lunes, julio 25, 2011

Bacall-Bogart, matrimonio ejemplar


"No tienes que representar ningún papel conmigo, Steve. No tienes que decir nada ni hacer nada. Sólo silba. ¿Sabes silbar, no? Juntas los labios y soplas"


Lauren Bacall, con apenas 19 años, le soltaba esta frase al más duro de Hollywood en su primer papel protagonista en Tener y no tener, rodaje en el que se conocieron y enamoraron.
Con 25 años más que ella, Humphrey Bogart había pasado ya por cuatro matrimonios fracasados cuando encontró al amor de su vida. El binomonio Bacall-Bogart fue un ejemplo de estabilidad y admiración mutua hasta que la muerte de él los separó.
Ella era lo que se suele decir una buena chica judía de Brooklyn y aunque intentó rehacer su vida en varias ocasiones, incluso con Frankie Sinatra, parece que Bogart fue su partenaire ideal tanto dentro como fuera de la pantalla.


La pareja le dio un nuevo aire al cine negro. Los diálogos, los gestos que podemos ver en filmes como “El sueño eterno” nos hablan de ironía, tensión sexual y seducción inteligente. Ella podía ser tan dura y tan cínica como él, a pesar de la diferencia de edad. Juntos protagonizaron cuatro películas. Durante 13 años de felicidad, Lauren acompañaba a Bogart en sus rodajes. Juntos, tuvieron dos hijos. Y eso que lo único que ambos tenían en común cuando se conocieron era el timbre grave de su voz.
La mitificación de Bogart tras su muerte convirtió a Bacall, sobre todo, en “viuda de”, a pesar de ser una maravillosa actriz que salvaba todas y cada una de las películas en las que aparecía. Tuvo que llegar Barbra Streisand para rescatarla en El amor tiene dos caras por el que fue nominada para mejor actriz de reparto, ganando finalmente una estatuilla honorífica por toda su carrera en 2009
La actriz, su rostro anguloso, su proverbial elegancia sentaron precedente para el nuevo modelo de belleza femenina que llega hasta hasta nuestros días.
Bacall dijo de Humphrey “Boggie era el símbolo del hombre de todas las épocas. Era simplemente un hombre. Eso es todo. Era el individualista que los jóvenes quisieran ser, pero que nunca serán mientras se rodeen de coartadas como el culto a Bogart”.
Él dijo de ella: Es una mujer bella, ya lleve el pelo rizado o lacio.Uno admira sus ojos verdes bajo unos párpados que parecen adormilados, su expresión de mujer inteligente y su manifiesta debilidad por un buen debate. Una vez que se dispone hacer algo, ya sea abrir una lata de judías, pintarse las uñas,  darse un baño de sol o hablar con alguien, no intentes que haga otra cosa o se dé prisa. Es inamovible”


Un hombre, una mujer. Sólo eso. Una pareja que se amó frente a las cámaras pero sobre todo fuera de ellas.


El reportaje radiofónico de este artículo, pinchando aquí