jueves, octubre 07, 2010

Varguitas, Mon amour


Varguitas, peruanito, pichiruchi, niño bueno. Como echaba de menos al Mario amoroso de "La tía Julia y el escribidor". El Premio Nobel, Mario Vargas Llosa, sobrepasa los 70 y me pregunto porqué diablos los artistas de nuestra generación no saben hablar de amor como los viejos (en el mejor sentido de la palabra).
Gracias Varguitas por esas historias de "La niña mala"; por esa pasión ardiente, por ese encoñamiento tan bello que nos describe el autor bajo el que se vislumbra una inevitable vida; Las descripciones eróticas son sublimes, nunca vulgares, siempre mágicas, como lo es el sexo del enamorado en sí. La generosidad del protagonista, incomensurable. La generosidad del auténtico amante, del eterno galanteador, del que quiere y desea con anhelo y hondura. De aquel que se levanta con más "te quieros" tras cada desengaño ¡Quién fuera niña mala, Varguitas!
Conocí a Varguitas en una rueda de prensa hace como diez años, en mis tiempos de patita gorda. Sólo intercambiamos unas palabras, porque la gente tan lista, tan guapa, con tanta clase me impone horrores. Le dije, como si a él le importase lo más mínimo, que me acababa de leer "La Tía Julia y el escribidor" en mis días de intercambio en la Universidad de Puerto Rico. En seguida me cortó ¿Puerto Rico? No me digas, estuviste en RioPiedras? Yo fui profesor allá. Un campus precioso. Sí, claro, dije yo, más feliz que una lombriz...Precioso. Y enseguida se lo llevaron Vitorino Polo y sus secuaces. Malditos.
Varguitas, dúranos muchos años...Escribe esas maravillosas novelas de amor y política, de sentimientos intensos para que las mujeres de nuestra generación soñemos con los hombres que ya no existen. Esos que son capaces de arriesgar su hacienda, su honor por la mujer que aman. Esos que recuerdan con exactitud cada milímetro de piel de la mujer que les arrebata el aliento...y acaso, un poco la vida.

5 comentarios:

pau dijo...

A mi, el presuntuoso varguitas me ha enseñado a escribir novelas. No sé si me saldrá bien, pero debo reconocer que el tipo, en lo suyo es endiabladamente bueno.
Pero bueno... uno que ha visto y conocido al típico blanquito peruano y la miserable y criminal pobreza de su país, piensa que algunos no merecen ni el aire que respiran.

The Authority dijo...

Grande Vargas Llosa y su, por tan esperado, inesperado premio. Tu post maravilloso y, sobre todo, que abusón míster Vitorino y sus infames secuaces.

lola gracia dijo...

Vargas Llosa no quiere venir a Murcia por culpa de Vitorino Polo. Yo hice tentativas de hacer una semana sobre él. Cuando traje a Bryce Echenique, la responsable de Planeta y el propio Bryce, me advirtieron que hiciera lo imposible por evitar a Vitorino que me estuvo llamando un montón de veces y al que le di todas las pistas falsas que pude :)

The Authority dijo...

Es irónico que Vitorino Polo se empeñe en figurar siempre junto a personajes de un tamaño tal que le hacen parecer aun más pequeño. Casi se podría pensar en él como en el tipo aquel de barba que siempre persigue a los famosos para aparecer con ellos en las fotos, solo que Vitorino más que barba resalta por sus chaquetas con coderas (si no ha cambiado de estilo). Especializado en emboscadas aconsejo que la próxima vez optéis por decirle que el acto es en el extremo más alejado de dónde realmente se celebre. Suele funcionar con acreedores y cuñados pesados :D

Tere Garibay dijo...

Me gustó, y mucho. Felicidades por tu blog.

Saludos,
Tere Garibay