domingo, mayo 18, 2014

Conchita Salchicha y Geena


Geena Rocero, modelo transgénero




Conchita Wurst



Cierto. Conchita conquistó a Europa gracias a una barba. Pero sobre todo, porque salió a un escenario vestida de mujer. Lejos de causar repulsión --mi amiga Silvia Arenas me recordó un antiguo refrán: a la mujer barbuda de lejos se la saluda--  se metió en el bolsillo gran parte de los espectadores que contemplamos Eurovisión pero sobre todo, le dio en las narices a Rusia y Bielorrusia que pretendían dejar fuera a Thomas Newirth, nombre real de Conchita.

Lo cierto es que hay una confusión inmensa en todo lo relativo al transgénero. Los heteros nos quedamos en la superficie; En las frases de las pelis de Almodóvar "No puedo con las dragas, me parecen todas unas mamarrachas" (Agrado) O en comparar a el/la participante austriaca con la imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Así que, para que todo quede claro: un transexual puede ser hombre o mujer pero se siente del sexo opuesto. Un travesti es alguien que se viste del sexo contrario. Una dragg queen es una versión más sofisticada del travesti. travesti y draggs no tienen por qué ser transexuales.  O si.

Tom quedó segundo en un Talent Show con su alter-ego. Yo diría que se siente mujer pero no lo sé a ciencia cierta. Habría que preguntárselo cuando se baja de los tacones.

Hay un ejemplo de transexual que me resulta especialmente emocionante y hermoso. Ella se llama Geena Rocero. Nació niño en Filipinas, se convirtió en reina de la belleza transexual y cuando se mudó a Estados Unidos, después de someterse a varias operaciones, se sentía orgullosa de que en su carnet de conducir, figurase el género "F"

Es modelo de éxito y sólo hace unos meses le descubrió al mundo su secreto. Confesó sentir miedo por la forma en que la sociedad trata a todos aquellos que quieren liberarse. Y esto me vale para todos aquellos que nos negamos a aceptar el rol, el destino, o lo que los demás consideran que debemos hacer, decir y pensar para ser "comme il faut".

Es más fácil quedarse en la superficie que ahondar en la realidad.
Es más sencillo ver a los transexuales como frikis, raros e inadaptados que ponerse en su piel y comprender su gran conflicto interior. Un conflicto que les lleva a ser uno de los colectivos con las tasas de suicidio más altas (un 8% más que el común de los mortales) .  Es infinitamente más simple dar por hecho que el género es una realidad inamovible cuando, tal y como explica Rocero, es algo complejo y misterioso. Algo que incluso algunas religiones han contemplado, como la diosa budista de la compasión o la diosa hindú de los hijras.

Rocero salió del armario siendo ya una top model bellísima y conocida para combatir el desprecio al que son sometidos muchos transexuales.  Explica que cada 20 de noviembre se celebra una vigilia global para conmemorar el Día Transgénero y añade que hay personas fundamentales que decidieron un día levantarse y luchar por sus derechos. Por el derecho a ser como son: Martha P. Johnson y Silvia Ribera.

Conchita o Thomas creo que quiso epatar y lo consiguió porque no había necesidad ninguna de convertirse en mujer barbuda pero ya sabemos que la tele es espectáculo. Rocero, sin embargo, es un ejemplo a imitar. Hay que eliminar las barreras mentales para ser feliz. Hay que reinvindicar nuestro derecho a pensar y sentir diferente. Tendremos que soportar que nos etiqueten. Es inevitable. Es fácil.

Lo difícil, auténtico, valeroso y digno de respeto es tratar de conocer al que tenemos en frente antes de juzgarle.