sábado, diciembre 12, 2009

Murcia sin dinero


Aquí no toca la lotería. Lo dicen las estadísticas. Así que, algo hacemos mal porque también dicen que tenemos los sueldos más bajos del país. La diosa Fortuna nos castiga con sequía, paro, corrupción y pocas salidas en este mundo competitivo. El murciano de dinamita tiene la mecha floja, harto de que la saquen el saín, harto de apostar todo a la vida sin resultados.Pero también las estadísticas dicen que se crean 170 empresas. Incluso un nuevo centro comercial ha tenido la osadía de abrir con estos vientos. Por algo será. Sin lotería pero con optimismo, Murcia saldrá de su desastre. Y quien dice Murcia, dice Pepito, María o Pepe. A todos nos ha tocado de algún modo la NO lotería de la crisis. Que también es una lotería. Llega la Navidad con sabor a derrota para muchos pero también con el sabor a la esperanza porque las calles están llenas. Y hay risas...aunque no haya dinero

4 comentarios:

pau dijo...

Hay lugares donde el dinero no se ve, hay otros en los que es más fácil vivir, que no significa que la vida sea más fácil; aunque en vuestro caso también lo sea. Ya sabes... nunca llueve a gusto de todos.
Te aseguro que ser pobre y parado aquí, en Barcelona, es muy jodido. Cierto, no abundan, pero para los que hay es terrible.

Hace tiempo ya lo decíamos, en especial tú misma desde este blog. En Murcia abundan los escritores, y diría más: los buenos escritores.

Un saludo.

Celestino dijo...

Me decía mi madre que hambre en casa y sonrisa en la calle; que a uno lo tratan como lo ven y que al médico había que llevar bragas limpias,dinero en una mano y un jamón en la otra.
Pero mi madre es de otra época y otro lugar.....pero como en todos cuecen habas, creo que desgraciadamente hay demasiada sonrisa por la calle con estómago vacío y corazón triste.
Tocará la lotería. Y será en 0, porque despuñes de la nada solo queda crecer..y crecer

Ignacio dijo...

Ya sabes que se dicen de las estadísticas, están para romperlas.

También dicen.
Que hay tres formas de mentir.
-No diciendo la verdad.
-Diciendo una mentira.
-Y mediante estadísticas.


Aunque cuando se vive en la piel, en el vecino, en el amigo, las estadísticas cobran fuerza de verdad aplastante.
Mientras las sonrisas permanezcan,
perdurará la esperanza.
Ya te dije que me agrada como escribes.
Bs.

Celestino dijo...

!Toc! !toc!
Se me abre levemente la puerta del blog. Alzo tímidamente mi mano y con un dedo apunto a la dueña y le disparo una bala de afecto:
!Feliz día! ...!Feliz día! y ahora sí, ahora estoy seguro que esa bala impactó donde debía impactar en el lugar y fecha indicados.