viernes, septiembre 09, 2011

Volver


Ya no existe eso que denominamos Rentré. Las nuevas tecnologías, la situación de inestabilidad provoca que el que haya dejado las tareas para descansar habrá dormido con un ojo abierto. Hoy comienza el cole y esta es, para mi, la vuelta a la normalidad porque, personalmente, no he dejado de trabajar ni un sólo día. Quizá unas horas, pero eso de las vacaciones es un lujo que no me puedo permitir y tocaré madera para que el cuerpo aguante. En cualquier caso, siempre agradezco el regreso a la rutina. La rutina no es aburrimiento. Nada de eso. La rutina es un pentagrama y alrededor de él nosotros pintamos un sí bemol, un do sostenido, un re natural. En nuestro pentagrama dibujamos glissandos y codas. Cada día, cada tres horas, cada dos. It depends. De nosotros depende que la rutina nos sepulte o convertir nuestros días en una bonita canción. En una sinfonía con carácter, con pasión llena de matices. Aquí piano, aquí forte, forttíssimo. Un staccato que acompañe la lluvia otoñal. Cierto. No somos libres. Cierto, está todo muy mal pero también es cierto que sólo nosotros, todos y cada uno de nosotros puede cambiar las cosas. Siempre, siempre existe un pequeño espacio para maniobrar. Así que, como cantaba Frank Sinatra: I'ts up to you. Con todas las restricciones y nuestras limitaciones de humanos frágiles,complicados pero enormes también cuando toca. Volver no es tan malo. Bendito regreso a mi partitura. Ahora, con la música a otra parte a ver si damos una campaná buena, de una vez por todas