lunes, enero 03, 2011

Me sobra



Dedicado a mi amigo Soren Peñalver
Desde su noche oscura del alma
al resplandeciente sol que le aguarda.

Te doy las ansias
y el miedo.
Estoy vacía
y hasta el
vacío me sobra.

Harta de esperar
lo inalcanzable,
abro mis brazos.
Extiendo el
tiempo como
masa infinita
de las horas.

Rodillo, agua
y fermento
del lamento.

Este plato
envenenado no
quiere dueños.
y hasta el hambre
me sobra.

Es la cocina
oscura de la
sinrazón.
Extrañada, entre
harinas y pociones.
Extiendo ponzoña
de un mundo hecho
jirones.
Y hasta el mundo
me sobra.

Y nada quiero,
salvo la
verdad.
Tan escasa.
Preciada especia
que detestan los fatuos.
La dolorosa estampa,
el sonido hiriente
del que huyen
los profetas
falsos.
Los que se erigen
a sí mismos
en orden, razón y
belleza, cuando
son caos, necedad,
aburrimiento mortal.
Bostezo y bla, bla,
bla.


Nunca pudo el creador
estar adocenado y complacido.
Nunca quiso la tribuna
de la omnipotencia.
La duda nos mantiene
vivos. Vivos en esencia.

Porque vivir es dudar.
Crear es dudar.
Y la duda no me
sobra.
Me invade
como una araña.
Me cubre como un
amante asfixiante
Y ,en esos momentos,
hasta el amor
me sobra.

Nada somos.
Polvo del
viento.
Brisa de verano,
huracán gélido
de mil inviernos.

Diminutos latidos
en el cosmos de
sangre, vísceras,
humores y huesos.

Galaxia de
soledades.
Noche oscura
del alma.

Carne débil
preciosa, fugaz
que sufre y
se complace
durante el tránsito
cotidiano y vulgar.

Y hasta las horas
me sobran.

Te doy mis
manos. La pereza,
la ilusión, el desatino,
el destino, los sueños
(que sueños son).
Pero date sincero.

Porque ya sabes
lo que ocurre con
el sueño de la razón.

Llegará un momento
que hasta el dulzor
salvaje de los monstruos
Me sobre.

Imagen: autoretrato. Verano de 2007.
Gracias Pura Salceda por recordarme que existía esta foto.