefa

La señora Josefa era una distinguida dama. Esbelta, delicada, con una sempiterna sonrisa de "estoy conforme con la vida, gracias". En juventud tendría el pelo muy rizado, de una onda vigorosa y alegre, que después recogería en un moño tras la nuca, como una madeja de lana gris, sin un leve penacho fuera. Todo en su sitio. Era la joven abuela de un vecinito. Cuando la conocí no superaraba la cincuentena aunque indumentaria y peinado quisieran contradecir los datos. La recuerdo sentada en una habitación sin muebles, rodeada de chupetas de plástico que ella rellenaba con anises de colores. Así se ganaba un dinero. Para los nietos-decía-que ella no necesitaba ya nada. Josefa era viuda de toda la vida. Ningún galán la visitaba y siempre dejaba tras de sí esa sonrisa de hada buena, ese olor a anisetes que impregnaba la estancia donde trabajaba; su ropa, sus manos.Un buen día se marchó. Yo era ya grande. Demasiado grande como pare echar de menos los anisetes que a veces me regalaba, o los caramelos. Se marchó sin hacer ruido, con su dulzura y su olor. Ese, que a veces me visita para recordarme sonreir una sonrisa "de estoy conforme con la vida, gracias".

sábado, diciembre 08, 2007

Ne me quitte pas



Dale a esta alma rota un nuevo hálito. Dime que soy el vampiro del amor. Que mi egoísmo no tiene límites pero dame, dame todo lo que necesito. Haz eso por mí. Una vez más. La última vez. Recuérdame que en alguna ocasión ardió mi cuerpo junto al tuyo. Que no fue un sueño. Acaríciame muy despacio y aráñame los oídos con una letanía. Te quiero, te quiero, te deseo. No es preciso que mientas. No digas toda la verdad. Así de sencillo. No me hables de los otros, de aquellos que se llevan tus besos en habitaciones furtivas de hotel. No quiero saberlo. Déjame que me vaya tranquilo, engañado, sin mácula de aquel amor insensato que un día te abordó sin remedio. Tiembla junto a mí. Si es preciso ni hables. Si es preciso, ni sudes, ni jadees. No lo harás, porque estás fría. Porque hoy ha muerto tu cuerpo. Las coordenadas coinciden. Ahora eres un ser lleno de coherencia. Ahora sí puedo tenerte. Y después, después te abandonaré en alguna gasolinera. Dejaré tu sonrisa inerte aparcada junto a un surtidor y la policía te recogerá, te llevará a casa, celebrarán tu funeral y yo estaré ahí, agazapado en la lejanía. Amándote.

martes, diciembre 04, 2007

Llegar a viejo


La esperanza de vida planetaria se cifra a día de hoy en 120 años ¿Merece la pena vivir tanto? Pues, como todo, depende de la calidad de vida.
En nuestro país esa misma esperanza se rebaja en 85 años y según el Insituto Nacional de Estadística (INE), 90.000 españoles superan dicha edad. Y no sólo eso, alrededor de 6.000 son centenarios. Con estas cifras en la mano ¿Se puede decir que España es un país de viejos? Probablemente todavía no, pero lo será.
Desde luego, estos números contrastan con la esperanza de vida de nuestro país en el año 1900, que no superaba los 35 años. Ahora si alguien supera los 77 años tiene grandes posibilidades de ser lo que se llama un longevo con éxito. Es decir, con buena calidad de vida.
"Mens sana, in corpore sano” es una máxima especialmente importante en la madurez de la vida. Entrenar el cuerpo es positivo, no sólo para sentirse ágil y fuerte, sino para evitar el deterioro cerebral.
También es importante la compañía. Se ha constatado que aquellos abuelos que viven solos, alrededor de un 20% en nuestro país, se alimentan peor; consumen más productos prefabricados –en detrimento de los frescos— lo que comporta una carencia de vitaminas A y D.
Desde diferentes foros se insiste en que cumplir años no es una enfermedad, ni mucho menos comporta ser un enfermo. Que sí, que el envejecimiento es un proceso natural y que cada cual envejece a su manera, en función de unas marcas genéticas pero que también hay gran cantidad de factores externos que condicionan estar mejor, o peor.
En otras palabras, que llegar a viejo es una asignatura que tenemos todos en nuestra mochila y para llegar en buenas condiciones hay que ir preparándose toda la vida.
Estos son los ocho hábitos para ser un madurito y madurita sanos: actividad física moderada, dieta equilibrada, aportes de calcio, prevención de lesiones y caídas, decir no al tabaco, cuidar pies y dentadura y no automedicarse. Desde aquí añadimos otros dos ingredientes básicos para no descuidarse; uno, sentirse útil y, dos, sentirse querido.

lunes, diciembre 03, 2007

Leroy Merlin


Escudándome en el derecho al pataleo os contaré la jugarreta que me ha hecho este establecimiento, denominado Leroy Merlin, en el que me gasté cerca de 300 euros en una compra variada, que incluyó una alfombra, a la que por cierto le sale una pelusa espantosa.

En la compra iba incluida una lamparita muy mona en tonos marrón y neutro de unos 18 euros. Cierto que no me fijé en la confección (iba esmeradamente envuelta) pero la lamparita se cayó de la mesa al sofá y la pantalla se despegó de sus alambres ¿Por qué? Porque iba unida a ellos por una simple tira adhesiva del mismo color que a la mínima se abre.

Intenté devolverla pero me dijeron que asío no me la cambiaban. Les expliqué la mala calidad, el producto altamente inflamable (imita a una tela pero el interior es plástico puro y duro) y que, desde luego, si no me hacían el cambio no pensaba volver a comprar nada más. Que si quieres arroz: "Pues es que nadie nos ha reclamado".

Claro, nadie se da el trabajo de volver a una superficie comercial por una compra de 18 euros. En cualquier caso, estoy segura que habrá más reclamaciones.

Con estos productos made in China, las grandes superficies cuentan con un gran margen de beneficio. Si la lampara me costó 18 euros a ellos, probablemente, ni diez y, con esos precios ninguna industria cuenta con un control de calidad, capaz de reabsorber el material defectuoso. Me quedé sin lámpara, sin 18 euros y ahora tengo que perder algo más de mi escaso tiempo en encontrar otra pantallita que le vaya.