lunes, mayo 02, 2011

Osama, Obama, bodas y fiebre


Bodas Reales. A mí que me dejen la música


El virus de la gripe, la fiebre, los extraños días de lluvia en un mayo que debería ser florido y hermoso me hacen vivir en una fantástica irrealidad. No digo que no me guste pero todo es raro estos días.  Mis horarios de sueño, la febril actividad con la tesis (quizá estar al borde del delirio clarifica mi mente como nunca, quizá estar tan machacada físicamente me obliga a permanecer atada a la silla, a la mesa, a la cama y poder así corregir cientos de páginas) Me siento rara. Quiero comer infinidad de cosas y no me entra nada. Al primer bocado, angustia. Líquidos eso sí. Me paso el día bebe que te bebe. Al igual que aquel de la ranchera decía aquello de rodar y rodar, yo digo, sudar y sudar. Mi casa huele a menta fresca. La compré en el mercado el sábado por la mañana. Hice una locura y bajé a un curso que luego resulta que no tenía. Y me refugié en el Mercado de Abastos. Sésamo y semillas de amapola, menta fresca y cilantro. Coliflor, pasas, setas de origen diverso y coste discutible. Tomates Raf, zanahorias en manojo. Sí, compré con hambre. Cuando una se pasa el día entre batidos de fresa y kiwi, zumos y yogures desnatados, lo que tiene, básicamente, es hambre. Hasta me enamoré de un solomillo. Pero luego, luego uno quiere comer y sólo le entra la sopa con limón y tiburones. Quizá alguna palomita y el repollo hervido. Un tesoro culinario si lo aderezas con limón y aceite de oliva.
La boda real acompañó el primer día de las fiebres. Tanta pompa me emocionó. La maravillosa música, las columnas de Westminster, los trompeteros, los niños cantores. Ahora, los tocados. Uff. Esos tocados. Mejor no hablar. Tampoco hablar de los comentaristas de las cadenas de televisión. Da igual el canal. Ante esa soberbia realización y esa fantástica música, todo me sobraba. Conseguí sintonizar un canal en el que casi no hablaban y lo que hacían era traducir la ceremonia. 
Cada día soporto peor la tontería, la memez absoluta que son algunos actos sociales. Pura tramoya, vacíos por dentro. Los novios sí, ellos parece que se quieren, pero todo el rollo colateral es lo que me parece. Un rollo colateral que nada tiene que ver con ellos, sean quienes sean. 
Ahora Obama. Sus SEALS, se han cargado a Bin Laden Que ya era hora. Twitter es un hervidero. El mejor medio de comunicación del mundo. En poco menos de un cuarto de hora, conoces los detalles, hasta el photoshop falso que se habían inventado, la metedura de pata de la Fox, que tituló "Obama ben Laden". Los hay que se preguntan ¿Por qué ahora? Otros que se cuestionan todos los meses que ha estado Osama en su Palacio fortificado. Discretos ¿Para qué? Y ahora comenzarán las preguntas, las respuestas, las comparaciones. El ruido, la jungla de las palabras. Oleadas de "tópics" al son del cual nos movemos como si alguien, ahí arriba, decida cómo y cuando cambiar la partitura. Y menos mal que este estado febril me incapacita levemente, porque de proseguir con esta gripe podría escribir varias novelas. Esa va a ser la clave. Cuando uno se encuentra tan mal no hay culpabilidad que valga por abandonar el hogar, las tediosas obligaciones vacías y tontas, y por pasarse horas y horas con el culo pegado a una silla. 


La imagen es de Rai Robledo
www.rairobledo.com