domingo, diciembre 04, 2011

Joana Bonet, un manjar


La imagen es de Gea Photowords

Joana posee una rara belleza. De cerca es más perceptible. Transmite armonía, contención...La reflexión en todos sus escritos. Recuerdo artículos memorables de Joana. Toma palabras sencillas del vocabulario y las convierte en trascendentes. Sin pretensión de nada. Su estilo es natural. A veces casual pero siempre impregnado de cierta esencia. De un algo elegante, fresco, clásico, con frases que podrían leerse veinte años después y mantendrían su pleno sentido.
Pero lo que admiro de ella, más que su gran hacer como directora de Marie Claire, como escritora de precisión, de fina y sofisticada puntería, es su humanidad. Su empatía. Ella cumple a rajatabla la norma de Kapuscinsky, esa que aseguraba que para ser buen periodista hay que ser, primero, buena persona, sensible a las necesidades, anhelos, problemas de los otros. Que ya nunca serán ajenos, que serán un poco propios. Ese sentido de la responsabilidad desconozco si procede de sus orígenes, de su afán incansable, pero se nota en las páginas de Marie Claire. Es una revista distinta. No es sólo moda. 
Joana escribe en su blog y es, también,  columnista. Con diplomacia asienta verdades que puede resultar incómodas. Pero hay que escribirlas, hay que ponerlas negro sobre blanco. Suele dar en la clave de un modo tan prístino que podría retirar a todas las noctámbulas de las cartas del tarot. Pero no hay bola de cristal. Hay un ser y un estar sobre el mundo. Eso es todo. A mi me lo ha demostrado personalmente, pero lo vemos quienes la seguimos de cerca, incluso no siempre tan personalmente.
Joana te admiro y te quiero. Esta profesión nuestra tan maltrecha necesita mujeres como tú. Incluso hombres como tú. Palabras que son manjar. Palabras que son fundamentales como aquella palabra que dio origen a las cosas, al mundo.



El blog de Joana Bonet se titula Cuatro Letras