miércoles, agosto 15, 2012

Ser una MILF




Como tantas perversiones, descubrí que significaba ser una MILF en Twitter. A veces soy así de ingenua. MILF corresponde a las siglas de la frase inglesa Mom I'd Like to Fuck (madre a la que me…, ya saben). El término se usa sobre todo en la industria del porno, donde aparecen mujeres “mayores” (en el porno, a partir de los 30) con hombres más jóvenes. Así que, que te digan MILF por el Twitter, lejos de ser un piropo, es una grosería. Sería algo así como: “eres viejuna pero aún perruna”. 
La fantasía juvenil de montárselo con una mayor, pongamos por caso, un chaval de 16 con una de 35, tiene una base real, incluso otros precedentes cinematográficos ¿Recuerdan la película “Verano del 42” con aquella grandiosa canción de Michel Legrand? El film de Robert Mulligan narra la historia de un chaval de 14 con una señora cuyo marido está en el frente. En 1971, la protagonista, Jennifer O’neill tenía 23 años, con lo cual no da ni para MILF, pero ya saben que el cine, no sólo el porno, ha sido, y es, absolutamente discriminador con las mujeres ¿Qué no? ¿Recuerdan cuál fue el último papel de Julia Roberts? (No piensen tanto, hacía de madrastra en ese horror titulado “Blancanieves”). 
A lo que iba, lo de ser MILF es una fantasía inevitable, masculina y juvenil.
Imagino que yo también soy absolutamente discriminadora porque nunca me acostaría con joven de 16 años (¡puaj!) así fuera lo más maduro del mundo. Me parece un infanticidio. Si quieren profundizar en el fenómeno MILF les doy nombres: Jennifer Coolidge, que popularizó el término en “American Pie” y Teri Weigel, por lo visto, la más potente de todas, en la actualidad con 45 años. 
Hay otras variantes de mamás buenorras, son las Cougar (en español algo así como Puma): mujeres que, a partir de los 40, buscan jóvenes entre 20 y 30. De hecho, hay una serie titulada Cougar Town y esa frase de “Los 40 son los nuevos 20” ¡Toda una ciencia!.