lunes, febrero 21, 2011

Arco y Cibeles: el juego del genio



Artículo dedicado al director de ARCO, Carlos Urroz
que me hizo la entrevista más contemporánea de mi vida laboral:
 En una peluquería y con el papel de plata en las mechas.
Al final, no fui la elegida, pero esto no es vendetta, es cariño.




Dos imágenes de ARCO 2011

Tengo algunos amigos artistas y, aunque cada cual es profundamente diferente del otro, todos tienen algo en común. Nada de lo que se presupone importante para el mundo es importante para ellos. Si acaso --por aquello de que el genio se tiene que sentirse estimulado--la gloria, pero, ésta es una chuchería que se deshace en sus bocas transcurridos pocos segundos. 
Mis amigos artistas, los auténticos artistas, no prestan atención al dinero, salvo porque saben que lo necesitan para pagar algunas fruslerías. No les interesa la lógica aunque sí el posible legado. El que les vino dado y el que pretenden ofrecer a los demás. No les interesan las facturas, los seguros de vida y ni tan siquiera la moda, salvo que la necesiten para no hundirse en el profundo anonimato. Y a veces hay tanta moda, tanto absurdo detrás del presunto talento, que he decidido rastrear desde este blogs a los que presumo auténticos artistas.
 Ya, ya. Sé que se celebra ARCO en estos días. Puede que todo no sea talento. Cierto. 


Oliva


Jesús del Pozo

También tenemos las Cibeles Fashion Week. Es curioso que siempre coincidan ambos eventos en el tiempo,como si se necesitasen el uno del otro. En las pasarelas a veces, y sólo algunas veces, hay genio. En otras ocasiones, las más, buen hacer y en otras, las menos,  aburrimiento. Con el arte creo que sucede igual. Y lo que echo de menos en el arte y presupongo fundamental desde mi humilde punto de vista, es la necesidad del juego. De lo lúdico.  
El arte no puede crearse con un fin. Claro, los artistas tienen que comer, pero no deberían pensar en las lentejas y la hipoteca cuando se ponen a untar un lienzo, emborronar una partitura o iniciar los primeros capítulos de una novela ¿O sí? De acuerdo, puede que algunos sí, pero no son artistas. Son otra cosa: artesanos, escritores eficaces que saben combinar en las adecuadas dosis suspense, historia, acción y romance; diseñadores que piensan en sus piezas como objetos de decoración y que realizan un trabajo digno pero NO APASIONANTE.  Modistos que optan en tiempos de crisis por tendencias conservadoras para colocar el máximo de piezas posibles, creadores que deciden ir a por lo seguro y dejan la creatividad para otros momentos.
Queridos, si un artista no juega, no se apasiona. Si no hay pasión, no hay emoción. Y dudo que el arte, el auténtico arte, se desvincule de las emociones humanas ¿Qué es el arte? Me preguntas mientras clavas tu mirada en esta pantalla blanca. El arte, creo, es lo que nos diferencia de algunos animales, no de todos, y nos hace profunda y esencialmente humanos. Da igual la tendencia, el istmo, el género. Si es arte, te retuerce por dentro.