sábado, diciembre 20, 2008

La muerte de José Ramón Jara


Cuenta que le dijeron los médicos: "mejor vete a tu casa, porque a Navidades no llegas". Y, lamentablemente, acertaron. Ayer los diarios se llenaron de esquelas, panegíricos y loas al dirigente socialista José Ramón Jara. No le conocí personalmente. Pero recuerdo como un amigo anduvo dos o tres días cabizbajo y entre caladas a su cigarrillo me dijo porqué. Lo de Jara era terrible, me contaba. Una muerte en la flor de la vida te hace plantearte tantas cosas. Los hijos, el futuro, los sueños. Descanse en Paz y valentía para quienes se quedan, para quienes le extrañarán estas navidades y las navidades futuras.

2 comentarios:

Más claro, agua dijo...

Cuando alguien querido se va, ¿qué importa su carné? Es un agujero en el corazón. Y eso no se lo podemos desear a nadie...

Európides dijo...

Siempre a lo largo de nuestras vidas hay algún año en el que la muerte de un familiar o amigo nos hace encontrarnos más apenados e incluso se nos vuelven esas fiestas tristes. Y más cuando el motivo es por un accidente o una enfermedad sobrevenida y siendo jóven, porque cuando es de algún anciano se siente, pero se entiende y se comprende.
Un saludo y Felices Fiestas