
Aunque Murcia no está a la cabeza del número de rupturas, tampoco a la cola; En la Región se han realizado 2.316 divorcios consensuados y 1.800 no consensuados en lo que va de año.
Son diferentes los motivos que se apuntan para este repunte inusual de casos de divorcio. Por un lado la simplificación del proceso, a raíz de la nueva Ley de 2005, que evita pasar por el trámite de la separación para llegar al divorcio definitivo; por otro, la incorporación de la mujer al mundo laboral, la baja natalidad y un cambio en la cultura y costumbres.
Asimismo, también se constata mayor número de divorcios a mayor nivel de renta. Lo cual significa, que muchas parejas permanecen atadas por razones tan crematísticas como una hipoteca o la percepción de algún tipo de subsidio.
Desde diversas fuentes también se apunta que este crecimiento disparado de las rupturas se debe a la existencia de bolsas de potenciales divorcios que no se ejecutaban por las dificultades de la antigua ley.
Sociólogos y juristas sostienen que se aprecia una banalización tanto del matrimonio como de la separación; así como una obsesión por perseguir la felicidad y la realización personal, por encima de otros valores como el esfuerzo y la negociación, vitales en la convivencia.
Otro dato interesante es que España ostenta el récord mundial en parejas que se divorcian a los pocos meses de casados; Por lo visto la “temporalidad” se impone frente a la permanencia; la independencia económica lleva por el camino de “no aguantar”, ni cumplir aquello de “Y hasta que la muerte nos separe”.


















